Hormonas y los Anticonceptivos en el Lupus, John Charles Rock

Nació el 24 de marzo de 1890 en Marlborough (Massachusetts), a 13 millas de Worcester. Inicio sus estudios en la universidad de Harvard en 1912, y se graduó de médico en 1918. Realizó algunas especialidades en enfermedades neurológicas y urológicas. Posteriormente, estudió Ginecología y Obstetricia en el Free Hospital for Women en Brookline (cerca de Boston). Tuvo su appointment como profesor asistente en 1922, donde desarrollo su carrera docente, hasta llegar a Clinical Professor de Ginecología, en la Universidad de Harvard. Con la otra colega de la Universidad de Harvard, Myriam F Menken realizaron la primera fertilización de un ovulo en un tubo de ensayo en 1944 (21-23).

En 1953 Rock, acepto una invitación de Gregory Pincus de la Worcester Foundation for Experimental Biology para participar en un estudio, de cómo lograr un método hormonal contra la infertilidad. Pincus había empezado su trabajo en 1951 (21-23).

Pincus y Rock habían trabajado en los inicios de los años 1930 (s). Pincus investigada los mecanismos de la ovulación y fertilización en conejos y Rock trabajaba en humanos. Pincus trabajaba en forma sistemática en la investigación de un medicamento para suprimir la ovulación, para ellos requería aliarse con alguien que investigara en seres humanos y ese aliado resulto ser John Rock, que perseguía el mismo propósito.

En esa época, se estudiaba la progestina (progesterona), cuya idea era frenar la ovulación durante 4 meses, que al retirar la medicina, induciría el efecto de rebote, la cual podría estimular la ovulación, en aquellas mujeres que padecían de infertilidad. Algunas mujeres concibieron, pero el descubrimiento más importante era que con este método se evitaban los embarazos. Pincus había previamente realizado sus estudios en animales y demostró que los esteroides similares a la estructura de la progesterona, era efectiva e inocua, como lo había demostrado a finales de diciembre de 1954 (21-23).

Es importante recordar que desde finales del siglo XIX se sospechaba que los ovarios segregaban una sustancia que inhibía la ovulación. Pero solo hasta 1934, año en el que Corner y Beard aislaron la progesterona en Europa. Estos estudios eran conocidos por Pincus, Chang y Rock (21).

En 1905, se descubre el sistema hormonal, en esta época, los médicos y los científicos partían de que la actividad sexual y el sistema reproductivo estaban dirigidos por el sistema nervioso. A finales de los años veinte, los holandeses descubrieron los estrógenos, y casi simultáneamente se reconoce la cronología de la ovulación. Posteriormente Russell Marker, un químico de la Universidad de Pensilvania, elabora un compuesto basado en la planta Dioscorea y aisló una sustancia que se denomino diosgenina; la insistencia de Marker y su perseverancia lo hizo viajar a México donde recolecto de 9 a 10 toneladas de esta planta. En 1944, Marker acudió a un laboratorio farmacéutico Mexicano, llamado Laboratorios Hormona y estableció una nueva compañía denominada Sintex, para producir progesterona efectiva y barata. Solo hasta 1951, el químico austro-húngaro Carl Djerassi y el estudiante mexicano Luis Miramontes sintetizaron la 19-nor-17 etiniltestosterona conocida como Noretindrona, un año más tarde Frank Colton desarrollo un compuesto similar, el Noretrodel de la compañía GD Searle en Chicago (21,31).

Conocidos estos estudios, Rock empezó sus estudios con los contraceptivos esteroides sintéticos orales en humanos en la Rock Reproduction Clinic, que él fundó en 1950 en Brookline. Los estudios clínicos de Rock y Pincus para investigar la efectividad de la píldora anticonceptiva de tipo sintético y se iniciaron en Brookline, pero especialmente en Puerto Rico, Haiti y México. Los estudios sobre la píldora no se realizaron en USA, ya que las leyes Comstock aprobada en 1873, consideraba que los estudios sobre anticoncepción eran ilegales en un buen número de estados como Massachusetts y Connectticut. Esta ley fue revocada en 1971. En mayo de 1960 se aprueba la píldora para utilizar al público (21).

En 1963, Rock escribió un libro controversial sobre os contraceptivos orales, que el denomino “The Times Has Come”. En 1969, se retiro de la práctica médica en Temple (New Hampshine). Murió el 4 de diciembre de 1984, a la edad de 94 años de un infarto del miocardio en Peterborough (New Hampshire) (23).

Siendo el Dr. Rock un católico obediente, termino alejado de la iglesia y al borde de la excomunión. La noticia de la píldora anticonceptiva, movió los cimientos del vaticano, opuesto al uso de métodos anticonceptivos. Durante el concilio vaticano II, el papa Juan XXIII, moderó la posición de la iglesia, pero el nuevo papa Pablo VI en la encíclica Humanae Vitae, escribió lo siguiente “la anticoncepción procurada directamente para evitar los hijos en la relación conyugal, es contraria al bien, porque desvirtúa el amor conyugal”, cuando pronuncio estas palabras, el mundo católico en su mayoría utilizaba la píldora.

En dos libros publicados por Hechter en 1968 y por Djerassi (33) en el 2001, se confi rman muchas de las ideas expuestas en este artículo.

Anticonceptivos y Lupus

Para el año de 1969, la industria farmacéutica tenía 20 preparaciones de anticonceptivos orales (combinados y secuenciales que solo en USA se distribuyen aproximadamente 8.5 millones ciclos/ mes. En el 80% de los anticonceptivos en la década de 1960, el compuesto base era la 19-nor-esteroides, hasta que empezaron a modifi car esta molécula con la reducción de Birch, que utiliza la estrona como molécula base, que fue el punto de partida para la generación de los diferentes preparados (25, 31).

Para esta época se empezaron a informar los eventos adversos tales como hemorragias irregulares, incremento de peso, cefalea, cloasma, la trombosis venosa, el infarto del miocardio, los fenómenos trombo-embólicos, pero los mecanismo regulatorios no eran tan estrictos, como lo son hoy en día y estos compuestos como la utilizaban mujeres jóvenes, se empezaron a utilizar en pacientes con lupus en 1971 (21, 25, 31, 34) Chapel y Burns (32) empiezan a informar en la revista americana de Obstreticia y Ginecología, las exacerbaciones del lupus por el uso de los anticonceptivos orales: algunas observaciones previas como la de Schleicher (36)sobre la inducción de células LE y lupus, síntomas reumáticos inespecífi cos informados por Spiera (37); ambos artículos publicados en 1968, McKenna y cols (38) un año después informan sobre la inducción de anticuerpos, y manifestaciones reumáticas y anticonceptivos orales. Garovich y cols (39) en 1980 y Jungher, Dougados del grupo de Jean –François Bach del hospital Necker de Paris en 1982 informan sobre la inducción de actividad del lupus (40). Ninguno de estos estudios eran controlados y aun no se conocía el concepto sobre síndrome antifosfolipídico.

Beaumont y cols en 1979 y 1982 observan y describen la incidencia de anticuerpos y complejos inmunitarios anti- 17 detinilestradiol en el 78% de las mujeres que utilizan anticonceptivos orales que desarrollan trombosis (41, 42). En la década de los años de 1980(s) un grupo de investigadores como Bucala, Lahita, Fishman, Bradlow y Henry Kunkel de los laboratorios de bioquímica, inmunología y endocrinología de la universidad Rockefeller de Nueva York inician una serie de investigaciones sobre el metabolismo de los estrógenos, la acción de la 16-α-hydroxiestrona en los eritrocitos in vitro e in vivo, el incremento de los niveles de 16-α-hydroxiestrona en el embarazo, el incremento de la 16-α-hydroxilacion en pacientes con lupus y la presencia de anticuerpos anti-estrógenos en hombres y mujeres con lupus y esto se correlaciona con un incremento de los niveles de 16 α-hidroxiestrona (16 αOHE) y con la presencia de la actividad de la enfermedad, la observación importante es que la presencia de estos anticuerpos anti-estrógenos los detectaron en mujeres que utilizan anti-conceptivos y en hombres y mujeres con lupus (43-50). No se detectaron los anticuerpos anti –estrógenos en hombres sanos y en mujeres que no utilizaban anticonceptivos orales, y concluyen que la presencia de los anticuerpos anti-estrógenos pueden contribuir a la exacerbación del lupus y que la presencia de estos anticuerpos anti- estrógenos pudiese ser útil para identifi car aquellas mujeres que tienen un riesgo para desarrollar fenómenos trombóticos (50). Estos trabajos experimentales iniciales plantearon la importancia del papel de las hormonas y el lupus

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