Ecografía en la Enfermedad Esplénica

Trauma esplénico

El traumatismo esplénico puede resultar en la laceración del parénquima con compromiso de la cápsula esplénica o sin él. Las fisuras esplénicas traumáticas pueden ser hipoecoicas o hiperecoicas con respecto al parénquima. Sin embargo, las laceraciones pueden permanecer ocultas en la ecografía y verse solo durante la cirugía. La disrupción de la cápsula esplénica resulta en hemoperitoneo.

La presencia de líquido periesplénico libre en un paciente traumatizado, sugiere una laceración esplénica. Un hematoma recién formado puede ser hipoecoico; los coágulos, hematomas parenquimatosos o los subcapsulares, son hiperecoicos. Como el hematoma organizado puede adoptar una apariencia más heterogénea, la ecografía Doppler es útil para distinguir un pseudoaneurisma esplénico en caso de trauma 48.

Otras imágenes esplénicas

Diversos procesos patológicos del bazo pueden producir diversas imágenes ecográficas 49-55 (tabla 2).

Características ecográficas de procesos patológicos del bazoEcografía de la vesícula y el árbol biliar

La ecografía es la modalidad inicial de elección para evaluar la vesícula y las vías biliares, debido a que la colecistitis es una causa frecuente de dolor abdominal y la colecistectomía sigue siendo una de las cirugías abdominales más frecuentemente realizadas.

El ultrasonido de la vesícula biliar y del árbol biliar representa una porción significativa del
volumen en muchas prácticas de radiología y sigue siendo el examen inicial, a pesar de que la resonancia magnética, la colangiopancreatografía por resonancia y la tomografía computarizada están siendo cada vez más solicitadas.

Los cálculos biliares tienen gran impedancia acústica y son muy ecogénicos. Los mayores de 4 mm de diámetro probablemente causan sombra acústica posterior. El demostrar la movilidad de los cálculos biliares es importante para distinguirlos de otras entidades, como pólipos, tumefacción o tumores 56.

Cuando la luz de la vesícula biliar está completamente ocupada por un gran cálculo o por
múltiples cálculos pequeños, la búsqueda de aire o de calcio en la pared vesicular es importante.

Esto puede ser resuelto mediante el signo WES (Wall-Echo-Shadow), que se refiere al complejo pared-eco-sombra, cuando una vesícula biliar está llena de cálculos. La pared de la vesícula biliar ecogénica sigue siendo visible como una estructura distinta debido a una fina capa de bilis hipoecoica que brilla ecogénicamente en la superficie de los cálculos biliares. La cual es seguida por la sombra posterior producida por el o los cálculos.

Colecistitis

Los hallazgos asociados con el diagnóstico de colecistitis aguda incluyen un espesor de más
de 3 mm de la pared de la vesícula biliar, signo de Murphy ecográfico positivo, distensión de la vesícula biliar, hiperemia de la pared de la vesícula biliar y fluido pericolecístico.

La colecistitis gangrenosa se define como necrosis de la pared de la vesícula biliar, que puede resultar de la inflamación prolongada o de procesos infecciosos; hay una asociación con la diabetes. Los primeros estudios sugieren que las estrías ecogénicas de la pared de la vesícula biliar son un indicador de necrosis 57-60.

Algunos de estos estudios sugieren que la ausencia del signo sonográfico de Murphy debe hacer sospechar una necrosis relacionada con denervación de la vesícula biliar. En diferentes estudios se ha demostrado que una pared vesicular muy engrosada (en el rango de 7 mm para gangrena y de 4 mm para colecistitis no complicada) y un recuento de células blancas superior a 15.000, deberían aumentar la sospecha de esta complicación 61-63.

La perforación de la vesícula biliar puede asociarse con colecistitis prolongada, pero también puede verse en el contexto de un trauma. Los hallazgos que pueden sugerir perforación incluyen un defecto focal en la pared de la vesícula biliar y la pérdida de su forma ovoide normal.

La colecistitis enfisematosa es rara y es causada por la rápida evolución de una infección de la vesícula biliar. Además de los hallazgos típicos de colecistitis aguda, se observan gases en el interior y en la pared de la vesícula biliar, con aparición de focos ecogénicos redondos y pequeños, con una sombra heterogénea posterior, en oposición a la sombra homogénea posterior causada por cálculos.

(Lea También: Ecografía del intestino)

Coledocolitiasis

Los cálculos dentro del conducto biliar aparecen como imágenes redondas y muy ecogénicas, con una sombra posterior común. Son ecográficamente similares en su aspecto a los cálculos de la vesícula biliar; la única diferencia es la disminución de la visibilidad de conductos biliares comunes, secundaria a una falta relativa de bilis circundante en comparación a la vesícula biliar.

En el tercio distal de la vía biliar, cerca de la ampolla de Vater, el gas intestinal limita la evaluación ecográfica. Estos dos factores contribuyen a la baja sensibilidad general para identificar el conducto biliar común, con gran dependencia del operador.

El síndrome de compresión biliar extrínseca, o síndrome de Mirizzi, es una complicación rara de la colelitiasis. Consiste en la obliteración del cuello de la vesícula biliar (bolsa de Hartmann) por un cálculo que causa una obstrucción mecánica extrínseca de la vía biliar.

Se puede presentar con una fístula colecistocoledociana o sin ella, y puede generar dolor, ictericia y, ocasionalmente, colangitis 64. Los hallazgos ecográficos incluyen la aparición de colecistitis aguda o crónica, con dilatación del conducto biliar.

Enfermedades malignas de las vías biliares

El carcinoma primario representa el 98 % de las neoplasias malignas de la vesícula biliar. El colangiocarcinoma es la enfermedad maligna más importante de las vías biliares y se clasifica según su ubicación. La ecografía por sí sola suele ser inadecuada para diagnosticar el colangiocarcinoma, por lo que se requieren otros estudios de imágenes 65.

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