Carcinoma de Vesícula Biliar: Material y Método

MATERIAL Y MÉTODOS

Estudio descriptivo, no experimental, retrospectivo, en el que se identificaron todos los casos de estudio anatomopatológicos realizados en piezas de biopsia o en vesícula biliar, enviados para estudio de anatomíapatológica, al departamento de Patología del Hospital Universitario del Caribe, de la ciudad de Cartagena, Colombia, en el periodo comprendido entre enero 1 del 2007 hasta el 30 de Marzo del 2010.

Se analizaron en segunda mirada todas las piezas de anatomía patológica, de vesículas biliares remitidas, independientes de la impresión clínica, ya fuese benigna o maligna. Se identificaron todos los casos con el diagnóstico confirmado de carcinoma primario de vesícula biliar, y son incluidos para la valoración, ya fuesen encontrados en biopsias, o en especímenes extraídos por cirugía abierta o por laparoscopia, realizadas por cualquier causa. Fuesen las cirugías electivas por cálculos biliares sintomáticos y/o cirugías urgentes por colecistitis aguda. Posteriormente, del archivo de historias clínicas del Hospital Universitario del Caribe, se obtuvieron las historias clínicas de los pacientes de los cuales se obtuvo la pieza con cáncer de vesícula biliar, para valorar características demográficas, como: edad, sexo, año de diagnóstico, procedencia, motivo de consulta, tiempo de sintomatología, impresión clínica intraoperatoria y hallazgos imagenológicos. Los datos se trasladaron a un formato preestablecido y se calcularon las tasas porcentuales.

RESULTADOS

Durante el tiempo evaluado se realizaron 538 estudios de vesícula biliar, ya sea a través de biopsias o extracción completa de la vesícula biliar, de los cuales en 10 casos (1.8%), se diagnosticó carcinoma de vesícula biliar. (Figura No. 1). No se realizó nuevo hallazgo de neoplasia en las piezas diagnosticadas previamente como benignas.

La tabla No. 1 Presenta los hallazgos de neoplasia en vesícula biliar, de acuerdo al año de observación.

Cáncer de vesicula biliar

9 piezas (90%) eran de mujeres, las cuales tenían 50.2 años de edad promedio, siendo el rango de 35 – 71 años. La paciente de 35 años de edad, tenía síndrome de Down. El único paciente masculino tenía 50 años de edad.

El 50% de los casos, eran de pacientes que residían permanentes en la ciudad de Cartagena.

El motivo de consulta que predominó en la mayoría de los pacientes fue el dolor abdominal (8 pacientes). La ictericia se encontró en 2 pacientes. El tiempo de evolución fue variable. Uno presentó un tiempo de evolución de 1 año y otro paciente, evolución de 15 días. El 90% de los pacientes, refirió tiempo de evolución inferior a dos meses.

En cuanto a la impresión clínica, teniendo en cuenta los hallazgos operatorios y de apoyo diagnóstico, en 6 casos (60%) se consideró carcinoma de vesícula biliar. En un caso (10%) se realizó apreciación clínica de piocolecisto más lesión hepática no especificada y en los otros tres (30%), se consideró presencia de colecistitis.

Pieza macroscópica. Paciente femenina. Edad 45

Cuando se realizó colecistectomía, en la mitad de los casos se realizó correctamente la impresión clínica de carcinoma de vesícula. Cuando fue remitida biopsia del tejido vesicular, en todos los casos la impresión clínica era correcta de carcinoma.

En 6 casos, la pieza vesicular o la biopsia, se acompañó de biopsia de hígado, en 3 casos estaba acompañando a la colecistectomía. En los casos que se recibieron biopsias de vesícula, siempre fue con impresión clínica de carcinoma de vesícula biliar metastático a hígado.

En cuanto al diagnóstico histopatológico solo un caso fue diagnosticado como carcinoma neuroendocrino. Los nueve restantes (90%) fueron adenocarcinomas bien y moderadamente diferenciados. Según la graduación mencionada tradicionalmente, no se encontró ningún caso confinado a la mucosa y solo hubo un caso con extensión a la capa muscular y serosa.

De los casos en los cuales se tomó biopsia de hígado, 4 estuvieron comprometidos con lesión metastásica confirmado por histología y en los dos restantes la biopsia hepática resultó negativa, sin embargo tenían estudios de imágenes con lesiones nodulares secundarias. Es decir que de los 10 casos con diagnóstico de carcinoma de vesícula, solo a 4 se les confirmó histológicamente la metástasis a hígado, sin embargo a la evaluación clínica e imagenológica, todos estuvieron en estadio 5 al momento del diagnóstico.

En cuanto a los estudios de apoyo imagenológicos, los resultados fueron sujeto de controversia.

En dos casos no se encontró información de la ecografía ni del TAC en la historia clínica (20%). En los restantes, en uno se describió una masa vesicular, en uno se describió vesícula distendida de paredes engrosadas y en otro una dilatación de la vía biliar, es decir, en el 30% de los cánceres se observaron hallazgos imagenológicos inespecíficos. En el resto de los casos no se identificó lesión en la vía biliar (50%). Sin embargo, si fue específica en describir las lesiones hepáticas secundarias respectivas.

En el TAC de abdomen, en 3 casos no se obtuvo información en la historia clínica (30%). En sólo dos pacientes se describieron lesiones sugestivas de malignidad en la vía biliar (20%). En el resto, los hallazgos fueron interpretados como masa retroperitoneal ganglionar (10%) y lesiones en cabeza de páncreas (10%). En tres casos no se describe vesícula biliar. En el caso del carcinoma neuroendocrino, al cual no se le realizó biopsia hepática, se observó el compromiso hepático a través de la ecografía y el TAC. En los casos que resultó comprometido el hígado confirmado por histología, éste siempre fue descrito en el TAC.

DÉJANOS TU COMENTARIO

DÉJANOS TU COMENTARIO

Please enter your comment!