Sexualidad de Adolescentes entre 15 y 17 Años

Escolarizados en Bogotá: Aspectos Sociodemográficos1

Sexuality in School Adolescents Ages 15 to 17 in the City of Bogotá; Sociodemographic Aspects

Marcela Ariza de Serrano*, Ivón Paola Guevara Marín**, Julia Teresa Toledo de Soto***, Liliana Oviedo Albán†, Clara López de Mesa Melo‡

Resumen

El propósito del presente estudio fue determinar la prevalencia del inicio de la actividad sexual penetrativa consensual de adolescentes entre 15 y 17 años de edad, relacionada con aspectos socio demográficos y factores como la estructura familiar y la religiosidad; con el fin de contribuir al conocimiento del comportamiento de los adolescentes escolarizados en nueve colegios de Bogotá, que han estado ex-puestos desde el inicio de su vida escolar al programa de Educación Sexual, formalizado por el Ministerio de Educación e implementado en Junio de 1993.

Se realizó un estudio analítico de corte transversal que utilizó una encuesta autodiligenciada en una muestra aleatoria de 733 adolescentes escolarizados de los cuales 52,2% eran varones y 47,8% mujeres, entre los 15 a 17 años que procedían de colegios oficiales, privados, religiosos, laicos, mixtos y de educación diferenciada. La prevalencia del inicio de la actividad sexual fue de 37,8% (n = 277) con una media de la edad de inicio de 14,6 ± 1,3 años. En este grupo 46,9% (n=130) manifestó no tener vida sexual activa actualmente. El inicio de la actividad sexual se observó al momento de contestar la encuesta con mayor frecuencia en los adolescentes provenientes de colegios oficiales, laicos y masculinos, con una diferencia estadísticamente significativa al compararlos con adolescentes provenientes de colegios privados, religiosos y femeninos (p<0,001). Los adolescentes que afirmaron no tener creencias religiosas, iniciaron más tempranamente su actividad sexual penetrativa (p=0,02), mayor en hombres que en mujeres (p<0,05) sin diferencia en edad.

Palabras clave: prevalencia, perfil de salud, conducta sexual, adolescente, escolarizado.

Abstract

The aim of the present study was to determine the prevalence of consensual penetrative sexual activity in adolescents in the ages 15 to 17 in the city of Bogotá, Colombia, relating to sociodemographic aspects and factors such as family structure and religious beliefs as a contribution to the knowledge of the behavior of adolescents at 9 schools where they have been exposed, from the start of their school life, to the Sexual Education program implemented by the Ministry of Education since June 1993.

An analytical descriptive cross study was completed by means of a self-answered survey in a randomized sample of 733 school subjects, 52.2% males and 47.8% females, 15 to 17 years old at public, private, religious, secular, and coed schools. Prevalence of the onset of sexual activity was 37,8% (n=277) with a mean age of 14,6 ± 1.3 years; 46.9% (n=130) of individuals in this group expressed that they did not have sexual activity at the time of the study. The start of sexual activity was more frequent in adolescents in the public, secular, and only-boys schools, with significant statistical difference as compared with private, religious, and only-girls schools (p<0.001). The adolescents in the study group that had earlier start of penetrative sexual activity (p=0.02) manifested not having religious beliefs, and the number was higher in males than females (p<0.05).

Key words: Prevalence, health profile, sexual conduct, adolescents.

La sexualidad en los adolescentes ha sido tema de estudio por par-te de diferentes disciplinas como la medicina en el área de la salud pública, la psicología, la sociología y la educación alrededor del mundo, con el propósito de entender o de intervenir sobre las implicaciones que el Inicio de la Actividad Sexual (IAS) a temprana edad, la exploración y los comportamientos generadores de riesgo aunados a los mensajes incongruentes acerca de la sexualidad por parte de los adultos, tienen sobre la salud de este grupo de población. En Colombia, al igual que en otros países, se ha reportado que el inicio de la actividad sexual penetrativa en la adolescencia es cada vez más frecuente y a más temprana edad, llevando a la presencia de embarazos no planeados, práctica del aborto como forma de regular la fecundidad,(1-4) contagio de enfermedades de transmisión sexual, abuso sexual, prostitución y abandono de los niños, las cuales afectan el desarrollo personal, familiar, social, económico y educativo de la sociedad en general.

Así mismo, se han estudiado los condicionamientos que llevan al adolescente a tomar la decisión de iniciar su actividad sexual, tales como la presión del grupo de pares, la influencia de los medios de comunicación, el enfoque y la estrategia de la educación de la sexualidad, sus características socioeconómicas y sus necesidades emocionales.(5,6) Otros estudios(6-9) han analizado factores de carácter familiar: estructura familiar, calidad de las relaciones entre sus miembros, estilo de autoridad ejercido en el hogar y la importancia otorgada a la religiosidad.

La educación sexual en el ámbito del sector educativo formal en Colombia, fue implementada mediante la Resolución 03353 de julio de 1993 y se hizo de carácter obligatorio para todos los colegios en 1994, con la ley 115 de Educación. Estas políticas nacionales buscaban promover en el individuo, la familia y la sociedad, la formación de actitudes y valores que propendieran por valorar la sexualidad, igualdad social de géneros, autonomía, responsabilidad, convivencia armónica, solidaridad y salud a través del desarrollo de los diferentes componentes del plan, tales como capacitación y formación, investigación, institucionalización, comunicación y servicios, estrategias de planeación intersectorial, coordinación y autonomía, descentralización y participación. Su objetivo era que el individuo comenzara a tomar decisiones responsables con respecto a su sexualidad, y que reconociera los derechos y deberes sexuales de sí mismo y de los otros.

A partir de 1997 los establecimientos educativos del país deberían haber comenzado la ejecución de sus “Proyectos Pedagógicos de Educación Sexual”, integrados al Proyecto Educativo Institucional –PEI-. De esta manera, la institución educativa se debía convertir en un ente facilitador que le permitiera al individuo crear espacios en los que pudiera socializar y explorar sus conocimientos tanto académicos como personales. El énfasis de sus propósitos no debía ser tan sólo el abordaje de los aspectos de la biología y la fisiología de la reproducción, sino también promover una educación para la vida y el amor, que además de sustituir las viejas concepciones de la sexualidad, fuera la base para incentivar mejores formas de comunicación entre la escuela y la familia ayudando al niño y al joven a ser conscientes y responsables de sus acciones.

Luego de 10 años de implementación de los diversos programas ordenados por la Ley, varios estudios (10) afirman que las relaciones sexuales penetrativas por parte de los adolescentes au-mentaron, y que la edad de inicio es cada vez más temprana. En los estudios revisados se evidencia la problemática que conlleva este tipo de comportamientos en la adolescencia, situación relevante expuesta en la en-cuesta de Demografía y Salud (2005) que expone que la conducta reproductiva de las adolescentes, es un tópico de reconocida importancia, no sólo en lo concerniente a embarazos no deseados y abortos, sino también en relación con las consecuencias sociales, económicas y de salud.

Respecto a la estructura familiar se ha encontrado que en los hogares de los adolescentes donde hay presencia de padre y madre, existe menor probabilidad de que los adolescentes tengan comportamientos de riesgo como la actividad sexual penetrativa, a temprana edad.(11-14) Se presenta una situación similar con los adolescentes hijos de padres o madres solteros y con aquellos que forman parte de familias reconstruidas, en donde la autoridad no se ejerce claramente, lo que permite un alto grado de libertad en su comportamiento sexual.(7)

Así mismo, el hecho de que las creencias religiosas en los adolescentes estén presentes, conlleva a que disminuya el riesgo de inicio de la actividad sexual, la cual se define como el conjunto de signos externos, frases, tradiciones y experiencias religiosas que se transmiten en el seno de cada familia, y que pueden llegar a determinar o configurar la religiosidad de los hijos.(15,16) En consecuencia, el objetivo del presente estudio fue determinar la prevalencia del inicio de la actividad sexual penetrativa consensual de adolescentes entre 15 y 17 años de edad, relacionada con aspectos sociodemográficos y factores como la estructura familiar y la religiosidad.

Metodología

Estúdio analítico de corte transversal. De 937 adolescentes de una cohorte expuesta al programa de Educación sexual, formalizado por el Ministerio de Educación e implementado en junio de 1993 (Ley 115 de Educación) se incluyeron en el estudio 733 adolescentes escolarizados de ambos sexos, estudiantes de nueve colegios de Bogotá, cuyas edades estuvieron comprendidas en un rango de 15 a 17 años. El tamaño de la muestra partió de la frecuencia del evento reportado en estudios previos que varía entre 30% y 35%, y con nivel de confiabilidad de 95% para un total de 918 adolescentes.

Procedimiento: del total de colegios adscritos a la Secretaría de Educación de Bogotá, se seleccionaron de manera aleatoria, seis colegios de cada categoría: mixto, femenino, masculino, oficial religioso, oficial laico, privado religioso y privado laico, para un total de 54 colegios, de los cuales se incluyeron en el estudio nueve colegios, teniendo en cuenta uno de cada categoría. Una vez seleccionados los colegios, se realizó contacto con las directivas institucionales de cada uno de ellos, solicitando su autorización para el desarrollo del estudio.

A los adolescentes seleccionados se les informó el propósito de la investigación, y se solicitó su consentimiento para participar en ella. A quienes aceptaron participar voluntariamente, se les entregó una carta dirigida a sus padres a través de la cual se les informó el propósito de la investigación y solicitó su autorización para que los adolescentes contestaran la encuesta. Las en-cuestas fueron aplicadas por los miembros del grupo de investigación.

Instrumentos: se diseñó un instrumento para ser auto diligenciado por los adolescentes escolarizados. Éste con-tenía información sobre: edad, sexo, estado civil, lugar de nacimiento, tipo de colegio (mixto, femenino, masculino, oficial religioso, oficial laico, privado religioso y privado laico), grado escolar, estrato, estructura familiar (biparental, monoparental, reconstruido, sin núcleo parental), edad de inicio de la primera relación sexual, actividad sexual no consensual, presencia de embarazos, número de compañeros y número de hijos. En relación con los padres se les preguntaba a los adolescentes la edad, el estado civil, la escolaridad, la ocupación y las creencias religiosas.

Métodos estadísticos: los datos se procesaron en el programa estadístico SPSS v15.0 mediante un análisis bivariado utilizando la prueba estadística Chicuadrado para proporciones entre la variable dependiente “inicio de la actividad sexual” e independientes las variables “socio demográficas”.

Se consideró significativo p<0,05, con 95% de confiabilidad.


1 Este estudio hace parte de una investigación que contempla factores que incluyen el perfil familiar (comunicación, conflicto, autoridad y creencias religiosas) relacionados con el inicio de la actividad sexual en la adolescencia, aprobado por la dirección de investigación de la Universidad de La Sabana en 2006.
* Directora Instituto de la Familia de la Universidad de La Saba-na. Correo electrónico: [email protected]
** Profesora Investigadora del Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana.
*** Profesora Catedrática del Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana.
† Profesora Catedrática del Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana.
‡ Profesora Catedrática del Instituto de la Familia de la Universidad de La Sabana.

Recibido: enero de 2008
Aceptado para publicación: febrero de 2008
Actual. enferm. 2008; 11(3):8-13

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