Financiación y Regionalización de la Investigación en Colombia: Tres graves Problemas

Ausencia de un gran Plan Nacional

Este problema, ya señalado por Hernán Jaramillo, consiste en que con una inversión que es 3 veces la inversión que hace Colciencias al año, no hay programas de desarrollo; no hay estudios prospectivos que analicen hacia donde va el país, que quiere el país; no hay reconocimiento de las fortalezas existentes, esto no es un considerando en la distribución; no hay ningún análisis sobre necesidad y consolidación de centros y grupos; no hay ningún cruce entre capacidades y necesidades; no hay estrategias diferenciales para grupos o centros en distinta situación de desarrollo.

Es muy clara la ausencia de planes: los proyectos a financiar se definen con base en una prioridad que coincide con los planes nacionales y regionales, lo cual es altamente manipulable, la prueba muy clara de ello es que los proyectos que se aprobaron en noviembre de 2011 como de alta pertinencia regional, fueron cambiados por otros en febrero de 2012 igualmente señalados como de gran pertinencia. Propuestas casi personales y a muy corto plazo.

Las propuestas presentadas no un portafolio de proyectos, es un “costal proyectos repetidos “. Por ejemplo, hay una propuesta para la creación de un Centro de Investigación en Educación del Caribe, en Barranquilla, igual a una en Sincelejo, sin considerar que existe un Observatorio para la Educación del Caribe; hay proyectos para la creación de centros agrícolas en casi todo el territorio nacional pero no se ha tenido en cuenta al ICA, a CORPOICA.

Estrategia del “ya que”

La segunda estrategia, señaló el Dr. Wassermann, se refiere a “que ya que” vamos a invertir 10% en Ciencia y Tecnología, arreglemos los otros problemas del país. Son estrategias, acentos, ritmos e inversiones diferentes, es un error enorme tratar de cumplir todos los objetivos con el mismo Fondo que no va a resolver el problema de equidad nacional y, si resuelve este problema, tendrá serias dificultades para resolver el de Ciencia y Tecnología.

El país tiene que saber que enfrenta dos problemas distintos: uno de “equidad regional” y otro: fomentar y consolidar la Ciencia y la Tecnología. Deben ser dos esfuerzos diferentes y por lo tanto debe plantear dos estrategias distintas.

Por otro lado la equidad regional y la equidad social son dos cosas muy distintas, no se logra la segunda con la primera. “Esto es una falacia, y caímos en ella”, enfatizó el Dr. Wassermann.

Todo lo que se suma está restando en otra parte

El tercer aspecto, relacionado con el anterior, es que usualmente cuando en otros lugares se crea un programa nuevo, se invierten recursos nuevos en él, pero aquí generalmente se restan de otra parte y entonces lo que suma, resta. Podemos verlo en el presupuesto de Colciencias que se ha mantenido constante pero con más obligaciones. Un ejemplo muy claro es el de las becas de doctorado, ya se sabe que absorben el 50% de los recursos de Colciencias, el año entrante será el 75% y para el 2014 ó 2015 el 100%. Muy importante este programa, pero afecta la financiación de los proyectos de ciencia y tecnología; en el año 2011 solamente se financió el 5% de los proyectos aprobados, este año se financiará el 2% de los aprobados y no sabemos qué porcentaje se aprobará en el 2013. Esto generará un gran deterioro en la capacidad instalada del país.

El discurso de los dineros de regalías ha ahogado cualquier reclamo, incluso reclamos en la financiación de la educación superior, la respuesta del gobierno a los rectores era : “tranquilos que eso les llega por regalías”, no es así porque está muy claramente definido para que son las regalías. Ya ha habido iniciativas de usar el 10% de C y T en otras necesidades (que serán fácilmente descritas como innovación) por ejemplo en el caso de los cafeteros que están en una crisis, es relevante para la región y con la definición laxa de innovación cualquier cosa cabe y se podría justificar. Ya se conocen universidades que tienen oficinas para la prefabricación de proyectos, con las alianzas necesarias y con la tecnología del proyecto, en un sistema que es una especie detesta ferrato, no está promoviendo la investigación en otros lugares, es una situación que si progresa tendría consecuencias nefastas.

Advirtió también que no se debe seguir perdiendo tiempo en definir la “pertinencia” de determinadas investigaciones. Según él, muchos de los resultados investigativos que transformaron al mundo pudieron ser en principio considerados como “impertinentes”. Ello tiene también que ver, cuando se dictan políticas, con la definición de ”prioridades” muchas de las cuales hoy son y mañana no parecen.

Para concluir su exposición, el Dr. Wassermann planteó que Colombia tiene que hacer un Plan Nacional, que no debe ser binario, sino un gran Plan Nacional que sea un acercamiento múltiple a diferentes problemas, hay que apoyar centros de excelencia que se están ahogando por falta de presupuesto para funcionamiento; grupos muy fuertemente consolidados de presencia internacional, éstos tienen que ser apoyados con abundancia de recursos para proyectos; y a la vez atender de manera proporcionada tanto a grupos nacionales menos consolidados, como a investigadores que regresan al país y quieren venir a formar grupos pequeños incipientes. Este plan debe surgir de un análisis de las necesidades de la comunidad científica y que sea una respuesta que lleve a tener una comunidad fuerte, científica, activa, y genere distintos programas; de lo contrario, enfatizó el Dr. Wassermann, el riesgo de desperdicio de los recursos, como lo han planteado otros expositores, es muy alto.

A continuación el Dr. Jaime Bernal, Profesor Titular de la Facultad de Medicina y Director del Instituto de Genética Humana de la Universidad Javeriana, Miembro de la Academia Nacional de Medicina y del Consejo Nacional de Acreditación(CNA), inició su exposición expresando que la asignación del 10% a la Ciencia y la Tecnología, se vendió como una “idea mesiánica de la ciencia”, se creyó que con esta asignación se podían resolver todos los problemas del sector, ese mesianismo es nocivo para la ciencia, no es la forma como se trabaja desde el punto de vista científico; la sociedad cree que esto puede ser cierto y no se necesita nada más.

Después señaló varios peligros de esta Ley, uno de ellos es la ausencia prácticamente total de la comunidad científica en todos los estamentos administradores de los recursos, no aparecen por ninguna parte ni los científicos, ni los 148 grupos de investigación de Categoría A, clasificados en Colciencias. La C,T&I, está totalmente politizada; la ciencia no es apolítica pero todas las decisiones y la estructura no pueden estar montadas sobre la política. Antes, en Colciencias, los científicos manejaban los programas y los consejos; había una capacidad de gestión enorme desde el campo académico en la construcción de conocimiento.

La repartición de recursos a regiones, es otro peligro, puede estar muy bien repartido para otros sectores, pero muy absurdo para C y T, no parece sensato repartir los recursos de investigación de acuerdo a las necesidades básicas insatisfechas de las regiones; además, como ya lo señaló el Dr. Wassermann, esta repartición atomiza la política nacional de ciencia y tecnología de Colombia. Cada una de las 7 regiones tiene sus propios proyectos.

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