Investigación Científica

Dr. JAIMEG. GOMEZ

La investigación ha dependido siempre de la curiosidad innata del hombre por encontrar la verdad y descubrir los misterios de la naturaleza y el universo. El desarrollo de la investigación científica no es un lujo para ninguna nación en donde las condiciones de educación y la calidad de sus recursos humanos permiten promover, estimular y preparar las inteligencias jóvenes para motivarlos y encaminarlos por los senderos de la ciencia con el objeto de contribuir al progreso del país, de la región o del mundo.

La investigación se divide generalmente en tres grupos: La investigación básica depende del conocimiento profundo de un tema sin indagar y propender por los resultados concretos de las teorías desarrolladas; el investigador muchas veces no imagina los alcances prácticos de su trabajo. El ejemplo más conocido lo constituyen las teorías de Einstein.

En la investigación aplicada, se busca la utilización pragmática de las hipótesis teóricas para la solución de problemas específicos, tales como el caso de las enfermedades infecciosas curadas con la penicilina por su descubridor Alejandro Fleming.

La investigación y desarrollo nutre a la industria con las ideas, construcción y perfeccionamiento de productos novedosos útiles para la comunidad.

Fundamento de todas estas actividades es la Epistemología o filosofía de las ciencias y crítica de las mismas, mediante la cual se pueden trazar las pautas para una política de investigaciones, indispensable para el bienestar de la población.

La mayor parte de los países desarrollados ha comprendido la importancia de la investigación en sus diversos aspectos y se dedican ingentes recursos para incrementar nuevas teorías, técnicas o métodos en diferentes áreas de interés para la humanidad. El progreso vertiginoso de la ciencia y la tecnología en esos países conduce a la mayor dependencia de los países subdesarrollados por el aumento constante en la brecha del saber.

Los economistas norteamericanos consideran que el progreso de los conocimientos ha sido la razón de las tres cuartas partes del crecimiento económico de los Estados Unidos en este siglo. Este solo hecho serviría para responder la inquietud de Servant Schreiver relacionada con esa nación que ocupa solamente el 7% de la superficie terrestre, habitada por el 60/0 de la población mundial y produce más de una tercera parte de todos los bienes y servicios del mundo. En el campo biológico las investiga-ciones que adelantan las innumerables institu-ciones en Norteamérica, Europa y el Japón sobre diferentes temas ha revolucionado en los últimos años la práctica de la Medicina. El descubrimiento de la causa de muchas enfermedades, de los métodos de prevención y tratamiento de un gran número de afecciones ha contribuido notablemente a hacer desaparecer algunos flagelos de la hu-manidad y a dar esperanzas para solucionar otros problemas.

Centros Modelos de Investigación

Entre las numerosas instituciones dedicadas a estos estudios podemos destacar como ejemplo el Ins-tituto Pasteur de Francia, fundación dedicada a la investigación fundamental y aplicada en los campos de la medicina humana y veterinaria, la salud pública y la agronomía. Sus principales áreas de trabajo son la Bacteriología, el estudio de los virus, la inmunología, la biología molecular y la bio-química. La fundación maneja también el Hospital Pasteur para enfermedades infecciosas, parasitarias e inmunitarias. Estas instituciones dependen para su funcionamiento de las donaciones particulares, de los auxilios del gobierno y del producido de una fábrica de productos biológicos propiedad de la fundación.

Otras instituciones de investigación famosas en el mundo entero son el Instituto Carolinska de Suecia, el instituto Max Plank de Alemania, los institutos de investigaciones del Japón y los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. Estos últimos sostenidos por el gobierno federal, son una compleja organización de una docena de instituciones dedicadas a las investigaciones biológicas en diferentes campos de la Medicina, la Neurología, las enfermedades del corazón, de los pulmones y la sangre, la oftalmología, las enfermedades mentales, las infecciones y alergias, las alteraciones metabólicas y digestivas, las congénitas y del desarrollo, las geriátricas, las dentales, las relaciones con la salud pública, la ecología, con las enfermedades generales y con el cáncer. Los institutos están ubicados en Bethesda, en el estado de Maryland y es uno de los suburbios de Washington designado con el nombre bíblico del lugar en donde se encontraba la fuente de la salud. Dentro del mismo enclave se localiza la Biblioteca Nacional de Medicina, uno de los centros de documentación, información e investigación más importantes del mundo.

Además de los programas desarrollados en cada uno de los institutos de Bethesda, “NIH” sigla con la cual se conoce ampliamente la organización, patrocina gran número de investigaciones extramurales en diferentes universidades norteamericanas, lo cual resulta en gran factor multiplicador de los conocimientos, con lo cual la ciencia de ese país acapara la gran mayoría de los galardones internacionales, con gran énfasis en las áreas de la investigación básica.

En la América Latina la investigación todavía se mueve en campos muy limitados. En Venezuela la educación masiva de los profesionales en el exterior bajo los programas “Mariscal de Ayacucho” y la creación del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), ha sido uno de los pocos esfuerzos de gran envergadura patrocinados por el Estado. El IVIC nació de la idea de Fernández Morán, notable neurobiólogo de ese país, inventor de la cuchilla de diamante para cortar los tejidos destinados a su observación en el microscopio electrónico.

En épocas de Pérez Jiménez, nació el Instituto de Investigaciones Neurológicas de Venezuela, el cual años más tarde se transformó en el actual IVIC, centro multidisciplinario situado cerca de Caracas en donde además de los estudios biológicos se adelantan investigaciones sobre hidrocarburos y sobre energía nuclear, para lo cual disponen de un gran reactor atómico similar al destruido recientemente en Irak por los bombardeos Israelitas. El IVIC presenta los resultados de sus trabajos en el Acta Científica Venezolana, una publicación periódica en Inglés de amplia difusión mundial.


El doctor Gómez es Académico de número

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