Terapias Alternativas en Rehabilitación

Ángela Hernández P. *
* Licenciada en Enfermería, Especialista
y Magíster en Evaluación Educativa

Recibido: Septiembre de 2004
Aceptado para publicación: Septiembre de 2004
Actual. Enferm. 2004 7;(4):25-30

En la actualidad han venido surgiendo una serie de actividades que partiendo de intervenciones ocasionales se han llegado a convertir en procedimientos soporta dos y sustentados por investigaciones cien tíficas hasta obtener reconocimiento por sus resultados y logros ya que posibilitan la recuperación física, emocional y la integración social de las personas que las han recibido.

Resultados que al compararlos con las técnicas y procedimientos tradicionales llegan a ser más rápidos, eficaces y aceptados.

Estas actividades reciben en la actualidad la denominación de terapias alternativas en rehabilitación.

En ellas se incluyen hoy en día:

• Las terapias asistidas por animales (TAA)
• La hipoterapia
• La delfinoterapia
• Los perros de servicio: asistencia y guía
• Las actividades asistidas por animales de compañía (AAAC).

Discapacidad

Discapacidad según la OMS es toda reducción total o parcial de la capacidad para realizar una actividad compleja o integrada representadas en tareas, aptitudes y conductas. En la actualidad no se considera el término discapacidad como sinónimo de minusvalía, es un término que limita al sujeto y que tiene una connotación más de tipo socio cultural.

Rehabilitación

La rehabilitación se concibe como un proceso dinámico y como parte de un sistema, integrado por un equipo profesional que aúna esfuerzos alrededor de una meta y una persona con limitaciones con una familia, quienes juegan un papel activo dentro del proceso; involucrando además factores externos, económicos, sociales y culturales.

La meta de la rehabilitación es la de minimizar, eliminar y mejorar las capacidades físicas e intelectuales de las personas con limitaciones, gracias a los adelantos científicos, al respeto a la dignidad humana y al reconocimiento del derecho que tienen las personas a una calidad de vida, a la participación social e igualdad de oportunidades.

La Terapia Asistida por Animales

La TAA, es una intervención directa y con objetivos prediseñados, en la cual participa un animal que reúne unos criterios específicos, como parte necesaria para el proceso terapéutico.

La TAA está diseñada para promover beneficios físicos, sociales, emocionales y cognitivos.

Ésta puede ser desarrollada en una gran variedad de entornos, de manera individual o en grupo utilizando diferentes animales.

Todo el proceso ha de estar previa mente diseñado y posteriormente evaluado.

Los animales pueden ser nada
para algunos, algo para muchos y
todo para pocos.

Orígenes de la Terapia Asistida por Animales

Históricamente los animales han forma do parte de programas terapéuticos, con el fin de ayudar a las personas.

Los griegos, daban paseos a caballo para levantar la autoestima de las personas que tenían enfermedades incurables.

En el siglo XVII, se realizaron programas, en el que el caballo era un compañero más, en el tratamiento y re habilitación de personas con discapacidad.

Estos programas se iniciaron en Europa, y se propagaron por Estados

Unidos en 1960, y actualmente existen más de 500 programas de equitación terapéutica para personas con discapacidad física.

Se utilizaron animales en terapia, en Inglaterra, en el Retreat de York, fundado en 1792 por la “Society of friends”.

Desde su fundación William Tuke, pionero en el tratamiento de personas con discapacidad mental, sin métodos coercitivos, intuyó que los animales podían propiciar valores humanos en enfermos de tipo emocional, aprendiendo autocontrol, mediante refuerzo positivo.

En el siglo XIX, en la literatura médica, se referencia la bondad de montar a caballo, para tratar la gota, trastornos neurológicos, y la baja autoestima. En el tratamiento de personas con epilepsia, en Bethel, Bielfield, Alemania. Hoy es un sanatorio que atiende a 5.000 pacientes con discapacidad física y mental, y en el que los animales forman par te activa del tratamiento, y que cuidar los es una parte importante del programa.

La primera documentación de terapias asistidas por animales de compañía, tuvo relación con la rehabilitación de aviadores del Army Air Convalescent Center, en Pawling, Nueva York, entre 1944 y 1945. En este programa se utilizaron los animales como una dis tracción de los intensos programas terapéuticos a los que eran sometidos los aviadores.

En 1966, Erling Stordahl, músico con discapacidad visual, fundó el Centro Beitostolen, en Noruega. Su objetivo era el tratamiento de personas ciegas y personas con discapacidad física.

Los perros y caballos intervinieron para animar a los pacientes a hacer ejercicio.

Muchos de ellos aprendieron a esquiar, montar a caballo y disfrutar de una vida más normalizada, con una cierta actividad física y deportiva.

Pero fue en 1953, cuando Jingles, el perro del psiquiatra Boris M. Levin son, permitió apreciar su potencial como “coterapeuta”. Es gracias a Jingles y a su dueño, que hoy podemos aplicar de manera rigurosa y científica las terapias asistidas por animales.

Posteriormente, y empujados por el trabajo de Levinson, Samuel y Elizabeth

Corson, se embarcaron en un programa para evaluar la viabilidad de la terapia asistida por animales en un entorno hospitalario, obteniendo excelentes resultados.

La Hipoterapia

El caballo posee características musculares únicas y quien sabe montar ha experimentado la agilidad, el movimiento armónico y la fuerza que lo caracteriza. Él representa para su jinete más que un medio de loco moción, es una parte esencial de una actividad placentera que puede convertirse en una verdadera pasión. Y para las personas que sufren algún tipo de discapacidad, el caballo puede significar no sólo el medio de adquirir de pronto todos sus atributos, sino un trata miento que da notables resultados.

La equitación produce excelentes resultados en la rehabilitación de músculos, recuperación o mejora miento del equilibrio y desarrollo de la autoestima en personas víctimas de accidentes graves (mutilaciones), parálisis cerebral, síndrome de Down y otras discapacidades.

El movimiento armónico del paso del caballo, así como la utilización de la mayoría de los músculos del cuerpo humano al montar, resultan un gran ejercicio para fortalecer aquellas áreas que requieran una mayor atención, como pueden ser la hipotonía clásica en los niños con síndrome de Down, la falta de equilibrio de la parálisis cerebral u otras lesiones cerebrales menores, así como el relajamiento de los miembros inferiores en personas que requieren el uso de sillas de ruedas.

El caballo es una fuente inagotable de estímulos que favorecen la coordinación motora, la atención, el equilibrio, los reflejos y muchas otras respuestas autónomas; también actúa sobre las funciones cognoscitivas, y especialmente, sobre las respuestas emocionales.

Aspectos psicológicos como la autoestima y la seguridad en sí mismo, se ven beneficiados al vencer el miedo e ir obteniendo logros importantes durante las terapias. Otro aspecto que se destaca, es la mejor integración social de las personas con discapacidad al compartir la actividad con niños y adolescentes que no sufren discapacidad “alguna”.

Beneficios

• Corrige problemas de conducta
• Disminuye la ansiedad
• Fomenta la confianza y la concentración
• Mejora la autoestima
• Incrementa la interacción social y la amistad
• Mejora el autocontrol de las emociones
• Mejora la autoconfianza
• Mejora la capacidad de atención
• Trabaja la memoria
• Aumenta el vocabulario
• Mejora el equilibrio
• Fortalece la musculatura
• Ayuda a relacionarse con personas que no pertenecen al entorno familiar o escolar
• Desarrolla el respeto y el amor hacia los animales.

Delfinoterapia

Los pioneros de lo que ya se conoce como “Delfinoterapia” fueron Horace Dobbs en Escocia y el Dr. David Nathanson en Florida. En España los primeros en emplear del fines en el tratamiento de pacientes con síndrome de Down, depresiones y autismo fueron los miembros de la Fundación Delfín Mediterráneo. Sus trabajos en el delfinario de la Costa Brava de Girona obtuvieron resulta dos realmente espectaculares.

Una terapia novedosa se abre paso en el tratamiento de autismo, retardo psicomotor, parálisis cerebral, etc. Es la combinación de la Biosónica y la Terapia Sacro-craneal que utilizan las emisiones acústicas de los delfines en favor del desbloqueo y reequilibrio para determinados casos en que otros tratamientos más convencionales no resultan apropiados. La piel como soporte de los receptores de las terminaciones nerviosas recibe las ondas emitidas por los delfines, y por los canales transmisores llegan al oído y al cerebro, realizando una estimulación selectiva, pues dentro de las emisiones acústicas de los delfines ha llamos tanto sonidos audibles por el ser humano como infrasonidos. Todo esto sin soslayar la poderosa importancia del medio acuático y la particular ingravidez que nos ofrece.

Podríamos definir estas terapias como dirigidas a despertar determinadas zonas del cerebro y a reequilibrar los hemisferios cerebrales llegando a esta dos de mayor coherencia y sincronía. Esto ha sido comprobado al realizar pruebas con electroencefalogramas y otras mediciones asistidas informáticamente.

Los Perros de Servicio

En cuanto al perro guía como compañero de personas con discapacidad visual, aparece en el año 1250 a.C. en China, en la pintura Primavera en el amarillo, y posteriormente en el año 70 a.C. en Pompeya, con una representación de similares características.

Ambas imágenes mostraban personas con discapacidad visual a compañadas de un perro.

La documentación escrita acerca de los perros guía es mucho más reciente, siendo el señor Reisenger (1730), el narrador de una experiencia en el entrenamiento de un perro, como medio de ayuda para la movilidad, en el que detalla la forma en que se le enseñó a localizar objetos, buscar entradas, puertas, etc. Uno de los primeros sitios en donde se reporta el empleo de los perros para ayudar a personas con discapacidades es Alemania, donde se empezaron a entrenar perros guía durante la Primera Guerra Mundial.

En los años 50 este tipo de perros eran los únicos reconocidos como perros de asistencia; y en los 60 se empezaron a entrenar algunos perros para alertar a personas con discapacidades auditivas acerca de sonidos como llantos de niños o alarmas.

Actualmente estas aplicaciones se han ampliado aún más, existiendo animales de asistencia que pueden avisar sobre crisis epilépticas o cambios peligrosos en los niveles de glucosa en sangre; además se entrenan animales para personas que poseen más de una discapacidad.

En los 70 se ampliaron estas funciones y se empezaron a entrenar animales para que ayudaran a personas con dificultades en la movilidad.(1) Las personas que tienen un perro de servicio generalmente presentan condiciones como lesiones en la médula, sclerosis múltiple, distrofia muscular, parálisis cerebral, síndrome polio o pospolio y lesiones cerebrales adquiridas.

Los perros de servicio poseen tres funciones principales: mejorar la movilidad del individuo, alcanzar objetos y facilitar la socialización e independencia.

Se les enseñan tareas como empujar sillas de ruedas, abrir puertas, prender y apagar luces, alcanzar el teléfono y recoger varios objetos. A las personas ambulantes con disfunción en la movilidad, pueden ayudarlos como apoyo mientras la persona se levanta y con equilibrio durante el movimiento, reducen la cantidad de tiempo y de esfuerzo físico empleado por la persona o un cuidador, permitiéndole un uso más eficiente de los recursos”.(2)

Los individuos que son sordos o que tienen dificultades para escuchar “casi siempre no son conscientes de sonidos importantes. Esta circunstancia puede afectar de manera adversa al individuo a través de múltiples dominios de funcionamiento”.

Los perros de servicio (hea ring dogs, HDs) están entrenados para alertar a los individuos sobre sonidos como golpes en la puerta, el timbre del teléfono, las alarmas de fuego y humo, el horno microondas, la alarma del reloj, un intruso, el llanto de un bebé o alguien llamándolos por su nombre”.(2)

Este tipo de perros no pueden distraerse frente a ninguna situación, han de estar capacitados para desenvolverse cómodamente en cualquier lugar donde se encuentren personas u otros animales, sin presentar signos de agresividad. Entre las razas de perros seleccionadas como perros guías predominan el Labrador y el Golden Retriever o el Pas tor Alemán. Como perros de asistencia para personas con otras discapacidades el Labrador Retriever, el Golden Retriever y como perros de terapia cualquier raza que cumpla con las condiciones estipuladas.

Actividades Asistidas

Los mimos caninos se iniciaron durante los años 80 como una actividad recreativa más para los pacientes, como as visitas de payasos a las salas pediátricas y las presentaciones de cantantes en los asilos. Pero últimamente han evolucionado hasta convertirse en un importante y creciente componente de la atención médica moderna. Las actividades asistidas por animales están diseñadas para aumentar la calidad de vida de los pacientes mediante la interacción entre animal-ser humano.

Camilo y Lissy

Figura 1. Camilo y Lissy.
Autorizada por: Alicia Echeverri

Los animales y sus guías deben ser entrenados y seleccionados para estas actividades. Este tipo de actividades proporciona oportunidades para motivar, educar, recrear con el objetivo primor dial de mejorar la calidad de vida de las personas.

Las actividades asistidas por animales consisten básicamente, en visitas amistosas en las que las personas se relacionan con las mascotas. Esta actividad puede ser compartida por muchas personas, a diferencia de un programa específico de terapia el cual es adaptado a una persona o grupo de personas con una condición médica específica.

No existen metas específicas de tratamiento para cada visita. No se requiere que los voluntarios o los provee dores del tratamiento, tomen notas de la visita.

El contenido de la visita es espontáneo y éstas no tienen un límite de tiempo.

Para realizar esta labor se precisan perros de carácter equilibrado, y que aprendan con facilidad.

Gatos

Hay estudios suficientes para afirmar que tener un gato es beneficioso para la salud. El amigable contacto con el felino reduce el estrés en sus dueños, se distienden y se tranquilizan.

Se ha verificado también que personas con problemas psicológicos mejoran al tener la compañía de un gato.

En Estados Unidos, varias investigaciones han confirmado que gente con problemas de corazón progresan hacía la mejoría con más prontitud.

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