Evaluación y Manejo Integral del Menor de Cinco años, Enfoque Integral y Metodología

MEDICINA FAMILIAR
EDUCACIÓN CONTINUADA PARA EL MEDICO GENERAL

CAPITULO 9
María Consuelo Nieto, MD.
Profesora Titular de Medicina Familiar Integral, Directora Programas de Postgrado y Rotaciones Extramurales, Escuela de Medicina Juan N. Corpas. Coordinadora del Postgrado de Medicina Familiar, Hospital San José. Jefe de Catédra de Medicina Familiar, Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud, Bogotá, D.C.

Importancia del enfoque integral

La aproximación para la evaluación y manejo del menor de cinco años, debe hacerse con un enfoque integral y siempre teniendo en cuenta que existe una relación directa entre su funcionamiento orgánico y la influencia que su entorno familiar y social ejercen en su desarrollo y bienestar, debido al claro impacto de estos últimos, sobre la génesis de enfermedades y alteraciones físicas o mentales, tanto del niño como de los diferentes miembros de su familia.

Por otra parte, debemos tenerse en cuenta que los pacientes menores de cinco años, representan un porcentaje que generalmente supera al 30% de la demanda de atención a nivel primario de las instituciones que prestan servicios de salud. Lo anterior, sumado a la importancia trascendental que tiene para el futuro y el desarrollo del individuo esta etapa de la vida, hace necesario que los médicos hagamos un énfasis especial en la promoción de la conservación de la salud física, mental y emocional del niño.

Esto solo se logra previniendo o detectando en forma precoz las alteraciones propias del crecimiento y desarrollo en esta etapa de la vida, para lo cual se hace indispensable la participación activa de su grupo familiar, del cual obtendrá protección y apoyo tanto en sus necesidades físicas como emocionales, lo que le brindará a su vez, un ambiente propicio para el desarrollo y estructuración de su personalidad.

Metodología

Para realizar un seguimiento y control eficientes a los pacientes que se encuentran en esta etapa de la vida, se utilizarán los diferentes grupos de edad sugeridos por la Academia Americana de Pediatría para el control de la salud del niño, desde su nacimiento, hasta los cinco años de edad.

De acuerdo a esta agrupación, deben realizarse doce consultas en las siguientes edades:

Primera consulta: Recién Nacido
Segunda consulta: Dos meses de edad
Tercera consulta: Cuatro meses de edad
Cuarta consulta: Seis meses de edad
Quinta consulta: Nueve meses de edad
Sexta consulta: Doce meses de edad
Séptima consulta: Quince meses de edad
Octava consulta: Dieciocho meses de edad
Novena consulta: Dos años de edad
Décima consulta: Tres años de edad
Undécima consulta: Cuatro años de edad
Duodécima consulta: Cinco años de edad

En cada una de estas consultas es aconsejable seguir un orden rutinario en relación a los siguientes items:

1. Aproximación al paciente y a su(s) acompañante(s).
2. Desarrollo psicomotor.
3. Examen Físico.
4. Procedimientos.
5. Guía Anticipatoria.
· Nutrición
· Prevención de Accidentes
· Ciclo Vital Individual
· Ciclo vital Familiar
6. Cierre de la consulta.

Aproximación al paciente y a su(s) acompañante(s)

Aquí es muy importante en primera instancia recordar que ” La Entrevista”, debe ser el encuentro de dos humanidades: la del médico y la del enfermo. De esto se desprende que la entrevista constituye el principal escenario de un relación humana y por ende, debe ser un verdadero acto humano pleno de sentido.

En los actuales momentos médicos, en los que la “prisa” constituye un elemento casi constante, debemos ser conscientes de que no importa cuan cortos de tiempo estemos, lo que es relevante es que la entrevista no debe carecer nunca de su sentido de humanidad.

Dentro de este contexto, hay que saber que la entrevista no comienza en el consultorio del médico, sino en la sala de espera, lugar en el cual comienza a forjarse positiva o negativamente la imagen del médico, lo que va a tener repercusiones inmediatas sobre la relación médico-paciente.

Para lograr todos los beneficios y frutos esperados del acto médico, éste tiene que llevarse a cabo dentro de un ambiente de amistad, o lo que es igual de deseo sincero de beneficio mutuo. Es así como el médico debe reconocer la importancia de establecer desde el principio un clima de verdadera empatía, que borre de entrada la idea preconcebida y en la mayoría de los casos cierta en estos tiempos, de que los médicos son indiferentes ante el sufrimiento humano, malgeniados, regañones y están generalmente de prisa.

Un alto porcentaje de médicos no son conscientes de que cuando un paciente elige a un médico, subconscientemente está buscando un “amigo” en quien depositar su confianza y de quien pueda recibir algo más que una simple y técnica intervención.

Si asumimos el hecho contundente de que para que el acto médico tenga los resultados que tanto médico como paciente esperan, es imperativo establecer un vínculo afectivo, este tiene que expresarse desde el primer momento.

Otro punto clave de la entrevista, es que su esencia es “La Interacción”. Para que ésta se dé, es indispensable tener en cuenta la importancia de los aspectos psicológicos de la comunicación, la observación inteligente de la otra persona y la percepción de que uno mismo es importante en dicha interacción. La habilidad de la entrevista, está dada por el empleo de técnicas que faciliten el flujo de información en ambos sentidos, lo cual requiere de ciertas destrezas:

1. Establecer un clima de empatía.
2. Saber escuchar.
3. Saber observar con atención.
4. Sintonizar el estilo de la comunicación y captar su contenido.
5. Adecuar el lenguaje.
6. Dar libertad al entrevistado para que se ingenie en sus expresiones, pero orientarlo cortesmente cuando comience a divagar.

Finalmente, en esta parte de la consulta, el médico debe observar con especial interés, la forma en que el paciente y su(s) acompañante(s) entran al consultorio, su manera de interactuar y el estado emocional en el que se encuentran.

Desarrollo psicomotor

En esta parte de la consulta, el médico debe explorar con detenimiento, todos los aspectos inherentes al desarrollo psicomotor del niño de acuerdo a cada grupo de edad. Para este efecto se utilizarán unas pautas generales de evaluación, contenidas en la escala de Gessel simplificada, por medio de la cual se exploran los principales campos de la conducta del individuo.

A través de la exploración de estos campos, se obtiene una información objetiva en relación al grado de madurez y organización del sistema locomotor del infante.

De acuerdo a la escala de Gessel modificada, los cuatro principales campos de la conducta son:

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