Guía para la Atención y Manejo de la Disfunción Familiar

MEDICINA FAMILIAR
EDUCACIÓN CONTINUADA PARA EL MEDICO GENERAL

La obtención de un desarrollo físico y psicológico óptimos en el niño menor de 5 años, está directamente relacionado con la calidad y habilidad que tengan sus padres para criarlo y brindarle atención, cuidados, protección, amor, orientación y buen ejemplo. Si los padres no pueden darle a su hijo la estabilidad necesaria debido a conflictos permanentes entre ellos, o con su hijo, se corre el riesgo de que se incremente la posibilidad de éste presente desórdenes físicos, comportamentales y emocionales.

Es en este tipo de situaciones en donde el profesional de la salud debe estar atento y echar mano de su habilidad para detectar las desavenencias entre los padres, o los conflictos por separación y evaluar los riesgos de dichas situaciones y sus implicaciones en el bienestar del niño, con el objeto de definir si se requiere una intervención de su parte.

La disfunción familiar incrementa la vulnerabilidad de los niños a sufrir dificultades futuras tanto en la esfera física como emocional. Los niños de padres con perturbaciones emocionales, son más propensos a presentar problemas en su comportamiento emocional; los niños de padres depresivos o psicóticos, tienen un alto riesgo de sufrir desórdenes de tipo neurótico con depresión más severa, o alteraciones mentales importantes. Los hijos de padres sobreprotectores pueden presentar problemas neuróticos o depresivos.

Todo esto muestra claramente la necesidad imperiosa de que el médico y el personal de salud que labora en atención primaria, desarrollen todas sus habilidades para detectar y manejar los problemas de salud del menor de cinco años, como una manifestación de su realidad familiar generalmente por disfunción y encuentren el origen de los problemas, bien sea a nivel de relación entre los padres (eje parental), o entre los padres e hijos (eje paterno Una vez que el médico o algún miembro del equipo de atención primaria identifique un niño de alto riesgo, deben efectuarse las intervenciones que sean del caso, recomendando si es necesario la participación de un especialista (psiquiatra, psicólogo).

Definitivamente darle un enfoque familiar a la salud, determina que las orientaciones terapéuticas, educativas, preventivas, de rehabilitación etc., generen cambios reales en la salud de todo el grupo familiar, en la medida en que los problemas se abordan desde sus orígenes y no desde sus consecuencias.

Para lograr una buena evaluación de la función familiar, se pueden utilizar las preguntas sugeridas por David Shires en sus escritos sobre Medicina Famliar, que consideramos de utilidad:

1. Cuántos miembros forman la familia y quienes viven en el hogar?
2. Cuál es la escolaridad de cada uno de ellos?
3. Cómo son las relaciones a nivel conyugal?
4. Qué problemas importantes ha tenido la familia en el pasado? (Preguntar por muertes, separaciones, enfermedades físicas y mentales, crisis financieras etc.).
5. Cree usted que a nivel de la familia estos problemas han sido manejados adecuadamente?
6. Existen problemas de alcoholismo, consumo de drogas o actitudes delincuenciales en algún miembro de la familia?
7. Cómo se toman las decisiones importantes en la familia? Quienes participan en este proceso? Como reaccionan los demás al respecto?
8. Qué espera cada uno de los padres de cada uno de los hijos, tanto en la vida cotidiana como respecto al futuro? Qué esperan los hijos de cada uno de los padres? Estas expectativas generan conflictos o tensiones?
9. Cómo se manejan a nivel de la familia, las diferencias que existen en cuanto a la forma de ser y de pensar de cada uno de sus miembros?
10. Qué es lo que hace cada miembro de la familia para llamar la atención?
11. Cuáles son los principales objetivos e intereses de la familia como grupo?
12. Trabajan juntos todos los miembros de la familia para alcanzar estos objetivos e intereses comunes?
13. Existen en la actualidad problemas problemas económicos serios a nivel del grupo familiar?
14. Cómo son las relaciones de la familia Nuclear (padre, madre e hijos), con la familia Extensa (Abuelos, tios primos etc.)?
15. Cómo son las relaciones de la familia con las gentes del vecindario?
16. Con cuáles recursos cuenta la comunidad donde vive la familia? (Servicios públicos, de salud, de seguridad social etc.)

A continuación se transcriben del libro Guidelines for Health supervivion II- Committee on Psychosocial Aspects of Child and Family Health, 1985-1988,unas tablas de gran utilidad para el reconocimiento de algunos factores relacionados con la disfunción parental y algunos hallazgos comunes durante la consulta en los diferentes grupos de edad, entre los 0 y los 6 años.

Algunos factores relacionados con disfunción familiar

1. Enfermedad declarada en uno o ambos padres o factores de riesgo que los puedan conducir a la misma.

  • Enfermedad crónica de carácter orgánico o mental.
  • Retardo mental o trastornos del aprendizaje.
  • Alcoholismo, tabaquismo y drogadicción.

 
2. Situación económica deficiente o problemas a nivel de la interacción familiar y social.

  • Pobreza extrema.
  • Recursos de apoyo social deficitarios (servicios públicos, servicios de salud, guarderías y jardines infantiles etc.).
  • Conflictos recurrentes a nivel de pareja.

 
3. Problemas a nivel de la crianza de los hijos.

  • El hijo no deseado.
  • El hijo crónicamente enfermo.
  • La familia demasiado extensa.
  • Parto gemelar o partos demasiado seguidos.
  • Retardo mental, trastornos del aprendizaje o trastornos de la personalidad en uno o varios de los hijos.

 

Hallazgos comunes durante la consulta

Niños de 0 a 6 meses de edad

· Ansiedad y depresión en los padres.
· Padre distante y poco participativo en las responsabilidades del hogar y en los cuidados dl niño.
· Problemas en la readaptación de la vida sentimental y sexual de la pareja, posteriores a los cambios enfrentados durante los últimos nueve meses de embarazo.
· “Crisis de Inclusión” a nivel del padre, el cual se siente desplazado por la madre, que fija la totalidad de su atención en el Recién Nacido.
· Preocupación excesiva, o por el contrario desinterés y apatía frente a los cuidados y la salud del bebé, ocasionada generalmente por ignorancia o conflictos familiares, los cuales generan conductas deficientes en cuanto a su alimentación y mantenimiento de su salud, con el correspondiente impacto sobre su crecimiento y desarrollo (Deprivación Psico-afectiva).

Niños entre los 6 y los 18 meses de edad

  • Desinterés y apatía de uno o ambos padres frente a la salud, cuidados generales y requerimientos del niño, conducentes a problemas recurrentes de salud.
  • Enseñanza inapropiada de normas y límites al niño: sobreprotección, excesivas prohibiciones, maltrato infantil, inconsistencia (las órdenes que se le dan en un momento dado, se contradicen posteriormente), deficiente manejo de los “berrinches”.
  • Conflictos frecuentes a nivel de los padres, generalmente ocasionados por una deficiente distribución de los tiempos destina dos al trabajo, a la vida de pareja y al cuidado de los niños. Lo anterior conduce con frecuencia a la violencia verbal y no verbal tanto en la relación de pareja, como en las relaciones de los padres con sus hijos, sumándose a estos hechos, el consumo excesivo de alcohol (generalmente por parte del padre), lo cual empeora profundamente la situación del hogar.

 
Niños entre los 18 meses y los 3 años de edad

  • Retardos a nivel del desarrollo psicomotor, del lenguaje, del crecimiento del niño y en general problemas recurrentes a nivel de su salud, retardo en la actualización de sus esquemas de salud etc.
  • Deficiente aceptación por parte de los padres, de la separación gradual de sus hijos (sobreprotección), lo cual genera en el niño inseguridad. Temblores excesivos y apegamiento a sus progenitores, dificultándosele socializar con otras personas.
  • Excesiva agresividad y desobediencia de parte del niño, generalmente consecuencia de una enseñanza inapropiada de normas y límites.
  • Traumas físicos y accidentes repetidos, tanto en el niño como en l resto de su familia.

 
Niños entre los 4 y los 6 años de edad

  • En este grupo de edad, continua teniendo vigencia la inapropiada aceptación por parte de los padres, de la separación de sus hijos del hogar, al ingreso a la escuela.
  • Problemas a nivel del sueño: pesadillas, terrores nocturnos, rebeldía por parte del niño a dormir en su propio cuarto.
  • Somatizaciones no solo a nivel del niño, sino además en la madre y otros miembros de la familia, que genera consultas a repetición a los centros de atención primaria.
  • Retraso o trastornos a nivel del control de esfínteres (encoprexis, enuresis).
  • Hiperactividad en el niño.
  • Niño inseguro, deprimido, apático y con sentimientos de inferioridad.
  • Crueldad de parte del niño con los animales.
  • Padre distante y poco participativo, con respecto a los deberes del hogar y frente a la necesidades de sus hijos, lo cual genera conflictos con la madre, ante la falta de colaboración de su cónyuge.
  • Problemas a nivel de la relación de pareja, secundarios a una deficiente distribución de los tiempos (trabajo-pareja-familia), lo que conduce a conductas agresivas (peleas, mentiras, deshonestidad, infidelidad), agravados en muchos casos por el consumo de alcohol.

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