Creencias y Fenómenos Paranormales

X (La Parapsicología)

DR. GUILLERMO SÁNCHEZ MEDINA

“Todos necesitamos creer en algo para asegurar nuestra existencia”.

1 Conceptos básicos

Introducción

El término parapsicología (se remite a la palabra “para”, del griego παρά “junto a” y “psico” ψυχή, alma o actividad mental, y “logía” -λογία, tratado, estudio o (tratado lógico de la psiquis). Es una disciplina considerada pseudociencia, la cual estudia fenómenos llamados paranormales cuya “naturaleza, causa y efecto no ha reconocido la ciencia totalmente o si lo han hecho, ha sido de un modo parcial” (Heinz, 1976). Se refiere a la investigación con métodos científicos de los fenómenos “paranormales(1).

En los fenómenos estudiados (paranormales) se incluyen las percepciones extrasenso­riales, telepatía y telequinesia, experiencia extracorpórea, vida después de la muerte, espi­ritismo, la llamada en alemán “poltertgeist” o fenómeno ovni (que pertenece a estímulos perceptuales de causas no identificadas y también el “factor psi”, la adivinación, la sanación, los conjuros, precognición, clarividencia.

Muchos parapsicólogos se refieren a estos acon­tecimientos como “fenómeno psi” (ver adelante), término más neutral y no subjetivo de las causas de los fenómenos o causas estudiadas.

La investigación parapsicológica incluye gran variedad de metodológicas, como la investigación de laboratorio (no con muy buena meto­dología científica) mas con las estadísticas que son llevadas a cabo en algunas universidades y laboratorios privados (2).

Lea Tambièn: Creencias y Fenómenos Paranormales, Algunas consideraciones científicas

Etimología

Las palabras “parapsicología” y “paranormal” están compuestas, como ya se explicitó del prefijo o preposición “para”, el sufijo “psicología” y el adjetivo “normal”.

La partícula “para” puede usarse como prefijo o preposición y significa “junto a”, al “margen de” o “en contra”. Por ejemplo paracronismo, paráfrasis, paradoja, parabién, parabólico, paradigma, paranoia y por analogía para-gnesis, para-gogo, para-grafo, paralogismo, paracusia, paran­gón, etc..

Así mismo la partícula “para” tiene 13 acepciones en el diccionario de la Lengua Española en las cuales no se refiere a ningún prefijo. A su vez, las palabras “psicología y normal”, la primera funciona como un nombre y la segunda como adjetivo que también obra como sufijo.

En el caso que nos atañe. De la parapsicología, o de lo paranormal. La entende­mos como al lado o junto, al margen de lo psicológico y lo normal. Esto implica un estado más pormenorizado y profundo el cual deseo plantear en estos textos.

Dentro de este contexto la palabra “parapsicología” significa el fin o término que se enca­mina una acción y se determina o relaciona una cosa con otra al mismo tiempo una capacidad o una actitud.

Para el lector que inicia estas lecturas debe tener en cuenta que la parapsicolo­gía no es una ciencia comprobada. Sin embargo. es un estudio (parapsiquis) dentro del campo de la psicología y que no se relaciona como algo anormal pero tampoco es normal. Existe otro término que es “metapsíquico” el cual se refiere al estudio de fenómenos que exceden los límites de lo normal y que no tienen explicación satisfactoria.

Historia

La palabra “parapsicología” fue utilizada por primera vez por el filósofo y psicólogo alemán Max Dessoir en julio de 1889 en un artículo publicado en la revista alemana Sphinx,

(Laurile, 1947). Este término sustituyó a la investigación psíquica o “metapsicología” (3) que en ese tiempo se refería a los fenómenos psíquicos que no lograba descifrar la ciencia.

Sin embargo, todos estos fenómenos psíquicos fueron apareciendo a través de la historia de la humanidad. Así encontramos las adivinaciones y profecías. La interpretación de los sue­ños de los egipcios y muchos otros fenómenos psíquicos que eran estudiados, conocidos o explotados por los supuestos magos de oriente:

Mesopotamia, Persia, la India y luego fueron heredados y descritos en la mitología griega y trasladándose a los romanos y expandidos por toda Europa. En todos los siglos de la era cristiana y que fueron recogidos y comprendidos por la iglesia católica como derivados o provenientes de la ley de Dios. A la vez fueron aceptados e incorporados a la tradición y al mismo tiempo algunos percibidos por obra diabólica. Así fue como apareció la quema de las brujas.

Siglos XVII, XVIII y XIX se produjeron diversos movimientos de creencias las cuales eran cernidas por un sentido de razón. En 1601 el fraile dominicano Uldericus Balk escribió en 1611, en Frankfurt, la obra “La lámpara de la vida”. En donde afirmaba que existe una cura magnética de varias enfermedades como “la hidropesía, la gota y la ictericia”. Así se adelantaba a la doctrina de Mesmer.

En 1623 Francis Bacon invitó a la investigación de estos fenómenos en su obra “Sylva sylvarum, or a natu­ral history in ten centuries”. A él le sucedió Joseph Glanvill (1683) en su obra “Saducismus Triumphatus”. En la cual se refería racionalmente a la transmisión del pensamiento (hoy tele­patía). Y a la “hechicería sobrenatural” con una esperanza de objetividad.

John Locke 1632-1704 fue más objetivo y empirista y a él le siguió Franz Anton Mesmer quien descubrió el “magnetismo animal” o “mesmerismo”. Para diferenciarlo del planetario cósmico y mineral, con el cual pretendía ejercer un influjo terapéutico utilizando un medio etéreo llamado “pa­ses magnéticos”, (4) y de lo que después se llamó “hipnosis”. Estudiada y desarrollada por el neurocirujano James Braid. La publicación se llamó “Neuryphnology: or the Rationale of Ner­vous Sleep” donde calificaba la hipnosis de sueño nervioso.

Este investigador consideraba incorrecta la hipótesis del pase magnético como un fluido o materia etérea, (Montiel, 2006).

Mesmer escribió el libro titulado: “The sympathetical powder of Edricius Mohynus of Eburo” (El polvo simpático de Edricius Mohynus de Eburo), que “explicaba cómo las heri­das podían ser curadas sin contacto con ellas, a distancia mediante la facultad directiva y la virtud que puede aportar la virtud del polvo simpático en una toalla o servilleta con sangre”. Según el libro, el concepto central es inyectar la buena voluntad o el deseo positivo sobre la herida. Según el autor “el poder simpático depende de las estrellas ya que son imitadoras de las influencias que sobre ellas se ejercen. Pero Francis Barrett lo atribuía en su obra, El mago, un completo sistema de filosofía oculta, a la inteligencia por su poder de dirigir las ideas que son engendradas por la caridad o el deseo de buena voluntad”, (Barret, 2010).

Entre uno y otro, Mesmer y Braid aparecieron Salomón Maimon y Karl Philipp Moritz, quienes publicaron la revista “Conocimiento experimental del alma” y en donde trataron sobre la “clarividencia. El presentimiento, los sueños y las apariciones”, con lo cual se anti­ciparon a Francis Crick quien tituló su libro: “la hipótesis sorprendente” y el subtítulo de la “búsqueda científica del alma”.

En el siglo XIX surgieron en Europa y Estados Unidos Edmund Gurney, Frederick Myers, Frank Podmore y Richard Hogdson los que sentaron las bases de la parapsicología creando informes y analizando los resultados de sus investigaciones.

A finales del Siglo XIX los fenó­menos espiritistas fueron los que recibieron la mayor atención de los investigadores europeos, afloraron una serie de científicos de esa época como Humboldt (1769-1859), Claude Bernard (1798).

A. Comte (1798-1871), o Spencer con el positivismos en que se postuló la ciencia como único conocimiento posible y el método científico como válido; y, como siempre cada época tiene sus filósofos. (5).

Centrándose en los trastornos psicopatológicos fue Reil, quien clasificó la epilepsia entre las que se encontraba la “epilepsia religiosa oniroide” y Charcot fue quien hizo la descrip­ción de la histeria. H. Maudsley publicó en 1867 la “Fisiología y la patología del espíritu”, en la que planteó entre otros conceptos con respecto al funcionamiento de la psiquis, los de los sueños y de la psicopatología. Todos los cuales que fueron posteriormente tomados por Kraepelin, Charcot, Janet y luego, especialmente profundizados por Freud, el que sólo lo cita en su obra sobre los sueños, (Sánchez Medina, G. 1995).

Ya en el siglo XX, y hasta 1930, la mayor parte de las investigaciones se realizaban fuera de laboratorio. En 1919 se funda en París el Institute Metapsychique Internationale y en él investigaron Pierre Janet, Charles Richet (6) y Theodore Flournoy. Entre otros fenómenos

estudiados fueron: el automatismo, la hipnosis telepática y la mediumnidad. Más tarde, des­pués de la Segunda Guerra Mundial. Se creó la primera cátedra de parapsicología por parte de la universidad de Utretch bajo la tutela de Tenhaeff.

En Europa del este y la actual Rusia las investigaciones, se intensificaron al final de la década de 1870 las cuales se centraron fundamentalmente. En la hipnosis y la telepatía. Fue el fisiólogo Leonid Leonidovich Vasiliev (1891-1966) que intentó demostrar que la hipnosis era producida por la “…irradiación de las ondas cerebrales”. Sin embargo, no obtuvo resultados significativos.

Durante el “stalinismo” este tipo de investigaciones fueron ridiculizadas y reprimidas.

No obstante, a finales de la década de los años 60, la Unión Soviética ya investigaba los poderes psíquicos que pudieran utilizarse con finalidad militar.

Charles Robert Richet (ya nombrado) en su obra “Traité de métapsychique” (1922) di­vidió la historia de los “fenómenos paranormales” en base a los sucesos de los hallazgos, en cuatro etapas diferenciadas a saber.

Primer periodo mítico

Que se inicia con el conocimiento sobre lo sobrenatural, lo oculto, lo mágico, lo incomprensible conocido a través de los siglos en los libros sagrados como “El libro de los muertos” . En Egipto, los libros sagrados del “Antiguo Testamento”, las “cábalas”, las “magias”, las “creencias” en las viejas religiones y antiguas tradiciones populares, en los siglos antes de Cristo y después de él hasta Mesmer (1778).

Segundo periodo magnético

Desde Mesmer 1778, (quien creó el llamado mesmerismo) hasta las hermanas Fox en 1847 en que se consideraba la hipnosis fruto del pase magnético.

Tercer periodo el espiritista

Que se inicia desde las hermanas Fox, 1847 a Crookes 1872, en que se introdujo la investigación del mundo de los imprevistos que comprende la doctrina y los hechos con una concepción científica.

Con el periodo espiritista debe considerarse como un incremento de la creencia popular sobre el mundo de los espíritus. Sin embargo, esta creencia espiritista proviene de milenios anteriores. Por ejemplo. En los egipcios se encontraba el culto a los espíritus, y esto se observa o consigna en el libro de “Los Muertos” lo mismo que en los mitos mesopotámicos y algunos cultos grecoromanos con toda su extensión histórico geográfica en el periodo del Imperio Romano.

De una u otra manera, este periodo se va apagando con el devenir en el desarrollo de la ciencia y época de la razón y de los siglos XVIII, XIX y XX.

“El espiritismo tuvo su mayor vigencia en el Siglo XX. Especialmente en la época de la Primera Guerra Mundial. La inmensa mortandad de la Primera Guerra Mundial posibilitó su desarrollo. Porque muchos intelectuales pensaron que podían ponerse en comunicación con los espíritus de sus hijos muertos en el conflicto.

Varios espiritistas famosos pensaron que se podían comunicar con ellos a través de los mediums”, (De Francisco, 2012).

El cuarto periodo científico

Desde Crookes 1872 se prolonga hasta la actualidad. Este periodo se inicia con los modelos científicos en contraposición a los religiosos y místicos en donde se incluye la química, la física, la fisiología, la antropología, la filosofía, la psicología con un lenguaje preciso y una severidad experimental para descubrir o los principios de cau­salidad.

A su vez, el uso del método científico no le otorga a una disciplina toda la condición de ciencia, más sí puede ser una “pseudo ciencia” o la llamada actualmente “ciencia alternati­va”, (7). En algunas partes del planeta en el Siglo XX, se dedicaron a estudiar los fenómenos parapsicológicos. Por ejemplo. En España los doctores médicos psiquiatras Fernando Jiménez del Oso y German de Argumosa.

De todas maneras, a través de milenios las percepciones extrasensoriales, los fenómenos telepáticos, las clarividencias y las premoniciones han tenido un porcentaje fraudulento y de explotación económica.

Tengamos en cuenta que ninguna explicación científica evidente con certeza probatoria estadísticamente es lo suficiente satisfactoria en este campo, pues todavía no se ha llegado a esa comprobación estadísti­ca, (8).

El mismo Sigmund Freud tuvo sus explicaciones al respecto. Estas son enunciadas más adelante puesto que pertenecen a los psicodinamismos del inconsciente.

De una u otra manera, en diferentes universidades o institutos se estudia la parapsicología y aún existen cátedras específicas como en una Universidad de Edimburgo, la Universidad de Duke y la Universidad de Utrecht (Holanda).

En 1953 en la Universidad de Utrecht (Ho­landa) se creó una cátedra de Parapsicología.

1960, la Universidad de Leningrado (actual San Petersburgo) comenzó a funcionar un Instituto para el estudio de los efectos psíquicos. En los Estados Unidos, en la Universidad de Virginia. Se fundó la cátedra de parapsicología. […] La ‘Parapsychological Association’ (Asociación Parapsicología) (EE.UU.) es la asociación profesional de parapsicólogos en Estados Unidos y son quienes han representado históricamente a esta disciplina dentro de este país, habiendo publicado diver­sos trabajos al respecto.

[…] Probablemente el mayor respaldo que ha recibido en su historia fue en 1973. Cuando la prestigiosa ‘American Association for the Advancement of Sciencie’ (AAAS) reconoce y admite como miembro en sus filas a la ‘Parapsychological Association’. Este hecho es uno de los motivos que suelen aducir sus partidarios para otorgarle cierta seriedad como disciplina”, (9),(10).

Aquí yo agregaría cómo con la parapsicología si es crédulo o incrédulo se puede investi­gar lo que no conocemos.


1 Dícese de lo “paranormal” a los hechos psíquicos o mentales que no son normales y que se conectan, en algún sentido o están al lado de lo normal; estos fenómenos por lo común son asociados con lo “sobrenatu­ral” y no tienen en primera instancia explicación lógica.
El problema básico de lo paranormal es que rompe (o no incluye) aparente y parcialmente con los principios básicos de las creencias científicas comprobadas sobre el universo y las leyes que lo soportan que son evi­dentes en sus campos de fuerza (nucleares, electromagnéticas y gravitacionales). Conocemos cómo la ciencia prefiere aferrarse a un principio teórico y a una confirmación o comprobación y así renunciando a la ansiedad provocada por la incertidumbre de hechos no certeros; de tal manera, la búsqueda de la verdad queda lejana y viene el alivio de los científicos y la ignorancia de los hechos. De ahí también que no se pueda entender, comprender y aceptar que es posible una acción a distancia sin ser comprobada a través de la física y la matemática. Sin embargo, anteriormente se mencionaron las palabras aparente y parcial, porque lo que de lo que se trata es de traspasar esa barrera sin atropellar el conocimiento, sino al contrario respetándolo, pero yendo más allá de lo conocido a través del análisis de los hechos con análisis de variables, metodologías y mediciones a través de ecuaciones cuánticas y “pasar del no al sí”, de la negación a la aceptación y encontrar verdades ocultas o no develadas, puesto que los sistemas macroscópicos no pueden considerarse del mismo modo que los microscópicos; aún más, la medición es algo que simplemente ocurre y tiene que aceptarse.
2 Algunos trabajos sobre parapsicología han sido publicadas en revistas científicas acreditadas (Psychologi­cal Bulletin, Foundations of Physics y el British Journal of Psychology); la mayoría de publicaciones están concentradas en revistas de asociaciones dedicadas al tema, como el Journal of Parapsychology (publicado entre 1959 y 1968, y luego entre 2000 y 2001 https://www.parapsychology.org/ Journal of Parapsychology) y el European Journal of Parapsychology (que dejó de publicarse en 2010 debido a la falta de artículos). (https://ejp.org.uk/European Journal of Parapsychology).
3 Aquí no se entienda el termino de “metapsicología” como lo entendió Sigmund Freud el cual se refirió a los conceptos o modelos económico, tópico y dinámico que fue su dimensión teórica; ese fue el término creado por Freud con el cual se elaboró un conjunto de modelos conceptuales que según él operaba en el aparato psíquico (ver Sigmund Freud, “Proyecto de una psicología para neurólogos”, (Freud, 1895); “La Interpre­tación de los sueños, (Freud, 1900); “Los dos principios del suceder psíquico”, (Freud, 1911); “Elementos para una metapsicología”, (Freud, 1915)(*); “Más allá del principio del placer”, (Freud, 1920); “El Yo y el Ello”, (Freud,1923) y finalmente “Esquema del psicoanálisis” (Freud, 1938). El término “metapsíquica”, aparece en el Diccionario de la lengua Española”, (1992) de la Real Academia Española, como “Estudio de los fenómenos que exceden los límites de la consciencia normal y común, que no se han dado explicaciones satisfactorias. Hoy día se prefiere el nombre de parapsicología”.
(*) “El empleo un poco más restringido retiene como escritos metapsicológicos el “Proyecto de psicología”, el sépti­mo capítulo de “La interpretación de los sueños”, las “Formulaciones sobre los dos principios del acaecer psíquico”, “Introducción del narcisismo”, “Más allá del principio de placer”, “El yo y el ello” y el “Esquema del psicoanálisis”. Otro uso introducido por Freud consiste en agrupar bajo esta denominación las cinco exposiciones metapsicológicas a las que él se abocó en 1915. Esos cinco textos (“Pulsiones y destino de pulsión”, “La represión”, “Lo inconscien­te”, “Complemento metapsicológico a la doctrina de los sueños”, “Duelo y melancolía”), publicados entre 1915 y 1917, formaban parte del proyecto de “Elementos para una metapsicología”, doce ensayos que habrían constituido una especie de testamento. La primera redacción del conjunto concluyó a principios de agosto de 1915. “Cartas en­viadas a Lou Andreas-Salomé, en el otoño de 1915 y la primavera de 1916, así como una a Karl Abraham del 11 de noviembre de 1917, atestiguan que, a juicio de Freud, los últimos siete textos debían ser revisados seriamente antes de la impresión. Se podría formular la hipótesis de que en ese momento Freud comenzó a concebir un enfoque dife­rente, el cual, en los años de posguerra, daría origen a lo que se ha denominado “la gran refundición”, caracterizada por la introducción de una nueva dualidad pulsional y una nueva tópica, que marcaban una ruptura con las ideas del proyecto metapsicológico”, tomado de https://www.tuanalista.com/Diccionario-Psicoanalisis/6198/Metapsicologia-4-pag.2.htm, fecha de consulta 2 de septiembre del 2013.
4 “Mesmer utilizaba los ‘pases magnéticos’ en la práctica con sus pacientes; había ‘descubierto’ un fluido etero, que a su vez podía concentrar en un aparato que invento y que le dio el nombre de ‘baquet’”, (De Francisco, 2012).
5 Ver “Historia del pensamiento filosófico y científico” (Reale, 1995) y Psicoanálisis y la teoría de la comple­jidad, cap. II: Reseña histórica del pensamiento filosófico y científico, (Sánchez Medina, G., 2002).
6 “Charles Richet y Furnoy fueron de esos tres los que más se ocuparon de la mediu unidad. Richet, sobre todo, quien fue premio Nobel, era fisiólogo, filósofo. y convencido del espiritismo..
7 “En realidad esto fue un argumento de la iglesia para desprestigiar estos estudios. De todos modos si hubo fraude y ganancias económicas, pero este hecho no era lo fundamental; lo fundamental fue la creencia ab­soluta en la realidad de los hechos”, (De Francisco, 2012).
8 “Hay que considerar que el valor de la estadística todavía no tenía la importancia que se le da en nuestro tiempo, en ese entonces se analizaban hechos aislados, por lo tanto distantes de los estudios estadísticos de nuestra época. Freud tampoco le daba tanta importancia a la estadística”, (De Francisco, 2012).
9 Tomado de https://es.wikipedia.org/wiki/Parapsilog%C3%ADa
10 “Se daba seriedad, (no cierta seriedad) a esas disciplinas. Sir William Crookes por ejemplo, fundó en Inglaterra la Sociedad de estudios Psicológicos, para estudiar en ella el fenómeno de la mediumnidad, muy similar a la sociedad de estadios metapsicológicos’ que Richet estableció en Francia, ambos investigadores eran gentes serias de primera línea. En nuestros días el progreso de la ciencia ha dejado de lado las inves­tigaciones psicológicas de finales del Siglo XIX y comienzos del Siglo XX. La metodología que se empleaba por entonces, en nuestros días nos hace sonreír: por ejemplo, colocar gran cantidad de talco en el suelo, alrededor de las mesas espiritistas, para detectar posibles fraudes en el curso de las sesiones que hubieran dejado huella en el talco. Yo pienso sin embargo, que está bien explicar las metodologías que se empleaban, no disminuyendo su categoría científica, como se las estimaba entonces para en su lugar infravalorarlas. Muchos científicos de entonces podrían estar equivocados en sus interpretaciones, pero eran indudable­mente honestos en sus planteamientos en su tiempo. En alguna nota mía en este libro señalaba la ‘sonrisa’ con que miraban los clérigos las investigaciones de Galileo. La tendencia a ‘sonreír’ en esas circunstancias significa cierta burla, que en mi opinión no es aceptable”, (De Francisco, 2012).
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