Costos en Odontología

SITUACIÓN ACTUAL

La asociación Colombiana de Facultades de Odontología, la Federación Odontológica Colombiana, las Sociedades científicas de la Odontología Colombiana las dependencias administrativas de la Odontología en las instituciones oficiales y privadas, no disponen de un criterio o concepto unificado para el establecimiento de las tarifas que deben recibir los Odontólogos generales y los Especialistas y que deben pagar las entidades, por los servicios profesionales prestados a sus usuarios, lo cual ha generado un desorden que perjudica a los Odontólogos porque no se les paga lo correcto y un abuso en muchas entidades que cancelan lo que les parece por esos servicios, aprovechándose de la necesidad de trabajo u ocupación que tienen los profesionales.

En Colombia hay libertad de tarifas profesionales particulares y ninguna Federación, Asociación o Sociedad académica, investigativa, gremial, científica, como se le denomine, puede obligar a un profesional, Odontólogo, para que cobre lo que esa entidad determine: por ejemplo, un Odontólogo, puede cobrar lo que estime conveniente por sus servicios, que puede ser más o menos de los que cobran sus similares y no se le puede obligar, legalmente, a cobrar lo que determine una entidad determinada.

Otra situación, muy diferente por cierto, es que un Odontólogo, voluntariamente, se defere, asocie, agremie, agrupe u organice en una entidad en la que se acuerde que todos los federados, asociados, socios o integrantes de la misma cobrarán determinadas tarifas por sus servicios profesionales, con el fin de darles “status” a esos servicios, debido a la complejidad o dificultad de los mismo; ese Odontólogo, como en un pacto de caballeros, puede acoger y cumplir con lo determinado pero también puede no acogerse y esa decisión, legalmente, no puede ser sancionable o castigable: Solamente en agrupaciones familiares, tribales o delictivas se puede penalizar por moto propio a los integrantes que violen sus denominados “códigos de honor”, en una entidad de tan alto nivel académico o investigativo, como son las odontológicas, como son las odontológicas, no deben ser aplicables esos “códigos”.

Con relación a las tarifas que deben cancelarse las entidades del sector salud, oficiales y privadas, a los Odontólogos, estas hace parte de la libertad que tiene el Odontólogo para aceptarlas, o no, teniendo en cuenta los costos de sus servicios y la ganancia a que tiene derecho de acuerdo con su preparación o capacitación, trayectoria, experiencia y demás condiciones socioeconómicos que inciden en que ellas sean las adecuadas a su condición y exigencias.

En este caso el Odontólogo, individual o colectivamente, personal o gremialmente, puede establecer unas tarifas para sus servicios y presentárselas a las entidades para que estas las consideren cancelarlas; tanto esas entidades como el Odontólogo tienen la libertad de ofrecer y aceptar o rechazar los valores que se estimapulan en el mercado financiero de la salud y en este caso, de la Odontología.

A lo que tiene derecho el Odontólogo es a agruparse para defender sus intereses, de misma manera como lo hacen los industriales, ganaderos o comerciantes y otros gremios, motivo por el cual el acuerdo sobre las tarifas que deben exigírseles a las entidades del sector salud debe ser sólido, fuerte, de carácter gremial, para que todos a uno defiendan sus intereses económicos y esas entidades se vean obligadas a cancelar lo adecuado.

En el caso de las tarifas Odontológicas la figura a la que se puede acudir para lograr que sean efectivas es la presión y unión gremial, como las de tipo comercial, propia de un país capitalista, que consagra en su Constitución la libre oferta y demanda de servicios; ni las entidades del sector salud tienen la obligación de cancelar las tarifas que exijan los Odontólogos ni estos están obligados a aceptar las que ellos impongan.

Lo que pasa es que por el exceso de oferta de servicios odontológicos las entidades del sector salud pagan las tarifas que les convienen porque ellas saben que cuando hay abundancia del producto este baja de precio y mucho más cuando el producto es la oferta de servicios o solicitud de empleo; es un ciclo viciosos en el cual los Odontólogos que necesitan trabajar ofrecen sus servicios y aceptan tarifas o salarios inadecuados pero que les permiten subsistir y en el que las entidades les cancelan lo que creen conveniente para ellas porque saben que por cada Odontólogo que no acepta nueve si lo hacen.

Por todo anteriormente expuesto, el problema de costos y tarifas odontológicos es un tema que sobrepasa al interés individual porque afecta el interés colectivo y al de una profesión que tiene todo el derechos de agruparse y defender sus intereses, sin producir perjuicios comunitarios, como es el caso de la seguridad Social, en donde el hecho que las entidades de ese sector paguen lo correcto por los servicios que se presenten a sus usuarios no perjudica a estos sino que disminuye las ganancias o los ingresos de las mismas entidades, a costa de salario so tarifas menores para los profesionales del sector salud.

Entonces, la lucha por las tarifas de los servicios odontológicos le corresponde a las agrupaciones que representan a la profesión en lo académico, investigativo, gremial, administrativa y políticamente, porque los integrantes de las mismas reciben un legado o comisión de todos los profesionales para que cumplan sus funcionales en representación suya.

METODOLOGÍA DE TRABAJO

Para efectos de la sustentación de la propuesta que se presentará en el próximo capítulo, PROPUESTA DE BASE O MATRIZ OPERATIVA PARA ESTABLECER COSTOS EN ODONTOLOGÍA, en este se desarrollará un ejemplo que permitirá comprender claramente el porqué de la propuesta.

Un padre de familia tiene dos hijos, Pedro y Juan, que terminan el mismo día su bachillerato; este padre les ofrece todo su apoyo para que estudien la profesión que les guste a cada uno y les garantiza todo el respaldo económico para tal efecto; Pedro decide estudiar Odontología y es aceptado en la Universidad; Juan le pide a su padre que le entregue la misma suma de dinero que le dará periódicamente a Pedro, para que así todo sea equitativo; el padre acepta y cumple correcta y puntualmente lo acordado. (Para efectos del ejemplo se utilizará un valor constante).

Pedro entra a estudiar a Odontología durante cinco años; cada semestre su padre le entrega $2.500.000,oo para matrícula, $700.000,oo para papelería, fotocopias y materiales, además $1.800.000,oo para manutención durante el semestre (con un promedio mensual de $300.000,oo), todo lo cual suma semestralmente %5.000.000,oo, anualmente %10.000.000,oo y en los cinco años %50.000.000,oo; Pedro se graduó de Odontólogo y su padre tuvo que invertir esos %50.000.000,oo para educarlo.

Juan trabaja como vendedor en un almacén y guardaba toda la plata que recibía semestralmente $5.000.000,oo que él consignaba en una corporación de ahorro y vivienda, la cual e pagaba intereses del 2.2% mensual; en Diciembre del primer año ya tenía como saldo $10.160.000,oo; al segundo año acumuló lo que le entregó su padre más los intereses anteriores, por lo cual su saldo en caja era de $23.002.240,oo; al tercer año consignó los $10.000.000,oo del año más $6.232.591,oo de intereses, por lo cual su saldo en Diciembre era de $39.234.831,oo al cuarto año consignó los $10.000.0000,oo del año más los intereses acumulados, por lo que su saldo en ese Diciembre fue de $49.752.826, con los $10.517.995,oo que se ganó de interese; en el último año de estudios de su hermano Pedro, Juan consignó los últimos $10.000.000,oo, más los intereses del capital acumulado, todo lo cual sumó $62.887.572,oo, con los $13.134.746,oo que se ganó de intereses.

El día que Pedro se graduó de Odontólogo recibió su título profesional y una inversión que se convertiría en todo su patrimonio; ese mismo día Juan tenía en la corporación de ahorro y vivienda $62.887.572,oo que se aproximan a $63.000.000,oo que le rentan $1.386.000,oo mensuales.

Además de los $1.386.000,oo que le paga la C.A.V. a Juan por su capital, recibe una asignación mensual de $500.000,oo como salario integral, incluidas prestaciones sociales, por lo cual su ingreso mensual, siendo un Bachiller, es de $1.886.000,oo mensuales.

El costo de la preparación de Pedro es realmente la suma de dinero que Juan tenía acumulado el día del grado de su hermano, es decir $63.000.000,oo que le deben significar al Odontólogo una recuperación mensual de $1.368.000,oo, que debe recibir como salario mínimo, sin aportar ni consultorio, equipos e instrumental.

Pedro decidió seguir estudiando para especializarse durante dos años mas, periodo en el cual su padre le patrocino, motivo por el cual tuvo que entregarle a Juan los mismos dineros que cancelaba por los estudios de su hermano; en consecuencia, cada semestre, en valor constante, gastaba $7.000.000.oo en los 0estudios de Pedro; al recibir el título de especialista Pedro había recibido $28.000.000.oo. más.

Juan consignaba semestralmente los $ 7.000.000.oo, los cuales, con intereses acumulados en los cuatro semestres le significaron un saldo total de $32.044.356.oo; mientras tanto su capital inicial le producía interés por valor de $1.386.000.oo que el IVA capitalizando y agregando al patrimonio ahorrando, por lo cual los $63.000.000.oo se le convirtieron al año siguiente en $79.632.000.oo, los cuales le significaban $1.751.904 de interés mensuales, por lo que en el último año se aumentó su capital hasta llegar a la suma de $100.654.848.oo, se aproximan a $ 100.655.000.00, los cuales le generaban intereses mensuales de $2.215.290.oo.

El valor total de la preparación de Pedro como especialista fue de $32.044.356.oo, que su costo como Odontólogo de $63.000.000.oo, mas los intereses, su valor Profesional como Odontólogo y Especialista se elevó a $100.655.000.oo, que deben generarle un salario mínimo mensual de $2.215.290.o.

En consecuencia con lo anterior el salario mínimo mensual de un Odontólogo general de Colombia, 1977 debe ser de $1.386.000.oo, los cuales debe recibir por su preparación únicamente, sin necesidad de tener consultorio ni equipos ni instrumental.

Un Odontólogo especialista de dos años de preparación debe recibir, en 1997, un salario mínimo mensual de 42.215.290,oo; si es de tres años $2.887.014,oo (por un costo de preparación que ascendió a $131.227.920,oo); si es de cuatro años su ingreso mensual debe ser de $4.177.185,oo (por un costo de preparación que ascendió a $189.720.000,oo).

Los valores expresados anteriormente son los valores promedios para la preparación de un Odontólogo promedio, que no pertenece ni a la clase alta ni a la clase baja y que estudia en Colombia, con valores constantes a 1997. Si el Odontólogo estudia en el exterior o se especializa en el exterior ese valor se incrementa notablemente.

Con el esquema anterior cada Odontólogo o cada institución puede afinar los costos de su preparación o capacitación, es decir, la inversión que hubo que hacer para formarlo como profesional o obtener los costos exactos.

Con los valores estipulados en el ejemplo de Pedro y Juan se procederá en el próximo capítulo a plantear la base operacional para obtener los costos de la consulta y los tratamientos Odontológicos, léase bien, costos, no tarifas; sin embargo, se planteará lo básico para el establecimiento de tarifas.

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