Reseña Bibliográfica: La Afectividad Humana

Álvaro Rodríguez Gama1

La Afectividad Humana

Es un gran honor pero también muy comprometedor hablar después que ha hablado el doctor Miguel de Zubiría. En las universidades aprendemos los profesores que después que hablan los genios los demás debemos quedarnos callados pero, hoy no lo puedo evitar porque la Junta Directiva ha tenido a bien designarme como comentarista de esta obra y de esta persona. Un ser humano de cualidades excepcionales, todas estas que él habla y enumera y busca en los demás, que propicia y propende porque desarrolle, él las tiene en cantidades ingentes. Pero las cosas de los seres humanos no surgen porque sí. No son las personas, de un momento a otro, el fruto de una situación ocasional, anecdótica o transitoria. Son el producto de la evolución de la especie, de situaciones familiares y también del esfuerzo personal. Por lo tanto, y para enfrentar este reto tan complejo -uno de los más difíciles que me ha tocado en mi carrera profesional-, voy a apelar a dos estrategias: una, voy a hablar del padre, que es Roberto de Zubiría Consuegra a quien conocimos aquí, un gran académico, una gran persona, un hombre genial, una persona docta, muy humano, de esos seres humanos que dejan impronta, recuerdo, del cual fui discípulo y amigo y de quien tengo tantos recuerdos positivos; él fue Vicepresidente de esta Academia en dos ocasiones y todos los presentes que tuvimos oportunidad de conocerle vivimos realmente con ese recuerdo grato. Padre de 12 hijos todos sobresalientes y Miguel es el mayor. Así que como ven, las coas no son porque sí. Siempre hay un antecedente, hay un precedente, hay una explicación. El doctor Roberto de Zubiría nació en Bogotá, el 29 de febrero de 1924, miembro de una familia de origen cartagenero. Internista de primer orden en el campo académico y profesional de la medicina, psicoanalista creativo, investigador clínico en nuevas áreas de aplicación de la terapia analítica e intelectual de profundas y sólidas bases filosóficas y humanísticas. Autor de libros sobre diferentes temas médicos y psicoanalíticos: “Orígenes del complejo de Edipo”, publicado por Tercer Mundo en 1968; la “Biografía del doctor Antonio Vargas Reyes”, publicado por la Academia Nacional de Medicina de Colombia en 1973; “La Medicina en la cultura Muisca”, publicado por la Universidad Nacional en 1985; “La Medicina en el Descubrimiento de América”, publicado por el Instituto Colombiano de Cultura Hispánica en 1992; y “Muerte y Psicoanálisis”, editado por Grijalbo Ltda. En 1996. A estas obras magistrales se agrega más de un centenar de trabajos médicos y psicoanalíticos y un apreciable número de brillantes intervenciones en Congresos y Simposios, aparte de su destacada participación en la Academia Nacional de Medicina.

Cuando Miguel fue a ingresar a la Academia y los académicos me preguntaron por él, a los que no le conocían les dije: en Colombia hay 54.000 psicólogos, muchísimos de ellos magníficos, pero sin duda alguna entre los más sobresalientes está Miguel; su colaboración en el Comité de Salud Mental ha sido muy útil y siempre se encuentra en él ese deseo de progresar ayudando a los demás. Me parece que es la esencia de su planteamiento filosófico, existencial, psicológico, profesional, didáctico, pedagógico que lo acompaña toda su vida.

Miguel de zubiría Samper. Nació en Bogotá, 1951. Psicólogo. Fundador y Director Científico de la Fundación Internacional de Pedagogía Conceptual Alberto Merani (FIPCAM), junto con José Brito (Quito). Creador del enfoque pedagógico Pedagogía Conceptual, Presidente de la Academia Colombiana de Pedagogía y Educación, Presidente de la Liga colombiana por la vida contra el suicidio. Fundador del Instituto Alberto Merani. Estudió psicología en la Pontificia Universidad Javeriana de Bogotá, es Magíster Honoris Causa en Desarrollo Intelectual y Educación de la Universidad Católica del Ecuador-Sede Ibarra, y Doctor en Investigación Educativa de la Universidad de Sevilla en España. Sus trabajos originales sobre el aprendizaje humano y la enseñanza lo llevaron a formular el enfoque pedagógico conocido como Pedagogía Conceptual que postula dos propósitos formativos de la escuela: formar el talento de todos y cada uno de sus estudiantes y formar las competencias afectivas, enfatizando en formar las competencias afectivas de los niños y jóvenes de hoy para lograr hombres y mujeres felices a futuro. Sus trabajos de los últimos años se focalizan en la afectividad humana bajo una óptica científica y rigurosa. Actualmente preside la Liga Colombiana Por La Vida Contra El Suicidio.

El libro La afectividad humana, que está aquí en la Academia para su consulta, es un gran tratado. Muestra uno de los aspectos que ha sido relegado por la racionalidad -como lo ha dicho el doctor Miguel-,por el consumismo, por el apresuramiento, por las creencias falsas que todos los seres humanos recibimos en estas sociedades. Pero dice el doctor Miguel que hay que recuperar ese afecto que se ha perdido, ese afecto que define al ser humano y no solamente sus conocimientos, sobre lo cual todos tenemos bastante información y formación. Pero que haya también afecto, que haya sentimientos, que haya emociones, que haya relaciones interpersonales, que haya comprensión intra-personal es indudable, uno de los grandes logros de la cultura, de la verdadera cultura, de la cultura humanística.

“La afectividad humana” es un libro que describe sus remotos orígenes, sus instrumentos y operaciones, cómo medirla en niños y jóvenes mediante afectogramas. Trae un prólogo y 69 capítulos, pero resultaría muy extenso enumerarlos aquí.


1 Académico de Número. Comentario de Orden en la recepción del Doctor Miguel de Subiría Samper como Miembro Asociado de la Corporación. Sesión Académica del 8 de agosto de 2013

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