Deterioro de las Condiciones Laborales del Profesional de Enfermería, Oportunidades de Empleo

Oferta laboral, desempleo, demanda laboral, migraciones, puestos de tra­bajo, reestructuración institucional:

Oferta laboral: El recurso profe­sional de Enfermería del país es insu­ficiente. Según datos del Estudio de Recursos Humanos de la Salud en Co­lombia, con una población colombia­na estimada para 2006 en 43´405.387 (DANE), y estimado el total de gradua­dos / población por cada 100.000 ha­bitantes, se calculó para ese año: 5,5 graduados en medicina por 100.000 habitantes, 5,2 graduados en enferme­ría, 2,0 graduandos en odontología, 5,7 graduados en terapias, 1,5 en bacte­riología, y 0,3 de nutricionistas; cifras que comparadas con las del año 1974 sugieren un incremento en todas las profesiones, excepto en Nutrición que se mantiene igual. Según estimacio­nes realizadas, el recurso humano en salud disponible entre los años 1970 y 2006 (stock de mercado laboral) es de 203.900 personas; de las cuales 66.702 (33%) corresponde a médicos; 35.294 (17%) a odontólogos; y 31.682 (16%) a enfermeros.

Según datos del Registro RUN – ANEC, el número de profesionales de enfermería en el país egresados has­ta el año 2009, asciende a 36.682, de los cuales se encuentran registrados (habilitados para el ejercicio profesio­nal) 22.732 profesionales.(15)

Adicionalmente, el Estudio Multicén­trico de ACOFAEN, permitió estable­cer que el 87% de profesionales egre­sados entre 1995 y 2009, es de sexo femenino, con una edad entre 25 y 34 años (71,4%), y con una expecta­tiva de vida laboral activa media de 27 años. Aunque la gran mayoría (57,3%) se ubica en el estrato 3, el 20,1% (una quinta parte) vive en áreas de estrato 1 y 2. El 9% de los encuesta­dos corresponde a personal auxiliar de enfermería que ingresó a la Educación Superior.

• Desempleo: El Estudio de Recursos Humanos proyecta las condiciones probables de desempleo con base en diferentes escenarios (8) del mercado de servicios y del mercado de forma­ción de recursos humanos, período 2000 – 2020, a partir de una tasa ge­neral de desempleo en el país por encima de 15%.

Para Enfermería, el desempleo parte en el 30%, y en dos escenarios dis­minuye: en el primero, “aseguramien­to universal con restricción de oferta” alcanzó niveles inferiores a 5%; y en el segundo, “combinación políticas res­trictivas de oferta” alcanza niveles in­feriores a 20%.

En otros tres escenarios el desempleo se mantiene en cifras cercanas a 30%: “aseguramiento universal”, “restricción total de la oferta pública” y restricción por Acreditación obligatoria”. En los tres escenarios restantes: “crecimien­to vegetativo”, “combinación políticas de demanda”, “aumento a 76% en efi­ciencia hospitalaria”, el desempleo se incrementa a 41%, 49% y 55% respec­tivamente.

Para todos los recursos humanos es­tudiados, al año 2020, el desempleo llega al 0%, solamente en el escenario “aseguramiento universal con restric­ción de oferta”; seguido del escenario “combinación políticas restrictivas de oferta, en el que el desempleo se cal­cula en 20%.

Según datos suministrados por el RUN ANEC,(16) a Octubre de 2009, el des­empleo de los profesionales de Enfer­mería se encuentra en 33%.(15) Según información del Observatorio Laboral del Ministerio de Educación Nacional, el porcentaje de graduados de pro­gramas de enfermería, entre los años 2001 y 2007, que se encontraba coti­zando a seguridad social en el año 2007, era de 91,3%; cifra que permite tener una idea aproximada de su nivel de empleo en ese año. Dicha cifra, para el año 2008, disminuyó, pasando a 85,9%, reflejo probable del impacto de la desaceleración económica en el empleo.

Con la misma información, se esta­bleció, que en promedio, los gradua­dos de programas de enfermería co­tizaban a la seguridad social sobre un ingreso base promedio de $ 1.537.964, que aumentó en el 2008 a $ 1.609.541; cifras que constituyen una aproxima­ción al ingreso promedio de dichos profesionales en los años menciona­dos.

Otra fuente de información que no fue posible incluir en este documen­to, es el resultado que reportará el cru­ce de información de dos bases de datos: la base Pila del Ministerio de la Protección Social, y la del RUN de la ANEC; trabajo adelantado por el CTNE, el Ministerio, y ANEC; en el interés de contar con información más actua­lizada y más precisa.

• Demanda laboral: Después de comparar la demanda de recurso hu­mano requerido con la proyección del stock de profesionales por año, entre 2007 y 2011, el Estudio de Recursos Humanos ya citado, encuentra que el número de profesionales estimado a 2011, para el total de disciplinas, fue menor a la demanda generada bajo los tres escenarios estudiados. Situación que, desde el servicio de Enfermería, señala que la cantidad de profesiona­les en el mercado laboral no será su­ficiente para atender los requerimien­tos del sistema en ninguno de los tres escenarios, y que es necesario enton­ces incrementar la oferta, de acuerdo con la exigencia particular de cada uno de los escenarios.

• Migraciones: Se estima que la mi­gración de profesionales de enferme­ría, con base en el coeficiente de po­blación y saldo migratorio del DANE, se encuentra en el orden de 45 enfer­meras año. En los últimos 5 años, ANEC reporta un acumulado de 225 enfermeras.(17)

• Puestos de trabajo: De acuerdo con el Estudio Multicéntrico de ACO­FAEN, 70% de los profesionales en En­fermería labora en IPS, y 30% restan­te en EPS, entidades territoriales, do­cencia en educación superior e infor­mal, ONG, Cajas de Compensación, laboratorios, e investigación. Con re­lación a estudios nacionales anterio­res, se encuentra un incremento de la jornada laboral debido a que el 27,3% labora en una segunda institu­ción, y de ellos, casi la mitad (48,5%) labora en una IPS; mientras el 4,3% labora en tres instituciones. Lo ante­rior refleja una situación complicada, en términos de contratación e ingre­sos.

Otros resultados del Estudio fueron: El 55,4% labora en instituciones pri­vadas, reflejando un incremento fren­te al segundo estudio nacional de Enfermería (1985-1987), en el que se encontró que solo un 15,5% trabajaba en este sector. La gran mayoría (72,4%) labora en el ámbito clínico, 14,4% en área ambulatoria, y solamen­te 0,3% ejerce en cargos relacionados con la investigación. El 1,4% de los profesionales continúan desempeñan­do cargos de auxiliar de enfermería a pesar de haber obtenido su título universitario, lo cual afecta su reali­zación personal y profesional.

La mitad de los encuestados labora diariamente entre 8 y 10 horas, una cuarta parte entre 5 y 7 horas, y un 18% entre 11 a 13 horas; lo que pue­de corresponder a los horarios defi­nidos para los turnos de enfermería.

El número de pacientes a atender va­ría: 11% tiene de 6 a 10 pacientes asig­nados, 10% entre 16 y 20 pacientes; en contraste con el 26,7% que tiene entre 21 y 25, y 51 pacientes y más; situación que se corresponde con la realidad, que no se ha unificado o no está cla­ramente normada, y que afecta la ca­lidad del cuidado.

• Reestructuración institucional: La reestructuración de entidades pú­blicas del sector salud, particularmen­te del Instituto de Seguros Sociales y de un gran número de Hospitales de la red pública de prestación de servi­cios, ha generado coyunturas difíciles para los trabajadores de la salud y en particular para los profesionales de Enfermería.(18) Por ejemplo, la reestruc­turación de 179 hospitales públicos im­pactó cerca de 10.000 cargos de planta, mientras que la escisión del ISS en di­ferentes Empresas Sociales del Estado –ESE-, afectó 7.900 cargos de planta y 5.000 de contratación civil.

Además, estos procesos de reorgani­zación de las instituciones públicas de salud, también promovieron el uso de mecanismos para incrementar la eficiencia y flexibilizar los costos en la prestación de los servicios, lo cual implicó la reducción de las plantas de personal, la tercerización de servicios, la vinculación de personal bajo mo­dalidades como contratación de ser­vicios personales y de cooperativas de trabajo asociado, que afectaron las condiciones laborales de una buena proporción de trabajadores de la sa­lud, entre ellos las enfermeras.

Condiciones salariales

Remuneración mensual, prestaciones sociales, reconocimiento salarial y for­mación posgraduada, estímulos labo­rales, escalafón salarial.

Desde el estudio Multicéntrico de ACO­FAEN, realizado en el año 2008, más de la mitad de los encuestados consi­deran que su trabajo no está bien remunerado, y de ellos, el 60,3% con­sidera que debería ganar entre $1´100.000 y $2´000.000 de pesos; y el 27,9% entre $2´100.000 y $3´000.000.

remuneración mensual

Según un estudio reciente del Ministe­rio de Educación,(20) el 2007 un enfer­mero profesional aportaba a la segu­ridad social sobre un ingreso prome­dio de $1´699.276. Por nivel de forma­ción académica se evidencia que el ingreso crece a medida que aumenta el nivel de formación. En el mismo año pasar de técnico profesional a uni­versitario representó un 26% más en el Ingreso Base de Cotización, IBC, mientras que entre el profesional uni­versitario y el especialista la diferencia en el IBC era de 60% a favor de estos últimos. Por el contrario, entre el nivel de especialización y el nivel de maes­tría se amplía la brecha, ya que en el 2007 la diferencia entre ambos niveles era tan sólo de 0,1%.

• Prestaciones sociales: De acuerdo con el mismo Estudio Multicéntrico de ACOFAEN, 77,1% de los profesionales reciben sus prestaciones sociales in­cluidas en la remuneración mensual devengada, lo que equivale a una re­muneración integral.

• Reconocimiento salarial y forma­ción posgraduada: Según datos del mismo Estudio, solamente 14% de los profesionales con formación posgra­duada obtiene reconocimiento sala­rial; y 37,6% refiere que esta forma­ción tampoco es reconocida con asig­nación de funciones; con lo cual se está desconociendo lo señalado en el artículo 28 de la Ley 911 de 2004.

• Estímulos laborales: De acuerdo con el mismo estudio, 58,9% reporta no recibir estímulos laborales.

• Escalafón salarial: Pese a que el artículo 21 de la Ley 266 de 1996, Nu­meral 9, contempla el derecho a “de­finir y percibir un escalafón salarial profesional, que tenga como base una remuneración equitativa, vital y diná­mica, proporcional a la jerarquía cien­tífica, calidad, responsabilidad y con­diciones de trabajo que su ejercicio demanda”; este sistema no se ha im­plementado.

CLIC AQUÍ Y DÉJANOS TU COMENTARIO

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *