Caballos Como Mascota

Escoger el Caballo

No es un imposible… un caballo como mascota.

La gran variedad de razas de caballos existentes en el mercado hace posible que puedas que puedas tener uno que se ajuste a tu presupuesto y a tus deseos.

No hay mayor perfección en la naturaleza que aquella que se aprecia en los movimientos de un caballo que corre por la pradera. Ni hay mayor sentido de la libertad que aquella que el que se experimenta cuando galopamos sobre el lomo de este noble animal.

El caballo ha estado al lado del hombre desde el comienzo de la historia: cruzó las praderas de Europa en la expansión de la civilización, recorrió intrincados caminos para recuperar los lugares santos durante las Cruzadas y atravesó el mar para traer a los españoles a las nuevas tierras del Reino de Granada.

Hay amores de amores por los caballos. El caso extremo fue Calígula, quien nombró a su caballo senador de Roma; por su parte, Alejandro Magno pidió ser enterrado al lado de Bucéfalo, su corcel.

Si tú eres de las personas que aman los caballos y quisieras tener uno, aquí te contamos cómo proceder.

Una Buena Elección

Si nunca has tenido caballos, no te has subido a uno y sólo los has visto en la televisión, debes empezar por uno que sea dócil y esté acostumbrado a ser montado. Es preferible que sea una yegua, y si es un macho, que sea castrado.

La razón para elegirlo castrado radica en que un caballo joven y vigoroso puede oler a kilómetros a una hembra en celo y ponerse nervioso y rebelde, lo cual altera su comportamiento normal, y si no sabes manejarlo, puede resultar complicado.

Para empezar, lo ideal sería una yegua de unos siete años, sin raza definida, de buen carácter, bien domada, acostumbradas a las personas y con aspecto físico agradable. Si eliges un caballo muy joven, tendrá que ser educado.

Para ello, necesitarás de la ayuda de un experto, que no sólo domará al animal, sino que te enseñará las pautas para mantener la disciplina y no dejarte dominar por él. En este punto son necesarias cierta técnica y experiencia.

Dónde Dirigirse

Según Franco Bhota, presidente de la Asociación Colombiana de Criadores de Caballos de pura Sangre Inglesa, en nuestro país hay muchos sitios donde se puede adquirir un caballo.

Pero lo primero que debemos tener en claro es para que queremos el animal: si es para competición, para cabalgar o simplemente para montarlo durante los fines de semana.

Partiendo de esta claridad, ya tienes un amplio mercado para elegir. Si es para competición, debes dirigirte a un criadero, para que el animal tenga su registro correspondiente y se garantice la pureza de su raza.

Pero si lo que deseas es tener un caballo para montar, puedes ir a cualquier criadero, hipódromo o club hípico. La mejor raza para esta actividad es el mestizo Colombiano.

Costos

Un caballo para carreras puede costar entre tres y veinte millones de pesos colombianos ( de 1.500 a 10.000 dólares). Este precio está determinado por el pedigrí del animal. Un caballo sólo para montar de raza mestiza puede costar entre uno y tres millones de pesos.

Además, ten en cuenta que son más baratas las hembras que los machos. El precio depende de la pureza de la raza del caballo. Un ejemplar productivo de varios cruces es el más económico. También influye la edad, si está domado y cómo es su carácter.

Mantenerlo es posible en un club hípico o un criadero; no se precisa tener una finca, a no ser que desee iniciar un criadero. El valor mensual depende de los servicios que se contraten.

En algunos sitios, además de la comida y la limpieza, se ocupan de su doma, así como de darle paseos y atenciones veterinarias. La mensualidad aquí es del orden de los 700.000 pesos. Si el dueño decide pasearlo y cepillarlo, puede costar 400.000 el mes.

Una consulta al veterinario puede costar entre sesenta y ochenta mil pesos. Los concentrados extras para proporcionarle las vitaminas y los minerales necesarios rondan los cien mil pesos mensuales.

Cuando los caballos sean para competición, hay que proveerse de un seguro que varía de acuerdo con el valor del caballo y su figuración. La tasa de los seguros depende de la negociación que el propietario haga con la aseguradora.

Algunas razas del mercado

1. El mestizo. Calmado. Apto para principiantes.
2. El hispano. No es muy calmado.
3. El árabe. Tiene mucho brío.
4. El anglo-árabe francés. Muy brioso.
5. El pura sangre inglés.
6. El andaluz. Es poco calmado.

Auxiliando a tu Caballo

Los primeros auxilios no son una alternativa para llamar al veterinario. Como su nombre lo indica, es lo que haces primero cuando descubres una herida u otro problema. Aquí te enseñaremos cómo asistir a tu caballo en caso de emergencia.

Estas son algunas de las cosas que debes tener en cuenta para armar tu botiquín de primeros auxilios.

auxiliando a su caballo

Problemas en las Patas

  1. Comienza por el centro de la herida, sin importar el tamaño. Una un algodón limpio con una solución antiséptica.
  2. Trabaja hacia afuera para no llenar de polvo la herida y no introducir polvo debajo de la piel levantada.
  3. Limpia la piel que rodea la herida y no vuelvas a tocarla con el mismo esparadrapo a pesar de que siga sangrando.
  4. Aplica un remedio que no se pegue y así no perturbarás el coágulo de sangre cuando lo cambies.
  5. Envuelve una almohadilla alrededor de la pata. Es normal que sangre unos 30 minutos.
  6. Haz una venda sobre esa almohadilla, desde la parte superior y asegura el efecto del remedio.
  7. Usa toda la venda dejando un borde de la almohadilla en las partes superior e inferior.
  8. Coloca la venda alrededor de la pata superior y trabaja hacia abajo. Pon una capa de vendaje en cada vuelta.

Otra opción, es colocar un apósito sobre la herida y rodear la pata con una almohadilla
Aplica un ungüento sobre la herida, esto alivia y protege la lesión.
Cuando termines, asegúrate de mantener la tensión en todo el vendaje.

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