Efecto Crónico del Entrenamiento sobre la Tasa Metabólica en Reposo, Discusión

Otros estudios (5, 7, 22, 32, 36, 39), al igual que el nuestro han utilizado sujetos control para compararlos con sujetos entrenados. En otras publicaciones revisadas (5, 14, 15, 28, 41), se investigó la variación intraindividual sin usar un grupo control.

Efectos del Tiempo de Entrenamiento Sobre la Tasa Metabólica en Reposo. Para identificar los posibles efectos del ejercicio a largo plazo sobre la TMR, en la presente investigación, se tomó como referencia un periodo de tiempo de tres años. En otros estudios, no se ha evaluado un efecto a largo plazo de diferentes tipos de entrenamiento, ya que en la mayoría de éstos se han utilizado periodos de preparación física más cortos, como en el caso de Dolezal (15) y de Broeder (5), quienes sometieron a los sujetos a 10-12 semanas de entrenamiento, mientras otras investigaciones (3, 4, 19, 29), no emplearon periodos definidos de tiempo, sino que utilizaron cargas específicas de ejercicio de acuerdo a las condiciones de los participantes.

El periodo de tiempo en el cual los efectos residuales del ejercicio son eliminados totalmente, no ha sido determinado con exactitud hasta el momento; algunos estudios muestran elevaciones de la TMR por 14 a 15 horas (4, 29), Bielinski (3) demostró elevación hasta 18 horas post ejercicio. Otro estudio sugiere que después de 24 horas de haber ejecutado la última sesión de entrenamiento, parece no haber ningún tipo de efecto (32).

En nuestro estudio se tuvo en cuenta un periodo de reposo mínimo de 18 horas posterior a la última sesión de entrenamiento, adicionalmente, fue necesario tener en cuenta condiciones externas, tales como la dificultad de los deportistas para suspender por un periodo de tiempo más prolongado, el plan de entrenamiento programado.

Hay controversia entre los estudios en cuanto al efecto de tipos de entrenamiento específicos sobre la TMR. Algunas investigaciones (4, 28, 29, 39, 40, 45), han medido el efecto agudo del ejercicio, y han demostrado un incremento de la TMR después de determinadas cargas de ejercicio.

Los hallazgos encontrados en la presente investigación no sugieren la existencia de un efecto crónico del tipo de entrenamiento sobre la TMR, pues en los sujetos estudiados no hubo diferencia significativa al hacer la comparación entre grupos de potencia y resistencia; solo unas pocas investigaciones (4, 15), han comparado también la TMR entre estos 2 grupos en sujetos sedentarios o con algún tipo de actividad física, quienes fueron sometidos a 10–12 semanas de entrenamiento especifico.

Componentes Corporales y Tasa Metabólica en Reposo. En este estudio los deportistas de potencia tuvieron una TMR mayor que los sujetos de los grupos de resistencia y de control, posiblemente debido a la mayor masa corporal de los individuos.

El tejido metabólicamente activo, entendido como el peso muscular o FFW, tiene gran influencia sobre la TMR (4, 9, 12, 15, 22, 24, 39, 40, 45, 46).

Al igual que en los datos obtenidos por otros estudios, en nuestra investigación, la diferencia de la TMR entre grupos no fue significativa, cuando se expresaron los resultados relativos a FFW y a kilogramo de peso total.

En nuestra investigación, se observó una correlación positiva, moderada y estadísticamente significativa entre la TMR y el FFW (r: 0.61; P: 0.0001); al igual que en el estudio de Dolezal (15), lo cual demuestra el efecto de dicho componente corporal sobre la TMR, es decir, a mayor FFW aumenta el valor de la TMR.

Igualmente, como en el estudio de Dolezal (15), cuando la TMB fue expresada en términos absolutos, se presentó un incremento de ésta en los grupos de potencia y combinado (potencia-resistencia); mientras que al ajustar los valores a peso libre de grasa, no hubo cambios significativos en ninguno de los grupos.

En la investigación de Broeder (5), no se observaron diferencias significativas en la TMR después del régimen de entrenamiento, cuando ésta fue expresada en términos absolutos o relativos a FFW.

Al comparar la TMR entre los deportistas y sujetos sedentarios, en la presente investigación no se presentaron diferencias significativas entre estos grupos, lo que no coincide con el estudio de Poehlman (32), quien demostró que individuos altamente entrenados en resistencia tienen una TMR más alta 24 horas después del ejercicio, cuando son comparados con individuos no entrenados, dichas diferencias persistieron cuando los valores se expresaron por kilogramo de FFW, aunque la cantidad absoluta de este componente no fue diferente entre grupos. Tipo de Nutriente Oxidado. En el presente estudio, al comparar entre grupos en condiciones de reposo, fue evidente en los sujetos con entrenamiento de potencia una mayor utilización en la cantidad de proteína que en el grupo control, al ser expresados por peso total; pero al hacer la corrección por peso libre de grasa se pierde la diferencia, debido probablemente a la mayor masa corporal presentada en los deportistas de potencia.

Muchos de los estudios revisados han tenido en cuenta el efecto del ejercicio en cuanto a la utilización de sustratos, el cual puede ser prolongado y difiere, de acuerdo con la intensidad del ejercicio, lo que demuestra el posible efecto metabólico crónico del entrenamiento. Al respecto en la literatura, los estudios enfocan la oxidación de los tipos de sustratos, como respuesta a diferentes tipos de dieta bajo determinadas condiciones de ejercicio o de reposo, según el estudio (42, 43).

En la presente investigación, el aporte de lípidos fue menor para los grupos de potencia y de resistencia con un valor promedio de 35% aproximadamente, lo cual indica un predominio en la oxidación de CHO; en otro estudio (39), los valores en la oxidación de lípidos en sujetos entrenados alcanzaron un 67%, siendo éste sustrato la principal fuente energética. La mayoría de los estudios revisados al respecto, no hacen referencia a la utilización de CHO, pero sí hacen énfasis especial en la oxidación de las lípidos, estas investigaciones exponen que el estímulo del ejercicio conlleva a un incremento en la oxidación de lípidos, triglicéridos y ácidos grasos, lo cual se evidencia en los valores disminuidos del coeficiente respiratorio (R); lo anterior puede ser el resultado de una depleción del glucógeno y balance energético negativo agudo (6, 14, 37, 39).

En el estudio de Bielinski (3), se mostró que la estimulación de la oxidación de lípidos permaneció durante 18 horas después de terminar el ejercicio, enfatizando de esta manera el efecto metabólico mantenido del ejercicio agudo.

Tasa Metabólica en Reposo de la Calorimetría Indirecta y Tasa Metabólica Basal por Cálculos Teóricos. En nuestro trabajo, al analizar los promedios de los datos de la TMR obtenidos de la calorimetría indirecta y los datos de la TMB calculados por las fórmulas de Harris-Benedict y de la OMS, fue evidente una subestimación por estas últimas, debido probablemente a que determinan valores de TMB, la cual es menor que la TMR, por sus diferencias en las condiciones de la medición.

Los valores más bajos correspondieron a los determinados por la fórmula de Harris-Benedict; sin embargo, no hubo una diferencia estadísticamente significativa.

De igual manera, en el estudio realizado por Sjödin (39), se compararon los valores de la TMB obtenidos por intercambio de gases (calorimetría indirecta) con diferentes fórmulas, entre las que se encontraba la de la OMS, la cual subestimó los valores en el grupo de sujetos entrenados, mientras que en los sujetos control no se presentaron diferencias.

Los resultados del presente estudio mostraron una mayor Tasa Metabólica en Reposo en el grupo de potencia, comparada con los grupos de resistencia y de control, expresada por peso total. Esta Diferencia puede ser atribuible a una mayor masa corporal de los sujetos. Sin embargo, al corregir los valores por kilogramo de peso corporal y kilogramo de FFW, no se mantuvo la diferencia; por lo tanto, dichos resultados no evidencian la existencia de efectos crónicos del entrenamiento de potencia y de resistencia sobre la Tasa Metabólica en Reposo de individuos adaptados a la altura intermedia.

De acuerdo con los resultados obtenidos en la medición de la Tasa Metabólica en Reposo, por calorimetría indirecta de los grupos de deportistas estudiados, se puede inferir que no se presentan diferencias en las adaptaciones bioquímicas y metabólicas crónicas, relacionadas directamente con el consumo de oxígeno en reposo y por consiguiente en el valor de la TMR calculada por calorimetría indirecta.

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