Eliminación de la Enfermedad de Chagas, Coordinación de la Investigación Epidemiológica

Estudios de Prevalencia

Enjulio de 1979 se reunió en Brasilia un Grupo de Expertos con el objetivo de desarrollar un protocolo estándar para adelantar estudios epidemiológicos sobre la prevalencia de infección humana por T. cruzi y de infestación domiciliar rural por triatominos en una muestra representativa de la población de los países (2).

Los estudios de prevalencia mencionados se llevaron a cabo en Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay y permitieron conocer el número de personas infectadas y la proporción de viviendas rurales infestadas en aquellos países que carecían de datos epidemiológicos.

Gracias a estos estudios, en la actualidad se conoce con más precisión la situación epidemiológica de la Enfermedad de Chagas en el continente y se cuenta con una base de comparación para evaluar el impacto de los programas de control en los distintos países. Esta base de comparación deberá, como es lógico, actualizarse periódicamente.

– Estudios de estandarización serológica

Uno de los grandes problemas que el Comité detectó al comienzo de sus actividades fue la falta de estandarización para el diagnóstico serológico de la infección Chagásica en el continente tanto en lo que se refiere a las técnicas de laboratorio como a los criterios para la determinación de los puntos límites de positividad o negatividad serológica con todas las serias implicaciones clínicas y laborales que esto conlleva.

En un primer estudio comparativo de resultados serológicos efectuado entre laboratorios especializados de Argentina, Brasil y Estados Unidos en 1980/81(*) se encontraron valores muy bajos del Índice Kappa, la medida estadística para valorar la concordancia/discordancia inter-observadores. En efecto, este índice tuvo valores entre 0.56 y 0.67, lo que indica un bajo nivel de concordancia, demostrándose así la urgencia de la normatizacián de técnicas y de criterios serológicos.

Después de acordar la normatización de estas técnicas y criterios, y de aceptar probar una batería de sueros patrones, se efectuó un segundo estudio comparativo en 1981/82 entre los mismos laboratorios mencionados.

Esta vez el Índice Kappa presentó valores entre 0.70 y 0.94 lo que indicó un mejoramiento en la concordancia de los resultados como consecuencia de la normatización de procedimientos y de paneles de suero para comparación (3), (4).

En el momento existe una Red Latinoamericana de Laboratorios que siguen procedimientos y criterios uniformes de diagnóstico serológico y de selección de sangres infectadas en los Bancos de Sangre en 11 países del continente.

Coordinación de la Investigación en Parasitología y Biología Molecular:

– Clasificación de las cepas del parásito (1985- 1991)

La clasificación de poblaciones de Trypanosoma cruzi y su asociación con la extrema variedad que se observa en el grado de compromiso orgánico de las distintas formas clínicas y las diversas situaciones epidemiológicas ha sido una permanente inquietud de los investigadores.

Varios métodos de análisis han sido propuestos desde los trabajos iniciales en los años 60s cuando se describían las diferencias utilizando fundamentalmente el criterio morfológico.

Posteriormente se han utilizado métodos experimentales y criterios más precisos tales como el comportamiento en animales de laboratorio (5), la resistencia a drogas (6), la infectividad a las células del huésped, la susceptibilidad frente a sueros inmunes, etc., hasta la determinación de características inmunológicas tales como la estructura antigénica (7), (8) o bioquímicas como los patrones de isoenzimas (9).

Finalmente se ha tilizado también la técnica del análisis de los patrones de restricción del ADN del kinetoplasto y de hibridación con sondas de ADN para intentar una clasificación genética del parásito (10), 11).

Una reinterpretación de los datos sobre patrones isoenzimáticos y restricción de ADN ha conducido al planteamiento de la teoría de la reproducción clonal de las poblaciones de T. cruzi y en consecuencia a la explicación de la gran heterogeneidad de los parásitos individuales (12).

En 1985 se acordó la adopción de un sistema común de denominación de las distintas cepas del parásito y se estandarizaron los procedimientos técnicos para su análisis por medios biológicos y bioquímicos, en particular los análisis de isoenzimas, los estudios de restricción del ADN del kinetoplasto y la hibridación de sondas de ADN (13).

– Desarrollo de Modelos Animales (1980-1986)

Con el objeto de obtener un modelo reproducible de las distintas fases de la enfermedad, se evaluaron los diferentes modelos animales utilizados y se logró uniformar los criterios diagnósticos y en particular la interpretación de las lesiones cardíacas detectadas por el electrocardiograma.

Se reconoció igualmente la necesidad de normalizar los criterios anatomopatológicos para el diagnóstico post-mortem ya que la discordancia en la clasificación de las lesiones anatomopatológicas cardíacas crónicas se hizo evidente después de un estudio doble ciego adelantado por la Secretaría del Comité en el cual las mismas preparaciones microscópicas fueron enviadas a diferentes patólogos expertos en lesiones cardíacas causadas por infecciones crónicas por T. cruzi.

Los Índices Kappa obtenidos fueron desesperadamente bajos, entre 0.32 y 0.40, indicando una muy pobre concordancia en las respuestas (14).

En seguimiento a estas recomendaciones, la investigación de modelos animales se pudo encauzar utilizando especies de bajo costo, fácil mantenimiento y buena reproducción de las lesiones tanto de la fase aguda como de la fase crónica.

Caracterización y producción de Antígenos definidos a nivel molecular (1985-1991)

Como consecuencia de la investigación básica financiada por el TDR en la década de 1980, varios laboratorios en Argentina y Brasil han desarrollado antígenos parasitarios codificados por genes clonados que están siendo producidos por técnicas de recombinación de DNA o de síntesis química (15), (16), (17), (18), (19).

Estas moléculas definidas se han probado como reactivos para mejorar la sensibilidad y especificidad de las pruebas serológicas en un estudio doble ciego multicéntrico en el cual tomaron parte diez laboratorios que procesaron una batería de sueros clínicamente caracterizados y codificados, enviados por un laboratorio de referencia en Goias, Brasil.

Se identificaron los reactivos moleculares con mayor sensibilidad y especificidad diagnóstica y que tuvieron índices Kappa entre 0.98 y 0.00 en el estudio (20). Actualmente se están utilizando en la producción de kits serológicos para tamizaje de sangre. Un prototipo de kit está siendo probado antes de su comercialización.

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