Académicos médicos psicoanalistas: Álvaro Villar Gaviria (†)

(Miembro Correspondiente)
(1921 – 1999)

Álvaro Villar GaviriaNació en Bogotá, el 31 de diciembre de 1921. Se graduó como médico en la Universidad Nacional de Colombia el 20 de noviembre de 1950 con la tesis, “Tratamiento de la esquizofrenia por medio de la histamina”. En la misma universidad se especializó en psiquiatría, fue profesor y además decano de la facultad de Psicología (1962- 1966). Trabajó e hizo su especialización en psiquiatría en el Asilo de Locas de Bogotá, entre 1945 y 1953. Realizó el entrenamiento psicoanalítico en el Instituto de Psicoanálisis. Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Colombia, 1983; Profesor Honorario de la Universidad Nacional de Colombia, 1993.

Cargos Docentes:

Profesor de técnicas cuantitativas. Facultad de Psicología. Universidad Nacional de Colombia, 1950- 1962; Profesor de Teoría Psicoanalítica. Misma Facultad, 1967- 1986; Profesor de Técnicas de Psicoterapia. Facultad de Medicina. Universidad Nacional, 1977-1979; Profesor de psicología aplicada a la clínica. Facultad de Psicología, Universidad Nacional; Técnica Psicoanalítica. Asociación Psicoanalítica Colombiana, 1962- 1976; Técnica Psicoanalítica.

Grupo de Estudios de Psicoanálisis y de Psicoterapias, Profesor de Psicología de la familia. Universidad de los Andes, 1982-1983; Profesor de Técnicas de pareja y de familia. Facultad de Derecho. Universidad de los Andes; Profesor de sexología. Grupo de estudios de Psicoanálisis y de Psicoterapias, 1985; Profesor de Técnica de la Psicoterapia de pareja y de familia. Departamento de Psicología. Universidad Nacional, 1986; Profesor de Técnicas de Psicoterapia. Grupo de Estudios de Psicoanálisis y Psicoterapias, 1985-1996

Otros Cargos Desempeñados (No Docentes)

Decano de la Facultad de Psicología. Universidad Nacional, 1962-1966; Director del Departamento de Psiquiatría. Hospital de la Hortúa. Universidad Nacional, 1976-1980; Miembro del Consejo Técnico de la Secretaría de Educación del Distrito 1960-1962; Presidente de la Asociación Psicoanalítica Colombiana, 1970-1973.

Ha participado en muchos congresos y reuniones científicas de sus especialidades, en el país y fuera de él y en gran número de ellos ha figurado como expositor invitado. El 4 de Septiembre de 1997, ingresó a la Academia Nacional de Medicina como Miembro Correspondiente con el trabajo: “La pareja humana. Recibió el premio “Héctor Ortega Arbeláez” por su trabajo acerca de Michel Foucault.

BIBLIOGRAFIA CRONOLÓGICA DEL ACADEMICO ALVARO VILLAR GAVIRIA,

SEGÚN LA APARICIÓN DE SUS ESCRITOS

(1956- 1997)

Publicaciones
Libros

1973 “El niño, otro oprimido”. 1 de. Punta de Lanza, Bogotá, 1973. 5 de. Carlos valencia, Bogotá, 1982. 8ª reimpresión.
1974 “El servicio doméstico, un gremio en extinción”, de Extemporáneos, 1974
1976 Lexicón (incompleto) de León de Greiff. Colcultura, Bogotá, 1976.
1978 “Psicología y clases sociales en Colombia”. I vol. GEPE, Bogotá, 1978. 2ª de Universidad Nacional de Colombia, 1985. 3ª de. Carlos Valencia Editores,
1980 “La salud pública ¿para quién?” (en col.). de Controversia, 1980.
1983 “Manicomios y prisiones” (en col. con Robert Castel, Félix Guattari, Franco Rottelli y otros). De. Red, México, 1983.
1986 “Freud, las mujeres y los homosexuales”. Carlos Valencia Editores, 1986.
Los ángeles de Sopó (en col.). Museo de Arte Religioso. Banco de la República. Bogotá, 1986.
1988 “Psicología y clases sociales en Colombia”. II vol. Carlos Valencia Editores, 1988.

La autoridad en Colombia (en preparación).
Lexicón de León de Greiff (en elaboración, sin terminar)
La adolescencia en las diferentes clases sociales (en elaboración, sin terminar).
Psicología y clases sociales en Colombia. III vol. (en preparación).
Glosario mínimo para los amantes de “El amor en los tiempos del cólera”, de Gabriel García Márquez (en col.) (en prensa).

Coautor de:

1982 “Lexicon de León De Greiff”;”La autoridad en Colombia. Manicomio y prisiones”;
1984 Glosario mínimo para los amantes de “El amor en los tiempos del cólera'”, sobre la novela de Gabriel García Márquez
1986 “Los ángeles de Sopó” sobre las pinturas en la capilla colonial de Sopó.

Artículos

1956 Valor clínico de las pruebas mentales. UNIDIA. 1242-1259, enero, 1956.

1958 Coincidencia de trastornos mentales y endocrinos en la adolescencia (en col.). Rev. Soc. Col. de Endocrinología, 2 1958.

1960 El odio, la violencia y la guerra. Act. Crist. 20, diciembre, 1960.

1962 Acerca del sentido antitético de las voces primitivas. Rev. Psic. 3,2, 1962.

1964 La motivación desde el punto de vista psicoanalítico. Rev. Psic., 9, 35-39, 1964.

1965 Estado actual de la asistencia psiquiátrica en Colombia. Acta Psic. y Psiq. de América Latina, Buenos Aires, 11, 175-177, 1965.
El desarrollo de la psicología en Colombia. Aporte para el estudio de su historia. 10, 7-23, Bogotá, 1965.
La indicación del psicoanálisis y sus limitaciones (en col.). Rev. Psic., X, 3-24, 1965.
Aspectos clínicos de la angustia (en col.). Rev. Psic., X, 2-27, 1965.

1967 Progresos de la psicología y de la psicoterapia en los últimos 15 años. UNIDIA, XIV, 59-61, 1967.
Los estados depresivos. Aspectos teóricos, clínicos y terapéuticos (en col.). Rev. Col. Psic., 1, 467-510, 1967.

1968 Estado actual de la psicología en Colombia. En: Piq. En América Latina. Buenos Aires, 560, noviembre 1968.
Estado actual de la psicología en Colombia. VIII Congreso Nal. De Psiquiatría. Bogotá, 1968.

1970 ¿Por qué no el psicodrama? Rev. Univ. Nacional, 7, 45-56, 1970.

1975 La “neurosis” del ama de casa. Rev. Col. Psiq., IV, 285-296, 1975.

1976 Psicoterapia psicoanalítica de grupos ( en col.), Rev. Col. Psiq., V, 150-162, 1976.

1977 Delincuencia. Artículo para el Diccionario Enciclopédico de Psiquiatría. Fundación Acta, Buenos Aires, 1977.
La antigua burguesía. Hojas Universitarias. Marzo a agosto, Bogotá, 1977. Revista de la Universidad Central. Bogotá, pp. 67-90.

1978 Consideraciones sobre el psicoanálisis como ejercicio profesional. Rev. Psicoanálisis, II, 25-28, 1978.

1980 Psicoterapia de familia. Salud y Sociedad, Revista de ASMEDAS, 25-27, 1980.

1981 Acerca de la “salud mental”. Rev. Salud y Sociedad, (CELA), I, 11-18, 1981.
Anotaciones obre psicoterapia de familia. Seminario sobre fármaco-dependencia. Bogotá, 1981.
Contexto socio-histórico de la locura en Colombia (en col.). Ponencia para el IV Encuentro Internacional y I Latinoamericano de la Red de Alternativas a la Psiquiatría. Cuernavaca, México, 1981.
1982 Introducción a “Imágenes de un mundo imaginario” de Armando Silva. Rev. Salud y Sociedad. I, 23-25, 1982.
La psicoterapia de familia en Colombia. Ponencia para el XXI Congreso Nacional de Psiquiatría. Bogotá, 1981. Rev. Col. Psiq., XI, 291-311, 1982.
Psicoterapia de familia. Seminario sobre psicoterapias. Clínica Monserrate, 1980. Rev. Salud y Sociedad, I, 25-27, 1982.
La desintegración de la familia colombiana. Primeras Jornadas Psiquiátricas del Valle del Cauca. Cali, 1982.

1983 El niño colombiano y su familia. Clínica de Orientación del Distrito, 1983.
Sobre la sexualidad femenina en Freud. Rev. Psicología y Sociedad, I, 7-21, 1983.
Psicoterapia familiar en niños con retraso mental. Primeras Jornadas de 1983 Actualización. Hospital La Misericordia, Bogotá,1983.
Aproximación al concepto de lo normal. Primer Seminario de Antropología 1983 Médica y Medicina Tradicional. Inst. Col. de Cultura, 1983.
Mujer y Psicoanálisis. Para el ciclo “En busca de una identidad…” Biblioteca Nacional de Colombia, Bogotá, 1983.
La familia y la sexualidad del niño. Ciclo del Instituto Col. de Antropología, 1983.
Escollos evitables en la psicoterapia. Rev. Salud y Sociedad, 2, 13-17, 1983.
El reto de la psicoterapia de familia en Colombia. Universidad de Antioquia, Medellín, 1983.
La familia como limitante de la función sexual. Ponencia para las II Jornadas Psiquiátricas del Valle del Cauca. Cali, 1983.

1984 La madre y el niño proletarios. Rev. Psic., XXIV, 19-33, 1984.
La mujer en la familia colombiana. II Congreso Colombiano de Sexología, Bucaramanga, 1984.

1985 Los derechos del niño en Colombia, 1985. Para publicación de Amnistía Internacional. Noviembre, 1985.
Apuntes para la historia de la psicología en Colombia. V Congreso de Historia de Colombia. Universidad del Quindío, Armenia, 1985.
De la medicina a la psicoterapia de familia. II Congreso Colombiano de Psicología Clínica, 1985. Rev. De la Universidad Nacional de Colombia. Sede de Medellín, N° 21, 30-37, 1986.

1986 La vida cotidiana en la familia obrera de Bogotá. Simposio sobre vida cotidiana. Serie: Memorias de eventos científicos colombianos. Instituto Colombiano para el fomento de la Educación Superior, ICFES, Bogotá, 1986.
Repercusiones de modelos foráneos. Primer seminario de jóvenes animadores. Fondo Cultural Cafetero, Bogotá, 1986.
La vida cotidiana de la familia obrera de Bogotá. Simposio sobre vida cotidiana. Universidad Nacional de Colombia, 1986. Publicación especial sobre el tema.

1988 Los derechos del niño. Rev. INFANCIA, vol. I, N° 4, 9-12, 1988 (Resumen de un trabajo preparado por solicitud de Amnistía Internacional).
Los derechos del niño. Colombia, 1987. INFANCIA, I, 4, 9-12. Bogotá, 1988.
La heteronomía como revelación ( a propósito de Fernando Pessoa). Revista Aleph, N° 65, 17-20, Manizales, 1988.
La contribución y el rol de la educación en el desarrollo de la cultura y la defensa ecológica. Ponencia para la reunión del Colegio Verde de Villa de Leiva. Agosto de 1988.

1989 Andrés de Santamaría. Estudio solicitado por la Biblioteca Luis Angel Arango, con ocasión de la muestra exhibida, 1989.
De regreso a la medicina, ahora a la de familia, a través de la psicología. Ponencia para el Primer Encuentro Nacional de Picoterapeutas, organizado por la Asociación Colombiana de Psicólogos Clínicos. Bogotá, 1989.

1990 Ciclo de conferencias sobre el origen de la familia y de la división del trabajo. Para el programa de postgrado en Terapia de Pareja. Universidad de los Andes. Enero de 1990.

1991 Medicina y Humanismo. Revista Aleph, Manizales, 1991.
Editorial. Para la Revista Psicoterapias. Revista de la Fundación de Psicoterapias y Psicoanálisis. Bogotá, 1991. Pp.1-5

1992 Presentación. Para la Revista Psicoterapias. Revista de la Fundación de Psicoanálisis y de Psicoterapias. 1-2, 2, Bogotá, 1992.
De la medicina a la psicoterapia de familia. Revista Psicoterapias. Revista de la Fundación de Psicoanálisis y Psicoterapias. Pp. 3-7, Bogotá, 1992.
Escollos invisibles en las terapias de pareja y de familia. Señales Abiertas, I, 63-73 (octubre-diciembre). Bogotá, 1992.

1993 Familia, psicoterapia y sociedad (Título original: De psicología). Señales Abiertas, 4, 112-121 (julio-septiembre), Bogotá, 1993.

1994 La cuestión homosexual. Ponencia para el II Congreso Latinoamericano de Familia. Medellín, 1994.

1996 La cuestión homosexual. Rev. Col. Psiq. (faltan datos de edición).
Extractos del Lexicón (incompleto) de León de Greiff (en col. con Elsa Villar de Medina). Para la obra La culta poetiparla de Carlos Mario Vega Vélez. Pp. 268-322, Coomeva. Drama poético. Sonetón experimental dialogado. Edición patrocinada culturalmente y sin ningún ánimo de lucro por la Cooperativa Médica del Valle y de profesionales de Colombia, COOMEVA. Santafé de Bogotá, Edición numerada, 1996.

1997 Introducción para la cuarta edición de Psicología y clases sociales en Colombia.
Elogio de la locura (inédito). Escrito el 28 de julio de 1997, en la casa Raque en Guaymaral, Finca Calichana.

2000 La pareja humana. Trabajo para la Academia Nacional de Medicina Revista Medicina, Vol. 22, No. 3 (54).
Las sinrazones de la psiquiatría (en elaboración, sin terminar).

Ponencias

1959 La prueba de Rorschach en las depresiones, desde el punto de vista psicoanalítico, 1959.
1977 Lo anómalo. Segundo Congreso de Psiquiatría Democrática. Trieste, Italia, 1977.
1980 La psiquiatría, hoy. Ciclo “Los martes del paraninfo”. Universidad de Antioquia, Medellín, 1980.
1986 Cuestiones teóricas, ideológicas y metodológicas de la psicología en América Latina. La Habana, junio-julio, 1986.

Otros

Premio Héctor Ortega Arbeláez para la vigencia 1986-1987 por el mejor trabajo publicado en ese lapso en la Revista Colombiana de Psiquiatría en 1987: (“Acerca de Michel Foucault”):
Primera parte: Vol. XI, N° 1 pp. 29-53, 1987
Segunda parte: Vol. XVI, N° 2, pp. 105-129, 1987.
Tercera parte: Vol. XVI, N° 3, pp. 201-218, 1987.
Miembro Correspondiente Academia Nacional de Medicina, septiembre 4 de 1997.

Por los títulos, se dejan ver las motivaciones científicas que tiene por los oprimidos, y por un factor psicológico y social, hasta llegar al maltrato del enfermo mental o del delincuente maltratado, preguntándose: “¿Para quién es la salud pública?” y cuestionando los conceptos sobre la homosexualidad y el contexto social sobre las mujeres. Su interés no solamente es científico, histórico y cultural, sino también artístico, a través de su obra “Los ángeles de Sopó” y la exquisitez en el gusto por la música..

Reseña Biográfica de Álvaro Villar Gaviria, por su hija Elsa Villar Concha

“Nació en Bogotá  el 31 de diciembre de 1921. Hijo de Eduardo Villar Valen y de Ana Rosa Gaviria Paredes. Su  padre, químico, poseía una enorme curiosidad intelectual y además  vastos conocimientos de medicina ya que provenía de familia de médicos (su padre y su tío). Este último, Pablo Emilio Villar fue uno de los iniciadores de la ‘Guerra de los mil días’, una revolución liberal, pero liberal en el sentido de entonces, totalmente anticlerical y a la búsqueda de mejorías sociales en este país.

Los libros, una de sus grandes pasiones. Desde muy pequeño empezó su afición por la lectura, especialmente de las  literaturas española, francesa e italiana, ya que en esa época la latinoamericana era muy escasa y desvalorizada.  Era una persona con una gran cultura en todos los campos del conocimiento humano. La música  era uno de sus pasatiempos favoritos y llegó a conocerla muy a fondo, ya que desde su infancia  comenzó a escucharla, pues su madre era una gran pianista. Fue un gran conocedor de la ópera.

Su elección de la carrera de medicina, se debió más que todo al interés por la psiquiatría, que dentro de su vaguedad ofrecía una gran complejidad y esto se le convirtió en un reto. Comenzó sus estudios y entró muy pronto al Hospital Psiquiátrico, llamado entonces Asilo de Locas, donde hizo un  internado voluntario, sin remuneración alguna y luego ya el regular de la carrera. Al mismo tiempo se vinculó al Instituto de Psicología Aplicada, donde empezó a dar clases de psicología fisiológica.

En 1946,  se casó con Leonor Concha  Maldonado, fallecida en diciembre de 1995, quien fue su gran compañera y colaboradora,  con quien tuvo 5 hijos: Eduardo, Elsa, Clemencia, Patricia y Juan Carlos.

En 1950 se graduó en Medicina en la Universidad Nacional de Colombia, donde ejerció la docencia durante más de veinte años y entre 1962 y 1966 fue Decano de la Facultad de Psicología de la misma. Su estudio de la psiquiatría fue autodidacta, porque el que impartían  entonces en la Facultad de Medicina  era muy superficial, sin ninguna base  científica. Después se fue aficionando  al estudio de las pruebas mentales, especialmente del Rorschach.

Al obtener el título de médico psiquiatra trabajó en la práctica hospitalaria unos 8 años, después en clínica privada. Hizo el entrenamiento psicoanalítico completo.  En un principio pensó que la psiquiatría era la solución a los problemas de la gente, después que el psicoanálisis y luego se dio cuenta que ninguno de los dos. Más bien que la solución estaba en el sistema social, en el político, en la forma de vivir, de educar, en las condiciones ambientales y habitacionales, alimenticias, etc., a lo cual llegó después de muchísimas lecturas y experiencias personales.  En la década de los años sesenta comenzó sus estudios del marxismo.

Pasado un tiempo y con la llegada de numerosa literatura sobre la llamada antipsiquiatría, nominación con la que no estaba de acuerdo, porque llamar a esta corriente con un término tan preciso, indica que ésta es también precisa y la antipsiquiatría es una cantidad de retazos unidos generalmente con finalidad de pura crítica, pero procedente de múltiples orígenes. De  allí partió su cuestionamiento. En 1973, conoció a Franco Basaglia, iniciador de esta nueva corriente, quien logró cerrar los hospitales psiquiátricos en Italia y además que se promulgara una ley, la 180, que prohibía la construcción de nuevos hospitales, ya que consideraba que las personas mejoraban si se integraban a sus ambientes familiares. Basaglia influyó de manera decisiva en su trabajo.

No fue un antipsiquiatra, como muchos lo han pensado, sino que rechazó la parte oficial. Ese cambio implicó un proceso de crítica a su práctica y a la psiquiatría en general, que cada vez encontró más fallida en sus bases y más falsa en sus versiones, en los ritos propios de los hospitales psiquiátricos, que son absurdos: insulina, electrochoques, celdas, métodos de sujeción física, etc.
En 1978  fue nombrado director de la Unidad Mental del Hospital de la Hortúa, donde trató de cambiar las viejas prácticas hospitalarias, pero no encontró eco en sus colegas. Y no podía seguir trabajando en algo que iba contra sus convicciones personales. Según él había que modificar todo, que no era fácil, porque entre otras, era muy productivo económicamente.

“Luego se dedicó a trabajar con familias, a enseñar, a escribir y a hacer un ejercicio psiquiátrico sin la menor imposición, ya que esto logra, según él- que la persona aprenda a no depender, a independizarse, a adquirir autonomía.

Hay que tratar de eliminar cualquier diferencia entre consultor y consultante, porque el término éste de paciente inferioriza en la relación a la persona que lo es, que es la que aguanta, la que no protesta por nada. Miembro fundador de la Sociedad Colombiana de Psiquiatría. ex Presidente de la Asociación Psicoanalítica Colombiana.

Perteneció a la Sociedad Interamericana de Psiquiatría; a la Sociedad Rorschach de Nueva York; a la Red Internacional de Alternativas a la Psiquiatría, fundada en Trieste (Italia); al Grupo de Psiquiatría Democrática, con sede en la misma ciudad, y al Grupo de Estudios de Psicoanálisis y de Psicoterapia, que propicia el entrenamiento en estas áreas de profesionales en las disciplinas sociales y de aquellos médicos que conciben su labor desde una perspectiva social y no individualista.

Profesor Honorario y Emérito de la Universidad Nacional de Colombia. Miembro Correspondiente de la Academia Colombiana de Medicina, en la que presentó para su ingreso una ponencia llamada La pareja humana. Además fue profesor en las universidades Javeriana, de Los Andes y del Rosario. Perteneció también a varias sociedades científicas colombianas y del exterior. Persona muy inquieta cuya participación en la creación y evolución de instituciones de formación psicológica en Colombia ha sido decisiva. Sus principales actividades fueron la docencia y la investigación.

Entre sus libros pueden mencionarse:

El niño, otro oprimido (editado originalmente en 1973, y reeditado en varias oportunidades). En este ensayo muestra las enormes dificultades educativas que se derivan de los conflictos familiares y sociales en un sistema como el nuestro. A través del análisis de algunas situaciones concretas, se formulan soluciones  para evitar posibles desequilibrios emocionales, derivados en buena parte de la opresión y de la injusticia en que vive el niño en la actualidad.

El servicio doméstico, un gremio en extinción (1984), revisado y corregido por el autor  para una futura edición. Este grupo social también sufre una opresión permanente por parte de la sociedad a quien sirve.  Aparte de señalarnos varias características muy propias de este gremio,  nos introduce  de manera crítica en su micromundo. Se refiere a los medios distractivos, como la televisión, la radio, las fotonovelas. Analiza en forma crítica la comunicación de masas y su proyección sobre la sociedad en general.

La salud pública, ¿para quién?, intervención en una mesa redonda  del CINEP, donde se sitúa el problema de la salud mental en su dimensión social. La salud mental considerada como problema médico y tratada como tal, con prescindencia  de su dimensión humana completa, lleva a conclusiones, que según el autor, frisan los límites de lo ridículo. Lo cual visto desde la perspectiva de los pacientes se convierte en trágico.

Freud, la mujer y los “homosexuales”  (1986), donde hace una refutación sistemática y suficientemente documentada de las ideas del creador del psicoanálisis acerca de la mujer y de los llamados “homosexualismos”. Sin pretender descartar los descubrimientos fundamentales de esta teoría, busca rescatar su función liberadora, así como también hace una contribución invaluable a la comprensión del proceso de emancipación de la mujer.

Psicología y clases sociales en Colombia (Vol. I, Ediciones Gepe, Bogotá, 1978, Universidad Nacional de Colombia, 1985;  Vol. I y II, Carlos Valencia Editores, Bogotá, 1988). A través de los dos tomos, busca estudiar algunas de las alteraciones emocionales y  “mentales” que se dan en una sociedad como la nuestra, para lo cual lleva a cabo un cuidadoso escrutinio de la familia colombiana y de sus características sociales, culturales y económicas.

La vida cotidiana en la familia obrera de Bogotá (1986), anticipo del III tomo de Psicología y clases sociales en Colombia, presentado como ponencia en el I Simposio sobre Vida Cotidiana organizado por la Sección Psicología y Sociedad del Departamento de Psicología, Facultad de Ciencias Humanas, de la Universidad Nacional.

Tiene numerosas publicaciones en revistas especializadas nacionales y extranjeras. Una ponencia muy importante La cuestión homosexual, fue presentada en Medellín en 19 94   en el marco del II Congreso Latinoamericano de Familia.

La  pareja humana, (1997),  puede resumirse en el siguiente epígrafe:

‘Estaba contra toda razón científica que dos personas apenas conocidas, sin parentesco alguno entre ellas, con caracteres distintos, con culturas distintas, y hasta con sexos distintos, se vieran comprometidas de golpe a vivir juntas, a dormir en la misma cama, a compartir dos distintos destinos que tal vez estuvieran determinados en sentidos divergentes’.

Hay trabajos inéditos, como uno titulado Las sinrazones de la psiquiatría (en proceso de corrección), donde muestra lo absurdo de ciertas prácticas psiquiátricas y donde hace un llamado para lograr el cambio y de esta forma el bienestar de la gente. En el último periodo estaba escribiendo un libro sobre la adolescencia, vista desde las diferentes clases sociales, partiendo del campesinado, para por último referirse a ella en la clase alta o alta burguesía. Está terminado en buena medida.

También dedicó mucha parte de su vida al estudio del lenguaje, a las etimologías, tema que le apasionaba.  Su amistad y admiración por el maestro León de Greiff, lo llevaron a estudiar la obra del poeta.  El Lexicón (incompleto),   está publicado en parte,  en la Antología de León de Greiff editado por el Instituto Colombiano de Cultura en 1976 y en La culta poetiparla, de Carlos Mario Vega Vélez, publicado por Coomeva  en 1996.

También tiene elaboró El glosario mínimo para los amantes del Tiempo del cólera  y otro sobre Cien años de soledad de las correspondientes obras de Gabriel García Márquez.  Después de retirarse del consultorio, siguió atendiendo personas en su casa, y en sus ratos libres estaba totalmente dedicado al estudio etimológico de la Obra dispersa de León de Greiff, del cual dejó numeroso material, para una posible edición.

Falleció en Bogotá, el 5 de mayo de 1999. Trabajó  hasta el último momento de su vida  con la gran lucidez que siempre lo caracterizó.

Sé que se me escapan muchos datos importantes de esta gran persona que fue Álvaro Villar Gaviria,  de quien tengo la fortuna de ser su hija, pero las palabras se me agolpan en la mente y no puedo concretarlas y plasmarlas. De parte de todos nosotros, sus hijos y familiares, muchas gracias  a la Universidad Inca y a la directora de psicología, Doctora Rosa Suárez por este sentido  homenaje que le han rendido a Álvaro Villar Gaviria,  y a todos ustedes muchas gracias por acompañarnos.

Bogotá, 22 de septiembre de 1999

“La pareja: dos mundos, una unidad” (Comentario al trabajo “La Pareja Humana” del doctor Álvaro Villar Gaviria y su bienvenida a la Academia Nacional de Medicina)34, por el Académico Guillermo Sánchez Medina

Antes de hacer referencia a las realizaciones del Doctor Villar Gaviria y a su trabajo, deseo exponer una idea con respecto a la objetividad y a la subjetividad funcionantes de quien escribe estas letras. Al referirse y al analizar a una persona y su obra se encuentra uno, de todas maneras, con su propia subjetividad, y con la necesidad de poner distancia al hecho observado o realizado por aquella persona a la cual se hace referencia; esto no significa que se anule la subjetividad y la objetividad sobre el campo de observación sino, por lo contrario, que se le puede dar a la subjetividad una coherencia con objetividad y a la objetividad un subjetividad objetivizada.

Lo objetivo, que se refiere al objeto, lo que está delante, lo contrapuesto, lo que se presenta a los ojos, es la “cosa de la cual uno piensa o conoce” correlativa al pensamiento o sujeto de conocimiento. “Es lo que está delante de la mente en cualquier momento pensado o imaginado.

Por su parte lo subjetivo proviene de la subjetividad, y se refiere a la acción de sujetar, a la sujeción; el término sujeto, desde el punto de vista fenomenológico y psicológico implica lo que es y está en el acto de sujetar; “lo que sujeta es el sujeto”, que da estructura, coherencia y estabilidad, que, domina y gobierna. En los diccionarios hay diferentes acepciones con respecto al término sujeto; por ejemplo: se dice que el sujeto es aquello que forma el tema o es elegido como materia de pensamiento, tópico o consideración; también se refiere a lo perteneciente (dentro) a uno, en sí mismo (pensar, sentir dentro)35

El término sujeto se asocia a consciencia y pensamiento, igual que a la mente­-sujeto, en la cual están las ideas y todas las representaciones y operaciones mentales. Dentro de todas estas connotaciones existe el sentimiento de que en el sujeto está el agente conocedor y el pensamiento; es decir, la consciencia y lo consciente, así como el objeto del cual se es consciente.

Los términos objetivo y subjetivo como lo expresa Popper en: “La Lógica de la Investigación Científica”, pertenecen más a la filosofía y tienen una “herencia de usos contradictorios y de discusiones interminables y nunca concluyentes. La objetividad de los enunciados científicos descansa en el hecho de que pueden contrastarse intersubjetivamente.

Lo ‘subjetivo’, también puede servir a razones objetivas como causas subjetivas desde el momento en que reflexionamos sobre ellas y nos convencemos de su congruencia”.36

De tal manera, cualquier investigador y cualquier investigación están supeditados a esa interrelación de lo subjetivo con lo objetivo, del objeto con el sujeto.

Con nuestra subjetividad no podemos desconocer los afectos ni las emociones, es decir lo que nos afecta, el sentimiento, y lo que nos emociona o mueve por dentro de acuerdo con nuestro sentimiento; por lo tanto, ni el comentario a la obra, ni la bienvenida a la persona del Doctor Álvaro Villar Gaviria puede estar faltos de afectos, emociones, sentimientos, subjetividades y objetividad para tener una o varias perspectivas de todo lo observado.

La edad y las realizaciones del Doctor Álvaro Villar Gaviria ya nos ubican en su ciclo vital y en el proceso de cristalización después de diferentes transformaciones, para llegar en la actualidad a poder mirar él mismo su ser existente; si bien con posibilidad de cambio, también con una perspectiva de su propia cumbre.

Álvaro Villar Gaviria de 65 años, médico psiquiatra psicoanalista, hizo su tesis de grado sobre el “Tratamiento de la Esquizofrenia por medio de la Histamina”, graduándose en noviembre de 1950, es decir hace 46 años.

Trabajó e hizo su especialización en el Asilo de Locas, de Bogotá, y realizó el entrenamiento psicoanalítico en el Instituto de Psicoanálisis; es fundador de la Sociedad Colombiana de Psiquiatría, de la Asociación Psicoanalítica Colombiana, de la Red de Alternativa a la Psiquiatría y de la Fundación del Psicoanálisis y Psicoterapia; además es Miembro de la Sociedad Colombiana de Epistemología; y pertenece a la Sociedad de Rorschcah de New York, y a la Interamericana de Psicología.

Es Profesor Emérito y Honorario de la Universidad Nacional; le fue otorgado el premio Héctor Ortega Arbeláez por su trabajo “Acerca de Michel Foucault”; pertenece a la Sociedad Colombiana de Educación Preescolar y a la Sociedad de Psiquiatría Democrática de Trieste, Italia.

Ha sido Profesor de técnicas cuantitativas, de teoría psicoanalítica, de técnicas de psicoterapia, de psicología aplicada a la clínica, de técnica psicoanalítica, de psicoterapia de pareja y de familia, y de sexología.

El Doctor Villar ha publicado una docena de libros desde:

“El niño, un otro oprimido”; “El servicio doméstico, un gremio en extinción”; “Psicología y clases sociales en Colombia”, Vols. 1, 2 Y 3; “Lexicón de León De Greiff”; “La autoridad en Colombia. Manicomio y prisiones”; “¿La salud pública para quién?”; “Freud, la mujer y los homosexuales”; “Glosario mínimo para los amantes de ‘El amor en los tiempos del cólera”‘; “Los ángeles de Sopó”. Por los títulos, se dejan ver las motivaciones científicas que tiene por los oprimidos, y por un factor psicológico y social, hasta llegar al maltrato del enfermo mental o del delincuente maltratado, preguntándose:

“¿Para quién es la salud pública?” y cuestionando los conceptos sobre la homosexualidad y el contexto social sobre las mujeres. Su interés no solamente es científico, histórico y cultural, sino también artístico, a través de su obra “Los ángeles de Sopó” y la exquisitez en el gusto por la música.

Sus trabajos son múltiples, alrededor de cincuenta, pero sólo haré mención de algunos, que parten de:

“El valor clínico de los pruebas mentales” en (1956), seguido por “La coincidencia de los trastornos mentales y endocrinos en la adolescencia”; “El odio, la violencia y la guerra”; “La motivación desde el punto de vista psicoanalítico”; “Estado actual de la asistencia psiquiátrica en Colombia” (1965); “Psicoanálisis y psiquiatría de América Latina”; “El desarrollo de la psicología en Colombia”; “Los estados depresivos”; “La indicación del psicoanálisis y sus limitaciones”; “Estado, progreso y desarrollo actual de la psicología y psicoterapia en Colombia”; “Los aspectos clínicos en la angustia”; “La neurosis del ama de casa”; “La psicoterapia psicoanalítica de grupos”; sobre “La delincuencia y el psicoanálisis como ejercicio profesional’; acerca de “La salud mental, la psicoterapia de familia”;

“El contexto socio histórico de la locura”; “El niño colombiano y la familia”; “La sexualidad femenina, aproximación al concepto de lo normal’; “Antropología médica y medicina tradicional’; “La mujer y el psicoanálisis”; “La familia y la sexualidad del niño”; “La madre y el niño proletarios”; “La mujer en la familia colombiana”; “Los derechos del niño”; sobre “La historia de la psicología colombiana”;

“De la medicina a la psicoterapia colombiana”; “La vida cotidiana en la familia obrera”; “La desintegración de la familia”; “La contribución y el rol de la educación en el desarrollo de la cultura y la defensa ecológica”; “De regreso a la medicina de familia a través de la psicología”; “Sobre el origen de la familia y de la división del trabajo”; “Medicina y Humanismo”; “Escollos Invisibles en la terapia de pareja y familia”; “Familia, psicoterapia y sociedad”, De estos títulos podemos deducir su interés por el estudio de la familia, la pareja, la mujer, el niño, la sociedad, la cultura y la medicina.

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Hay cuatro ponencias importantes que ha realizado: la primera en 1959 sobre “La prueba de Rorschach en las depresiones desde el punto de vista psicoanalítico”; “Lo anómalo” (presentado en el II Congreso de psiquiatría democrática en Trieste, Italia); “La psiquiatría, hoy”, (1980), presentada en Medellín; “Cuestiones teóricas, ideológicas y metodológicas de la psicología en América Latina”, presentado en La Habana (1986).

El Doctor Villar ha sido Decano de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional; Jefe de Servicio del Frenocomio de Mujeres, de Bogotá; Director de la Clínica Montserrat, de Bogotá; Miembro del Consejo Técnico de la Secretaría de Educación, de Bogotá; Presidente de la Asociación Psicoanalítica Colombiana; y Director del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional.

En este resumen de su hoja de vida científica no están incluidas sus excelentes dotes humanas como hijo, hermano, esposo, padre, colega y amigo ajeno a la adulación, siempre listo a ayudar a quien lo necesita. Sus padres y su esposa desde el más allá, y los demás desde aquí, somos testigos de lo dicho.

Tuve el honor de ser elegido como evaluador de su trabajo titulado: ‘La pareja humana” para el ingreso a la Academia.

Cuando uno piensa en el tema sobre la pareja humana, surgen una serie de ideas, desde aquellas que parten de la creación del hombre, la aparición de los sentimientos, la ternura, la consciencia, el pensamiento y el amor que globaliza y nos une, desde la época de la pareja madre ­bebé pasando por la que se realiza en la adolescencia, la madurez y la tercera edad, épocas que se caracterizan y configuran en fantasías, deseos y en diferencia con la aceptación y rechazo en la pareja humana, con el placer y el dolor, el amor y el odio, impulsos contradictorios, alternando uno y otro, no sin tener estos últimos, algo de magia y misterio que construyen trampas emocionales individuales y colectivas, estableciendo también una complejidad de fenómenos multideterminados hasta nuestros días, a través de los tiempos, con todas sus vicisitudes.

Al hablar de la pareja humana, nos enfrentamos a los criterios de dos sujetos, dos subjetividades, dos sentimientos, dos actitudes, dos maneras de acercarse y unir uno a otro, dos mundos internos, dos realidades internas y externas, dos fantasías, dos sexualidades, dos sistemas físico-químico endocrino s y morfológicos, dos historias, dos consciencias, dos inconscientes, dos motivaciones cada uno con el respeto por el otro.

Es así como se configura la unidad de dos, la interrelación de dos universos diferentes para conformar una unidad de existencia dentro de un campo: la familia.

Esas diferencias de dos seres se diluyen para integrar la unidad por y con el ya nombrado puente del amor, con el pensamiento, con la consciencia, con los sentimientos y con la conducta, cosas que los llevan a estar unidos, cada uno en su espacio, pero juntos para ser el par, en la interrelación humana, en las contradicciones, dentro de su contexto psico-histórico-económico-social, en el que lo transcendente es, repitámoslo, la unión por el amor.

Pareja y familia son la urdimbre de la sociedad, que hoy está en crisis por el resquebrajamiento de valores colectivos por causa del egoísmo.

Para que la estructura de la pareja se realice bajo postulados de salud mental se requiere, como ya se enunció, del amor, de la comprensión, de la tolerancia, de la renuncia al egoísmo, del apoyo mutuo, de las relaciones y aptitudes individuales y generales que no siempre son factibles de tener con equidad y equilibrio; estos últimos conceptos tienen una connotación dinámica de compensación de grandes diferencias y desequilibrios. Ser pareja no significa estar pegado uno al otro, ser iguales, ser la espalda o la piel del otro, o vivir en un estado simbiótico o parasitario, pero sí implica una interrelación de los dos participantes.

Entendamos que el amor es el instrumento por excelencia con el que se expresan los instintos desde la ternura hasta la pasión para llegar a la comprensión y a la complementación funcionantes. Todo desequilibrio puede implicar una tendencia equilibrante y viceversa.

Es natural que en toda pareja se den las identificaciones proyectivas mutuas, lo que implica que la persona se identifica, poniendo elementos de sí, en la otra; esta es una cuestión dinámica en la que la pareja en su atracción, llena los vacíos, se complementa, se une en los diferentes niveles intelectuales éticos y estéticos para ser, estar, tener y vivir, gracias a la fuerza, repitámoslo, del amor, que no es sólo de cuerpos sino también de trascendencia, en los sentimientos, en la profundidad del alma, en la presencia, en la comprensión, en la tolerancia o en el silencio que acompañan a los dos seres.

El amor no es de uno, ni solamente uno proyectado en el otro, lo que equivaldría a un amor narcisista; el amor es dos en uno con una satisfacción mutua en la cosmovisión del universo y en las consecuencias de las múltiples formas de la creatividad humana a nivel biológico, social, psicológico, estético o artístico. El trabajo del Doctor Álvaro Villar Gaviria nos lleva a esos campos, que son estudiados por las diferentes escuelas psicoanalíticas.

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No me voy a privar de leer apartes de lo que escribí en octubre del año pasado con respecto al trabajo del Doctor Álvaro Villar Gaviria.

“Leí el prolijo y bien documentado trabajo de un purismo castellano, con curiosidad de investigador, y me encontré, llevado por el autor en su experiencia con los hechos observados e investigados, a los campos de su propia historia y de la humanidad, a los del psicoanálisis, a los de la sociología y la antropología, sin entrar en su funcionamiento cuántico, más sí a lo comparativo y a los malogrados principios de “equidad o equilibrio”; así me encontré con la historia, con los hechos de la misma, con la crítica de los dos, todo lo cual nos ubica en el principio básico de la ciencia, en la arqueología del conocimiento o la epistemología, y en especial al de las relaciones de pareja hasta este final de siglo.

“Dentro del texto me hallé con la significación de las palabras y conceptos: “hallazgos, conformidad, patología, terapia, igualdad, desigualdad, diferencia, contrastes, generalización, familia, sociales, formas paralelas, genealogía del poder, síntomas, enfermedad del cuerpo y del espíritu, forma dialéctica de las leyes, universalidad de las estructuras económicas, método comparativo aplicado a las parejas, en las dos mitades de siglo, y su cambio en las estructuras básicas de sus relaciones”.

Todas estas palabras y conceptos significantes, algunos debatibles, fueron dirigidos, con un hilo conductor fascinante paso a paso, para llevamos de la mano a la relación hombre-mujer, en sus relaciones vinculares y a la inalcanzable “equidad y equilibrio” procesal cambiante, sin cifras ni cuadros comparativos, pero sí a lo eterno femenino, a la fertilidad y en especial a las tendencias que conducen a las instituciones como grupos refractarios del cambio en la sociedad colombiana, con un halo de esperanza en el futuro de los niños y de la vida en familia.

“La persona íntegra del Doctor Álvaro Villar Gaviria presenta diferentes y enriquecedoras facetas desde el devenir de su existencia. Vi al Doctor Álvaro Villar por primera vez, sin que él lo recuerde, en el aula de Psicología de la Facultad de Medicina en la Universidad Nacional, con un grupo de estudiantes dirigidos por la Psicóloga Doctora Mercedes Rodrigo en 1949; diez años más tarde, lo volví a encontrar en los seminarios de psicoanálisis en el Instituto Colombiano de Psicoanálisis.
Más adelante, en el Consejo Técnico del Centro Piloto de Higiene Mental luego en su acogedora y calurosa casa en compañía de su señora, Leonor Concha, y de sus hijos hicimos una estrecha relación que se caracteriza por la sinceridad, la honestidad y el interés mutuo por los diferentes aspectos humanos, culturales, trascendentes.

“El Doctor Villar Gaviria a través de las relaciones de colegaje y caballerosidad, ha demostrado una actitud amorosa positiva -con su ecuanimidad, crítica constructiva y nada adulante, que busca la objetividad conceptual ética y estética, con las leyes de la amistad y siempre fiel a sus creencias.

Su pensamiento se ha revelado continuamente coherente, profundo, estudioso, enfocado este siempre a los otros seres humanos que sufren, de una y otra forma, la agresión, la opresión y las diferencias; así, se observa que siempre ha buscado de pie, alerta, expectante, para recibir con un sí afectuoso y un cuestionamiento interno hacia el pasado, en búsqueda de equilibrio y de armonía, no sin ser intolerante al desconocimiento del saber, al maltrato del prójimo, a lo incongruente y parcializante y a la vez con una esperanza teñida de incertidumbre.

Además de ser Profesor, ha conseguido, a través de los años, dedicado a la enseñanza con sus discípulos, el titulo no reglamentado de Maestro.

“El Doctor Villar nos ha demostrado, a través de sus años, no sólo su saber, estudio, extensa cultura y conocimiento, sino también los efectos de investigador analítico, de rastreador del saber y de comunicador de los hechos investigados, con la honestidad científica de su consciencia.

Puedo agregar por último que el Doctor Álvaro Villar Gaviria reúne una cualidad: la tendencia a la globalidad en el conocimiento y la afectuosa protección del ser humano en el dolor.

“Concluyo, en el análisis, que el trabajo titulado “La Pareja Humana”, del Doctor Álvaro Villar Gaviria, como sus otras ejecutorias y su personalidad, humana por excelencia, son exponentes de un pensamiento científico válido, honorable y digno para el ingreso a la Academia Nacional de Medicina, la cual hoy se complace en haberlo nombrado como Miembro.

Bienvenido, Doctor Álvaro Villar Gaviria, a nuestra Academia. Reciba, en nombre de todos los Miembros y de sus amigos personales, nuestras felicitaciones, extensiva a toda su familia.

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34 Leído en la Academia Nacional de Medicina el 17 de Abril de 1997. Publicado en la Revista Medicina, Vol. 22 No. 3(54), 2000

35 Sánchez M. G., 1997, “Arquitectura y Dinámica del Aparato Mental”, en prensa.

36 Popper Karl., 1971, “La Lógica de la Investigación Científica”. Editorial Tecnos Madrid, págs. 17-43-44-48­-359.

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