Las Vitaminas son la Clave para La Piel

Vitaminas para La Piel

¿Vitaminas clave para La Piel? Sería fabuloso encontrar un secreto mágico para permanecer siempre jóvenes y no sufrir el constante asedio de la vejez. Infortunadamente este remedio no existe.

Si embargo, tenemos a nuestro alcance sustancias que ayudan a retrasar o hacer menos palpable el paso de los años: Las vitaminas. El betacaroteno, la vitamina A, la vitamina C y la vitamina E, en efecto, defienden el organismo ante presencia de múltiples enfermedades y agentes nocivos como la contaminación, el alcohol, el tabaco y los rayos solares.

Se trata, pues, de un conjunto especial de sustancias para cuidar y mantener la salud de su piel.

El Betacaroteno

La función especifica que se le atribuye al betacaroteno es la protección de las otras vitaminas mediante la destrucción de los radicales libres. Por estas facultades se le podría considerar una vitamina independiente. El betacaroteno es uno de los elementos más abundantes en la naturaleza y constituye el pigmento rojo y amarillo de numerosas plantas.

Pertenece a los carotenoides. Sustancias que en el organismo se convierten en vitamina A. Se pueden encontrar fundamentalmente en las verduras de hojas verdes como el brócoli, la espinaca, el repollo y la acelga. En los frutos amarillos como la naranja y el albaricoque, y en las raíces como la zanahoria.

También conocido como provitamina A. El betacaroteno es absorbido por el organismo en las cantidades requeridas por este, sin almacenamiento de volúmenes innecesarios, lo que evita el riesgo de hiperavitaminosis (proceso que sí se presenta con la vitamina A). Se fija en la piel, la protege de los rayos solares y ayuda a disminuir las manchas producidas por la edad.

La Vitamina A

Pertenece al grupo clave de las vitaminas para la piel liposolubles, las cuales penetran fácilmente a través de las paredes celulares, compuestas de lípidos. Aunque los vegetales no contienen vitamina A en estado puro, sí incluyen las provitaminas o carotenos que se transforman en dicha sustancia luego de la absorción intestinal.

El papel de la vitamina A es preventivo y ayuda a aumentar las defensas contra los radicales libres. Si usted desea protegerse contra la aparición de enfermedades, debe consumirla en dosis adecuadas para mantener equilibrado su organismo.

Como el funcionamiento del cuerpo es diferente en cada persona, es necesario que usted determine, con la ayuda de un médico, si presenta deficiencia de vitamina A, la cual puede ser provocada por una dieta pobre en vegetales, por incapacidad para absorberla y almacenarla, por cirrosis hepática producida por la obstrucción de los conductos biliares o por enfermedades que causan avitaminosis.

Recuerde que la vitamina A protege contra infecciones, ayuda a mantener una buena visión, favorece el desarrollo de huesos, cutis, cabello y dientes, y contribuye en el proceso de síntesis proteínica. Puede encontrar esta sustancia en los vegetales antes mencionados y en tomates y frutas como el melón, el mango y la papaya.

La Vitamina C

Se trata de una de la vitaminas clave para la piel que ayuda a la absorción del hierro. Lo cual es muy importante para que el sistema inmunológico no pierda su capacidad de defensa y proteja al organismo contra virus y las bacterias producidas por los resfriados.

La vitamina C protege el contenido líquido de las células y ayuda a que los fibroblastos, elementos principales de la dermis, aumenten su producción de colágenos, proteína clave para mantener la elasticidad de la piel, y así evitar las arrugas.

Esta sustancia contribuye además a la cicatrización de heridas, facilita el control de los niveles de colesterol en la sangre (afección tan común en nuestros días) y tiene también una participación importante en la producción de hormonas antiestrés.

Las personas que sufren de mala digestión, problemas respiratorios, lactancia pobre, encías que sangran y hemorragias, o que son propensas a hematomas, articulaciones hinchadas, alergias y lenta curación de heridas, muy seguramente presentan deficiencia de vitamina C; por esto es recomendable ingerir alimentos cítricos, espinacas, tomate, pepino, repollo, cebolla, aguacate, perejil y frutas frescas como guayaba, papaya, plátano, fresa y mandarina.

Para conservar la vitamina C en el organismo es indispensable que usted tenga en cuenta las siguientes sugerencias: no exponga excesivamente los alimentos a la luz o a temperaturas demasiado altas; no cocine en utensilios de cobre; evite el estrés, el tabaco, la ingestión indiscriminada de antibióticos, las píldoras anticonceptivas y los elementos ahumados; no se exceda al practicar ejercicio físico, ya que esta vitamina se elimina por medio del sudor.

La vitamina E

Está considerada como la vitamina de la fertilidad, la reproducción y la potencia sexual. Esta es una de las vitaminas clave para la piel y es liposoluble. Lo que le permite fijarse en las células y protegerlas de la acción de los radicales libres. Además ayuda a evitar el resecamiento de la piel.

El papel que esta vitamina desempeña en el organismo es muy importante. Durante la gestación contribuye al desarrollo del feto, reduce la oxidación de las grasas no saturadas, interviene en la producción de glóbulos rojos y detiene la formación de depósitos de grasa en los vasos sanguíneos, causantes de la arterioesclerosis y el infarto del miocardio.

Entre los síntomas más frecuentes desencadenados por la falta de vitamina E encontramos los siguientes: esterilidad femenina y masculina, anemia, debilidad general, apatía, falta de concentración, debilidad sexual, impotencia, disminución del colágeno, piel seca, degeneración y distrofia musculares, trastornos hepáticos y renales y pérdida del cabello.

Para evitar estas fuertes deficiencias es necesario consumir germen de trigo, aceite de maíz y de soya, nueces, aguacates, nabo, pan integral, semillas de cereales y leguminosas.

Si usted ha sufrido de enfermedades intestinales, hepáticas, o relacionadas con el páncreas, si se ha sometido a intervenciones quirúrgicas en el estómago o el intestino, si es propensa a la fibrosis quística o consume grandes cantidades de alcohol, agua tratada con cloro y hierro orgánico, es importante acudir al médico para determinar si posee suficiente vitamina E en su organismo y adoptar los tratamientos necesarios para el adecuado funcionamiento de los órganos que componen su cuerpo.

Importancia del sueño

Las células se producen y recuperan su fuerza cuando se duerme. A lo largo del día se presentan niveles altos de hormonas como la adrenalina, que impiden la producción de nuevas células. Durante la noche, en cambio, la hormona del crecimiento acentúa su acción, afectando y ayudando directamente en la división de las células.

Por esto, al crear su plan de batalla para lucir una piel sana, no olvide tener en cuenta el factor sueño: dormir tranquilamente las horas necesarias le ayudará a mantener en buen estado su cutis.

Más Temas de Cuidado de la Piel AQUÍ

DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!