Reflujo en los Bebés

Reflujo en los Bebés

El reflujo gastroesofágico es una situación frecuente en los bebés, esto sucede porque el sistema digestivo del bebé aún se encuentra “inmaduro”, esto hace que el esfínter esofágico no se cierre correctamente ante el paso del alimento, provocando que lo que toma el bebé se regrese del estómago a la boca.

El reflujo en los bebés es normal hasta aproximadamente los 14 meses y es aún más frecuente hasta los 3 primeros meses de vida; aunque es una situación cotidiana debemos procurar evitarla, ya que cada vez que el bebé devuelve lo que ha tomado, los jugos gástricos pueden estar quemando las paredes del esófago.

¿Cuándo Consultar con el Médico?

Si tu bebé presenta alguno de los siguientes síntomas, es mejor consultar inmediatamente con el pediatra:

1. Interrupción del sueño o cuando no logra dormir profundamente por más de 3 horas seguidas
2. Tos
3. Pérdida de peso
4. Espasmos o dolor abdominal
5. Exceso de gases
6. Irritabilidad
7. Infecciones en el oído frecuentes
8. Regurgitaciones después de varias horas de haber comido el bebé
9. Hipo varias veces al día
10. Llanto o evidencia de dolor después de las regurgitaciones
11. El bebé come poco o incluso se niega a comer

¿Cómo Evitar el Reflujo en Bebés?

Según los expertos, puedes poner en práctica estas 4 recomendaciones:

1. Que la cuna del bebé tenga una inclinación en la cabecera de 45 grados.
2. Dar leche en dosis más pequeñas, pero más frecuentemente.
3. Evitar acostar al bebé justo después de haberlo alimentado.
4. Alimentar al bebé sentado y al terminar, mantenerlo por 20 minutos en posición vertical.

¿Qué Diferencia Hay Entre el Reflujo y el Vómito?

Básicamente es la cantidad y la fuerza con la que sale la leche, en el caso del reflujo el contenido que está expulsando es poco y es como si se estuviera derramando de la boca, contrario pasa con el vómito que es en mayor cantidad y sale con más fuerza

Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico ERGE

Es una enfermedad del reflujo más grave, puede presentarse cuando el reflujo en el bebé dura después de los 12 o 14 meses. Para diagnosticarlo es necesario realizar pruebas como:

1. Examinar la forma del tracto gastrointestinal superior del bebé mediante un medio de contraste.

2. Medir la cantidad de ácido o líquido en el esófago del bebé.

3. Endoscopia gastrointestinal superior y biopsia, se recorre el estómago, el esófago y parte del intestino delgado.

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