Complicaciones en las Reintervenciones de la Glándula Tiroides

Cabeza

J. I. De Diego, MD*, M. P. PRIM, MD*,
J. Gavilán, MD,†

* Médico Adjunto. Profesor Honorario de Otorrinolaringología.
Hospital Universitario “La Paz”. Universidad Autónoma de Madrid.
† Jefe de Servicio. Profesor Titular de Otorrinolaringología.
Hospital Universitario “La Paz”. Universidad Autónoma de Madrid.

Resumen

Con el objeto de evaluar las principales complicaciones en las reintervenciones de la glándula tiroides se realizó un estudio prospectivo histórico sobre 52 pacientes operados en nuestro Servicio entre los años 1985 y 1997. La indicación más frecuente fue o por diagnóstico endocrinológico de tumor maligno o por “nódulo frío” (sospecha de malignidad). Encontramos hipocalcemia permanente en el 1,9% de los casos y parálisis recurrenciales unilaterales definitivas en el 1,6%. Nuestro índice de mortalidad fue del 0%. Otras complicaciones evaluadas incluyeron: serohematoma, hemorragia postoperatoria, infección de la herida y embolismo pulmonar. En resumen, la cirugía de revisión de la tiroidectomía es un procedimiento con una morbilidad aceptable. Sus complicaciones en manos expertas son equiparables a este tipo de técnicas en otras situaciones clínico-patológicas más favorables.

Palabras clave: Tiroidectomía. Reintervenciones. Complicaciones.

Introducción

La primera tiroidectomía realizada con éxito es atribuída a Albucasis, quien la efectuó hacia el año 500 de nuestra era (1). Desde entonces esta técnica ha ido refinándose paulatinamente en base a un mejor conocimiento, tanto de la anatomía topográfica, como de la fisiopatología de la glándula. Pese a la vastísima experiencia acumulada por los cirujanos pioneros en estas intervenciones, (p. ej. Kocher) (2), el estudio de los factores asociados a las complicaciones de esta cirugía es relativamente reciente (3-18).

Uno de los parámetros que se han relacionado con una mayor morbilidad postoperatoria ha sido las reintervenciones (7). Así, en los casos en los que la tiroidectomía se realiza sobre un campo previamente operado, la incidencia de parálisis recurrencial por ejemplo, es significativamente mayor (7).

El objeto de este artículo es el de realizar un análisis descriptivo de las principales complicaciones postoperatorias en los sujetos operados con anterioridad de tiroidectomía, y nuestro enfoque en cuanto a su manejo.

Material y Métodos

Entre Abril de 1985 y Marzo de 1997 fueron operados de tiroidectomía en nuestro Servicio 675 pacientes. En 52 casos se trataba de reintervenciones, los cuales constituyen la población de nuestro estudio. Las técnicas empleadas en este grupo se detallan en la Tabla 1.

Tabla 1
Tipos de procedimientos empleados
en nuestros pacientes (n=52)

TÉCNICANo. de enfermos%
Nodulectomía
Hemitiroidectomía derecha
Hemitiroidectomía izquierda
Tiroidectomía subtotal
Tiroidectomía total
2
23
14
4
9
3,8
44,2
27,0
7,7
17,3

En la mayoría de las ocasiones la indicación fue por diagnóstico endocrinológico de malignidad, o bien por “nódulo frío” (sospecha de tumor maligno). El resto de los diagnósticos y sus frecuencias relativas se recogen en la Tabla 2.

Tabla 2
Diagnósticos por los cuales fueron reintervenidos
los pacientes de nuestra serie (n=52)

DIAGNOSTICONo. de enfermos%
Adenoma tóxico
Enfermedad
de Graves-Basedow
Nódulo frío
Bocio multinodular
Tumor maligno
1 2
10
17
22
1,93,8
19,3
32,7
42,3

 

El estudio preoperatorio incluyó una historia clínica, exploración física, recuento hemático y bioquímica de rutina, radiografía de tórax y gammagrafía tiroidea. La punción aspiración con aguja fina (PAAF) y la ecografía de tiroides fue realizada sólo en algunos de los pacientes (Tablas 3 y 4). A todos los enfermos se les exploró la movilidad laríngea antes y después del procedimiento quirúrgico. Se determinó de forma rutinaria el nivel sérico de calcio postoperatorio en todos los casos. Los controles de calcemia se efectuaron a las 6, 12, 24 y 48 horas después de la operación. Se consideró como hipocalcemia postquirúrgica la necesidad de aporte exógeno de calcio para mantener unos niveles séricos normales (de entre 1,9 y 2,4 mmol/L), y/o eliminar los síntomas clínicos de hipocalcemia. La hipocalcemia fue considerada permanente cuando el aporte de calcio fue necesario por más de un año (7). La identificación de los nervios laríngeos recurrentes y la preservación de las glándulas paratiroides se intentó de manera rutinaria en todas las intervenciones según el método descrito en publicaciones previas de nuestro Servicio (5-7).

Tabla 3
Diagnósticos de al PAAF en los pacientes
en que fue realizada (n=21)

HALLAZGOSNo. de enfermos%
Proliferación folicular
Carcinoma papilar
Carcinoma medular
16
3
2
76.2
14.3
9.5

Tabla 4
Hallazgos ecográficos en los sujetos
a los que se les practicó ecografía preoperatoria (n=31)

HALLAZGOSNo. de enfermos%
Nódulo sólido
Nódulo quístico
Nódulo mixto
14
6
11
45,2
19,3
35,5

Así mismo, también se recogieron las siguientes complicaciones postoperatorias: serohematoma, hemorragia, infección de la herida quirúrgica, tromboembolismo pulmonar y muerte.

El diseño del estudio fue de tipo prospectivo histórico. La recopilación de datos fue efectuada mediante el protocolo quirúrgico que los cirujanos de nuestro Servicio rellenan después de cada intervención. Para la evaluación de la hipocalcemia se incluyeron todos los pacientes, ya que al no estar intervenidos en nuestro Servicio carecíamos de información sobre la manipulación quirúrgica de las glándulas paratiroides (n=52). Sin embargo, para la estimación de las lesiones recurrenciales se hizo en función de los recurrentes expuestos (n=63). Estos se calcularon excluyendo los 2 casos de nodulectomías, sobre 37 procedimientos unilaterales y 13 bilaterales.

Los datos de la población estudiada se procesaron en un ordenador INVES PENTIUM utilizando el programa estadístico BMDP (Statistical Software, 1993). Los datos cuantitativos fueron expresados en forma de media ± desviación estándard y los cualitativos como porcentajes.

loading...

DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!