Hiperplasia Prostática, Guía de Salud

¿Qué es la Próstata?

La próstata es una glándula pequeña del tamaño de una nuez que forma parte del tracto reproductivo masculino, se sitúa debajo de la vejiga, delante del recto y rodea la uretra. La uretra tiene básicamente dos funciones: al orinar sacar la orina desde la vejiga y durante la eyaculación transportar el semen, recordar que éste es la mezcla de esperma y del líquido producido en la próstata.

Esta glándula que al nacer es muy pequeña, durante la pubertad hasta los 20 años  aumenta de tamaño muy rápido debido a los altos niveles de testosterona que se producen en esa etapa de la vida. En las siguientes dos décadas la próstata deja de crecer y en general no causa problemas, hasta la quinta y novena décadas de la vida cuando 40 y 90 de cada 100 hombres respectivamente presentan agrandamiento no canceroso de la próstata o hiperplasia prostática benigna.

¿Qué tan común es la Hiperplasia Prostática y cuáles sus causas?

Esta es una condición bastante común cuya presentación aumenta en forma progresiva con la edad. A los 40 años, el hombre experimenta un segundo agrandamiento de la próstata; es así como a los 60 años de edad la mitad de los hombres sufre Hiperplasia benigna prostática. Por lo tanto, las causas son los cambios propios de la edad (envejecimiento) y la presencia de andrógenos (hormonas sexuales masculinas).

¿Qué consecuencias tiene el agrandamiento de la próstata?

Con el agrandamiento de esta glándula el flujo o paso de orina por la uretra se dificulta y puede llegar a la obstrucción completa o parcial produciéndose aumento del esfuerzo de la vejiga para evacuar la orina y con el tiempo causar lo que se conoce como el síndrome obstructivo urinario bajo.

¿Qué se siente?

No todos los hombres con este problema tienen síntomas o estos pueden llegar a ser leves o moderados. Sin embargo, en la mayoría de los casos este crecimiento glandular produce síntomas obstructivos que se traducen en orina intermitente, disminución de la fuerza y del calibre del chorro o flujo urinario.

Hay otros síntomas comunes (por irritación): dolor, molestia o sensación de urgencia urinaria conocidos como disuria; aumento de la frecuencia urinaria en especial en la noche (nicturia), dificultad para empezar a orinar y para orinar, sensación de no haber vaciado la vejiga por completo, pérdida del control de la vejiga (incontinencia)los cuales se deben a la irritación que produce la orina que se va quedando en la vejiga, la cual puede también infectarse y llegar a ser una complicación grave. Suele encontrarse sangre en la orina y en algunos casos también formar cálculos urinarios por acumulación de restos y desechos químicos.

La orina retenida puede devolverse y ascender hasta los riñones llegando a producir desde lesiones leves y moderadas hasta daño de los riñones sino se trata en forma oportuna.

¿Cómo se hace el diagnóstico?

Los síntomas antes descritos deben hacer sospechar a los hombres que algo no está bien y consultar en forma inmediata al médico general o al urólogo, quien a su vez interrogará al paciente acerca de sus antecedentes familiares, patológicos, quirúrgicos, farmacológicos (uso de diuréticos, antidepresivos y medicamentos para las alergias, entre otros), registro durante una semana del hábito urinario (frecuencia, cantidad y horario) como parte de la historia clínica e iniciará exámenes encaminados a confirmar o descartar el agrandamiento de la próstata.

Es el primer paso es la exploración física la cual consiste en la palpación de la próstata a través del examen (tacto) rectal con el fin de determinar: aumento de tamaño, forma y consistencia, presencia de nódulos (que pueden indicar cáncer) y dolor en general relacionado con infección, la cual será confirmada con un análisis de orina (uroanálisis o parcial de orina, urocultivo).  Aunque en algunos países la ecografía ha reemplazo el tacto rectal, en otros sigue en primera línea.

Es común que se prescriban exámenes de laboratorio como glicemia, para descartar aumento de la frecuencia urinaria asociada a diabetes, creatinina en sangre para evaluar la función renal, y antígeno prostático para detectar cáncer de próstata.

Lo anterior puede acompañarse de otras pruebas diagnósticas como ecografía de vías urinarias, uroflujometría (medición del flujo de la orina), cistoscopia (inserción de un tubo delgado a través del pene hasta la vejiga, procedimiento que en general requiere anestesia).Pruebas específicas permiten evaluar los músculos y los nervios de la vejiga en pacientes con incontinencia urinaria.

¿Cómo se trata?

Existen diferentes formas terapéuticas de la hiperplasia prostática o agrandamiento de la próstata, desde farmacológicos hasta quirúrgicos. Setenta de cada 100 pacientes que utilizan medicamentos llamados bloqueadores alfa como la Tamsulosina que mejoran los síntomas después de días o semanas de empezar a consumir este tipo de medicamentos porque ayudan a relajar los músculos de la base de la vejiga y aumentan la capacidad del hombre para orinar. Sin embargo, estos bloqueadores pueden llegar estar relacionados con mareos, sensación de fatiga o hipotensión (presión arterial baja).

Algunos hombres, en especial quienes presentan molestias leves o con agrandamiento leve o moderado de la próstata se beneficiarán con el tratamiento expectante (observación y controles médicos periódicos) e incluye algunas recomendaciones que veremos más adelante, sin perder de vista que la hiperplasia benigna de la próstata o sus tejidos periféricos pueden evolucionar a cáncer.

Por el contrario, aquellos individuos con molestias severas podrían beneficiarse de un procedimiento quirúrgico, que si bien es cierto es la mejor vía para mejorar los síntomas está relacionado con un mayor riesgo de sufrir complicaciones y efectos secundarios en mayor o menor grado, por lo que es una decisión que debe tomarse después de revisar los exámenes, explicación y conversación entre el médico, la pareja (si lo considera pertinente), y de la expectativa de los resultados.

¿Es posible prevenir la Hiperplasia prostática?

adulto-cafe-soloHasta el momento, no es posible prevenir la aparición de la hiperplasia benigna de próstata ni los problemas urinarios asociados a la enfermedad; sin embargo, las siguientes recomendaciones están encaminadas a adquirir hábitos de vida saludable, disminuir los síntomas, y a mejorar la calidad de vida:

  • Promover el autocuidado del paciente el cual incluye información acerca de la enfermedad y el cumplimiento de un plan de seguimiento periódico.
  • Reducción de la ingesta de líquidos (no menos de 1.500 mL) en horas específicas por ejemplo en la noche o al salir de viaje, etc.
  • Evitar o moderar el consumo de cafeína y alcohol que pueden tener un efecto diurético e irritante.
  • Usar técnicas de relajamiento y de doble micción, así como de expresión uretral para evitar el goteo después de orinar.
  • Las técnicas de distracción como compresión del pene, ejercicios respiratorios, y ejercicios mentales para olvidarse de la vejiga y el baño pueden ayudar al control de los síntomas urinarios.
  • Adoptar técnicas de reentrenamiento vesical con el fin de aguantar las ganas de orinar y aumentar la capacidad de la vejiga hasta alcanzar aproximadamente 400 mL y el tiempo transcurrido entra las micciones.
  • Revisar la medicación y optimización de la hora de la administración o cambio de medicamentos por otros con menos efectos urinarios.
  • Aprender a manejar el estreñimiento.
  • Comer bien, sano y saludable, aumentando el consumo de fibra y evitando grandes cantidades de carbohidratos y grasas.
  • Establecer un plan de ejercicios físicos, caminar, bailar, mantener una actitud positiva y tratar de ser feliz.

(Lea También: Alimentos para Evitar el Estreñimiento)

En conclusión, una de las principales medidas para mejorar la calidad de vida es aprender a reconocer en forma temprana los síntomas de Hiperplasia prostática, consultar precozmente al médico general o especialista con el fin de definir el plan terapéutico de acción, adoptar cambios de estilo de vida, y asumir el problema con responsabilidad y madurez buscando vivir una vida plena y con calidad.

Bibliografía

• Agrandamiento de la próstata. Disponible en: https://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000381.htm. Consultado el 18 de abril de 2016.
• Hiperplasia benigna de próstata. Disponible en:http://www.dmedicina.com/enfermedades/urologicas/hiperplasia-benigna-de-prostata.html. Consultado el 16 de abril de 2016.
• López-Ramos H, Gómez Cusnir P, Moreno M y col. Guía de Manejo Hiperplasia Prostática Benigna. Sociedad Colombiana de Urología – 2014. Disponible en: http://scu.org.co/userfiles/file/guias2015/4%20GUIA%20DE%20MANEJO%20HIPERPLASIA%20PROSTATICA%20BENIGNA.pdf Consultado el 18 de abril de 2016.
• The National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases (NIDDK).Lo que usted debe saber sobre los problemas de la próstata. Disponible en: http://www.niddk.nih.gov/health-information/informacion-de-la-salud/enfermedades-urologicas/Lo-que-usted-debe-saber-sobre-los-problemas-de-la-pr%C3%B3stata/Documents/prostate_sp_508.pdf. Consultado el 18 de abril de 2016.

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