Profamilia: Salud Sexual y Reproductiva, en Zonas Marginadas en Colombia

Académico Ricardo Rueda González

PROFAMILIA siempre preocupada por los problemas sociales del país y con apoyo de la Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos realizó una investigación del más alto nivel que se enfocó primordialmente a la población de desplazados.

Por ello consideramos de gran importancia divulgar a través de esta respetable revista las conclusiones de este interesante trabajo denominado “Salud sexual y reproductiva en zonas marginadas. Situación de las mujeres desplazadas” en Colombia.

Salud sexual y reproductiva en zonas marginadas.
Situación de las mujeres desplazadas

Características de la población

En los hogares entrevistados, la mayor proporción (73%) de los jefes de hogar son hombres, el 27% tiene jefatura femenina. Los menores de 15 años representan el 46% de la población de los hogares entrevistados; los adolescentes de 13 a 19 años comprenden el 14% y las mujeres en edad fértil (15-49 años), el 24.2 de la población de los hogares entrevistados. El número promedio de personas por hogar es 4.9.

El 21% de los habitantes mayores de 6 años no ha tenido acceso a la educación formal, el 57% ha aprobado algún curso de primaria, el 21% alguno de secundaria y menos del 1% aprobó algún año de universidad. Es mayor la proporción de hombres sin educación que la de mujeres.

El 56% de la población en los hogares entrevistados está afiliada al sistema general de seguridad en salud, en su mayor proporción (28%) a Administradoras del Régimen Subsidiado y en segundo orden como vinculadas (20%) al mismo régimen subsidiado; sólo un 8% de las personas pertenece al régimen contributivo.

Condiciones Habitacionales de las Viviendas y los Hogares

El 92% cuenta con electricidad; la fuente de energía utilizada para cocinar por la mayor proporción de hogares es el gas (52%) y en segundo orden (28%) la energía eléctrica. El 62% de los hogares está conectado a la red pública de acueducto; solamente el 31% de los hogares cuenta con inodoro conectado al alcantarillado.

El material predominante del piso de las viviendas de los hogares entrevistados es tierra o arena (48%) y en segundo orden (43%) cemento; los materiales más frecuentemente utilizados para el techo de las viviendas son las tejas de barro o zinc (75%). Las paredes de las viviendas de los hogares entrevistados son, en las mayores proporciones, de ladrillo (40%) y de madera sin pulir (37%).

Desplazamiento

Del total de mujeres entrevistadas, el 37% ha sido desplazada por causa del conflicto armado, el 21 ha cambiado su domicilio por razones familiares, el 17% por razones laborales y otro 17% siempre ha vivido allí. El 86% de las mujeres desplazadas por el conflicto armado ha vivido en más de un municipio desde enero de 1995, mientras que esta proporción es del 42% en las mujeres desplazadas por otras causas.

El 54% de las mujeres desplazadas por el conflicto armado llegó entre 1995 y 1999 y el 37% llegó en el último año; la mayor proporción de mujeres desplazadas por conflicto armado (62%) proviene de la zona rural del país y el 16% de centros poblados.

El 68% de las mujeres desplazadas entrevistadas rindió delaración de los hechos que la forzaron a desplazarse.

La Personería y la Red de Solidaridad (37%) y la Defensoría del Pueblo (32%) son las entidades a las que la mayor proporción de mujeres desplazadas acudió a denunciar su condición. El 88% de las mujeres que denunciaron su condición de desplazamiento forzoso tiene documento que acredita su situación. El 74% de las mujeres que no han anunciado su condición de desplazadas y de las que dicen que lo hicieron pero que no tienen un documento que acredita su situación, no sabía dónde se puede obtener.

Entre las mujeres que tienen acreditación de desplazadas y las que saben a dónde acudir para obtenerla, el 61% sabe que pueden ser atendidas en servicios de salud, el 54% que pueden recibir alimentos, el 23% que pueden recibir ayuda para educar a sus hijos y el 19% que pueden tener ayuda en vivienda.

El 77% de las mujeres entrevistadas desplazadas por el conflicto armado conoce la Red de Seguridad Social; las instancias locales de atención para desplazados tienen un menor nivel de conocimiento (11%). Las organizaciones que han brindado ayuda a las mujeres entrevistadas desplazadas por la violencia son los organismos gubernamentales (36%), la Cruz Roja (29%), organismos no gubernamentales (20%), personas particulares (18%), familiares (17%) y la iglesia (16%). La ayuda más frecuentemente recibida es la alimentaria.

Características Generales y Situación de las Mujeres

El 26% de las mujeres entrevistadas es menor de 20 años y el 13% tiene 40 años o más. Por estado civil, es notablemente alta la proporción de mujeres que viven en unión libre (47%).

Las mayores proporciones de las mujeres entrevistadas residen en las regiones Oriental (26%), Atlántica(23%) y Central (23%). Del total de las mujeres entrevistadas el 83% son migrantes, y de estas mujeresmigrantes, el 46% llegó al lugar de residencia actualdebido al conflicto armado.

El nivel educativo más alto alcanzado por la mayor proporción de mujeres es primaria (57%) y en segundo orden secundaria (33%); el 10% de las mujeres entrevistadas no ha asistido a la escuela o colegio; el 10% de las mujeres entrevistadas son analfabetas mientras que el 17% tiene dificultades para leer y entender lo leído. La proporción de mujeres analfabetas alcanza el 15% entre las mujeres desplazadas por el conflicto armado, mientras que entre las desplazadas por otras causas se reduce a la mitad (8%). Entre las mujeres no desplazadas o receptoras este porcentaje es del 6%, cercano al presentado para todas las mujeres en edad fértil en la Encuesta Nacional de Salud ENDS-2000 (4%).

El 45% de las mujeres entrevistadas no trabajó en los 12 meses anteriores a la encuesta, mientras que el 22% sí lo hizo en los últimos 12 meses pero actualmente no trabaja y un 33% de las mujeres actualmente trabaja.

Las mujeres desplazadas por el conflicto armado son las que en menor proporción trabajan (28%), mientras que el 40% de las mujeres que migraron por otras razones, entre ellas la búsqueda de mejores oportunidades laborales, está trabajando. El 90% de las trabajadoras pertenecen al sector de ventas y servicios; para este indicador no hay notables diferencias por grupo de edad, estado marital, región o condición de desplazamiento mostrando que el problema laboral es generalizado.

El 4% de las mujeres trabajadoras no recibe pago por su labor; el 13% de las mujeres trabaja en el hogar y en la mayoría reciben su paga en dinero, mientras que el 83% de las mujeres trabajadoras se desempeña fuera del hogar. La mayor proporción de las mujeres trabajadoras que recibe remuneración (86%) decide sola cómo gastar el dinero aunque un 3% no tiene autonomía. Casi el 60% de las mujeres trabajadoras que reciben remuneración destina la mitad o más de su salario o todo su salario, a los gastos del hogar.

Las mujeres de las comunidades marginales entrevistadas son menos autónomas en las decisiones del hogar que el conjunto nacional: para el estudio, el 14% de las mujeres tiene la última palabra en todas las decisiones mientras que en la ENDS-2000 esta proporción alcanza al 43%. Adicionalmente, la proporción de mujeres que no tiene la última palabra en ninguna decisión es 11% para la presente encuesta mientras que para la Encuesta Nacional de Demografía es del 8%.

Fecundidad y Salud Materno Infantil

Con relación a la fecundidad acumulada en los 20 ó 25 años anteriores a la encuesta, se encontró que las mujeres de 40 a 49 años han tenido en promedio 5.3 hijos por mujer; en la ENDS-2000, este valor es de 3.4 hijos por mujer para el total y de 4.8 para la zona rural. Las mujeres de las comunidades estudiadas, aunque habitan en la zona urbana de los municipios, han sostenido un comportamiento reproductivo equiparable al de la zona rural; las mujeres desplazadas por el conflicto armado, en su mayoría provientes de la zona rural, presentan el valor más alto (5.8).

El 16% de las mujeres entrevistadas no ha tenido relaciones sexuales; la edad mediana en que las otras iniciaron sus relaciones sexuales es 16 años; las mujeres sin educación son las que comienzan más tempranamente su actividad sexual.

El promedio de hijos nacidos vivos para todas las mujeres entrevistadas es de 2.7 hijos, mientras que el promedio de hijos provenientes es de 2.5; un hijo más que los valores obtenidos en la ENDS-2000 (1.8 hijos nacidos vivos y 1.7 hijos sobrevivientes para las mujeres de 15 a 49 años).

El 30% de las mujeres entre 13 y 19 años ha estado alguna vez embarazada: el 23% ya ha sido madre y el 7% está esperando su primer hijo. La fecundidad adolescente es más alta en las comunidades marginales que en el contexto nacional: 2 de cada 3 jóvenes de 19 años ya son madres, mientras que en la ENDS-2000 se encontró una relación de 1 a 3 para esta misma edad.

El 8% de las mujeres con edades entre 15 y 49 años entrevistadas, se encontraba embarazada en el momento de la encuesta, casi el doble de la proporción reportada para el nivel nacional en la ENDS-2000 (4.7%). De las mujeres actualmente embarazadas, poco más de una cuarta parte querían quedar embarazadas en ese momento, a la tercera parte les hubiera gustado esperar un poco más y 2 de cada 5 mujeres no deseaban ese embarazo.

El 49% de todas las embarazadas ha recibido atención prenatal de médico, el 4% de enfermeras y el 47% no ha acudido a consultas de control prenatal.

Las embarazadas desplazadas por el conflicto armado son quienes en menor proporción acuden a controles prenatales (44%).

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