Fundamentos de Endocrinología Ginecológica, Prólogo

Dr. Germán Barón Castañeda, M.D.

Fue a mediados del siglo XIX cuando Claude Bernard enunció el concepto de secreción interna para sustancias que sintetizadas en algunas células y vertidas en la circulación producían efectos fisiológicos a distancia sobre diferentes órganos. En 1848 Berthold indujo experimentalmente involución de los caracteres sexuales practicando la exéresis de las gónadas en animales. En 1989 Brown – Sequard describió los andrógenos y en 1898 Prenant atribuyo al ovario funciones como órgano de secreción interna.

Al culminar el siglo, Knauer en 1890, demostró la naturaleza endocrina del ovario. Bayliss y Starling en 1905 acuñaron el término hormonas para designar las sustancias descritas por Claude Bernard; Glynn en 1911 encontró relación entre las hormonas suprarrenales y la patología del sexo y en 1912 Adler, inyectando extractos ováricos produjo estro en animales. Deisy en 1923 aisló los estrógenos en el ovario y Browne en 1930 en la placenta. En el año 1927 Asheim y Zondek descubrieron la gonadotropina coriónica y en 1929 Corner y Allen aislaron la progesterona que más tarde, en 1934, Butenandt cuantificó. En 1932 Riddle había descubierto la prolactina.

A partir de entonces muchos han sido los avances en el conocimiento de las hormonas, su biosíntesis, regulación y desintegración. También de la patología comprometida en su acción sobre los efectores y de la enfermedad de los órganos blanco. Factores liberadores, hormonas secretadas por órganos diferentes a las glándulas endocrinas consideradas clásicas, tal como ocurre con el endotelio, antagonistas hormonales y procedimientos de detección y cuantificación han enriquecido el bagaje investigativo y han hecho posible la instauración de procedimientos terapéuticos basados en evidencias objetivas: gamagrafías, tomografías, resonancia magnética, radioinmunoanálisis, métodos enzimáticos y aun la endoscopia ginecológica han sustituido o complementado los exámenes tradicionales.

En la primera mitad de la presente centuria Tomás Quintero Gómez, Francisco Gnecco Mozo, Clímaco Alberto Vargas y Alfredo Laverde, entre otros, introdujeron en Colombia la endocrinología como una disciplina médica innovadora y especial sustentada en conocimientos adquiridos principalmente en Francia y en España. Era su práctica eminentemente clínica puesto que las ayudas diagnósticas estaban limitadas casi exclusivamente a algunas pruebas biológicas de valor incierto y al metabolismo basal. El examen prolijo y la perspicacia clínicas fueron el soporte para el correcto diagnóstico.

Al traspasar el medio siglo, Mario Sánchez Medina, Antonio Ucrós, Jaime Cortázar, Bernardo Reyes, Alberto Jamiz, Eduardo Bernal, Efrain Otero y unos más acrecentaron en el país el número de cultores de la ciencia endocrinológica.

Era para la época la Ginecología una especialidad eminentemente quirúrgica separada de la Obstetricia. Fue entonces sobresaliente el papel desempeñado por Guillermo López Escobar, cuya formación académica había sido complementada en Norteamérica al incorporar los aspectos médicos a la práctica ginecológica y en ellos la patología endocrina. Coincidía cronológicamente el momento con el interés mundial por la limitación de la natalidad y, desde luego, con la administración de los contraceptivos hormonales que impuso el conocimiento en detalle de sus compuestos: bioquímica, farmacodinamia, efectos y contraindicaciones. Soporte importante en la acción fue Hernán Mendoza Hoyos.

Héctor Enrique Bernal y Francisco García Conti en Bogotá, Pedro Nel y Fernando Cardona en Medellín y Fernando del Corral y Matilde Bernal en Cali se interesaban por la endocrinología ginecológica e impulsaban su conocimiento a través de la cátedra.

Hito importante de la historia de la ginecología nacional constituyó el Simposio que sobre esteroides sexuales se realizó en la ciudad de Bogotá en el año 1968 organizado por la Fundación para Investigaciones Hormonales creada por docentes de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional con el apoyo de la casa Schering de Berlín, evento que contó con la participación de eminentes endocrinólogos procedentes de Europa, E.E.U.U. y Latinoamérica. Sus memorias, junto con la publicación en 1990 de “Endocrinología Ginecológica” a cargo de los especialistas del Instituto Materno Infantil de Bogotá, hacen parte valiosa del material bibliográfico colombiano al cual se une hoy “FUNDAMENTOS DE ENDOCRINOLOGIA GINECOLOGICA” del Dr. Germán Barón Castañeda.

Es su autor, Coordinador de la Unidad de Investigación Clínica en Reproducción Humana del Hospital “Lorencita Villegas de Santos”; representante de las generaciones nuevas de ginecólogos que pugnan por la autenticidad y el enriquecimiento del patrimonio de la medicina del país. Acertada capacidad de síntesis sustentada en conceptos muy precisos y claros, permite al autor hacer fácil lo complejo para comprensión de los capítulos tratados, fruto de su corto pero brillante discurrir docente. La metodología en el trato de los temas y el exhaustivo respaldo bibliográfico confieren especial seriedad al compendio que Barón Castañeda entrega a los profesionales de la medicina que encontrarán en él, seguramente, valiosa ayuda y fuente de consulta autorizada. En sus líneas hallarán el cauce que los conduzca con sencillez al conocimiento y actualización del fascinante mundo de las hormonas, su origen, la fisiopatología de sus trastornos y su adecuado manejo.

A su trayectoria vital, que ha oscilado entre la ciencia y el arte con impronta inconfundible en el pentagrama en el cual ha plasmado las hondas emociones de su inspiración prolífica, el autor aporta a la literatura científica nacional el trabajo que orgullosamente presentamos.

Bienvenido “FUNDAMENTOS DE ENDOCRINOLOGIA GINECOLOGICA” a nombre de los médicos generales, los especialistas y los estudiantes. Llenará con solvencia un espacio de especial trascendencia para su práctica profesional y académica.

JESÚS ALBERTO GÓMEZ PALACINO, M.D.

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