El nervio facial extracraneano

El nervio facial, una estructura neural vital en el cuerpo humano, emerge del cráneo a través de una abertura ósea conocida como el conducto facial para luego extenderse hacia la cara y el cuello, cumpliendo una amplia gama de funciones esenciales. Sin embargo, su viaje no se limita al interior del cráneo; una vez fuera, el nervio facial continúa su curso en forma extracraneal, es decir, fuera del cráneo, antes de ramificarse y distribuirse en los músculos faciales y estructuras circundantes.

Resumen

El nervio facial sale a través del agujero estilomastoideo, el cual se encuentra localizado a una profundidad de 25mm desde la piel. Se dirige hacia adelante y afuera; discurre entre el vientre posterior del músculo digástrico, por fuera y el músculo estilohioideo por dentro, hasta penetrar en la glándula parótida donde se divide en dos troncos mayores: cervicofacial y temporofacial. Éstas a su vez se dividen en cinco ramas terminales que inervan los músculos de la expresión facial; ellas son: rama temporal, cigomática, bucal, marginal mandibular y cervical (Figura 13).

Nervio facial extracraneanoFigura 13

Durante su recorrido extracraneano, el nervio facial se encuentra en diferentes planos anatómicos de acuerdo a su localización. A su salida por el agujero estilomastoideo se encuentra a nivel de la glándula parótida; en la región frontal cruza profundo al plano muscular; en el arco zigomático se encuentra entre la fascia y el periostio, por ello en esta zona la disección quirúrgica debe ser más profunda para evitar su lesión. A nivel bucal se localiza superficial al plano muscular y a nivel mandibular se encuentra profundo al plano muscular (Figura 14).

El nervio facial extracraneanoFigura 14

Función del nervio craneal facial

El nervio craneal facial, también conocido como nervio VII, es una de las estructuras neurales más importantes del sistema nervioso humano. Como su nombre sugiere, este nervio emerge del cráneo, específicamente del tronco encefálico, y se extiende hacia la cara, llevando a cabo una variedad de funciones esenciales para la expresión facial, la percepción gustativa y la función del oído.

Inervación de los músculos faciales

El nervio craneal facial controla la mayoría de los músculos de la expresión facial. Esto incluye los músculos frontales (para elevar las cejas), los músculos orbiculares de los ojos (para cerrar los párpados), los músculos buccinadores (para sonreír o fruncir el ceño), entre otros. Esta función es crucial para la comunicación no verbal y la expresión emocional.

Transmisión de la sensación gustativa

A través de sus ramas, el nervio craneal facial también transmite información sensorial desde dos tercios anteriores de la lengua y el paladar duro. Es responsable de la percepción del gusto en estas áreas. Esto significa que cuando saboreas algo, parte de esa información es transmitida a través del nervio facial para ser procesada en el cerebro.

Control de las glándulas lacrimales y salivales

El nervio facial es vital para la producción y regulación de las lágrimas a través de su inervación de las glándulas lacrimales. También controla la producción de saliva a través de su influencia en las glándulas salivales submandibular y sublingual. Estas funciones son esenciales para mantener la humedad adecuada en los ojos y la boca, y para facilitar la digestión.

Reflejos estapedianos

El nervio craneal facial también participa en el reflejo estapediano, que es importante para la protección del oído interno. Este reflejo se activa en respuesta a sonidos fuertes y ayuda a reducir la transmisión de vibraciones al oído interno, protegiéndolo del daño por ruido excesivo.

Funciones vegetativas

Además de las funciones mencionadas, el nervio facial también está implicado en la regulación de funciones vegetativas en la cabeza y el cuello, como la dilatación pupilar y la contracción de los músculos del cuello.

Cualquier lesión o disfunción del nervio craneal facial puede tener consecuencias significativas, como parálisis facial, pérdida de la percepción gustativa en ciertas áreas de la lengua, sequedad ocular o bucal, y problemas con los reflejos del oído. Estas condiciones pueden afectar la calidad de vida de una persona y, en algunos casos, pueden requerir tratamiento médico o rehabilitación para recuperar las funciones afectadas.

5 ramas del nervio facial

El nervio facial, o nervio craneal VII, se divide en varias ramas que se extienden desde su origen en el tronco encefálico hacia diferentes regiones de la cabeza y el cuello. Estas ramas tienen diversas funciones y son vitales para el control de los músculos faciales, la sensación gustativa y otras funciones sensoriales y motoras.

1. Rama temporal (temporofacial o temporal superior)

  • Esta rama inerva los músculos de la región temporal, que incluyen el músculo frontal y el músculo orbicular de los ojos.
  • Controla los movimientos de la frente, como elevar las cejas y arrugar la frente.
  • Contribuye a la capacidad de cerrar los párpados y parpadear.

2. Rama zigomática (zygomaticofacial)

  • Esta rama controla los músculos de la región malar o zigomática, como el músculo orbicular de los ojos.
  • Participa en la capacidad de sonreír, fruncir el ceño y realizar otros movimientos de la cara.

3. Rama buccal (buccinatoria)

  • Inerva el músculo buccinador, que es el principal músculo de las mejillas y juega un papel importante en la masticación y la succión.
  • También controla otros músculos faciales en la región bucal, facilitando la expresión facial y el habla.

4. Rama marginal (cervicofacial o mandibular)

  • Esta rama inerva los músculos de la región mandibular y cervical, como el músculo orbicular de la boca y los músculos del cuello.
  • Contribuye al control de los movimientos de la mandíbula, la boca y el cuello, incluyendo la capacidad de abrir y cerrar la boca y la protrusión de los labios.

5. Rama auricular (postauricular o temporal inferior)

  • Esta rama suministra los músculos que se encuentran alrededor del oído, como el músculo auricular posterior.
  • Participa en movimientos específicos del oído y contribuye a la expresión facial general.

Estas ramas del nervio facial trabajan en conjunto para controlar una amplia gama de movimientos faciales y funciones sensoriales. Además de sus funciones motoras, el nervio facial también lleva información sensorial relacionada con el gusto desde la lengua y el paladar hasta el cerebro.

Cualquier lesión o disfunción en estas ramas puede afectar la expresión facial, la capacidad de comer y hablar, así como la percepción gustativa. Por lo tanto, su integridad es crucial para la función facial y la calidad de vida en general.

¿Dónde emerge el nervio facial en forma extracraneal?

El nervio facial emerge del cráneo a través de una abertura ósea llamada el conducto facial, también conocido como el conducto de Falopio. Este conducto se encuentra en el hueso temporal, específicamente en la porción petrosa del hueso temporal, que es una parte del cráneo ubicada en la base del cráneo, cerca de la oreja.

Después de emerger del conducto facial, el nervio facial se divide en varias ramas que inervan los músculos faciales, las glándulas y los tejidos circundantes. Estas ramas son responsables de controlar los movimientos faciales, la percepción gustativa, la producción de lágrimas y saliva, entre otras funciones importantes.

Es importante destacar que el nervio facial puede ser vulnerable a lesiones o compresiones a lo largo de su trayecto desde el tronco encefálico hasta su salida del cráneo. Problemas como la parálisis facial pueden ser el resultado de daños en este nervio, ya sea por trauma, infección, tumores u otras condiciones médicas.

¿Cuál es el par craneal más importante?

Determinar cuál es el par craneal más importante es un tema debatido, ya que cada uno de los doce pares craneales tiene funciones vitales y contribuye de manera única al funcionamiento del cuerpo humano. Sin embargo, el nervio craneal más ampliamente reconocido por su importancia es el nervio craneal X, también conocido como el nervio vago.

El nervio vago es esencial para una variedad de funciones autonómicas y viscerales, así como para la comunicación entre el cerebro y varias partes del cuerpo. Sus funciones son:

Inervación de órganos vitales: el nervio vago es el principal nervio par que inerva muchos órganos internos, incluyendo el corazón, los pulmones, el estómago, el intestino delgado y el intestino grueso. Controla funciones como la frecuencia cardíaca, la respiración, la peristalsis intestinal y la secreción gástrica.

Regulación del sistema nervioso autónomo: el nervio vago desempeña un papel clave en el sistema nervioso autónomo, ayudando a mantener el equilibrio entre el sistema nervioso simpático (responsable de la respuesta de “lucha o huida”) y el sistema nervioso parasimpático (que promueve la relajación y la digestión).

Control de la función vocal: el nervio vago inerva los músculos laríngeos, lo que permite el control de las cuerdas vocales y la producción de voz. Es crucial para funciones como el habla y la deglución.

Regulación de la frecuencia cardíaca y la presión arterial: el nervio vago ejerce un fuerte efecto inhibitorio sobre el corazón, disminuyendo la frecuencia cardíaca y la presión arterial en momentos de relajación y descanso.

Participación en la respuesta de relajación: el nervio vago desempeña un papel fundamental en la respuesta de relajación del cuerpo, contrarrestando los efectos del estrés y promoviendo la calma y la tranquilidad.

¿Qué controla el nervio craneal?

Los nervios craneales, también conocidos como pares craneales, son un conjunto de doce nervios que emergen directamente del cerebro o del tronco encefálico y están destinados principalmente a la cabeza y el cuello, aunque algunos también tienen proyecciones hacia otras partes del cuerpo.

Cada uno de estos pares craneales tiene funciones específicas y controla una variedad de acciones y sensaciones.

12 nervios craneales

1. Nervio olfatorio (I): controla el sentido del olfato, transmitiendo información sobre los olores al cerebro.

2. Nervio óptico (II): controla la visión, transmitiendo información visual desde la retina hasta el cerebro.

3. Nervio oculomotor (III): controla los movimientos de los músculos extrínsecos del ojo, especialmente los responsables de la elevación del párpado superior, la dirección de la mirada y el tamaño de la pupila.

4. Nervio troclear (IV): controla el movimiento del músculo oblicuo superior del ojo, que está involucrado en la rotación del globo ocular hacia abajo y hacia adentro.

5. Nervio trigémino (V): controla las sensaciones táctiles, térmicas y dolorosas de la cara, el cuero cabelludo, los dientes y las membranas mucosas de la boca y la nariz. También controla los músculos masticatorios.

6. Nervio abducens (VI): controla el movimiento del músculo recto lateral del ojo, que es responsable de desplazar el ojo hacia afuera (abducción).

7. Nervio facial (VII): controla los músculos de la expresión facial, la sensibilidad del gusto en la lengua y la producción de lágrimas y saliva.

8. Nervio vestibulococlear (VIII): controla la audición y el equilibrio, transmitiendo información desde el oído interno hasta el cerebro.

9. Nervio glosofaríngeo (IX): controla la sensibilidad del gusto en la parte posterior de la lengua, la sensación en la garganta, la producción de saliva y la función de algunos músculos de la garganta.

10. Nervio vago (X): controla una variedad de funciones autónomas, incluyendo la función cardíaca, la respiración, la digestión y la comunicación entre el cerebro y varios órganos internos.

11. Nervio accesorio (XI): controla los músculos del cuello, incluyendo el esternocleidomastoideo y el trapecio, que son importantes para el movimiento y la postura del cuello y los hombros.

12. Nervio hipogloso (XII): controla los músculos de la lengua, facilitando la deglución y el habla.

¿Qué pasa si se daña el nervio facial?

Si el nervio facial se daña, puede provocar una serie de síntomas y complicaciones que afectan la función facial y la calidad de vida del individuo. Las lesiones del nervio facial pueden ocurrir debido a diversas causas, que incluyen traumatismos, infecciones, tumores, cirugías y trastornos neurológicos. Por ejemplo:

Parálisis facial

La parálisis facial es uno de los resultados más comunes de una lesión en el nervio facial. Puede afectar un lado completo o parcial de la cara, resultando en una pérdida o debilidad de la capacidad para controlar los músculos faciales. Esto puede hacer que la cara parezca caída, con la incapacidad para cerrar un ojo, sonreír o fruncir el ceño en un lado.

Disminución o pérdida de la sensación en la cara

Dependiendo del sitio y la gravedad de la lesión, también puede haber una reducción o pérdida de la sensibilidad táctil en la cara del lado afectado.

Disminución o pérdida del gusto

El nervio facial es responsable de llevar las señales del gusto desde la parte anterior de la lengua hasta el cerebro. Una lesión en el nervio facial puede resultar en una disminución o pérdida completa del sentido del gusto en el lado afectado de la lengua.

Dificultades con la producción de lágrimas y saliva

El nervio facial también controla las glándulas lacrimales y salivales. Por lo tanto, una lesión en este nervio puede provocar sequedad ocular y bucal debido a una disminución en la producción de lágrimas y saliva.

Problemas con la expresión facial y las funciones cotidianas

La parálisis facial puede dificultar la comunicación no verbal y las interacciones sociales. Además, puede afectar funciones cotidianas como comer, beber y hablar.

Síntomas psicológicos y emocionales

La parálisis facial puede tener un impacto significativo en la autoestima, la confianza en uno mismo y la salud mental del individuo. Puede causar ansiedad, depresión y problemas de imagen corporal.

El tratamiento de una lesión del nervio facial depende de la causa y la gravedad de la lesión. Puede incluir terapia física, medicamentos, cirugía reconstructiva y técnicas de rehabilitación para ayudar a restaurar la función y mejorar la calidad de vida del paciente.

En algunos casos, la recuperación completa puede no ser posible, pero con el tratamiento adecuado y el apoyo, muchas personas pueden aprender a adaptarse y vivir una vida plena a pesar de las limitaciones causadas por la lesión del nervio facial.

Bibliografía

Nelson R. Temporal Bone Surgical Dissection Manual. House Ear Institute. Los Angeles. 1991.
May M. The facial Nerve. Thieme. New York. 2000.

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