Académicos médicos psicoanalistas: Álvaro Villar Gaviria (†)

“Luego se dedicó a trabajar con familias, a enseñar, a escribir y a hacer un ejercicio psiquiátrico sin la menor imposición, ya que esto logra, según él- que la persona aprenda a no depender, a independizarse, a adquirir autonomía. Hay que tratar de eliminar cualquier diferencia entre consultor y consultante, porque el término éste de paciente inferioriza en la relación a la persona que lo es, que es la que aguanta, la que no protesta por nada. Miembro fundador de la Sociedad Colombiana de Psiquiatría. ex Presidente de la Asociación Psicoanalítica Colombiana. Perteneció a la Sociedad Interamericana de Psiquiatría; a la Sociedad Rorschach de Nueva York; a la Red Internacional de Alternativas a la Psiquiatría, fundada en Trieste (Italia); al Grupo de Psiquiatría Democrática, con sede en la misma ciudad, y al Grupo de Estudios de Psicoanálisis y de Psicoterapia, que propicia el entrenamiento en estas áreas de profesionales en las disciplinas sociales y de aquellos médicos que conciben su labor desde una perspectiva social y no individualista.

Profesor Honorario y Emérito de la Universidad Nacional de Colombia. Miembro Correspondiente de la Academia Colombiana de Medicina, en la que presentó para su ingreso una ponencia llamada La pareja humana. Además fue profesor en las universidades Javeriana, de Los Andes y del Rosario. Perteneció también a varias sociedades científicas colombianas y del exterior. Persona muy inquieta cuya participación en la creación y evolución de instituciones de formación psicológica en Colombia ha sido decisiva. Sus principales actividades fueron la docencia y la investigación.

Entre sus libros pueden mencionarse:

El niño, otro oprimido (editado originalmente en 1973, y reeditado en varias oportunidades). En este ensayo muestra las enormes dificultades educativas que se derivan de los conflictos familiares y sociales en un sistema como el nuestro. A través del análisis de algunas situaciones concretas, se formulan soluciones  para evitar posibles desequilibrios emocionales, derivados en buena parte de la opresión y de la injusticia en que vive el niño en la actualidad.

El servicio doméstico, un gremio en extinción (1984), revisado y corregido por el autor  para una futura edición. Este grupo social también sufre una opresión permanente por parte de la sociedad a quien sirve.  Aparte de señalarnos varias características muy propias de este gremio,  nos introduce  de manera crítica en su micromundo. Se refiere a los medios distractivos, como la televisión, la radio, las fotonovelas. Analiza en forma crítica la comunicación de masas y su proyección sobre la sociedad en general.

La salud pública, ¿para quién?, intervención en una mesa redonda  del CINEP, donde se sitúa el problema de la salud mental en su dimensión social. La salud mental considerada como problema médico y tratada como tal, con prescindencia  de su dimensión humana completa, lleva a conclusiones, que según el autor, frisan los límites de lo ridículo. Lo cual visto desde la perspectiva de los pacientes se convierte en trágico.

Freud, la mujer y los “homosexuales”  (1986), donde hace una refutación sistemática y suficientemente documentada de las ideas del creador del psicoanálisis acerca de la mujer y de los llamados “homosexualismos”. Sin pretender descartar los descubrimientos fundamentales de esta teoría, busca rescatar su función liberadora, así como también hace una contribución invaluable a la comprensión del proceso de emancipación de la mujer.

Psicología y clases sociales en Colombia (Vol. I, Ediciones Gepe, Bogotá, 1978, Universidad Nacional de Colombia, 1985;  Vol. I y II, Carlos Valencia Editores, Bogotá, 1988). A través de los dos tomos, busca estudiar algunas de las alteraciones emocionales y  “mentales” que se dan en una sociedad como la nuestra, para lo cual lleva a cabo un cuidadoso escrutinio de la familia colombiana y de sus características sociales, culturales y económicas.

La vida cotidiana en la familia obrera de Bogotá (1986), anticipo del III tomo de Psicología y clases sociales en Colombia, presentado como ponencia en el I Simposio sobre Vida Cotidiana organizado por la Sección Psicología y Sociedad del Departamento de Psicología, Facultad de Ciencias Humanas, de la Universidad Nacional.

Tiene numerosas publicaciones en revistas especializadas nacionales y extranjeras. Una ponencia muy importante La cuestión homosexual, fue presentada en Medellín en 19 94   en el marco del II Congreso Latinoamericano de Familia.

La  pareja humana, (1997),  puede resumirse en el siguiente epígrafe:

‘Estaba contra toda razón científica que dos personas apenas conocidas, sin parentesco alguno entre ellas, con caracteres distintos, con culturas distintas, y hasta con sexos distintos, se vieran comprometidas de golpe a vivir juntas, a dormir en la misma cama, a compartir dos distintos destinos que tal vez estuvieran determinados en sentidos divergentes’.

Hay trabajos inéditos, como uno titulado Las sinrazones de la psiquiatría (en proceso de corrección), donde muestra lo absurdo de ciertas prácticas psiquiátricas y donde hace un llamado para lograr el cambio y de esta forma el bienestar de la gente. En el último periodo estaba escribiendo un libro sobre la adolescencia, vista desde las diferentes clases sociales, partiendo del campesinado, para por último referirse a ella en la clase alta o alta burguesía. Está terminado en buena medida.

También dedicó mucha parte de su vida al estudio del lenguaje, a las etimologías, tema que le apasionaba.  Su amistad y admiración por el maestro León de Greiff, lo llevaron a estudiar la obra del poeta.  El Lexicón (incompleto),   está publicado en parte,  en la Antología de León de Greiff editado por el Instituto Colombiano de Cultura en 1976 y en La culta poetiparla, de Carlos Mario Vega Vélez, publicado por Coomeva  en 1996. También tiene elaboró El glosario mínimo para los amantes del Tiempo del cólera  y otro sobre Cien años de soledad de las correspondientes obras de Gabriel García Márquez.  Después de retirarse del consultorio, siguió atendiendo personas en su casa, y en sus ratos libres estaba totalmente dedicado al estudio etimológico de la Obra dispersa de León de Greiff, del cual dejó numeroso material, para una posible edición.

Falleció en Bogotá, el 5 de mayo de 1999. Trabajó  hasta el último momento de su vida  con la gran lucidez que siempre lo caracterizó.

Sé que se me escapan muchos datos importantes de esta gran persona que fue Álvaro Villar Gaviria,  de quien tengo la fortuna de ser su hija, pero las palabras se me agolpan en la mente y no puedo concretarlas y plasmarlas. De parte de todos nosotros, sus hijos y familiares, muchas gracias  a la Universidad Inca y a la directora de psicología, Doctora Rosa Suárez por este sentido  homenaje que le han rendido a Álvaro Villar Gaviria,  y a todos ustedes muchas gracias por acompañarnos.

Bogotá, 22 de septiembre de 1999

“La pareja: dos mundos, una unidad” (Comentario al trabajo “La Pareja Humana” del doctor Álvaro Villar Gaviria y su bienvenida a la Academia Nacional de Medicina)34, por el Académico Guillermo Sánchez Medina

Antes de hacer referencia a las realizaciones del Doctor Villar Gaviria y a su trabajo, deseo exponer una idea con respecto a la objetividad y a la subjetividad funcionantes de quien escribe estas letras. Al referirse y al analizar a una persona y su obra se encuentra uno, de todas maneras, con su propia subjetividad, y con la necesidad de poner distancia al hecho observado o realizado por aquella persona a la cual se hace referencia; esto no significa que se anule la subjetividad y la objetividad sobre el campo de observación sino, por lo contrario, que se le puede dar a la subjetividad una coherencia con objetividad y a la objetividad un subjetividad objetivizada.

Lo objetivo, que se refiere al objeto, lo que está delante, lo contrapuesto, lo que se presenta a los ojos, es la “cosa de la cual uno piensa o conoce” correlativa al pensamiento o sujeto de conocimiento. “Es lo que está delante de la mente en cualquier momento pensado o imaginado.

Por su parte lo subjetivo proviene de la subjetividad, y se refiere a la acción de sujetar, a la sujeción; el término sujeto, desde el punto de vista fenomenológico y psicológico implica lo que es y está en el acto de sujetar; “lo que sujeta es el sujeto”, que da estructura, coherencia y estabilidad, que, domina y gobierna. En los diccionarios hay diferentes acepciones con respecto al término sujeto; por ejemplo: se dice que el sujeto es aquello que forma el tema o es elegido como materia de pensamiento, tópico o consideración; también se refiere a lo perteneciente (dentro) a uno, en sí mismo (pensar, sentir dentro)35

El término sujeto se asocia a consciencia y pensamiento, igual que a la mente­-sujeto, en la cual están las ideas y todas las representaciones y operaciones mentales. Dentro de todas estas connotaciones existe el sentimiento de que en el sujeto está el agente conocedor y el pensamiento; es decir, la consciencia y lo consciente, así como el objeto del cual se es consciente. Los términos objetivo y subjetivo como lo expresa Popper en: “La Lógica de la Investigación Científica”, pertenecen más a la filosofía y tienen una “herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes. La objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse intersubjetivamente. Lo ‘subjetivo’, también puede servir a razones objetivas como causas subjetivas desde el momento en que reflexionamos sobre ellas y nos convencemos de su congruencia”.36

De tal manera, cualquier investigador y cualquier investigación están supeditados a esa interrelación de lo subjetivo con lo objetivo, del objeto con el sujeto.

Con nuestra subjetividad no podemos desconocer los afectos ni las emociones, es decir lo que nos afecta, el sentimiento, y lo que nos emociona o mueve por dentro de acuerdo con nuestro sentimiento; por lo tanto, ni el comentario a la obra, ni la bienvenida a la persona del Doctor Álvaro Villar Gaviria puede estar faltos de afectos, emociones, sentimientos, subjetividades y objetividad para tener una o varias perspectivas de todo lo observado.

La edad y las realizaciones del Doctor Álvaro Villar Gaviria ya nos ubican en su ciclo vital y en el proceso de cristalización después de diferentes transformaciones, para llegar en la actualidad a poder mirar él mismo su ser existente; si bien con posibilidad de cambio, también con una perspectiva de su propia cumbre.

Álvaro Villar Gaviria de 65 años, médico psiquiatra psicoanalista, hizo su tesis de grado sobre el “Tratamiento de la Esquizofrenia por medio de la Histamina”, graduándose en noviembre de 1950, es decir hace 46 años. Trabajó e hizo su especialización en el Asilo de Locas, de Bogotá, y realizó el entrenamiento psicoanalítico en el Instituto de Psicoanálisis; es fundador de la Sociedad Colombiana de Psiquiatría, de la Asociación Psicoanalítica Colombiana, de la Red de Alternativa a la Psiquiatría y de la Fundación del Psicoanálisis y Psicoterapia; además es Miembro de la Sociedad Colombiana de Epistemología; y pertenece a la Sociedad de Rorschcah de New York, y a la Interamericana de Psicología. Es Profesor Emérito y Honorario de la Universidad Nacional; le fue otorgado el premio Héctor Ortega Arbeláez por su trabajo “Acerca de Michel Foucault”; pertenece a la Sociedad Colombiana de Educación Preescolar y a la Sociedad de Psiquiatría Democrática de Trieste, Italia. Ha sido Profesor de técnicas cuantitativas, de teoría psicoanalítica, de técnicas de psicoterapia, de psicología aplicada a la clínica, de técnica psicoanalítica, de psicoterapia de pareja y de familia, y de sexología.

El Doctor Villar ha publicado una docena de libros desde: “El niño, un otro oprimido”; “El servicio doméstico, un gremio en extinción”; “Psicología y clases sociales en Colombia”, Vols. 1, 2 Y 3; “Lexicón de León De Greiff”; “La autoridad en Colombia. Manicomio y prisiones”; “¿La salud pública para quién?”; “Freud, la mujer y los homosexuales”; “Glosario mínimo para los amantes de ‘El amor en los tiempos del cólera”‘; “Los ángeles de Sopó”. Por los títulos, se dejan ver las motivaciones científicas que tiene por los oprimidos, y por un factor psicológico y social, hasta llegar al maltrato del enfermo mental o del delincuente maltratado, preguntándose: “¿Para quién es la salud pública?” y cuestionando los conceptos sobre la homosexualidad y el contexto social sobre las mujeres. Su interés no solamente es científico, histórico y cultural, sino también artístico, a través de su obra “Los ángeles de Sopó” y la exquisitez en el gusto por la música.


34 Leído en la Academia Nacional de Medicina el 17 de Abril de 1997. Publicado en la Revista Medicina, Vol. 22 No. 3(54), 2000
35 Sánchez M. G., 1997, “Arquitectura y Dinámica del Aparato Mental”, en prensa.
36 Popper Karl., 1971, “La Lógica de la Investigación Científica”. Editorial Tecnos Madrid, págs. 17-43-44-48­-359.

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