El Principio de Sincronicidad en la Naturaleza

DR. GUILLERMO SÁNCHEZ MEDINA

El principio de sincronicidad en la naturaleza es una ley que algunos pueden argumen­tar sin recabar en múltiples hechos

Más aún las leyes, o mejor los hechos y sus ordenaciones siempre han estado ahí y es el ser humano que las descubre o formula; por ejemplo, si obser­vamos cuidadosamente todo en la naturaleza tiene su sincronicidad, sus ciclos, sus relaciones y significados y no es una opinión filosófica sino un conocimiento empírico comprobado con el conocimiento, y así también opera en la naturaleza de la mente (psique); de ahí que cerebro-mente, materia-psique están relacionados y sincronizados para explicar los diferen­tes fenómenos y funciones mentales; mencionemos solamente unos pocos: la sincronicidad de la aparición de las hormonas en el hombre y en la mujer, y los periodos de fertilidad o la aparición de las capacidades sensoperceptivas, las de la inteligencia en sus relaciones cerebro mente y su desarrollo sincrónico con patrones específicos a través de los ciclos evolutivos para constituir un universo del ser y de su existencia.

Aún más se ha concebido la inteligencia, así como la consciencia y el inconsciente colectivo; sin embargo quedan todavía vacíos en los campos inexplorados por la ciencia y en especial en el campo de la intuición y sus hipótesis psicofísicas.

Espacio en donde se producen los fenómenos sincrónicos que no han podido explicarse

Curiosamente las culturas más primitivas; por ejemplo la de los Egipcios, los mesopotá­micos, luego los griegos y las culturas más primitivas llegaron a conclusiones de que existe un espacio en donde se producen los fenómenos sincrónicos que no han podido explicarse, dentro del marco de las leyes de la causalidad (causa-efecto) o el efecto precedido por una causa; de ahí que se ha elucubrado y desde la antigüedad se le ha dado la causa a la omnipo­tencia divina de Dios o a algo venido del cielo.

Han pasado los tiempos y todo lo llevamos al principio de causalidad, acostumbrándonos al encadenamiento de los hechos; sin embargo, actualmente en el año 2014, todavía no somos capaces de dar todas las interpretaciones a los hechos, más cuando nos acompaña una gran ignorancia y conocimiento de muchos fenóme­nos que aparecen en el ser humano.

Sin embargo, todavía en la India existe la acción de la ley del Karma (causa efecto), en la relación vital del ser humano con el tiempo y espacio y con sus efectos en la reencarnación pero relacionados con este principio que se integra a una creencia y aún a la propia naturaleza.

La misma física reconoce que no todo es causal, ni todo puede ser explicado en caso de cadenas causales; por ejemplo, el plutonio produce radiaciones a través de la descomposición de sus átomos y así se va degradando la materia.

De tal manera, en 25 mil años el elemento plutonio va a disminuir su existencia a la mitad, puesto que su núcleo con carga positiva de 93 protones en un espacio pequeño genera fuerzas eléctricas repulsivas tan fuertes las cuales hacen que estos átomos se vayan desintegrando.

La ciencia tampoco puede explicar todavía el momento exacto en que el átomo se va a desintegrar puesto que el elemento pasa por campos específicos y variados donde ocurre esta descomposición; tampoco puede predecir exacta­mente cuando una partícula pasa de una órbita atómica a otra.

Aquí nuevamente pensamos en el principio de incertidumbre de Heisemberg, de la impo­sibilidad de determinar simultáneamente la posición de un electrón y la velocidad al tiempo, o se determina el instante tiempo o la velocidad o la posición.

Puesto que no se puede separar al observador del objeto que está observando; otra cosa sería tres observadores: uno que observa la velocidad, otro que mide el tiempo y el otro que determina la posición; esta experiencia nos van a dar resultados no iguales y por eso recurrimos a ecuaciones matemáticas para determi­nar las unidades.

Un experimento significativo que es mencionado en este estudio de la cau­salidad y de la acausalidad es la paradoja de Einstein, Podosky y Rosen (EPR) mencionada en otra parte, según la cual y debido a que los átomos tienen sus propiedades en el espacio y que éstas pueden ser medidas (por medio de la ecuación de la función de onda) de lo que ocurre a una partícula instantáneamente o lo que le acontece a otra, aún cuando estén distantes y sean distintas.

Este experimento nos lleva a la realidad de un orden acausal análogo al que tiene lugar a los fenómenos sincrónicos.

El experimento mencionado atrás es semejante al que ocurre en el psicoanálisis clínico en el fenómeno y proceso de la transferencia contratransferencia:

Cuando el paciente proyecta en el analista una serie de interpretaciones y vivencias emociones y el analista la recibe, se identifica o no con ellas, para ubicarlas en una posición más positivas y devolvérselas al analizado, sin llegar a la medición y determinación exacta, pues pertenece a una proposi­ción incierta, pero probable.

Análogamente esto se repite en la supervisión en lo que lleva el supervisado del material clínico, a su supervisor y cómo se relacionan los dos con respecto al material de observación.

La misma interpretación del hecho clínico es diferente en el ana­lizado, en el analista, en el supervisor o en otros supervisores; cada observador percibe a su manera y focaliza la observación de acuerdo a sus modelos de explicación e interpretación predominantes en ese momento de la actividad psíquica y demás del subjetivismo con parti­cipación de la física cuántica u ondulatoria.

Veamos ahora estas leyes de las conexiones acausales y causales dentro del orden de la naturaleza. En primer término cuando nos referimos a lo “acausales sin causa, que no tiene un principio.

Aquí entramos en la reflexión sobre el origen del universo que es infinito, pero que tiene un orden y desorden al mismo tiempo, y de la misma manera tienen un principio y un fin de ciclos; y, la causa es el mismo ciclo y orden-desorden.

En la biología nos encon­tramos con la teoría de la evolución en donde las copias del ADN se van sucediendo; otra pregunta ¿cómo se pudieron realizar las mutaciones genéticas o producir “errores” causados por azar o lo que llamamos aleatoriedad o “por causas desconocidas de procesos incógni­tos”? Podría pensarse que de ahí surge el nombre de factores desconocidos y acausales, y del destino, más esto no es exacto.

El mismo proceso de la selección natural en la teoría evolu­cionista va marcando los cambios genéticos que explican la evolución de las especies; sin embargo, las mutaciones no entrarían en la ley del orden sino de un desorden pero que lleva al orden. Téngase en cuenta que la evolución significa una construcción de un orden cada vez más complejo dentro de procesos y sistemas no lineales sino complejos y caóticos.

En este momento tenemos que introducir, dentro de esta contextualización, la ordenación de un “sui géneris”, en el orden de cada línea familiar, con caracteres o número incalculable de genes, al mismo tiempo y en un mismo sentido, sin que pueda existir un solo modelo matemático que lo justifique probabilísticamente.

La evolución, como ya se expresó anteriormente, pertenece a un orden sincrónico que incluye el modelo cuántico determinista en el cual participa el azar.

El estudio de la morfo­génesis o formación del feto es una de las pruebas de cómo el código genético, en ese ser, participa en su evolución y aún explica el desarrollo y el momento del orden adecuado; por ejemplo, en los códigos genéticos de las células madres.

Sin embargo, no existe ninguna teoría exacta con un modelo matemático inteligente que explique la “acausalidad sincró­nica” y la elección y determinación en la conjunción de unos específicos espermatozoide y óvulo; obviamente hay circunstancias externas en la elección de pareja y múltiples causas que determina la unión en ese momento, entre ellos las fuerzas instintivas, inconscientes de la supervivencia de la especie, la armonía y la búsqueda de equilibrio el cual debe repercutir en la prole, asumir una supuesta responsabilidad de su propia existencia y con ello de deter­minismo y posible azar, que confluyen en el destino.

Téngase en cuenta que en pueblos primitivos se observa cómo la supervivencia está basa­da en una cosmología que se basa en la armonía del individuo dentro del mundo vivo.

Así el “taoísmo” construye toda su ideología como “patrón global de la naturaleza” y sus relacio­nes con el hombre. De la misma manera los Koguis (en Colombia Sur América) tienen esta misma ideología. Téngase en cuenta que naturaleza y hombre son complementarios para la supervivencia.

Recuérdese aquí cómo no hay cazador sin cazado; el cazador planifica su caza y cuando la consigue la carga para llevarla a su prole y entonces se canta la conquista que ha realizado. A la vez existen los tiempos de caza, de pesca, así como de recolección de frutos o productos de pan comer.

Así mismo aparecen en los primitivos la creencia en los es­píritus de fuego entre los huesos y el poder proveniente del más allá que presagia el futuro y el resultado de los hechos siempre buscando planificar y conocer de la supervivencia.

El presagio o la adivinación del nuevo fruto, también se interpreta y es una necesidad la cual se vive como una recompensa a las frustraciones ocurridas, al mismo tiempo para poder conseguir otra nueva armonía.

La supervivencia es algo particular que ha sido curio­sidad de todo el ser humano a través de la historia de la humanidad; de ahí que aconteceres, hechos naturales u ocasionales específicos ubicados en objetos o ensueños son provistos de la capacidad de predicción recubriéndolos como oráculos para “re-conocer” (volver), adivinar lo que va a ocurrir (pre-decir) para saber vivir.

Muchos son los escritos sobre esta temática; más aún, aceptamos que el hombre vive preocupado por conocer continuamente el mañana (futuro).

Actualmente la misma ciencia tiene sus oráculos en los grandes bien reputados y conocidos centros científicos en donde se ubica el gran conocimiento o el conocimiento superior científico con las estadísticas com­plejas ayudadas de las matemáticas; de distinta manera ocurre en tribus primitivas como ocurrió en el pasado; por ejemplo, la adivinación del oráculo de los huesos en la China o en la península de los indios Dog-Rid del norte del Canadá, o los indios de Chuckchi de Siberia y en otras partes del amazonas o de la Polinesia en donde se erigen oráculos que predicen o predecían el futuro y encuentran o puedan encontrar un patrón o principio de conexión de un acontecimiento con otro, (22).

Así es como el hombre comunica su inquietud interna, su igno­rancia y pone afuera la respuesta, en el hecho o en el objeto en la relación con la naturaleza.

Es así también como el hombre se ayuda a salir de la duda y trata de encontrar la respuesta del futuro basándola en una causalidad.

Es así como el hombre actual se siente seducido por prevenir acontecimientos y conocer lo que pueda ocurrir en nuestro planeta tierra o en el sistema solar o en la galaxia o fuera de ella en el universo. Para aliviar esa incertidumbre recurre a la ciencia, a la cosmología, a las fuerzas espirituales y se refugia en la supuesta paz que puede provenir en y de esa otra dimensión trascendental confundiéndose con el Todo.

Recordemos cómo los hombres Shang del río Amarillo en La China (1700-1000 a.C.) tenían como oráculo la caparazón de la tortuga; el emperador consultaba al oráculo de la tortuga todas las campañas militares, la órdenes de administración, el tiempo para sembrar; para ello preparaba de la concha de la tortuga, la cual se pintaba, limpiaba, cortaba y pulía cuidadosamente hasta conseguir su brillo, como un jade.
Las conchas eran preparadas para el emperador, éste se ponía de pie delante de un altar frente del cual había varias conchas bri­llantes y pulidas; se elegía una de ellas y se le asignaba la consulta y luego se le aplicaba un hierro candente hasta que se oía un crujido agudo y aparecía una resquiebra dura en la concha que el emperador interpretaba.

En ese momento se producía el oráculo, al leer, al interpretar y al encontrar el signifi­cado, percibiendo a través de un trance, se leía el pronóstico y la predicción o adivinanza de lo que iba a ocurrir.

Esto se convirtió en un arte, y se creó una civilización en la cual se manejaba este ritual y paralelismo, entre sucesos de la naturaleza y los sociales en los cuales el hombre participaba en su interpretación, como un acto de adivinación, constituido por un espejo del macrocosmos; así caza, tiempo, cosecha, construcción, palacios, muerte y vida de emperadores, armonía, desarrollo de toda una civilización, construcción de los muros, pro­ducción de cerámicas, hades y bronces, eran todo un producto de la armonía proveniente de ese pensamiento mágico y omnipotente ubicado en un objeto, un ritual y una interpretación surgida por la perforación con el fuego candente en la tortuga.

De la misma manera como ocurría en ese entonces, ocurre actualmente, en diferente for­ma con análisis e instrumentos mágicos y omnipotentes, en la astrología o en toda esa cultura de la adivinación con las cuales, hasta líderes gubernamentales han hecho uso de ella.

No podemos descartar que toda esta visión del mundo de la dinastía Shang en la China o de otras áreas de la tierra tuviera una visión sincrónica del mundo oracular. Así fue como apa­reció en la China el I Ching (“El libro de las mutaciones”) que establece puentes significantes entre el hombre, el macro y el microcosmos.

Así como los poderes mágicos y omnipotentes de antaño sirvieron como un eje ideológico para el desarrollo de toda una civilización o cultura; actualmente puede ser una disciplina que basada en conocimientos de los últimos descubrimientos de la física, la biología, la tec­nológica, la psicología, la genética, la cosmología, la estadística, interrelacionando unas con otras, es factible que puede dar luces para poder entender el movimiento del universo y tener consciencia con una ética que nos mantenga en equilibrio entre el pensamiento, el sentimien­to y la acción dentro del campo socio-político de convivencia para bien de la humanidad la cual es una.
También es nuestro sistema solar, nuestra galaxia y nuestro universo conocido que se mueve continuamente y que también produce ruidos cósmicos y armonías en el macro y micro-universo. Es así como el azar también puede producir un orden que incluye el propio destino, (Op. cit. Jung, 1983), (Sánchez Medina, G., 2011, p. 560-569).

Todas estas disciplinas o ideas sobre la psicología ha sido estudiado en Universidades e Institutos, por ejemplo en las Universidades de Edimburgo, Duke, Utnecht y Leningrado actualmente San Petersburgo, Virginia en EU, así como en la Asociación Parapsicológica de Estados Unidos y en la American Association for the Advancement of Science (AAAS), las cuales tuvieron y han tenido programas de investigación y cátedras sobre parapsicología, pero no existe una carrera universitaria como tal, y, la parapsicología no forma parte de los estudios reglamentados por los Gobiernos respectivos.

No obstante, esto no implica que el estudio sea ilegal ya que la responsabilidad que se trabaja con los presupuestos de conseguir el bienestar del otro, sin utilizar técnicas o métodos invasivos. Aún más existen ciertas insti­tuciones que ofrecen diplomados, máster en parapsicología.

Todo lo anteriormente expuesto no significa que a la parapsicología se le haya incluido como ciencia, más cuando hasta la fecha el mero uso de la metodología experimental no le otorga a una disciplina la condición de ciencia, dentro de las ciencias naturales, y tampoco dentro de las ciencias sociales: la psicología, el psicoanálisis; más aún, estas últimas no se adhieren a los postulados de la parapsicología.

El método científico es necesario para com­probar los experimentos y la parapsicología no encaja dentro de los modelos teóricos de las ciencias (naturales o sociales); sin embargo, puede investigarse con las ciencias de la física ondulatoria para una posibilidad de engranaje con el resto del conocimiento. Por su parte la comunidad científica es escéptica y espera que los defectos metodológicos se superen para una mejor explicación de todos estos fenómenos llamados parapsicológicos y a los cuales los ubicamos en las pseudociencias, (23).

(Lea También: Algunas ideas con respecto a la fantasía y la imaginación)

La parapsicología nunca ha hecho un experimento controlado con certeza y evidencia fir­me sobre la existencia sobre los fenómenos estudiados; sino como una posibilidad; sin embar­go, todos los fenómenos paranormales deben seguir siendo estudiados con los conocimientos y postulados establecidos por la ciencia convencional, y la ciencia en desarrollo, como es la física cuántica sin enmascarar y falsear los resultados más con la honestidad y ética que nos lleva a la verdad de la ciencia.
Cuando lleguemos a ese punto la comunidad científica otorgará la credibilidad de la experiencia comprobada, mientras tanto hay que seguir trabajando sin negar los hechos comprobados.

Las comunicaciones producidas por frecuencia de ondas o por diseños en los sistemas programados electrónicos, los que se refieren a los sistemas psíquicos de intercomunicación (telepatía, parapsicología o psicología paranormal, lectura del pensamiento, lectura del pasa­do y futuro, etc.), que linda con la barrera de lo oculto, y aun de lo que se considera esotérico (24), pseudo científico, perteneciente al pensamiento mágico lejos de lo comprobable científi­co; es posible en el futuro tener una mejor investigación con el conocimiento de la ciencia y tecnología que está en pleno desarrollo.

Cuando reflexionamos sobre un hecho psíquico; por ejemplo, en el detenerse en la calle a ver una vitrina, un accidente de tráfico, el desarrollo de una enfermedad fatal, o simplemente un estado gripal, que puede convertirse en neumonía, una fractura, y tantos trastornos físicos, psíquicos, económicos desencadenados por factores emocionales, o el encuentro con una determinada persona.

El hallazgo de un objeto perdido, la llamada telefónica no esperada o lo contrario, el llegar precisamente en el momento de la muerte del amigo (a), el encuentro de dos o más personas en lugares o situaciones no planificadas o simplemente el conocer la persona que lo acompañará el resto de los días o equivocarse en esa elección, la transmisión o recepción de un pensamiento y múltiples fenómenos como las llamadas “corazonadas”, el “tercer instinto”, y que han sido encasillados en la parapsicología o fenómenos paranormales, esoterismo, magia blanca y negra, en el presentimiento, en la intuición o simplemente en la denominación de lo casual, fortuito, coincidencia o el destino que en la vida es una cotidiani­dad.

Todos ellos pueden ser objeto de investigación y no dejarlos al ocaso y sumergidos en el pensamiento mágico omnipotente, en las creencias instintivo-irracionales, subjetivos plenos de prejuicios.

Hay que salir del pensamiento mágico omnipotente supersticioso y ocultista para entrar más al pensamiento científico realista de múltiples fenómenos que hasta la actualidad tienen una atracción de la mayoría; sin embargo, los científicos racionalistas los ubican o no com­prenden y sitúan en el área de la “parapsicología y de lo esotérico”, temas que así se clasifi­can y se dejan a un lado como inexplicables, ocultos o misteriosos que no ameritan su estudio profundo porque equivaldría a aceptar su existencia y caer en el peligro de no encontrar el o los principios de causalidad; más cuando pertenecen al conocimiento o creencia vulgar y así se rechaza la búsqueda y exploración de los hechos.

Vale la pena decir aquí que, si bien no todo ha sido explicado por la ciencia, esto no sig­nifica por ello renunciar a encontrar nuevos caminos explicativos reconociendo nuestra igno­rancia, pero aceptando la presencia de factores desconocidos que pueden producir diferentes hechos a los que llamamos fortuitos, casualidad, coincidencias, intuiciones o simplemente le llamamos destino.

La necesidad de buscar causas y razones a los hechos psíquicos los cuales tiene una consecuencia y un fin, con o sin consciencia; este fin es determinístico, es decir determinar el origen, el proceso de desarrollo y el fin. En el fondo es el conocimiento del sentido de todo lo observado o lo supuesto que existe en el universo; esto no significa que pasemos por áreas de confusiones entre causas y razones y entre causas similares y razones sin causas.

Sin embargo, el reconocimiento aparece como una condición personal y no la demostración de la presencia de otro hecho o producto causal. El reconocimiento implica aceptación del Yo subjetivo y no objetivo como tendría que ser la evidencia de la causa o la causa evidente.

El concepto de predicción (o “pre-decir”, lo que significa “decir antes de” que ocurra) es una necesidad científica para tener precisión en el determinismo. Sin embargo, en cien­cia no todo es predecible porque existe la multiplicidad de variables que no son precisas y obviamente impredecibles.

Existen además las predicciones no científicas de las cuales se ocupa la parapsicología, la cual puede llevar fácilmente a la seudociencia, magia, profecía, adivinación, clarividencia y aún a la charlatanería; todas ellas con un sentido prospectivo má­gico, omnipotente; “por eso es necesario separar lo científico de lo que es con toda evidencia charlatanería y farsa”, (De Francisco, 2012).

Sin embargo, la predicción es una clave de la ciencia la cual se construye con modelos y se trata de implementarlos para que se puedan tener predicciones precisas.

Por su parte todos conocemos las dificultades de predicción y pronóstico exacto por la complejidad en los dife­rentes campos; por ejemplo en la demografía, en la dinámica de la población; la predicción de desastres naturales, metereología o clima y en las ciencias psicológicas y en especial el psicoanálisis con las ya bien descritas fantasías conscientes e inconscientes, podrían ser obje­to de predicciones.

De todas maneras, están los conceptos ya enunciados atrás sobre los atrac­tores, los conceptos de la mecánica newtoniana, la evolución temporal macro y microscópica, los modelos computacionales usados en la ciencia; sin embargo, de todas maneras operan con cierta probabilidad y no con toda la certeza.

En estos momentos nuevamente surgen preguntas: ¿tiene la telepatía, los sueños premoni­tores, los presentimientos, la intuición y tantos otros fenómenos (que se consideran parapsi­cológicos) algo que ver con el funcionamiento psíquico explicado por los mecanismos y estu­diado por las neurociencias?; por ejemplo, los potenciales eléctricos, los neurotransmisores, el concepto de comunicación en red, los “bits cuánticos” (qubit), (todos pertenecientes a la mecánica cuántica que se mide por la función de onda).

¿Operan todos los mencionados mecanismos en el sistema neuropsicosomático en que se integran todos los otros sistemas que comprenden el campo consciente e inconsciente para llegar al conocimiento o a la pantalla de la consciencia con sus codificaciones y señalizaciones específicas?

Este tema también pertenece a la parapsicología y por ende al “factor psi”, el cual está desarrollado en otra parte de este escrito en el cual se elaboran diferentes temas como el de la telepatía, la telequinesis, el espiritismo, la superstición, el cábala, las profecías, la numerolo­gía, la clarividencia, la sanación, entre tantos otros.

A continuación voy a hacer alusión puntual al determinismo, la superstición y a la inter­pretación que podemos elaborar sobre ellos.

Freud en la obra “Psicopatología de la vida co­tidiana” (Freud, 1901) es en donde hace mención al “determinismo, la fe casual” y se refiere también a la “superstición” que más adelante transcribiré.

Hoy día nos ubicamos en una frontera con distintos niveles de conocimientos en donde participa el azar y el determinismo (azar determinista) en las investigaciones de la comuni­cación; a su vez que las técnicas de la criptografía con lo cual se buscan las clases y descifra­mientos de los códigos producidos por frecuencias de orden y su participación en el sistema psíquico en los cuales se incluye la telepatía, la intuición, la lectura del pensamiento, el presentimiento, todo lo cual tilda con la barrera de lo oculto.

En todo esto participa la memoria del pasado, los recuerdos; más no existe la memoria del futuro en el hombre, pues aquella, la memoria, es el registro de lo que pasa y pasó; más sí aparece el “preguntar” de lo cual ya se hizo alguna referencia, y es así como también puede existir la predicción de lo que puede ocurrir conociendo lo que ha ocurrido en los ciclos re­petitivos del universo (macro y microcosmos).

Otra pregunta se nos aparece en el camino: ¿controla el hombre el tiempo? La respuesta es negativa; es el tiempo el que nos controla y nos determina; aquí aparece el fenómeno del destino humano.

Para alguien que lea estos textos puede aparecer la simple sentencia: “si el tiempo está ahí, también lo está el destino y nadie los podrá cambiar”; lo demás son elucubraciones para darnos consuelo y esperanza de otra manera de ver, sentir y actuar en la vida.

Otro aspecto a tener en cuenta es cómo para el inconsciente no existe tiempo ni espacio (o es atemporoespacial) porque está en otras dimen­siones, a la vez, pensemos que el tiempo está sujeto a la velocidad de las partículas (fotones, taquiones y otras); aquí se incluye la “función psi” ya descrita en otra parte y que tiene que ver con fenómenos paranormales, los que para algunos son ubicados en la parapsicología.

El hombre con el deseo inconsciente de mantenerse en la inercia y no morir, ha tratado de conocer el futuro y preverlo con una actitud en ocasiones grandiosa queriendo buscar fórmulas y aún ecuaciones que le explican todas las variables como funcionan en el entorno y procesos entrópico (25) y antrópico (26). Así tratan de marcar y desarrollar su propio destino racional de la existencia generando efectos.

Otros enfoques

Existen otros enfoques que pertenecen al conocimiento popular, en el cual confluyen algunos postulados científicos mezclados con los pseudocientíficos, las fantasías mágicas y omnipotentes que carecen de toda validez científica, pues por ejemplo en muchos postulados que contempla la parapsicología y que son aceptados como son las supersticiones, la adivi­nación, los rituales creativos, los augurios, la clarividencia, las profecías y tantos otros que son desarrollados aquí en esta obra y de los cuales ya se han ocupado los llamados iniciados, los chamanes, los alquimistas, los magos, videntes, espiritistas, atraídos por lo desconocido y los cuales muchas veces tienen influencias culturales o familiares que inmovilizan la re­flexión sin fundamentos o conclusiones reales.

De todas formas desde el punto de vista de la medicina, el ser humano trata de afianzarse o apoyarse en todos los conocimientos para pro­tegerse de la muerte, cediendo al pensamiento crítico y dejándose hundir en la cultura popular o en interpretaciones del conocimiento de la filosofía y pensamiento oriental la cual todavía no está bien estudiado por las ciencias; sin embargo, en aquella existen conceptualizaciones trascendentes, las cuales en algunas ocasiones postulan ideas comprobadas en los dos últimos siglos.

De todas formas, no debemos caer ni en el escepticismo completo el cual equivale a la anti-ciencia, ni en la soberbia de la ciencia basada en la evidencia matemática, ni tampoco en los métodos mánticos orientales, o el método del I Ching. Téngase en cuenta que no todo está comprobado, pero que existe múltiples fenómenos que requieren mayor estudio para poderlas comprender (27).

Se cree porque se puede querer, desear y necesitar o lo contrario (no se puede, quiere, de­sea y necesita); he ahí también la presencia y conveniencia de tener en cuenta la consciente e inconsciente, lo lógico real y lo atópico irreal; es así como operan todas las creencias; además cada cual maneja su interioridad (o mundo interno psíquico), de acuerdo con posibilidad de libertad en el ser, creencia y existencia.


22 “Esto estadísticamente no está comprobado”, (De Francisco, 2012).

23 “Los experimentos de Crooke y Risher en Francia e Inglaterra, eran controlados según los estándares vigentes hace 100 años para el estudio de la mediumnidad, que naturalmente hoy se consideran inadecuados y por lo tanto no digno de créditos”, (De Francisco, 2012) 24 En los periódicos de distintas capitales del mundo aparecen en las páginas entre varios avisos comercia­les clasificados que utilizan los farsantes, no los investigadores, para ofrecer los servicios de esoterismo; al hacer un estudio; algunas veces hay hasta 50 avisos y mínimo 20 y los lunes son más que los domingos.

En los avisos se puede leer: “cancele al ver resultados, recuperamos su ser querido sin causar daño, agilizo matrimonios, compruébelo llamando ahora; trabajos a larga distancia, garantía de por vida ciento por ciento” o “Abraham Dios de corazones, regreso a su ser amado en 33 minutos. Compruébelo con su llamada, tra­bajos a larga distancia,

24 horas, santería cubana; absolutamente rituales, tabaco, velas, amor, suerte, atrac­ción, desbloqueos, limpias corporales, telefónicamente consulte, gane chance, tarot”; “a ganar en juegos de azar, con la tábala del Rey Salomón, único acertado ciento por cierto garantizado, llame ya compruébelo”.

“¿Desea atraer su pareja rápidamente sin hacer daño? Abandono, rechazo, infidelidad”. “Arreglo suerte, recupero pareja, retiro amantes, llámame solución inmediata. Centro del amor, no sufra más por el aban­dono, infidelidad, llanero recupera hoy mismo su hogar, noviazgo, de donde esté y con esté, secreto, suerte, negocio, huaca”. “Escuela esotérica: aprenda santería, cantomblé, rituales, formación sacerdotal, clarivi­dencia, tarot.

¿Marcha mal sus negocios? ¿Su vida sentimental?, no se sienta fracasado, consulte lectura del tarot”. “Solución en minutos, atraigo regreso ser querido, sin importar edad, sexo, tiempo, distancia, cambiándole pensamientos, sentimientos hasta atraparlo totalmente, elimino infidelidad rebelde, orgullo, alejo rival, garantía ciento por ciento”. “Llega espiritista llanera, retiro gente indeseable.

Atraigo amores imposibles”. “Negra africana sorprendente atrapo amor; suerte inmediata garantizo. No mas engaños ni falsas esperanzas, cancele al ver resultados, reformamos para encontrar a su alma gemela arrepentida sin hacerle daño, secretos definitivos para que regrese, ritos santeros contra enemigos, huaca lotería, santuario San Gabriel atraemos regresamos a la persona que usted quiere sin ocasionar daño”.

“Únicos en el amor; nosotros si sabemos, nacimos con el don y la facultad, expertos santeros, conocedores de todas las magias, regresamos a su pareja”. “Energía maya azteca indio Jeremías; único brujo chaman y curandero de Cate­maco Vera Cruz México, tierra de brujos; experto de ligamientos y reconciliaciones en un abrir y cerrar de ojos garantizado; enfermedades desconocidas, salud, dinero y amor. Si no ve las cosas ante sus ojos le devuelvo el dinero”. “Gracias al indio Jeremías después de un año mi esposo regresó al hogar”.

“Casa de la magia blanca; lectura de las 7 primeras cartas del tarot por teléfono gratis, adulzamiento y atracción del ser amado garantizado, médium espiritual de nacimiento, trabajos a corta y larga distancia; ama y le trai­cionan?, juega y pierde?, negocios fracasados? Impotencia?” “Donde otros han fallado, triunfo y devuelvo la fe perdida, médium de José Gregorio Hernández. Ritual del amor y ligamiento, etc.” Obsérvese que en todos estos se utiliza el pensamiento mágico y omnipotente para explotar las creencias esotéricas, que pueden actuar en los conflictos emocionales, en la vida cotidiana o en la vida de pareja.

Estos anuncios y otros más, como ya se mencionó, aparecen en distintos medios de comunicación, todavía en este siglo XXI. Si traigo esta información es para develar una vez más cómo aún se abusa de las supuestas ciencias mágicas omnipo­tentes en la cultura de la ignorancia.

25 Llamo entorno y proceso entrópico a la condición y fenómenos o acciones de la medida del desorden, y a la ley de la disipación de la energía, que del orden pasa al desorden y caos. Téngase en cuenta aquí que la segunda ley de la termodinámica, la energía mecánica es disipada por medio del calor y no puede ser recuperada por completo. La evolución del desorden al orden o viceversa se realizan en estados complejos crecientes. Desde el punto de vista de los seres vivos estos necesitan alimentarse con flujos continuos de materia y energía, ésta última proveniente de la primera y las dos del entorno, (GSM).
26 “El principio antrópico (de anthropos, hombre en griego), En cosmología el principio antrópico establece que cualquier teoría válida sobre el universo tiene que ser consistente con la existencia del ser humano” (Teoría muy discutida actualmente). En otras palabras: “Si en el Universo se deben verificar ciertas condiciones para nuestra existencia, dichas condiciones se verifican ya que nosotros existimos”.

Los diferentes intentos de aplicar este principio al desarrollo de explicaciones científicas sobre la cosmología del Universo han conducido a una gran confusión y elevada controversia. Stephen W. Hawking, en su libro “Historia del tiempo”, habla del principio antrópico aplicado al tema del origen y formación del universo. Hawking dice: “vemos el universo en la forma que es porque nosotros existimos”. Expone que hay dos versiones del principio antrópico: la débil y la fuerte.

Sobre el tema de la formación del universo, concluye diciendo que si no fuese como es (o que si no hubiese evolucionado como evolucionó) nosotros no existiríamos y que, por lo tanto, preguntarse cómo es que existimos (o por qué no “no existimos”) no tiene sentido. (Estos conceptos son obvios; lo importante es que pertenecemos al cosmos. “El Principio antrópico cosmológico también es el título de un controvertido libro de John D. Barrow y Frank J. Tipler publicado en el año 1986 en el que se expone la versión más fuerte del principio antrópico la cual implicaría la aparición forzosa de vida inteligente como consecuencia cosmológica de la evolución del Universo. El razonamiento de Barrow y Tipler es para muchos científicos; sin embargo, un razonamiento puramente tautológico.

(Fue el primer libro sobre este principio). “En efecto, el principio antrópico en su forma más básica se puede considerar casi un lugar común ya que indica que cualquier teoría sobre la naturaleza del universo debe permitir nuestra existencia como seres humanos y entes biológicos basados en el carbono en este momento y lugar concretos del universo. “Origen: El primer uso del término principio antrópico se atribuye al físico teórico Brandon Carter quien en 1973, durante un simposio en el que se celebraba el 500º aniversario del nacimiento de Copérnico en Cracovia y que trató sobre “La confrontación de las teorías cosmológicas con los datos experimentales”, lo acuñó para argumentar que, después de todo, la humanidad sí que tiene un lugar especial en el Universo. Así, en su charla sobre “las innumerables coincidencias y el principio antrópico en la cosmología” Carter declara que “Aunque nuestra posición no es necesariamente céntrica, es inevitablemente privilegiada en cierto sentido.” (IAUS 63-1974, 291).

“No obstante, la semántica del principio ya había sido utilizada antes de aquel año en varias ocasiones. Por ejemplo, en 1957 R.H. Dicke escribió lo siguiente: “La edad ‘actual’ del Universo no es casual sino que está condicionada por diversos factores biológicos… [los cambios en los valores de las constantes funda­mentales de la Física] deberían concluir con la existencia de un humano que considera el problema.” (Dic­ke, 1957). E incluso en autores anteriores, ya se pueden encontrar formulaciones equivalentes del principio en textos como El lugar del hombre en el Universo de Alfred Russel Wallace, publicado en 1903 donde se puede leer lo siguiente: “Un Universo tan vasto y complejo como en el que sabemos que nos rodea puede que sea absolutamente necesario… para producir un mundo tan adaptado al desarrollo de una vida que habría de culminar en la aparición del ser humano”, (Wallace, 1903)*.

*”Es importante señalar que las ideas de Alfred Sussell Wallace no son de un naturalista evolu­cionista tipo Darwin, sino que están teñidas de espiritualismo. Él era espiritualista y creía en la existencia de los espíritus y su comunicación con los hombres por la acción de un médium”, De Francisco, 2012). “Proponentes y versiones: Los proponentes del principio antrópico sugieren que vivimos en un universo cui­dadosamente ajustado, es decir, un universo que parece haber sido meticulosamente adaptado para permitir la existencia de la vida que conocemos. Si cualquiera de las constantes físicas básicas hubiese sido diferente, entonces la vida tal como la conocemos no habría sido posible.

En este sentido, se han escrito diversos ar­tículos que indican que este principio podría explicar la necesidad de diversas constantes físicas tales como la constante de estructura fina, el número de dimensiones del Universo y la constante cosmológica”. “Existen tres versiones principales del principio antrópico que fueron categorizadas en 1986 por los físicos Barrow y Tipler como sigue: El principio antrópico débil (WAP) indica que “los valores observados de todas las cantidades físicas y cosmológicas no son igualmente probables, sino que están restringidos por el hecho de que existen lugares del Universo donde se ha podido desarrollar la vida basada en el carbono y el hecho de que el Universo sea suficientemente antiguo como para que esto haya ocurrido.

” El principio antrópico fuerte (SAP) indica que “el Universo debe tener unas propiedades que permitan a la vida desarrollarse en algún estadio de su historia.” El principio antrópico final (FAP) indica que “un modo de procesamiento inteligente de la infor­mación debe llegar a existir en el Universo y, una vez que aparece, nunca desaparecerá”. “La versión débil del principio ha sido criticada por su falta de imaginación, ya que asume que no es posible que se den otras formas de vida (por lo que ha sido tildado por algunos chovinistas del carbono).

También se suele decir que el rango de valores que pueden tomar las constantes físicas y que permiten la evolución de vida basada en el carbono puede ser mucho menos restringido del que se ha propuesto (Stenger en “Realidad intemporal”). Por otra parte la versión fuerte ha sido tildada como no científica, ya que no puede probarse ni falsarse y es innecesaria. La tercera de las versiones, la versión final, es discutida en otro artículo; aunque Barrow y Tipler indican que, a pesar de ser propuesto en el contexto de la Física, el enun­ciado está “muy relacionado con los valores morales”.

“Algunos de los filósofos de la ciencia que apoyan las afirmaciones del principio antrópico son proponentes de la conjetura del diseño inteligente. Pero, tam­bién hay quienes sugieren la existencia de universos alternativos y también invocan al principio antrópico en auxilio de sus teorías: suponiendo que algunos universos, de entre todos los posibles, fuesen capaces de albergar vida inteligente; algunos de los universos concretos deben haber hecho realidad esta capacidad, y el nuestro es claramente uno de ellos. Sin embargo, las alternativas a la conjetura del diseño inteligente no se limitan a proponer la existencia de universos alternativos.

En cualquier caso, hay quien argumenta que el principio antrópico como se enuncia normalmente en la realidad mina los argumentos de la conjetura de diseño inteligente (discutida con mayor detalle en el artículo sobre El Universo ajustado). “El principio antrópico cosmológico: En 1986 fue publicado por la Oxford University Press el controvertido libro “El principio antrópico cosmológico” escrito por John D. Barrow y Frank J. Tipler. En este libro Ba­rrow, el famoso cosmólogo londinense, entonces en la Universidad de Sussex, hizo una incursión académica en lo que él llamó el principio antrópico y que pretendía explicar la aparentemente increíble serie de coin­cidencias que permiten nuestra presencia en un universo que parece haber sido perfectamente preparado para garantizar nuestra existencia*.

*Este concepto implica un universo claramente determinista ajustado a la presencia de una huma­nidad sustentada en la química del carbono”, (De Francisco, 2012). Todo lo que existe, desde las constantes energéticas concretas del electrón hasta el preciso nivel de la fuerza nuclear fuerte parece haber sido precisamente ajustado para nuestra existencia.

La existencia de la vida basada en el carbono en este Universo es compatible con diversas variables independientes; y si alguna de estas variables independientes tuviera un valor ligeramente diferente, la vida basada en el carbono no podría existir. Así, el principio antrópico implica que nuestra habilidad para estudiar la cosmología implica en cualquier caso que todas las variables tengan el valor correcto. En palabras de los críticos del principio, una tautología que dice ‘si las cosas fuesen diferentes serían diferentes’. (La negrilla es mía).

”Aunque Brandon Carter presentó sus ideas en 1974 en una publicación de la Unión Astronómica Interna­cional, en 1983 declaró que, en su forma original, el principio sólo pretendía poner sobre aviso a los astro­físicos y los cosmólogos sobre los posibles errores que se derivarían de la interpretación de los datos astro­nómicos y cosmológicos a menos que las restricciones biológicas del observador se tomasen en cuenta.

En 1983 también advirtió que lo opuesto podía ser verdad para los biólogos evolucionistas y que al interpretar los registros evolutivos, uno debe tener en cuenta las restricciones astrofísicas del proceso. Teniendo esto en mente, Carter llegó a concluir que la cadena evolutiva probablemente sólo podría incluir uno o dos enlaces de poco éxito evolutivo en el intervalo de tiempo disponible.

Estas afirmaciones fueron discutidas por A. Feo­li y S. Rampone en 1999 en un artículo titulado “¿Es el principio antrópico fuerte demasiado débil?” con el argumento de que el tamaño estimado de nuestro universo y el número que se calcula de planetas existentes permite mayores grados de libertad a la evolución y permite concluir que no existen evidencias de un diseño inteligente en el mecanismo de la evolución”. “A finales de los años 90 hubo un interés renovado en los científicos motivados por la cosmología experi­mental y los trabajos teóricos sobre la gravedad cuántica. Los trabajos teóricos implicaban el intento de unificar la gravedad con las restantes fuerzas físicas.

Aunque hubo un importante número de desarrollos prometedores todos ellos parecían adolecer del mismo problema: las constantes fundamentales de la Física parecían no tener restricciones. El motivo experimental vino de las observaciones cosmológicas que ofrecie­ron unos valores muy concretos para algunas cantidades fundamentales, tales como la densidad de materia en el Universo; en contra a lo que se esperaba, el valor no era cero, sino 0.7 (valor que en modo alguno se puede considerar obvio).

“Sin embargo, publicaciones más recientes (2004) del famoso físico británico Stephen Hawking sugiere la idea de que nuestro Universo es mucho menos ‘especial’ de lo que los proponentes del principio antrópico pretenden. Según Hawking, la probabilidad de que un universo como el nuestro surja de una Gran Explosión es del 98% y, además, utilizando la función de onda básica del Universo como base para sus ecuaciones. Hawking ha concluido que semejante Universo puede llegar a existir sin que exista relación alguna con nada anterior a él, es decir que podría surgir de la nada.

En cualquier caso, en la actualidad, estas publicacio­nes y las teorías que las acompañan todavía son sujeto de debate científico, y que en el pasado, el propio Hawking se había preguntado cuestiones que parecen apuntar a preguntas básicas del principio antrópico: “¿Qué es lo que insufla el fuego en las ecuaciones y hace que describan un Universo?… ¿Porqué se molesta el Universo en existir?”. “Sesgo antrópico y razonamiento antrópico”: En 2002, Nick Bostrom se preguntaba: “¿Es posible resumir la esencia del efecto de la selección de observaciones con una afirmación simple?” a lo que concluyó que quizás podría, pero que “muchos de los ‘principios antrópicos’ simplemente se confunden”, (la negrilla es mía). Algunos, especialmente aquellos que extrajeron su inspiración de los artículos seminales de Brandon Carter, son sólidos, pero… son demasiado débiles para cualquier trabajo científico real.

En particular, creo que la metodología actual no permite derivar ninguna consecuencia observacional de las teorías cosmoló­gicas contemporáneas a pesar del hecho de que estas teorías puedan ser y estén siendo ampliamente proba­das experimentalmente por los astrónomos.

Lo que se necesita para cubrir este vacío metodológico es una formulación más adecuada de cómo los efectos de la selección de las observaciones se tienen en cuenta”. Así asume que los sistemas automuestrales son aquellos en los que “puedes pensar que tú mismo eres un observador aleatorio de una clase de referencia adecuada.” Esto se expande en un modelo de sesgo antró­pico y razonamiento antrópico bajo la incertidumbre introducida por el hecho de no saber cuál es nuestro lugar en el Universo – o incluso quienes somos. Esta puede también ser una forma de superar los diversos límites de sesgo cognitivo inherentes a los humanos que hacen las observaciones y comparten los modelos del Universo utilizando las matemáticas”. (Hawking, 1988), (Barrow, 1988).

En síntesis el ser humano busca la explicación teórica válida sobre la estructura y existencia del universo a través de principios an­trópicos cosmológicos buscando su origen, sus diferentes vicisitudes, en que se plantean distintos universos (concretos, alternativos, paralelos) con coincidencias para garantizar la existencia y al mismo tiempo rea­lizando razonamientos que nos puedan llevar a seleccionar hechos o fenómenos observados sin quedarnos en la confusión y en vacíos metodológicos. El resultado de todo esto solamente son probabilidades y no certezas del todo porque no lo conocemos” (Téngase en cuenta estos textos en el capítulo sobre orden: onto y cosmológico, GSM).

 

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