“Sobre el Deterioro de las Condiciones Laborales del Profesional de Enfermería en Colombia”

Declaración del Consejo Técnico Nacional de Enfermería Mayo 20 de 2010

STATEMENT BY THE NATIONAL TECHNICAL NURSING COUNCIL “ON DETERIORATION OF THE WORKING CONDITIONS OF THE PROFESSIONAL NURSE IN COLOMBIA”

Rosaura Cortes de Téllez*, Alba Lucía Ramírez R.**, María del Pilar Restrepo*, Blanca Cecilia Vargas G**(1)

I. Marco conceptual

Qué se entiende por condiciones laborales de la Pro­fesión de Enfermería.

El Consejo Internacional de Enfermeras –CIE- al respecto señala: “Las enfermeras no ejercen aisladamente. Deben tomar en consideración el derecho que regula su profe­sión, determinar sus condiciones de trabajo y establecer los procedimientos para la acción política y sindical. El de­recho internacional y el derecho nacional tienen una fun­ción que desempeñar en la estructuración de su vida pro­fesional y personal.” “Las enfermeras tienen derecho a ejercer en un entorno apto (condiciones) para la calidad de los cuidados, que ofrezca unos salarios equitativos y comparables y fomente la seguridad y salud de los emplea­dos en el trabajo”(2) El CIE defiende el derecho de las en­fermeras a la libertad de asociación; las enfermeras pue­den, si así lo desean, formar parte de un sindicato, aso­ciación u organización.

La Organización Internacional del Trabajo –OIT-, al reno­var su compromiso con el trabajo decente, esboza el con­cepto de condiciones de trabajo necesarias para el desa­rrollo de una actividad productiva. Las condiciones de tra­bajo adquieren un sentido universal, y conforman el piso axiológico, normativo y político que cobija a todos los trabajadores, las actividades y las profesiones.

Dentro del concepto de trabajo decente, las condiciones de trabajo funcionan como matriz de análisis de condiciones cuantitativas y cualitativas, relacionadas con: la calidad y cantidad de las relaciones sociales, salarios, seguridad del empleo, formación continua, respeto a los derechos de los trabajadores, diálogo social, protección social, bienestar y dignidad del trabajador, cualquiera sea el género, profe­sión u oficio; y forman parte de los programas de gobier­no de los países, de sus políticas de “pleno empleo”.(3)

En esta perspectiva, las condiciones de trabajo se integran a las formas de contratación, como elemento de equidad de las relaciones productivas entre empleadores y traba­jadores. Igualmente, las condiciones de trabajo se integran a la “formación profesional”(4) como elemento orientador de la calidad de las mismas; entendidas así como un derecho fundamental, basado en la concepción de “capital humano”.

Una primera aproximación para entender la relación entre condiciones de trabajo y formación profesional, unido al factor de contratación laboral, en un ambiente o entorno laboral, es analizar las “condiciones laborales como el con­junto de variables que fijan y sitúan un ejercicio profesional apropiado, satisfecho, suficiente, compensatorio, con pro­tección de derechos, ingresos adecuados, protección social, potencializador de desarrollo profesional y humano, y es­trategia del diálogo social.”(5)

Para enfermería en particular, dichas condiciones influyen en la calidad del servicio de Enfermería, el cual fue plan­teado por María Consuelo Castrillón(6) como “un servicio público cuya responsabilidad es contribuir a preservar la vida y la salud de las personas desde las perspectivas: hu­mana, ética, interpersonal y terapéutica; a partir de los va­lores de la profesión: el respeto por la vida y por las dife­rencias culturales; la inclusión de todos los ciudadanos al derecho a la salud y a los cuidados; el fomento del bien­estar, de las prácticas de auto cuidado, de la promoción de condiciones de vida saludable”. Lo anterior, es sintetizado por la profesión como el cuidado de la vida y de la salud de las personas, como fenómeno de carácter perma­nente y continuo, lo que lo constituye en servicio esencial.

En tal sentido, “la formación profesio­nal conlleva la comprensión del cui­dado como fenómeno de permanen­cia y no de ocurrencia de forma es­pontánea o coyuntural en la salud. Los indicadores de permanencia son ob­servables y medibles o cualificables, se traducen y se infieren de su prác­tica, cuando sucede este fenómeno, el indicador se transcribe en docu­mentos, que facilitan su manipulación e interpretación inequívoca, por ello todos los documentos en salud y en enfermería traducen el carácter per­manente del cuidado, lo cual lo vuel­ve esencial.”(7)

La Asociación Colombiana de Facul­tades de Enfermería- ACOFAEN, en di­ferentes estudios y ponencias, ha ex­presado su preocupación por el tema, la cual se evidenció, de manera espe­cial, con la realización de su más re­ciente estudio Multicéntrico,(8) justifi­cando su realización en el en el hecho de que “los cambios en la organiza­ción, funcionamiento, dirección, ad­ministración, financiamiento y control del Sistema General de Seguridad So­cial en Salud, SGSSS, a partir de la Ley 100 de 1993, han originado variacio­nes en la inserción laboral de los pro­fesionales de Enfermería y en el des­empeño de sus funciones, orientadas además al mercadeo, facturación y di­seño de portafolios de servicios, pro­cesos evaluativos de la calidad, habi­litación y acreditación de las institu­ciones prestadoras de servicios de salud; demandando en el campo de la formación en salud, el fortaleci­miento en áreas de gestión y adminis­tración de programas de salud y de proyectos de desarrollo social”.

La Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia- ANEC, por su parte, des­de sus fines, defiende las condiciones de trabajo para los profesionales de Enfermería. En sus posiciones y de­claraciones las considera bandera de su misión organizacional,(9) conside­rando que de ellas, hacen parte cada vez más, nuevas variables, asociadas al modelo de producción capitalista y al campo del aseguramiento en sa­lud, desde los cuales la salud y el cui­dado se convierten en bienes comer­cializables.

ANEC defiende las condi­ciones laborales para el ejercicio pro­fesional y el trabajo, como derechos fundamentales, y denuncia el deterio­ro de las condiciones de trabajo y de empleo, relacionadas entre otros, con el sistema de contratación, los salarios, y los problemas de protección y se­guridad social.


* Enfermeras, Representantes de la Asociación Colombiana de Facultades de Enfermería ACOFAEN.
** Enfermeras, Representantes de la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia ANEC.

Correspondencia:
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Recibido: junio de 2010
Aceptado para publicación: junio de 2010
Actual. Enferm. 2010;13(3):28-35

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