Cómo Evitar Fumar durante el Embarazo

Como evitar fumar durante el embarazo

Todos tenemos claro que cuando una mujer se queda embarazada y es fumadora, la recomendación inmediata que se le hace es la de dejar de fumar. Sin embargo, es normal que a muchas embarazadas les apetezca fumarse un cigarrillo de vez en cuando o tengan ganas de poder disfrutar fumando esa cachimba durante un día de fin de semana con los amigos, tentados por la cantidad de sabores que podemos encontrar en tiendas o clubs, mientras se toman un gin-tonic, algo que también está totalmente prohibido, por cierto.

Y es que seguramente si estás leyendo estás líneas es porque eres una de esas embarazadas, o futura embarazada, que no puede resistirse a la tentación de poder echarte un cigarrito de vez en cuando, aún sabiendo que es algo que no deberías de hacer en absoluto, y andas buscando información que te permita poder encontrar la manera de poder evitarlo.

Pues bien, vamos a intentar echarte un cable para que evites caer en la tentación por el tiempo que estés embarazada y, si es posible, para el resto de tu vida. Porque, seamos sinceros, la mejor decisión que puedes tomar para ti y para tu futuro bebé es la de dejar de fumar, al menos mientras dure el proceso de gestación. Pero si puede ser para siempre, mucho mejor.

Qué es el tabaco y por qué es perjudicial

Que el tabaco es malo, lo sabemos todos. Todos hemos visto las cajetillas de tabaco con imágenes a las que le solemos hacer poco caso mientras sacamos un cigarrillo y nos lo encendemos. Sin embargo, en ocasiones valdría la pena detenerse a pensar, qué es lo que estamos fumando y cuánta cantidad de porquería nos estamos metiendo en los pulmones sin necesidad alguna.

El humo del tabaco lleva infinidad de sustancias químicas, muchas de ellas cancerígenas. Para hacerse una idea, algunas de estas sustancias son la nicotina (lo que crea adicción), plomo, benceno, amoníaco, arsénico, monóxido de carbono o elementos radiactivos, como el uranio. Para empezar, ninguna de ellas tiene un nombre bonito, solo de pensar en que todo esto entra en nuestro cuerpo a través de una calada de un cigarro, es para ponerse malo. Entonces, peor lo es pensar que todas estas sustancias pueden afectar a un bebé.

Cómo afecta el tabaco al embarazo

El tabaco tiene unos efectos nocivos para nuestro organismo y somos conscientes de ello. Por eso, cuando nosotros decidimos libremente obviar las recomendaciones y nos encendemos un cigarrillo, no podemos acusar a nadie más que a nosotros de lo que nos pueda suceder en un futuro. Sin embargo, esa opción no la tiene el bebé que llevamos dentro.

En el momento en el que nos encendemos un cigarrillo, estamos dañando de forma voluntaria y egoísta al bebé que deberíamos de estar cuidando, en ocasiones causándole un daño irreparable. Y es que si el fumar es malo para un adulto, que lo hagas estando embarazada, para un bebé lo es muchísimo más.

Conocer exactamente qué efectos vamos a producir en su organismo nos va a ayudar a ser más fuertes a la hora de afrontar el vicio. ¿Qué mejor excusa puede encontrar una madre que la de proteger a su pequeño del peligro? Por eso, lo primero que debemos saber es cómo puede afectar a nuestro bebé el hecho de que decidamos fumar.

Efectos sobre el feto

  • Tamaño del bebé: uno de los efectos que puede producir fumar durante el embarazo es provocar que nuestro bebé nazca con un peso inadecuadamente pequeño, incluso a pesar de que la gestación haya llegado hasta la fecha estipulada. Y es que con el tabaquismo de la madre, disminuirá el crecimiento del bebé antes de que nazca.
  • Bebés prematuros: otro de los efectos del tabaquismo es que propicia los nacimientos antes de tiempo. El hecho de que una madre fume durante su embarazo influirá a que nuestro bebé nazca de forma prematura, con los peligros para problemas de salud que ello puede conllevar.
  • Problemas en el desarrollo del bebé: el tabaquismo puede provocar que, debido a un mal desarrollo del cerebro del bebé y de sus pulmones, los hijos de las fumadoras embarazadas puedan tener problemas que les perdure desde la niñez hasta bien entrada la adolescencia o incluso el resto de sus vidas.
  • Defectos de nacimiento: los daños en el desarrollo de los órganos del pequeño no son los únicos que pueden darse. Y es que el tabaquismo aumenta de forma considerable el riesgo de que el bebé sufra defectos de nacimiento. Algunas de las deformaciones que podrían sufrir los bebés pasa por nacer con el labio o el paladar hendidos, que es una deformación en la que un bebé nace con una apertura en el labio o en el paladar, que impida alimentarlo adecuadamente y que en ocasiones no hay otro remedio para solucionarlo que intervenir quirúrgicamente al recién nacido.
  • Mayor riesgo de SIDA: una de las graves consecuencias que podría tener el fumar durante el embarazo es la muerte súbita de nuestro pequeño. Y es que está demostrado que los bebés de madres fumadores durante el embarazo tienen un riesgo mayor de sufrir SIDA.

Efectos sobre la embarazada

  • Sangrados anormales: una de las consecuencias de fumar durante el embarazo es que se duplica el riesgo de que la madre sufra un sangrado anormal durante el embarazo y durante el parto, poniendo en peligro tanto al bebé como a la madre.
  • Abortos espontáneos: puedes sufrir un aborto espontáneo y perder al bebé.
  • Problemas con la placenta: El tabaco puede provocar desprendimientos de placenta.

Motivos para evitar fumar

Uno de los motivos que nos puede ayudar a dejar el tabaco es pensar en los beneficios que eso podrá tener para nosotras mismas y para nuestro futuro bebé.

Beneficios para la madre

  • Crear un ambiente sano y sin humo.
  • Ahorrar dinero que se podrá invertir en las cosas que se van a comprar para el futuro bebé.
  • Olerás mejor y podrás saborear mejor la comida.
  • Se reducen las complicaciones durante el embarazo y el parto.
  • No se depende del cigarro y se gana libertad.

Beneficios para el bebé

  • El bebé seguramente nacerá con un peso normal.
  • Disminuye el riesgo de padecer síndrome de muerte súbita.
  • Disminuye la posibilidad de que sea prematuro.
  • Aumenta el oxígeno y el bebé se desarrolla con total normalidad.
  • Se reduce la posibilidad de que a la larga tenga problemas respiratorios, como bronquitis o asma.

Alternativas al tabaco

Si estamos decididos a dejar el tabaco, vamos a encontrar diferentes alternativas para que nos ayuden a poder dejarlo o, al menos, a reducirlo. Por una parte, podemos recurrir a métodos personales, como cambios de rutinas u otras cosas que vamos a hacer para que la mente no piense en eso. Por otra parte, si esto nos resulta difícil aún, existen infinidad de artículos para poder ‘suplir’ de alguna forma el cigarrillo de tabaco, sin dejar de fumar. Nos referimos a los cigarrillos electrónicos y a las cachimbas sin tabaco, esto se lo hemos consultado a Manuel de articulosfumador.com que nos dice que pese a no tener tabaco, esta última opción no es buena al 100 %. Es más, no se recomienda, pero sí que es verdad que minimiza en gran medida los efectos del tabaco.

Cambios para que el cuerpo no pida fumar

Para empezar a prepararnos para dejar de fumar, tenemos que cambiar una serie de cosas. En primer lugar, tenemos que conocer las razones por las cuales queremos dejarlo. En este caso, la razón sería porque llevamos un bebé en nuestro interior y no queremos hacerle daño.

En segundo lugar, cambiar nuestras rutinas diarias nos ayudará a no tener la necesidad de un cigarro en un momento determinado. Por ejemplo, si fumas cuando bebes café, cambia este café por una infusión o un zumo; si fumas después de comer, levántate solo terminar la comida y pasear o ponte a hacer otra cosa.

Otra alternativa que nos puede ayudar es tener las manos y la boca ocupadas, con un chicle, comiendo fruta o bebiendo agua. Con las manos podemos estar haciendo manualidades o algún artículo artesanal para nuestro futuro bebé. También puedes escribir o dibujar, si te gusta.

Artículos que sustituyen al tabaco

Si aún así tampoco podemos dejarlo, siempre existen alternativas menos nocivas para nosotros y para el bebé, pero que aún no están investigadas al 100 %. Se trata de otros artículos para fumadores que no llevan tabaco o nicotina o en muy pocas cantidades. En articulosfumador.com puedes encontrar varios productos de este tipo. Están las cachimbas, siempre y cuando se fumen sin tabaco, solo con las bolitas de sabores. Esto te permitirá disfrutar de sus sabores pero solo inhalando vapor de agua.

De igual forma actúan los cigarrillos electrónicos o vapers. Sabemos que no es lo mismo que fumar tabaco y a lo mejor no te produce esta tranquilidad que provoca un cigarrillo, pero piensa en tu futuro bebé y haz un pequeño esfuerzo. Recordamos que vaporizar durante el embarazo no es seguro. Cabe decir que la mayoría de vapers contienen nicotina y sabores que podrían dañar al bebé. Por eso, son alternativas peores a las anteriormente citadas, como los cambios de rutinas.

Se han realizado varios estudios en los que se indica que fumar cigarrillos electrónicos lleva menos riesgos que el tabaco tradicional. Para empezar, la composición de los vapers no lleva los miles de sustancias químicas que lleva un cigarro normal. Además, se dice que fumar vapor puede ser hasta un 95 % menos perjudicial para la salud. También se apunta que siempre hay riesgos asociados, por eso, aún se continúa investigando. Por este motivo, no queremos deciros que supláis vuestro cigarrillo tradicional por el cigarrillo electrónico, porque aún no se han hecho suficientes estudios e investigaciones para hacerlo.

Pide ayuda a profesionales

Delante de cualquier duda, pregunta siempre a tu ginecólogo o matrona. Si quieres dejar de fumar con alguno de estos métodos a vapor, pregunta siempre antes y que te asesoren cuáles puedes y cuáles no. Ellos te van a asesorar mejor que nadie, nosotros solo podemos mencionar alternativas, pero nunca vamos a recomendarte algo que no sabemos si va a perjudicarte. Lo mejor que puedes hacer y que no conlleva riesgos es cambiar rutinas y buscar alternativas naturales que ayudarán a tu mente a que no estés continuamente pensando en fumar, eso sí estamos seguros que te va a venir bien tanto a ti como a tu bebé.

El antídoto: Pensar en la salud del bebé

El tabaquismo es una adicción difícil de superar y de evitar cuando estamos enganchados a él. Sin embargo, os hemos mostrado que no debemos de abandonar antes de intentarlo. Y es que como has visto, existen una amplia posibilidad de opciones que van a ayudarnos a poder evitar que caigamos en la tentación para lo que debería ser más importante para nosotros, que no es otra cosa que garantizar la propia salud del hijo que llevamos dentro.

No existe otra persona que pueda defender a tu pequeño o pequeña más que tu misma, y tu primer sacrificio como madre empieza en el mismo momento en el que decides no encenderte ese cigarrillo, pero como verás el día que nazca, ese sacrificio no será nada en comparación con la enorme satisfacción que sentirás cuando al ver nacer a tu bebé, seas consciente de que no has fallado en tu primera responsabilidad como madre. Cuidar de la salud de tu hijo.

Llevar a un hijo al mundo te cambia la vida. Sabemos que es la frase que más se oye cuando te quedas embarazada, pero es que es la más real. Y de esfuerzos se van a tener que hacer muchos, ¿por qué no empezar para dejar el tabaco?

En definitiva, la mejor razón para dejar de fumar es la salud de nuestro futuro hijo y a muchas mujeres les ha bastado esta sola razón para poder dejarlo. Está claro que dejar el tabaco es bueno para todos y si después del nacimiento del bebé se sigue sin tabaco, todos saldremos beneficiados. Si esto no es así, por lo menos se habrá hecho en el momento en el cual le pueda perjudicar más a él, que es durante la gestación. Con esfuerzo, todo puede conseguirse.

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