Feng Shui para la Salud

Feng Shui para la Salud

El Feng Shui para la salud tiene muchos consejos, no solo para mejorarla sino para mantenerla siempre en óptimas condiciones.

El Feng Shui también puede ayudarte a recuperar el equilibrio y logrando que te sientas mejor contigo mismo.

Recuerda que debemos mantener este equilibrio en todos los espacios, tanto en tu casa, habitación como en tu lugar de trabajo.

Consejos del Feng Shui para la Salud

1. Luz Natural: busca que tus espacios tengan buena iluminación natural, la luz le aporta bienestar al cuerpo y el sol le aporta vitamina D. En la noche utiliza luz tenue.

2. Aire Fresco: respirar aire limpio y puro es el fundamento del feng shui para tener una buena salud. Ventila tu hogar y oficina con frecuencia, es como una invitación para que la naturaleza entre a tu espacio.

También puedes usar inciensos o aceites esenciales para limpiar el aire, no olvides que las plantas también ayudan a purificar el aire, te aportan oxígeno y fuerza vital.

3. Colores Relajantes: los colores suaves como azules, verdes o lavanda proporcionan una sensación de paz, de relajación y de armonía.

Puedes usar los colores en las paredes, en la decoración, en el caso de tu hogar en la ropa de cama o cojines, para la oficina en la silletería, floreros o cojines también.

4. Organización: es vital si quieres mantener una buena energía en tu hogar o trabajo, el desorden agota y bloquea la energía. Puedes organizar de a poco lo importante es que comiences, verás cómo fluyen mejor las cosas.

5. Ambiente Tranquilo: sabías que al escuchar sonidos de la naturaleza tu respiración se hace más suave, calmando el sistema nervioso y bajando el ritmo cardíaco.

Procura evitar los ruidos del exterior y por el contrario, procura que tu ambiente este armonizado con sonidos naturales como el canto de los pájaros o el sonido del mar.

6. El baño: es un lugar que debes tener muy presente, pues por sus condiciones es muy dado a que allí tengamos una fuga energética, tienes que procurar que este espacio sea cálido y lleno de luz.

Asegúrate de que las puertas y ventanas cierren bien y que no hayan goteras, procura ventilarlo todos los días.