Nuevos Desarrollos en Medicina Complementaria

¿El Comienzo del Fin de un Antiguo Debate?

Mauricio Eraso Monzón*
* Médico especialista en medicina del deporte y acupuntura.
Coordinador del Programa de Medicina Complementaria
Fundación Santa Fe de Bogotá. Con la Colaboración de Juan
Pablo Uribe, M.D. Director Gestión Integral Corporativa. Fundación
Santa Fe de Bogotá. [email protected]
Recibido: Enero de 2005
Aceptado para publicación: Marzo de 2005
Actual. Enferm. 2005;8(2):24-28

Resumen

Este documento expone parte de las bases de una iniciativa corporativa de la Fundación Santa Fe de Bogotá que tiene por objeto desarrollar y consolidar nuevas capacidades, dejar atrás viejas confrontaciones y abrir nuevos caminos para el mejoramiento de la salud de individuos y comunidades.

En ella, las técnicas de medicina complementaria, el ejercicio físico y los hábitos de vida saludable se sumarán a las actuales competencias y capacidades de la Fundación en un esfuerzo conjunto por promover la salud, prevenir la enfermedad y ofrecer alternativas de tratamiento y rehabilitación de probada efectividad. Con su compromiso con este Programa, la Fundación Santa Fe de Bogotá fortalece su aporte a la sociedad, con profesionalismo, innovación, liderazgo y excelencia.

Palabras clave: medicina complementaria, medicina alternativa, ejercicio físico.

Desde la segunda mitad del siglo XX, la investigación médica ha divulgado un volumen creciente de evidencia que demuestra cómo un cúmulo diverso de sistemas, prácticas y productos médicos y de atención en salud “no convencionales”, es capaz de influir la psicología y la fisiología y, por ende, la homeostasis y la salud de los seres humanos. Desde antes, sin embargo, los sistemas de salud de los países occidentales se habían acercado ya, aunque con prudencia, a estas llamadas “medicinas al ternativas”. En Europa y en América Latina, medicina convencional y medicinas alternativas han logrado coexistir en mejores términos que en los Estados Unidos (EEUU).

Como veremos más adelante, en ese país – considerado como el más avanzado en medicina convencional basada en la evidencia, y líder mundial en tecnología médica – l as relaciones entre ambas corrientes datan apenas de la última década del siglo XX.

Hasta entonces, en el país rector de la medicina moderna, la frontera entre ambas estuvo claramente demarcada.

Experiencia Europea en Medicina Complementaria

Desde que existen relaciones históricas entre Francia y China o la antigua Indochina, se ha ge ne rado en la comunidad médica francesa el interés y poste rior florecimiento de la acupuntura. Médicos, viajeros, di plomáticos y misioneros se interesaron por traducir textos clásicos de esta milenaria técnica. Desde entonces, y sobre todo hacia la segunda mitad del siglo XX, hospitales y clínicas del sistema de salud francés – público y privado – han incorporado consultas de acupuntura asociadas con servicios de medicina convencional tales como la reha bilitación neuro-

Abstract

This document presents the basis of a corporative initiative of Fundación Santa Fe de Bogotá intended to develop and consolidate new capacities, eliminate old confrontations, and open new pathways for the improvement of individual and community heath. The techniques of complementary medicine, physical exercise, and healthy living habits will be added to the competencies and capacities of Fundación Santa Fe de Bogotá, as a joint effort to promote health, prevent disease and offer alternate treatments and re habilitation of proven efficacy. With the implementation of this program, Fundación Santa Fe de Bogotá strengthens its commitment with society by means of professionalism, innovation, leadership, and excellence.

Key words: complementary medicine, alternative medicine, physical exercise. lógica, la traumatología del deporte o la psiquiatría. En el mis mo país, la formación en acupuntura es dispen sada por las facultades de me dicina y está abierta exclusivamente a médicos graduados.

El caso de la ho meopatía y sus agrias relaciones con la alopatía es bien conocido en Europa desde el siglo dieciocho. A pesar de una férrea oposición por parte de algu nos sectores de la medicina acadé mi ca, su práctica se ha difundido en la casi totalidad del viejo continente. Hoy, su enseñanza se imparte en las facultades de medicina y en presti gio sas institu ciones privadas, que además prestan servicios de salud alrededor del vasto “corpus” del conocimiento homeo pá tico. Tal ha sido su demanda y po pu laridad, que la homeopatía ha llegado a ser subsidiada por los sis te mas de seguridad social de países co mo Francia. En ese país, al igual que en Alemania y en el Reino Unido, también se ha generado una industria y comercio de preparaciones homeopáticas de dimensiones importantes. En Suiza, la herboristería ha conservado su re putación y tradición antiquísimas.

Hoy, junto a su versión moderna, la fitoterapia, goza de una posición importante en el mercado global de productos de farmacia y “parafarmacia” que utilizan indistintamente terapeutas convencionales y no convencionales en el mundo entero.

La Versión Latinoamericana

De forma similar, la medicina de América Latina – heredera de la tradición médica francesa y anglosajona – también ha generado fenómenos de coexistencia entre medicina oficial y alternativa.

Como ocurre en otros campos del conocimiento y la cultura, estos poseen su versión particular debido a la influencia de las culturas indígena, negra y española. La herboristería en países como México y Brasil ha conseguido un importante desarrollo, aunque lo más importante para La tinoamérica en ese campo, y parti cularmente en el de la farmacología vegetal, parece estar aún por venir. Las selvas húmedas tropicales constituyen los últimos reductos de donde el hombre podrá extraer plantas medicinales y productos farmacológicos derivados de las mismas necesarios y para la producción de nuevos medicamentos en el futuro. Un número importante de ellas, como la Amazonia o los litora les del Pacífico, están ubicadas en territorio latinoamericano. En otro ámbito de la medicina, encontramos la presencia de la acupuntura en Gua temala y Argentina. Estos países se han destacado divulgando su teoría y su técnica y produciendo textos considerados hoy como clásicos.

Colombia no ha sido la excepción en medicina alternativa. Dueña de una inmensa biodiversidad en la que abundan las plantas medicinales, ha gozado de una tradición antigua en el conocimiento médico de las mismas.

Fundamentada en el conocimiento tradicional de los pueblos nativos, ésta ha sido alimentada sucesivamente, desde la Colonia, por diferentes corrientes de pensamiento médico y no médico tan disímiles como la Ilustración o el animismo africano. Recientemente, aunque des de hace ya varios lustros, las medicinas “energéticas”, verdaderos sistemas de medicina hoholística, operan a niveles cada vez más amplios en el sistema de salud colombiano.

Programa de Medicina complementaria de la Fundación Santa Fe de Bogotá

Figura 1. Programa de Medicina complementaria de la Fundación Santa Fe de Bogotá.

Causas de la Falta de Respaldo Médico Institucional a la Medicina Complementaria

A pesar de todo, queda la impresión de que la mayor parte de los esfuerzos para satisfacer dicha demanda e implementar estructuras multidisciplinarias que proporcionen servicios integrales de salud podría haber tenido más respaldo médico institucional en ambos continentes. Esto se explica, en parte, por las implicaciones de or den ético y deontológico que supon dría estar alineado con un nuevo mo delo médico bio-psico-social, y por las importantes modificaciones en ma teria de la cobertura, educación e in vestigación que se plantearían. Pareciera, sin embargo, que el punto central del antiguo enfrentamiento que suscita aún candentes debates y con troversias entre medicina convencional y las medicinas alternativas viene de la me dicina oficial de EEUU conside rada como una de las más refractarias ha cia una apertura a técnicas y siste mas médicos no convencionales. Las obje ciones que ésta ha expuesto y es gri mido para desaprobarlas han sido nu merosas y variadas.

Una de las más relevantes objeciones consiste en que la medicina oficial norteamericana ha percibido a las medicinas alternativas (bajo cuyas tesis holísticas se agrupan técnicas mé dicas tradicionales que son mucho más antiguas que la medicina conven cional misma) como “no científicas” por carecer éstas de explicación “me ca ni cista” para su modo de acción. Ade más de lo anterior, durante mucho tiem po la medicina convencional de los EEUU consideró, erróneamente, como un fenómeno pasajero la cre ciente demanda por alternativas de tratamiento distintas a las que ella proponía. Esta posición desconocía la creciente evidencia que constata que en salud y en medicina, las rela ciones médicopaciente deben tener en cuenta los factores psico-sociales, la prevención y la promoción en salud.

Los Debates se Atenúan

Los debates parecen atenuarse desde que investigaciones realizadas en la prestigiosa escuela de medicina de la Universidad de Harvard – centro de la medicina basada en la evidencia en los EEUU – confirmaron que la demanda de servicios de medicina alternativa era un fenómeno generalizado.(1,2) Las estadísticas publicadas son contundentes: por ejemplo, durante la década de los 90, uno de cada tres usuarios de los servicios de salud norteamericanos recibió algún tipo de tratamiento considerado por médicos y pacientes como “no convencional”.

Las proyecciones de este nuevo mercado se estiman en billones de dólares, la mayor parte provenientes de pagos directos (del bolsillo) del consumidor; la tendencia se acentúa y crece desde hace ya varias décadas independiente de factores tales como edad, género, grupo étnico, nivel educativo o estrato socio-económico. Tampoco se limita a regiones específicas del país ni existe diferencia significativa entre la tendencia evaluada en el medio rural y aquella en el medio urbano. En consecuencia, los investigadores sugirieron a las instancias guberna mentales, a las corporaciones privadas, a las fundaciones y a las instituciones académicas asumir conductas proactivas para implementar investigación clínica y básica en medicina alternativa, y desarrollar programas de educación médica relacionados con estas nue vas técnicas. Esto deberá llevar a definir pautas de utilización, guías para el control de la calidad y marcos de vigilancia del mercado para este tipo de servicios y productos. Final mente, los autores sugieren que la demanda por estas técnicas es similar, en su comportamiento frente al pre cio, a la de los servicios médicos con vencionales: es decir, su consumo es sensible (elástico) ante el costo que el paciente deba pagar directamente. Por ello, es de esperarse que la propor ción de personas que utilizarán estos servicios aumente más y más en la medida en que el cubrimiento por par te de terceros pagadores y prestadores de servicios de salud se expanda.

La constatación de que el interés creciente y generalizado por opciones no estandarizadas de prevención y mantenimiento de la salud es una rea lidad hizo que, en 1999, el Congreso y el gobierno federal norteamericano, crearan, por intermedio de sus Insti tutos Nacionales de Salud (National Insti tutes of Health, NIH), una nueva entidad dedicada a liderar la investigación cien tífica sobre medicina alter nativa y complementaria. Desde su creación, El Centro Nacional para Me dicina Alternativa y Complementaria (National Center for Complementary and Alternative Medicine, NCCAM) tiene por objeto:

1. Explorar la medicina complementaria y alternativa en el contexto científico médico
2. Capacitar investigadores
3. Informar al público en general y a los profesionales de la salud sobre los resultados de la investi gación en esta área.

Siguiendo un proceso vertiginoso, el NCCAM comenzó por definir a la medicina alternativa como aquella que se utiliza en lugar de la medicina convencional (por ejemplo, cuando una dieta especial reemplaza, en el tratamiento del cáncer, a la cirugía, la radio terapia o la quimioterapia reco mendadas por la medicina occidental); a la medicina complementaria como aque lla que se utiliza conjuntamente con la medicina convencional (por ejemplo, cuando la aromaterapia se utiliza para mejorar las condiciones generales del paciente posquirúrgi co); finalmente, denomina medicina integral a aquella que combina tera pias médicas convencionales y tera pias de las medicinas complementaria y alternativa que estén respaldadas en cuanto a su seguridad y eficacia por evi dencia científica contundente y ve raz.(3)

Hoy, el Plan Estratégico 2005-2009 del NCCAM es un tema importan te en el proceso de “expansión de ho ri zontes” para la salud de los EEUU.

Academia Médica y Medicina Complementaria en EEUU: Se Abren las Puertas

De las iniciativas del NCCAM han surgido, en un número importante de facultades de medicina de los Estados Unidos de América, los departamentos de medicina complementaria. Re tomando el antiguo precepto que aboga por el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu como piedra angular de la salud, y aportando en investigación, evidencia e información, estos reconocidos centros respaldan el espacio y potencial de las terapias comple mentarias y alternativas en la práctica médica moderna. En la mayoría de ellos, el objetivo general es integrarlas a la medicina convencional montando programas educativos y ampliando la cobertura de los servicios de salud hacia ellas. Para ello, todos estos programas se apoyan en una relación multidisciplinaria y abierta, por ejemplo con las ciencias del ejercicio y la nutrición.

Su oferta de servicios y productos gira alrededor de la preservación y mejoramiento de la salud y de la conservación de la vitalidad, al mismo tiempo que del tratamiento de un número cada día mayor de enfermedades. El Instituto Médico Mente Cuerpo de la Universidad de Harvard (Mind and Body Medical Institute, MBMI) es un ejemplo que sobresale en el sector. Este instituto basa su trabajo en la inseparable conexión mente-cuerpo y en las complejas interacciones entre pensamientos, cuerpo y mundo exterior. Sus métodos de trabajo integran medicina convencional, psicología, enfermería, nutrición, fisiología del ejercicio e, incluso, la fe, todo ello pa ra in fluir sobre la capacidad natural de curación. Reconociendo que entre 60% y 90% de las consultas mé dicas están relacionadas con el estrés, el MBMI propone manejos para redu cir su nivel y tratarlo directamente. Así, este Instituto trabaja sobre entidades médicas causadas directamente por el estrés, o influidas de manera negativa por éste, tales como ciertos tipos de dolor articular, síndromes de fatiga crónica, hipertensión arterial, patologías osteo-articulares por sobre uso, algunos desórdenes cardíacos, dolor crónico, migraña y cefaleas, síndrome peri-menopáusico y ciertos trastornos gastrointestinales.(4) En Nueva York, el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia contribuyó a la investigación científica de sistemas alternativos de salud al establecer el Centro para Medicina Complementaria y Alternativa (Richard and Hinda Rosenthal Center for Complementary and Alternative Medicine). Este centro se acerca a modelos de salud aún no estandarizados en los currículos médicos ampliando las perspectivas profesionales en salud hacia una diversidad de técnicas curativas. El Centro Rosenthal provee información sobre prácticas médicas tradicionales y evalúa científicamente su eficacia. Sus investigaciones parten de un interés genuino y respetuoso por las tradiciones originales que soportan muchas terapias alternativas y concede importancia a la subjetividad humana en salud. Además, promueve políticas para la protección del medio ambiente y la biodiversidad, y para la conservación del conocimiento mé dico tradicional. Explora también el tratamiento alternativo de un amplio espectro de patologías usando de mane ra terapéutica el ejercicio, la nutrición, la reducción del estrés, el biofeedback, el masaje, la hipnosis, la qui ropraxis, la homeopatía, la acu puntura, la medicina tradicional china y otras técnicas no convencionales. Todas estas actividades multidisciplinarias cuentan con apoyo para el manejo serio de la información científica, el uso de bases de datos y la aplicación de guías para la evaluación rigurosa de los procedimientos médicos alterna tivos y complementarios.(5) El Programa de Medicina Complementaria (Complementary Medicine Pro Program, CMP) de la facultad de medicina de la Universidad de Maryland es otro importante ejemplo. Este es un programa interdisciplinario compuesto por cuatro unidades interdependientes: investigación, base de datos y evaluación de la literatura, edu cación y asistencia clínica. Su misión es evaluar la contribución de las terapias complementarias a la aten ción médica y a los procesos curativos en el ámbito de la consulta externa integral.

Por ello, las actividades del CMP están dedicadas a crear y propor cionar ambientes terapéuticos ideales, especializándose en atención integral (holística) y en cuidados médicos individualizados. Sus servicios ofrecen a los pacientes amplias posibilidades terapéuticas para el manejo de entidades clínicas como dolor de origen vertebral, fibromialgia, cefaleas, dolores de hombro y cuello, trauma deportivo, dolor articular, síndrome del túnel carpiano y prevención del riesgo cardiovascular y músculo esquelético, entre otros.(6)

En California, el Programa de Medicina Complementaria y Alternativa de la Universidad de Stanford (Complementary and Alternative Medicine Program at Stanford, CAMPS) desarrolló proyectos basados en los resultados de investigaciones que demuestran que el proceso de envejecimiento no corresponde a un inevitable declive, como se ha asumido tradicionalmente, sino que está influenciado de manera directa por la calidad y actitud que le imprima el individuo. En el CAMPS, la investigación sobre “envejecimiento exitoso” se concentra en las consecuencias de este proceso, en el mejoramiento de la autonomía y la calidad de vida de las personas ma yo res, y en las terapias que permitan dis minuir el impacto de las enferme dades cardiovasculares y músculo es que léticas. Además, el Programa bus ca definir la utilidad de las terapias al ter nativas y complementarias en el pro ceso de promoción de un proceso de envejecimiento próspero, para lue go promover su inserción en la prác tica médica y en las políticas de sa lud.(

Conclusión

Persisten interrogantes esenciales que deben ser respondidos con rigurosidad epidemiológica (por ejemplo, pre guntas sobre la seguridad y eficacia de algunas substancias y técnicas utilizadas en medicina alternativa o interrogantes relacionados con sus indicaciones), y es necesario mejorar el “contacto” de la medicina convencional con la base de evidencia que soporta el modelo bio- sico-social propuesto por las medicinas complementarias.(8)

Pese a ello, tanto en los países con capacidad científica y tecnológica consolidada como en aquellos que están por desarrollarla, se vislumbra continuidad en el fomento de pro gra mas educativos de medicina comple mentaria y alternativa en las escuelas de medicina, y la ampliación de la cobertura hacia las terapias complementarias por parte de los sistemas de salud. Este es tal vez el desenlace de un proceso que viene instaurándose desde el momento mismo en que un sector de la medicina optó por acoger un enfoque unidireccional, mecani cista, y demasiado especializado y tecnológico. Llenando espacios que la medicina convencional deja vacíos, las medi cinas complementarias y alternativas son capaces de reforzar el potencial de bienestar de sanos y enfermos, además de acrecentar y optimizar la capacidad que posee el ser humano para preservar su salud y curarse. La integración reciente entre las tendencias ortodoxa y alternativa de la medicina que se ha generado en Estados Unidos es el resultado de la demanda confirmada y creciente por este tipo de servicios, técnicas y productos. Este fe nómeno es responsable de que un grupo im portante de técnicas no convencionales como la acupuntura, el yo ga, las plan tas medicinales, las terapias manuales o el “biofeedback”, estén siendo utili za das, con renovado interés en con textos que van desde la conservación de la vitalidad hasta el tratamiento de un número cada vez

Nuevos Desarrollos en Medicina Complementaria: ¿El Comienzo del Fin de un Antiguo Debate?

mayor de enfer medades. Adicionalmente, están pre sentes como parte de una opción de estilos de vida saludable ligados a com portamientos crecien temente valo rados por la sociedad, tales como la promoción de la salud y el mejora miento de la calidad de vida.

En síntesis: la dinámica mundial sugiere que las barreras entre lo convencional y lo alternativo o complementario están cediendo, dando paso a una medicina integral que exige evidencia clínica e investigación sólida. Por ello, la presencia de la medicina complementaria en las organizaciones prestadoras de servicios de salud enriquecerá sus propuestas de valor a individuos y comunidades. Esta presencia, sumada a su incorporación al avance de la investigación y la educa ción médica, y a la formulación de nuevas propuestas de políticas públicas, será factor fundamental de dife renciación y ventaja competitiva en un mercado médico que ya cambió.

Referencias Bibliográficas

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2. Eisenberg et al. Trends in alternative medicine use in the United States, 1990-1997: results of a follow-up national survey. JAMA. 1998;280:1569-75.
3. What is complementary and alternative medicine. Disponible en: https://nccam.nih. gov/ Consultado octubre 2004.
4. What is mind/body medicine?. Disponible en: https://www.mbmi.org/ Consultado octubre 2004.
5. Rosenthal Center for Complementary and Alternative Medicine. Disponible en: http: //www.rosenthal.hs.columbia.edu/ Consultado octubre 2004.
6. What is complementary and alternative me dicine. Disponible en: https://www. compmed.umm.edu/ Consultado octubre 2004.
7. Complementary and Alternative Medicine program (CAM). Disponible en:https:// camps.stanford.edu/ Consultado octubre 2004.
8. Astin J, et. al. Mind-Body Medicine: State of the Science, Implications for Practice. J Am. Board Fam Pract 2003; 16:131-47.

Bibliografía

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• Cáceres E: Texto Práctico de Acupuntura Moderna. Cemat 1986. Guatemala 213 p.
• Guillaume M., Tymowski JC., Fiévet-Izard M: Que Sais-Je? L’acupuncture. Paris: Presses Universitaires de France. 1975, p.126.
• Vickers A. Recent advances Complementary medicine. BMJ 2000; 321:683.
• Wetzel M, Kaptchuk TJ, Haramati A, Eisenberg D. Complementary and Alternative Medical Therapies: Implications for Medical Education Ann Intern Med. 2003; 138:191-6.

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