Primera Consulta del Recién Nacido

MEDICINA FAMILIAR
EDUCACIÓN CONTINUADA PARA EL MEDICO GENERAL

Aproximación al paciente y a su(s) acompañante(s)

Durante el desarrollo de la consulta, el médico debe observar la forma en que los padres se relacionan con su hijo. La observación durante la alimentación o cuando los niños están alerta y “cara a cara” con sus padres, puede ser reveladora.

Es normal que los recién nacidos y sus madres parezcan ensimismados mutuamente.

Los lactantes a los que la voz o actividad de la madre les produce sobreexcitación, pueden volverse hacia otro lado o quedar en apariencia dormidos, terminando así de forma prematura el encuentro. También puede suceder que el niño esté alerta y listo para iniciar una interacción, mientras que la madre se encuentra ansiosa y preocupada. Esto último es muy importante y es aquí donde el médico debe captar el estado emocional de la madre o del acompañante del niño a la consulta, en la siguiente forma:

· Evidencia tranquilidad o ansiedad e irritabilidad frente al bebé?
· Luce fatigada(o) o deprimida(o)?
· Se muestra preocupada(o), o por el contrario demuestra pasividad frente a la consulta y la evolución del niño?

Desarrollo psicomotor del niño menor de un mes

estimulacion de conductas recién nacido

Examen físico

Debe hacerse siempre con el niño completamente desnudo y tan pronto como resulte posible después del nacimiento. Este examen debe realizarse preferiblemente frente a los padres, debido a que estos desean saber todo lo posible acerca de su recién nacido. Es conveniente realizarlo teniendo en cuenta dos aspectos: La valoración del crecimiento y la exploración física propiamente dicha.

Valoración del crecimiento

Debe tomarse el peso, la talla y los perímetros cefálico y torácico. Debe observarse también el aspecto general del recién nacido y así poder clasificar su estado nutricional, mediante comparación con patrones disponibles. En este punto hay que aclarar que lo más importante en esta evaluación es el “Ritmo del crecimiento” de acuerdo a la evolución del peso y la talla en las curvas a través del tiempo y no solo las cifras de peso y talla en forma absoluta y esporádica.

valoracion del crecimiento recien nacido

Los Recién Nacidos a término, recuperan su peso a los 10 días y de ahí en adelante aumentan 20 grs/día, durante los primeros 5 meses de vida.

Exploración Física

En la primera instancia hay que observar la postura del niño. Los niños a término guardan una postura en flexión en el tronco y las extremidades. Deben mover por igual todas sus extremidades, aunque sus movimientos no tengan un objetivo determinado. De deben contar los dedos de las manos y de los pies, ya que no es rara la existencia de dedos supernumerarios. Observar con detenimiento el color del niño, su frecuencia respiratoria y el tipo de llanto. Un neonato sano es activo, de color rosado y llora con llanto fuerte y vigoroso cuando lo molestan. Si se observa ictericia, debe anotarse el momento en que comenzó.

Deben buscarse posibles marcas: las manchas de color salmón en la base de la nariz y sobre los párpados son frecuentes y desaparecen con el tiempo; se denominan “nevo flámeo” o “nevus flammeus”. Una mancha de color azul o azul grisáceo, localizada generalmente en región lumbosacra, recibe el nombre de “mancha mongólica” y desaparece espontáneamente en el curso de varios meses aunque ocasionalmente puede persistir.

El cráneo del recién nacido está distorsionado por el pasaje a través del canal del parto, lo que se conoce con el nombre de “modelaje”.

El edema del cuero cabelludo sobre la presentación se llama “caput succedaneum” también es normal y desaparece en pocos días. Puede encontrarse un cefalohematoma, que se percibe como una tumefacción blanda y con fluctuación, causado por hemorragia subperióstica.

El cabalgamiento de las suturas craneales es normal en el recién nacido de presentación cefálica. Es muy importante identificar las fontanelas anterior y posterior: La anterior es romboidea y tiene un diámetro de 2×2 cm. La posterior generalmente está cerrada al nacimiento del recién nacido a término, pero puede permanecer permeable hasta los dos meses de estados de deshidratación. vida. La fontanela anterior permanece abierta por lo menos hasta los 18 meses.

Se deben valorar los pabellones auriculares observando si su implantación es normal o baja. Además practicar otoscopia para confirmar la permeabilidad de los conductos auditivos externos. El examen de los ojos debe descartar la presencia de hemorragia conjuntival no infrecuente y debida a trauma obstétrico. Si está presente se resuelve en poco tiempo y no necesita tratamiento. También puede encontrarse secreción purulenta, lo que estaría indicando una infección adquirida en el paso por el canal del parto, que siempre requiere tratamiento.

El hallazgo de estrabismo convergente que dura instantes, es normal hasta la edad de 3 meses. La obstrucción nasal encontrada en la valoración de la nariz, que no cede a la aplicación de suero fisiológico, puede estar indicando una atresia de coanas que debe descartarse mediante el paso de una sonda de Nelaton con las debidas precauciones.

En la valoración de la boca hay que descartar la macroglosia y la presencia de paladar hendido y/o labio leporino. En ocasiones existen hendiduras, quistes de erupción y dientes no permanentes.

A nivel del cuello deben descartarse tumefacciones, tortícolis congénita, membranas laterales o cuello corto.

La valoración del tórax debe realizarse examinando inicialmente las glándulas mamarias las cuales pueden encontrarse hipertrofiadas y en ocasiones pueden secretar leche. Este es un fenómeno normal generado por el paso de hormonas al bebé antes de su nacimiento. Luego debe obtenerse la frecuencia respiratoria que en el recién nacido (RN) a término y sin llanto es de 42 respiraciones por minuto y en el prematuro de 60 por minuto. Debe observarse con cuidado si se encuentran signos de insuficiencia respiratoria: aleteo nasal, tirajes intercostales, quejido espiratorio. Obtener la frecuencia cardiaca que en es en promedio de 120 a 160 por minuto, en el RN sin llanto. En forma ocasional pueden hallarse soplos no relacionados con cardiopatía, pero su ausencia no las descarta. Igualmente deben verificarse los pulsos femorales, registrando si se encuentran débiles o están ausentes.

El abdomen del RN generalmente es globoso.

Puede palparse el hígado normalmente hasta 2,5 cms. por debajo del reborde costal. Debe revisarse el cordón umbilical, el cual debe tener dos arterias y una vena. Este debe desprenderse de 8 a 12 días después del nacimiento. El hallazgo de hernia umbilical es fisiológico en el RN. Los defectos mayores de 2 cm deben observarse. Si se encuentran hernias epigástricas o inguinales, estas son quirúrgicas en todos los casos.

Luego se inspeccionan los genitales. La fimosis es un hallazgo normal en el RN. Se deben palpar los dos testículos. En las niñas es frecuente que se presente una secreción vaginal blanquecina, que al tercer día puede tornarse sanguinolenta (pseudomenstruación), que se presenta como consecuencia del paso de hormonas maternas a la bebé antes del parto.

Debe valorarse el himen y descartar su imperforación.

El examen de las extremidades debe hacer especial énfasis en la valoración de las caderas la cual debe ser muy cuidadosa. Todos los recién nacidos deben ser explorados en busca de luxación congénita de cadera. Para esto el niño debe examinarse sobre una cama grande y firme y si el niño llora debe dársele el biberón o el chupo. En el RN es posible llevar las caderas a una abducción de por lo menos 70 grados, estando la cadera y la rodilla en flexión. El hallazgo de una limitación en la abducción en una de las caderas o en ambas, debe alertar al examinador sobre la sospecha de una luxación congénita. Con las piernas extendidas hay que observar si hay asimetría de las mismas o de los pliegues tanto anteriores como posteriores del muslo. El examinador toma la pierna que va a explorar en su mano (esta es la mano opuesta de la cadera que va a examinar); con la rodilla flexionada, se coloca el pulgar sobre el trocanter menor y el dedo medio sobre el trocanter mayor. La pelvis se mantiene quieta con la otra mano y el muslo flexionado se mueve hacia la abducción y aducción para ver si se provoca cualquier ruido ( signo de Ortolani).

Se examina la columna vertebral en busca de cualquier deformidad, por ejemplo un mielomeningocele.

Un mechón de cabellos en la región lumbosacra, casi siempre supone una espina bífida subyacente. Se debe observar el ano, primero para comprobar su permeabilidad y segundo para percibir su tono.

El examen del sistema nervioso central debe incluir la evaluación de los reflejos primitivos.

Se ha descrito un número importante de ellos, pero no es necesario recordarlos todos. Estos reflejos suelen estar presentes en el momento del nacimiento y desaparecen con la edad, en general, alrededor del quinto mes. Su presencia en el momento del nacimiento sugiere un sistema nervioso intacto; por el contrario, su ausencia, supone una disfunción encefálica. La persistencia de los reflejos primitivos más allá de los seis meses de edad en un niño nacido a término, sugiere una lesión del sistema nervioso central.

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