Sistema antirrobo de camiones

Localización satelital Ambiente controlado

Rastreo de vehículos

El 30 de diciembre vence el plazo para que todos los camiones y los vehículos de transporte intermunicipal de pasajeros cuenten con un sistema antirrobo de localización satelital.

avicultores8702-83El desbordamiento de la piratería terrestre, que en sólo uno de los años recientes robó mercancías y vehículos por un monto superior a $170.000 millones, llevó al Ministerio del Transporte, mediante Resolución de mayo del 2001, a hacer obligatoria en los vehículos de transporte de pasajeros y de carga la instalación de un dispositivo de localización que permita transmitir a una base de datos, información relacionada fundamentalmente con su ubicación y el recorrido. Pero pese a la buena intención del gobierno, expertos en transporte y seguridad expresan algunas reservas en cuanto al proceso que lo llevó a expedir la norma y a la eficiencia misma del Sistema de Posicionamiento Global (GPS por sus siglas en ingles), a la luz de la relación costo beneficio.

SATÉLITE E INTERNET, ARMAS TECNOLÓGICAS AL SERVICIO DE LA LUCHA CONTRA LA PIRATERÍA TERRESTRE.

En su opinión, al parecer para la adopción de esta medida se tuvo en cuenta el clamor de las empresas aseguradoras, cuyo estado de pérdidas y ganancias estaba severamente castigado por la siniestralidad derivada de esas conductas delincuenciales, que las había forzado a elevar los valores de sus pólizas, y no se consultó a los propietarios de los vehículos y sí a las empresas transportadoras, que en su conjunto no son dueñas siquiera de 3% de los vehículos. Para los estudiosos, el GPS protege al vehículo mas no la carga, porque lo que el sistema detecta es el vehículo y no necesariamente su contenido, además de que lo consideran muy costoso pues “cada vez que emita la señal, de acuerdo con la programación que convengan usuario y prestador del servicio, tiene un costo equivalente al de una llamada a un teléfono satelital; este costo limita llevar a cabo un chequeo permanente al vehículo”, dijo Alvaro Villegas Echeverry, asegurador de seguridad para transporte terrestre.

Los mismos analistas ven en el aplazamiento hasta el 30 de diciembre de la entrada en vigencia de la citada resolución, que debía empezar a cumplirse el 30 de junio, un mensaje en el sentido de que el gobierno estaría pensando en, por lo menos, modificarla, para que atienda realmente los intereses de los transportadores.

Entre y escoja

avicultores8702-85Para el rastreo y localización de vehículos, se ofrecen en Colombia tres sistemas; dos de ellos de origen norteamericano, que en su orden se utilizan desde 1994 y 1996, respectivamente, y el tercero, desarrollado por colombianos, que acaba de entrar al mercado. El conocido como El Cazador consta de un aparato transmisor y receptor electrónico miniaturizado, que emite una señal silenciosa; su funcionamiento es sencillo: una vez el dueño del vehículo dotado del sistema comunica su desaparición a la empresa, ella lo activa y de inmediato lo reporta a la policía para que proceda a recuperarlo.

Otro es el GPS, que permite monitorear la ubicación de vehículos, en busca de optimizar y controlar tiempos y movimientos involucrados en su operación. Funciona con tres unidades: una, que recibe del satélite una señal que indica el sitio donde se encuentra el vehículo; otra, dotada de un programa de computación para la lectura de la señal cada vez que el usuario lo desee, y un modem inalámbrico para transmitir la información a través de la tecnología que utilizan los operadores de telefonía celular, y que llega a las centrales de los operadores de esta, que los envían a la empresa prestadora del servicio de rastreo. El usuario tiene acceso a la información mediante el Internet, y una vez haya ingresado a la página puede observar en un mapa digitalizado la ubicación del vehículo

Y en los meses recientes ha surgido una alternativa intermedia entre los dos sistemas tradicionales, con marcado acento colombiano y que también opera con tecnología de punta. Sus creadores aseguran que todo el equipo se limita a un teléfono celular. Este sistema permite que el usuario puede diseñar el plan de ruta para sus vehículos, a lo largo de la cual pueden encontrar cuarenta puntos, y cuando pasa por cada uno de ellos, el conductor se reporta presionando una tecla del celular. Hacer este número de reportes no tiene costo adicional para el usuario, a diferencia de lo que ocurre cuando se trabaja con GPS, en el cual vale hasta el equivalente de dos dólares cada vez. Si no llega a uno de esos puntos, inmediatamente se dispara una alarma, que aparece tanto en el computador del usuario como en la central de la Policía encargada de la piratería terrestre.

Sin excepción, las empresas que ofrecen los tres productos se han acercado a los empresarios avícolas y reportan haber encontrado entre ellos una respuesta positiva.

En el aire, la CLAVE

avicultores8702-87En las aves, el calor es un producto de desecho de su metabolismo, de su digestión, y en general, de las actividades que desarrollan cotidianamente, entre ellas, tratar de eliminar de sus cuerpos los eventuales excesos de temperatura.

CADA VENTILADOR ES CAPAZ DE MOVER EL AIRE SÓLO EN UN ÁREA DETERMINADA DEL GALPÓN.

EN GALPONES DE HASTA 150 METROS DE LONGITUD, LO MEJOR ES EXTRAER EL AIRE DESDE UNO DE SUS EXTREMOS

Científicamente está establecido que las aves de corral son más eficientes en los climas cálidos, ya sean reproductoras, ponedoras o pollos de engorde. La avicultura moderna, como cualquier otra industria tiene, como norte de su actividad la rentabilidad, y en un mercado tan competido como el que ha impuesto la llamada globalización de la economía, los productores no tienen opción distinta a la de buscar el máximo de eficiencia, y quizá la herramienta más apropiada para obtenerla es la tecnología. De ahí que para que pollos y gallinas expresen al tope el potencial productivo contenido en su genética es imprescindible rodearlos de las condiciones ambientales adecuadas para este propósito. El conjunto de tecnología, sistemas y equipos que proporcionan las condiciones ideales conforman lo que se conoce como ambiente controlado.

No es la primera vez que Avicultores se ocupa del tema. En esta ocasión, el énfasis en su divulgación está dado en una explicación detallada de algunos de los sistemas que han probado mayor eficiencia, y que algunas empresas colombianas han incorporado a sus esquemas productivos.

Intercambio de aire

avicultores8702-86Cuando en la época más cálida del año la temperatura ambiental es baja, la diferencia entre el calor corporal del ave y la de su entorno es suficientemente grande como para eliminar el exceso de calor, y el ave no experimenta un problema significativo. En un galpón con ventilación natural es importante el intercambio de aire, esto es, que pueda entrar y salir con la mayor facilidad posible, y una manera de asegurarlo consiste en mantener el área que rodea al galpón libre de cualquier objeto que pueda obstruir el flujo del aire, como pueden ser la vegetación y las distintas construcciones de las granjas, que ejercen un efecto sobre ese flujo que puede ser el equivalente a entre cinco y nueve veces su altura.

El principal factor que determina las tasas de intercambio de aire es la dimensión del espacio abierto a ambos lados del galpón, de ahí que los expertos sugieran que en climas cálidos las paredes laterales tengan una altura de entre 2.40 y 3 metros, la que ayudará a asegurar un buen flujo a todo lo largo del galpón. Recomiendan también que para asegurar que el aire pueda moverse con facilidad a todo lo largo del galpón, lo mejor es construirlo lo más angosto posible; por ello, en general aconsejan una anchura de 9.6 a 12 metros para galpones con ventilación natural; cuando es superior a 12 metros es de esperarse que ocurran restricciones en el flujo del aire; como resultado, las aves empiezan a sufrir problemas de estrés calórico durante los meses de temperatura más elevada.

Ventiladores

Es importante tener presente que cada uno de los ventiladores que se instalen en los galpones es capaz de mover el aire sólo en un área de dimensiones específicas, cuya forma y tamaño están determinados en cada caso por el tipo de ventilador que se use. El aire que emana de uno estándar de 90 centímetros, accionado por un motor de 0.5 caballos de fuerza, se mueve siguiendo un patrón de forma ovoide dentro de un área aproximadamente de 15.0 x 4.5 metros.

Realmente no importan la cantidad de aves alojadas en un galpón ni el área de este; lo verdaderamente significativo, recalcan los especialistas, es su forma y cómo se relaciona ella con el área de cobertura de los ventiladores que hacen circular el aire. Explican así el punto: un galpón de 105 x 9.6 metros requiere 14 ventiladores de 90 centímetros de diámetro para proporcionar un movimiento uniforme al aire. La misma cantidad podría necesitarse si el galpón mide 105 x 12 metros; en otras palabras, aunque el galpón sea más angosto y se logre un mayor movimiento de aire no existe ninguna forma práctica de reducir la cantidad de ventiladores para proporcionar un buen movimiento de aire a lo largo de todo el galpón.

Como puede verse, con el objeto de asegurar un buen movimiento del aire en todo el galpón es necesaria una elevada cantidad de ventiladores, y si se reduce su número habrá puntos muertos en el interior, o sea, sitios con aire estático. Aclaran que tal vez no sea necesario en todas las instancias contar con una cobertura total del área del piso con ventiladores, pues en la Costa y en regiones montañosas, la brisa prevalece lo suficiente como para que sólo sea necesario mover el aire en el centro del galpón.

Se puede instalar una sola fila de ventiladores, separados por 15 metros, a todo lo largo de la línea media del galpón; sin embargo, deben colocarse por pares en aquellas áreas donde la acumulación de calor representa un problema, como pueden ser los extremos y el centro.

Independiente de cómo estén ubicados en un galpón provisto de cortinas laterales, hay que aceptar que no se trata de una construcción completamente cerrada y que el intercambio y movimiento del aire ocurren, en su mayoría, al azar; por ello, no es posible comparar el ambiente y la producción con los que podría lograrse en un galpón con ventilación por el sistema de túnel en la temporada calurosa.

Entre las recomendaciones para tener presente en el montaje de los ventiladores vale la pena resaltar la conveniencia de alejar los extractores de las paredes laterales, porque de lo contrario, las aves tienden a aglomerarse debajo de ellos o contra las paredes laterales, y la de colocarlos de forma que queden aproximadamente a una distancia de 90 centímetros del piso.

Sistema de túnel

En el reciente seminario de patología y producción aviar, realizado en Georgia en mayo pasado, se reveló que en algunas regiones de Estados Unidos cada vez es mayor la utilización de la ventilación de túnel por tratarse de un sistema que ha probado ser altamente eficiente para reducir al máximo los problemas de las aves derivados del estrés calórico en los galpones, pues los avicultores han constatado que mediante el túnel puede reducirse la mortalidad y elevarse la producción incluso en las épocas de mayor calor.

En lo que tiene que ver con los aspectos técnicos involucrados en la instalación del sistema y con su incidencia en la producción de las aves, se explicó que en los galpones donde la ventilación está a cargo del sistema de túnel, los extractores deben estar ubicados en uno de sus extremos, al tiempo que en el opuesto se instalan grandes aberturas a través de las cuales el aire penetra al galpón y se dirige a lo largo de este en forma paralela a las paredes laterales. La temperatura de ese aire puede bajarse al pasarlo a través de cortinas de enfriamiento evaporativo o mediante el uso de boquillas humidificantes localizadas a todo lo largo del galpón.

En un galpón con ventilación de túnel el intercambio adecuado de aire no es el único factor que debe tomarse en cuenta al diseñar el sistema de ventilación, pues la velocidad del aire tiene la misma importancia que dicho intercambio, dado que es precisamente el movimiento el que produce mucho del enfriamiento. Es importante que las aves estén expuestas a un movimiento suficiente de aire para contrarrestar los efectos nocivos asociados a temperaturas altas, pero no tanto como para producir problemas de producción, ya que se ha observado que una velocidad excesiva del aire ejerce un efecto adverso sobre el desempeño. En 1996, Drury reveló en una investigación que el beneficio derivado del movimiento del aire tiene un límite; así, se presentaron incrementos en la ganancia de peso hasta con velocidades cercanas a 180 metros por minuto, y una vez rebasado ese punto empezaron a notarse efectos nocivos.

Este estudio demostró que 67% de los beneficios potenciales asociados al movimiento del aire en los galpones se obtienen a una velocidad de 105 metros por minuto; por encima de esta velocidad no se incrementaron en la misma proporción que la cantidad de ventiladores requeridos para el movimiento del aire. Este resultado lo llevó a plantear que lo recomendable es utilizar una velocidad mínima del aire de aproximadamente 105 metros por minuto. La velocidad aire se puede determinar dividiendo la capacidad total de los ventiladores por el aire de una sección transversal del galpón; esta última se determina multiplicando la anchura por la altura promedio del galpón.

Es importante notar que la velocidad del aire varía ligeramente en cualquier sección transversal, como resultado de la fricción; será mayor en la parte central de la sección y se hará más lenta en las paredes, el piso y el techo.

En galpones de hasta 150 metros de longitud, lo mejor es extraer el aire desde uno de sus extremos porque con ello se consigue una máxima velocidad del aire y disminuye la existencia de puntos muertos.

Fenavi 84

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