Figuras latinoamericanas destacadas en el estudio del climaterio: Dr. William onatra herrera

Un líder que marca la diferencia

El Profesor William Onatra Herrera nació en la ciudad de Pereira, población empotrada en plena área cafetera colombiana y casado con la Dra. Susana Murcia, Médica Patóloga Pediatra.

Tres hijos son su descendencia: Iván, Natalia y María del Pilar. Realizó sus estudios de bachillerato en el Instituto de la Salle en Bogotá y se graduó como Médico Cirujano en la Universidad Nacional de Colombia en 1968, donde realizó su primer trabajo de investigación, relacionado con tumores hipofisiarios en el Hospital San Juan de Dios de Bogotá. Se inició como médico, haciendo la medicatura rural en San Vicente del Caguán en 1969, distante población selvática de Colombia.

Se especializó en ginecología y obstetricia en la Universidad Nacional de Colombia en 1973, obteniendo el segundo premio en investigación “Federico Lleras Acosta” con el tema “ Determinación de sexo por quinacrina en el embarazo”. Más adelante ingresó a la carrera docente en la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional y realizó Maestría en Biología Reproductiva bajo el auspicio del Population Council. Su paso por la Facultad de Medicina ha sido brillante, desarrollando una febril actividad docente que lo llevó muy rápidamente a ascender en el escalafón, llegando entre otros cargos a ser Director de la Clínica de Infertilidad en el Instituto Materno Infantil desde 1978 a 1981, Secretario Académico 1978 a 1979, Coordinación de Internado y educación Médica Continuada en 1980, Vicedecano (e) en 1981, Director del Departamento de Obstetricia y Ginecología (e) en 1988, Jefe de la Unidad de Endocrinología Ginecológica en 1985 y Director de la Clínica de Climaterio y Menopausia en 1991. Encargos donde su dedicación y sentido de pertenencia fueron razones suficientes para el éxito.

Una de sus grandes pasiones ha sido la investigación y las publicaciones, por medio de la cuales ha dejado enseñanzas y una senda a varias generaciones de alumnos, incluidos a aquellos que nunca tuvimos la dicha de estar matriculados en su programas. Esa dedicación ejemplarizante lo llevó a obtener el Premio en Investigación Institucional, del XX Congreso

Colombiano de Obstetricia y Ginecología en 1996, con el trabajo “ Densidad Mineral Ósea durante el climaterio en una población de Bogotá. Colombia”. Para esa época se había convertido en “gomoso de la menopausia”, y fue de los primeros ginecólogos del país que se adentro sin temores dentro de la fisiología y fisiopatología cardiovascular y ósea, y pudo con detalles y con argumentos decirnos a la comunidad médica qué hacía un ginecólogo estudiando el hueso, el endotelio y el corazón.

A la par, en una tarea de quijote y lleno de perseverancia, a veces solo, aparentemente sembrando en el desierto y recorriendo los pasillos y salones donde se celebraban los congresos y eventos de ginecología, armado siempre con un montón de hojas de ENCUESTAS sobre menopausia, gritando a los cuatro vientos la necesidad de una historia clínica única para la paciente en climaterio, y casi como una osadía logró aglutinar a varios líderes entusiastas de las principales ciudades del país y fundar la Asociación Colombiana de Menopausia en 1994, siendo su primer presidente. Un año después fundaría la Revista Colombiana de Menopausia.

Para el presente, el fruto máximo de los afanes, los esfuerzos, los desvelos y la tesón del Doctor William Onatra, o sea la Asociación Colombiana de Menopausia, está ad-portas de cumplir los primeros diez años, mientras realiza una proyección sin precedentes dentro de la comunidad de mujeres, una proyección que de seguro su gestor debió soñar, cuando la organización no eran más que unas rayas en una hoja de color amarillo, donde con emoción y brillo en los ojos anotaba los nombres de los interesados en vincularse a su causa.

Son numerosas sus publicaciones locales, regionales e internacionales. Es coautor del libro Climaterio y Menopausia, próximo a circular en toda América Latina. Se cuentan por cientos sus ponencias y conferencias en muy diferentes ámbitos. Muchas han sido las agremiaciones académicas, siendo el ejemplo magno la Sociedad Colombiana de Obstetricia y Ginecología, las impulsadas con su orientación.

Muchas asociaciones y sociedades internacionales afines con la especialidad y con el climaterio lo cuentan entre sus miembros.

Muchos han sido sus aportes, siendo mucho más valiosos aquellos que sólo se pueden observar, cuando la trayectoria y el impacto positivo generado por el profesor en la comunidad académica, se pueden ver con la luminosidad de la perspectiva y con la tranquilidad del distanciamiento que genera la ausencia de conflicto de intereses.

No obstante la larga estela ya causada, continua activa su participación y es así como ha sido de los primeros en vincularse a la Red Latinoamericana de Investigación en Menopausia y Climaterio, de reciente conformación, siendo de nuevo ejemplo para noveles y veteranos. Con entusiasmo lidera un proyecto para estandarizar una ficha clínica sobre menopausia y climaterio para toda Latinoamérica.

Del doctor William Onatra Herrera somos muchos sus discentes, afortunados alumnos que no sólo aprendimos climaterio, alumnos privilegiados que aprendimos la importancia de servir, que aprendimos en silencio las estrategias y las herramientas para perseverar, que aprendemos con su actividad como continuar y seguir siendo vigentes, y lo más importante fue que aprendimos a encontrarnos en sus ojos… el valor de educar.

Álvaro Monterrosa MD.
Presidente

Asociación Colombiana de Menopausia
Cartagena, Noviembre 25 del 2003

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