Deficiencia de Yodo: Indicadores de la eliminación sostenida de los DDY

Una adecuada ingesta de yodo durante el embarazo, la lactancia y en la niñez temprana es de extrema importancia para el desarrollo óptimo cerebral tanto del feto como para los niños entre los 6 y 24 meses de edad. Mientras que la principal estrategia para la eliminación sostenida de los DDY sigue siendo la yodación universal de la sal, los organismos internacionales han recomendado la estrategia complementaria de suplementos de yodo como una medida temporal cuando la yodación no puede ser implementada; por lo que, la yodación de la sal es la aproximación más sostenible para el enfoque de la eliminación de los DDY en el largo plazo, y la suplementación con yodo debe considerarse una medida a corto plazo, especialmente en aquellas zonas donde la yodación de la sal no pueda ser implementada de forma rápida (50,51). Dentro de los tópicos que deben ser considerados cuando un país ha programado un programa de suplementación de yodo, con el fin de intervenir y prevenir los DDY se encuentran (50,52):

1. Compromiso de los entes políticos: La yodación universal de la sal es la estrategia más costo-efectiva para el control y eliminación de los DDY, el compromiso político con este tipo de intervención es crucial para poder llevar a cabo dicha estrategia.
2. El manejo de los suplementos, el cual debe ser efectivo y eficiente: Los suplementos deben ser distribuidos a tiempo y de forma regular de manera mensual.
3. El mantenimiento de los programas de educación y comunicación continuos: La persuasión es un componente esencial en la estrategia nacional para la eliminación de los DDY. Los autores involucrados en el cuidado de la salud deben ser entrenados y equipados con el conocimiento necesario de los programas.
4. La consolidación de los sistemas de monitoreo:El monitoreo del estado de nutrición respecto al yodo asegura que los resultados y alcances sean usados para la toma de decisiones apropiadas, y por ende los resultados deberán ser compartidos con el público en general.
5. Establecer los objetivos de la suplementación: Los grupos a los que principalmente debe llegar la intervención son aquellos considerados más vulnerables; es decir, embarazadas, madres lactantes y niños menores de 2 años. Para la mujer en embarazo debe asegurarse que los programas se apliquen lo más temprano posible de la edad gestacional.

Se describen diez indicadores programáticos para la eliminación sostenida de los DDY (53,54). Deben cumplirse al menos ocho de ellos para considerar que se están cumpliendo los objetivos de erradicación:

1. Presencia de una coalición multi-sectorial responsable de la administración del programa nacional para la eliminación de los DDY con las siguientes características:
a) Carácter nacional.
b) Todos los actores interesados, incluyendo la industria de la sal, representada con
roles y responsabilidades.
c) Presencia de convocatorias al menos dos veces por año.
2. Demostración de un compromiso político,
reflejado por:
a) Inclusión de los DDY en el presupuesto nacional.
3. Promulgar desde el punto de vista legislativo las regulaciones que soporten la yodación universal de la sal, la cual establece un mecanismo rutinario para el aseguramiento de la calidad externa.
4. reso en la eliminación de los DDY (reportes de programas a nivel nacional que evalúen el progreso cada 3 años).
5. Acceso a laboratorios capaces de proveer datos exactos sobre los niveles de yodo en la sal, en la orina y niveles de pruebas de función tiroidea.
6. Establecer un programa de educación y movilización social, definido por la inclusión deinformación acerca de la importancia del yodo y el uso de la sal yodada, dentro del currículo de educación.
7. Disponibilidad permanente y rutinaria de los datos acerca del contenido de yodo en sal, definido por la disponibilidad de los valores a nivel de las fábricas al menos mensualmente, y a nivel del hogar al menos cada 5 años (55-57).
8. Disponibilidad de los datos basados en la población del valor de la yoduria, al menos cada 5 años.
9. Demostrar la cooperación continua de la industria de la sal, reflejada por el mantenimiento de las medidas del control de calidad y la disminución de los costos del yoduro y del yodato.
10. Presencia de una base de datos a nivel nacional para el registro de los resultados de procedimientos de monitoreo regular, la cual incluye la cobertura de la población basada en el hogar y la yoduria, junto con otros indicadores del estado del yodo en la población y la evaluación de la función tiroidea cuando esté disponible.

Finalmente, los DDY se asocian con un sinnúmero de deficiencias nutricionales adicionales (hierro y vitamina A, por ejemplo) anemia e infecciones por helmintos, de hecho algunas encuestas nacionales promueven la búsqueda de dichos parámetros cuando se investigan los DDY, en especial los niños en etapa escolar, debido a que es un grupo poblacional donde perfectamente puede evaluarse la supervivencia de las deficiencias por micronutrientes, por su alta vulnerabilidad, fácil acceso y aplicabilidad de programas de supervivencia (57,58).

El gran impacto neurológico que produce la deficiencia de yodo en este rango de edad ha originado diversos estudios encaminados a evaluar el efecto de la suplementación con yodo, dichos estudios han demostrado que el suministro en dosis adecuadas disminuye la tasa de bocio e incrementa la yoduria, con un efecto marginal y no concluyente en la reducción de la mortalidad infantil; además, se evidenció una mejoría notoria en el desarrollo de las poblaciones después de la profilaxis con yodo, aunque se anota que es necesario realizar estudios con mayor calidad y mejor diseño, que evalúen resultados relacionados con el desarrollo infantil y sobre mortalidad, con datos relevantes asociados a los programas de intervención (58). Adicionalmente, existe evidencia contundente que la deficiencia severa de yodo en el embarazo compromete el desarrollo cerebral en los hijos de madres con deficiencia moderada de yodo –pero pocos estudios han evaluado este aspecto- sin embargo, al parecer el suplemento con yodo en etapas tempranas delembarazo origina una tendencia (la cual no se ha corroborado en ensayos clínicos aleatorizados) a mejorar el neuro-desarrollo en este grupo poblacional(59). El efecto de prevenir la deficiencia de yodo antes del embarazo puede ser una estrategia eficaz y eficiente para prevenir los dos síndromes que involucran el cretinismo endémico, uno de ellos –el más común- involucra la presencia de daño cerebral, sordomudez, estrabismo y paresia espástica de miembros inferiores; y uno menos común, caracterizado por hipotiroidismo severo, retardo del crecimiento y retardo mental leve a moderado (60).

Recientemente se valoró el estado global y regional del yodo para el año 2011, y se comparó con los estimados previos de la OMS correspondientes a los años 2003 y 2007. Los datos sobre yoduria de niños en edad escolar mostraron una cobertura del 96.1% de estos niños en el mundo, y desde el año 2007 hay nuevos datos nacionales de 58 países, incluyendo Canadá, Pakistán, Reino Unido y los Estados Unidos. Entre 2003 y 2011, el número de países son deficiencia de yodo bajó de 54 a 32; el número de países con ingesta adecuada de yodo aumentó de 67 a 105. Sin embargo, globalmente, 29.8% (95% CI = 29.4, 30.1) de estos niños (241millones) tienen ingestas insuficientes de yodo. Persisten algunas diferencias importantes regionales; elSudeste asiático tiene el mayor número niños yododeficientes (76 millones) y ha habido poco progreso en África, donde 39% tienen ingesta inadecuada de yodo. Aunque la ingesta de yodo ha ido mejorando desde el año 2003, el progreso global puede estar lentificándose. Para llegar al tercio de la población mundial que aún tiene yodo-deficiencia, se necesita extender los programas de intervención (61).

DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!