Letras, Historia, Sociedad y Psicoanálisis

Académico Guillermo Sánchez Medina*

Introducción

E1 presente trabajo se refiere al psicoanálisis y a la historia, especialmente a los aconteceres humanos, a las motivaciones que producen el cambio, a los modelos de interpretación, a las ideologías y transformaciones sociales las cuales tienen que llegar a la aceptación del cambio con la creatividad. Todo esto está planteado con el modelo psicoanalítico.

La sociedad y el psicoanálisis tienen sus interpretaciones e intervenciones, a su vez el análisis histórico
psicoanalítico hay que realizarlo con la investigación de la personalidad del sujeto investigado.

En este trabajo se plantean las influencias del psicoanálisis en la sociedad, en la cultura, y en la educación; se hacen reconstrucciones de hechos y personajes, así también se alude al juego, a lo imaginario y a lo simbólico que puede llevar a la construcción de los conceptos en la sociedad actual. Es importante tener en cuenta cómo la tecnología se enfrenta al hombre, pero la misma no se puede enseñar únicamente a través de la informática , es adentrándose en ella, en un nuevo encuentro, como podemos crear con la imaginación del hombre algo nuevo.

La enseñanza en la época actual está dirigida por los computadores; sin embargo, el hombre irresponsable, puede desviar la enseñanza parcial izándola con la tecnología; por tanto, esto hay que tenerlo en cuenta porque tecnología, ciencia y humanidad deben estar al servicio del hombre. Estos son los aspectos a que se refiere este trabajo.

Historia y Psicoanálisis

El psicoanálisis y los aconteceres humanos
Saúl Friedlander en Historia y Psicoanálisis trae una serie de consideraciones que parten de ciertas preguntas: ¿Pueden las teorías freudianas arrojar una luz particular sobre temas para los cuales los métodos tradicionales del historiador son inoperantes, ya sea que se trate de movimientos mesiánicos o de homicidios colectivos de cacería de brujas o de éxtasis místicos, de prácticas de puericultura? ¿Proporciona el psicoanálisis al historiador la posibilidad de ensanchar el campo de su interés y de sus investigaciones? Las preguntas las iremos respondiendo a través de algunos intentos de análisis.

El tema de sociedad, cultura e historia unido al del psicoanálisis no puede estar aislado de la política, de la sociedad, de la filología, la pedagogía, la literatura y la estética. El mismo psicoanálisis ha tocado con estos temas adentrándose en la investigación de esos aconteceres humanos. Aún más, ninguna ciencia está aislada de la otra, las naturales no se apartan de las sociales.

El mismo psicoanálisis hace el análisis de las ciencias políticas, sociológicas, económicas y de la antropología, las que a la vez son contempladas con los modelos históricos: unas y otras tratan de encontrar analogías, motivaciones e identidades comunes en el proceso de evolución que implica una temporalidad con sus fases etapas y desarrollos en que el hombre y su acontecer son el centro.

Unas disciplinas tratan más de la reconstrucción del pasado individual y colectivo y todas tienden a poner el centro en el “porvenir”. Sin embargo, es el hombre quien en el transcurrir de su historia desplaza los aconteceres, los reprime, los niega y a la vez los descubre y redescubre, los replantea para luego clasificarlos o reclasificarlos y darles una nueva ordenación.

En el acontecer del ser humano nos encontramos de una u otra manera con los instintos, los deseos, las necesidades, los temores, los valores, el amor y el odio, el narcisismo, así como el altruismo y toda una serie de defensas, algunas veces actuadas en su inseguridad; jefes, gobernantes, líderes, héroes, no están exentos de psicodinamismos; por ejemplo, el héroe que convirtiéndose en víctima o mártir, busca luego la salvación de una masa. Este sería uno de los temas a desarrollar aplicando el psicoanálisis a grandes personajes que ha tenido la historia; sin embargo, esto ya está realizado por otros autores.

Motivaciones de cambio
El análisis aplicado al producto del hombre, como a su ideología, a la historia de lo imaginario o más específicamente de lo ideológico, político, filosófico, económico, social, implica aceptar que siempre nos enfrentamos a un cambio, el cual en ocasiones nos parece imposible, pero indefectiblemente las necesidades del hombre son las que lo mueven para romper con “establecimientos” que no le permiten ser, hacer y existir. Por ejemplo, las explicaciones con respecto a la violencia deben contemplarse en varias facetas:

1. Las que mueven y/o motivan al ser humano a la reacción primaria agresiva:

a) Abandono paterno, materno,
b) Frustración de cariño, alimento, protección.

2. El cultivo de la violencia estaría dado por la desigualdad individual y colectiva a nivel socioeconómico, cultural, educativo y de salud física y mental.

3. En el tercer nivel estaría el abandono, el cual estaría determinado por la falta de medidas socio-política-económicas en las que intervienen diferentes áreas geográficas; por su parte la falta de una buena educación cultural y moral.

De acuerdo con estos tres pasos tendríamos el producto en el cual también influyen básicamente los modelos de identificación del ser humano. Obviamente aquí está implícita la elaboración de los conflictos edípicos y preedípicos. Por su parte, la traducción de un modelo a otro no siempre es válida o factible porque las equivalencias no son operativas puesto que cada uno tiene sus bases distintas; por lo tanto semejanzas, coincidencias, paralelismos, correlaciones es algo que hay que estudiar con mucho cuidado, pero no implica que se puede llegar a un entendimiento, a una interpretación o explicación profunda.

Por ahora el paradigma explicativo psicoanalítico es el más completo para entender la conducta humana.

Friedlander con respecto al problema del status científico del psicoanálisis se refiere a que los analistas proponen una teoría semántica y cómo “( …) los síntomas del paciente y diversos aspectos de su comportamiento no son causados por talo cual acontecimiento o por una situación pasada, sino constituyen, más bien, un lenguaje que el paciente ha creado y que lo comprende; es función del analista interpretar este lenguaje, enunciar con claridad lo que el paciente dice, en cierto modo, en clave” (p. 36). Pienso que así el historiador tiene que analizar e interpretar tanto lenguaje y conductas manifiestas como las latentes.

Modelos de interpretación, las ideologías y las transformaciones sociales
Diversas escuelas psicoanalíticas pueden utilizar distintos modelos (20 ó más) para interpretar un hecho
histórico individual o colectivo; lo importante es no alejarnos del hecho incluyendo aquí el lingüístico.

Cuando nos referimos a la historia, a los hechos, a la conciencia y al inconsciente, nos encontramos que de ambas partes (consciente e inconsciente) existen zonas oscuras, momentos críticos, conceptos difusos, problemas provenientes entre el conflicto de la vida (la verdad y la mentira), la vida y la muerte; de una u otra manera nos enfrentamos a los principios básicos de placer-displacer, principio de realidad, compulsión a la repetición, de inercia (descarga de la excitación que produce tendencia a evitar toda excitación), principio de constancia (oposición al flujo libre de energía con un nivel bajo o constante de excitación para establecer una estabilidad), principio de nirvana (tendencia a reducir la constancia o a cero la excitación ).

Aquí es necesario diferenciar la monoideología de la multi o del pluralismo ideológico. Es de tener en cuenta que al ser humano se le pueden dar y hasta dictar leyes que le sujeten y le señalen sólo un camino de pensamiento, esto equivale a construirlo dentro de una tendencia monolítica a veces carente de libertad; sin embargo, el hombre no es tan tonto o ingenuo y siempre se rebela contra la dictadura y construye lentamente sus propios pensamientos que emergen en determinadas circunstancias con acciones a veces violentas, que lo desesclavizan y le dan libertad para pensar y actuar; es aquí donde surge la poli o multi o pluralidad de ideologías no sin pasar por épocas de sometimiento a un solo pensamiento porque éste le permite funcionar dentro de la colectividad con cierta seguridad de no ser rechazado y/o castigado con la segregación.

El psicoanalista sí es capaz de interpretar cómo el sujeto, por sus tendencias narcisistas e idealizaciones deformantes malignas, puede llegara “situaciones extremas” produciéndose actos violentos (homicidios, suicidios, genocidios, guerras por razones racistas, religiosas e ideológicas, con un fondo económico o por cambios de valores o migraciones defensivas). También se pueden presentar alteraciones y rupturas de estructuras dictatoriales para conseguir una mayor participación multi o pluralista para una mejor “convivencia” que implica una supervivencia adecuada y adaptativa.

Aquí es de observar los cambios sociales liberales. La explicación psicoanalítica a las diferentes transformaciones sociales puede conseguirse con el uso de diferentes modelos. Aquí se tiene en cuenta el contexto micro o macro-cultural (oriente, occidente, norte, sur, países desarrollados y en desarrollo).

Aceptación del cambio. La creatividad
Entonces, ¿cómo podemos resolver las consecuencias de aquellos deseos e impulsos sin reforzar el sentimiento de culpabilidad y castigo y sí reubicándose el hombre en el trabajo, respeto, responsabilidad, volviendo a crear (“recrear”) en la sociedad a nivel biológico (procreación), a nivel moral (re-ligándose, religión), a nivel cultural (creación, arte)? La respuesta radica en la aceptación de un cambio completo de actitudes sobreponiéndonos al narcisismo y a la omnipotencia así como a la desconfianza y sentimientos paranoides, para así poder entregarnos con amor a superar, reponer lo destruido fuera y dentro de nosotros.

Así es como podremos conquistar la contemplación de la vida y del hombre en forma bella. Para esto hay que cambiar, reordenar y volver a crear pensando en el “Yo” y en “nosotros”.

Entendemos la ciencia y el arte literario, arquitectónico, escultural, pictórico, poético como otra posibilidad de reencuentro, descubrimiento y reparación de lo destruido y de la expresión del mundo interno con sus conflictos, a la vez como una solución de otra dimensión beneficiosa para el individuo y la comunidad. He aquí otro potencial y solución del hombre en su conflicto: la creatividad y así la sobrevivencia.

El arte crea, recrea, cambia lo trágico, da la posibilidad de conocer y reconocer en y con una ilusión de una nueva realidad. En la mitología observamos cómo el hombre creó los dioses y ellos crearon nuevos mundos, nuevas posibilidades. De una ilusión surgió otra ilusión para poder vivir con mayor seguridad.

Aplicación del modelo psicoanalítico
Algunos historiadores que aplican el modelo psicoanalítico lo hacen sobre la familia, el matrimonio, la pareja, la sexualidad, la infancia, las diferentes edades, la religiosidad, la magia, la brujería, el miedo, los ciclos vitales, la violencia, la muerte, no sin antes pasar por la enfermedad, los rituales, los mitos con todo lo simbólico e imaginario. Todo esto con el fin de darle una explicación e interpretación a lo consciente y a lo inconsciente de aquellas manifestaciones del hombre y su sociedad.

Se le da el nombre de psicohistoria o historia psicosocial a la aplicación del psicoanálisis a la historia. Es de tener en cuenta que no todo es consciente, voluntario, racional en la historia del hombre, sino por el contrario, existe lo irracional, involuntario, inconsciente; lo importante es determinar la relación que hay entre hecho histórico consciente y la motivación inconsciente que se puede inferir del mismo, así como el estudio de la vida emocional inconsciente y de toda la dinámica mental.

¿Cuál es o son los métodos con que el psicoanalista se vale para el estudio de la historia? La respuesta es contemplando los hechos individuales y colectivos con el prisma de la psicodinamia y el inconsciente. Para esto algunos se valen de lo descriptivo, de lo intuitivo, integrando, complementando unos y otros modelos de distintas disciplinas, admitiendo leyes de historia y en la historia. De una u otra forma nos vamos a encontrar con descripciones, explicaciones e interpretaciones para comprender no solamente los hechos y fenómenos históricos, sino el comportamiento de los seres que hacen la historia.

El historiador psicoanalítico, como el psicoanalista en una sesión analítica, no debe excluir ni ignorar nada y debe estar alerta a todas las relaciones de lo observado (transferencia, ocurrencia, hechos) y de su mismo observador (vivencia, contratransferencia, intuición, interpretación).

La psicología del Yo trata de converger el análisis freudiano clásico con el culturista. Pienso que hoy día se habla más de puntos de convergencia y de divergencia y/o de los resultados del producto analítico por la aplicación de los multi-modelos que se aplican para entender a los diferentes fenómenos y aconteceres humanos. Los puntos de convergencia de los hechos obviamente tendrían que analizarse de acuerdo con los modelos que se han investigado.

De todas maneras existen modelos básicos como ser el edípico, la relación padre-madre-hijo, para entender, explicar e interpretar un acontecer histórico individual. Los hechos se concatenan uno a uno y se sobre determinan con una pluralidad de factores determinantes, es decir, hay varias causas y una sola no es suficiente para explicar todo el fenómeno; por ejemplo cómo un síntoma de actuación, un sueño, una decisión, un mito, una conducta, un acto fallido o un comportamiento está multideterminado. Si esto es así ¿cómo poder llegar a una sola raíz para extraer sus orígenes? La respuesta a este interrogante es que el conjunto de la función dentro del proceso en que se analiza es el que puede darnos la o las claves para entender los fenómenos.

Por su parte, la constelación psíquica inconsciente, desde el punto de vista histórico, hay que ubicarla en un momento funcional en que de una u otra manera el sujeto observador compara la acción y las reacciones de lo observado y vivido.

De una u otra manera el modelo estructural (Ello, Yo, Super-Yo) y el económico-tópico (carga contra carga, consciente-inconsciente), el dinámico (conflicto en la unidad de la fantasía inconsciente), son los marcos generales con que se trabaja metapsicológicamente en el análisis individual o colectivo para así entender el lenguaje, las reacciones sociales, económicas, culturales y artísticas. Lo que se observa muchas veces son los derivados manifiestos (neurosis, psicosis, psicopatías, perversiones colectivas). Uno de los objetivos del historiador psicoanalítico es el diagnóstico histórico para luego darle alternativas de soluciones a los conflictos o a los hechos negativos, es decir, aplicar medidas terapéuticas y preventivas.

Aquí surgiría una pregunta:
¿Cuál será la explicación para entender la pasada “perestroika”?, basada en la libertad, la mayor participación y el mejor vivir (por necesidad; es decir idea de identificación).

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