Letras, La Medicina en Latinoamérica

Alberto Cárdenas Escouar
Académico

En 1993 la Asociación Latinoamericana de Academias Nacionales de Medicina (ALANAM) cumplió veinticinco años de labores, como organismo regional integrado por los más altos cuerpo consultivos de los gobiernos, en materias de salud, investigación, ética y educación médica.

En efecto, el 13 de junio de 1968, en Lima se efectúo la Primera Reunión de Trabajo, auspiciada por la Academia Nacional de Medicina del Perú, cofundadora de ALANAM y una de las Academias que han contribuido con mayor entusiasmo y con más altos aportes científicos. Por ello en esta ocasión queremos rendir un tributo a la Medicina Peruana y un testimonio de gratitud a su Academia por la amable hospitalidad brindada en aquella reunión y en varias otras, a lo largo de nuestra vida institucional.

Un año antes, se había constituido formalmente la Asociación en sesión especial de la Academia de Colombia con asistencia de los Embajadores de los países fundadores y siendo entonces Presidente de esa Academia Gonzalo Esguerra Gómez, eminente radiólogo a cuya acertada iniciativa se debió la creación de ALANAM. La idea había sido escogida con decisión por las siete Academias originales y hoy el organismo comprende once, a saber: Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela.

La Asociación tiene un Presidente que se designa en forma rotatoria cada dos años y que junto con el Consejo Directivo formado por todos los Presidentes académicos asume la coordinación de los estudios de uno o más temas elegidos para el bienio. Los dos primeros, tratados en la reunión de 1968 en Lima, fueron “Crecimiento Demográfico” y “Cáncer”. Hasta el presente se han analizado las más importantes áreas de la salud pública, de interés común en la región.

Eminentes personalidades de la medicina, con prestigio internacional, han participado en este esfuerzo. Tan sólo como ejemplos mencionaremos, con referencia a las actividades iníciales, al maestro de la Psiquiatría peruana y latinoamericana, Honorio Delgado, bajo cuya sabia orientación se efectuó la Primera Reunión de Trabajo en Lima; Marcial Quiroga, destacado dermatólogo, escritor e historiador argentino; los chilenos Amador Neghme y Hernán Romero, quienes dedicaron sus vidas meritorias a la investigación ya la docencia de la salud pública; y en tiempos recientes Rodolfo V. Tálice, hasta hace muy poco Presidente de la Academia del Uruguay, cuyos profundos estudios antropológicos son universalmente conocidos.

La Academia Uruguaya será sede este año de la XII Reunión Directiva, destinada a formular las conclusiones y recomendaciones del estudio sobre “Problemas Médicos y Sociales en la Gerontología”.

El autor de la presente información ha tenido el honor de servir como secretario de ALANAM durante los pasados cinco lustros, en los que ha gozado la fortuna de recibir enseñanzas de los más destacados exponentes de la Medicina en América Latina, así como el estímulo de la amistad que ha caracterizado los intercambios profesionales y académicos de nuestra Asociación. Por ello quiero mencionar una circunstancia de alto significado para mí en la labor de estos años, como es el haber compartido las tareas de la Secretaría con el Académico peruano Jorge Voto Bernales, de merecido prestigio en el campo de la Neurología, tanto en su país como en el ámbito internacional.

En julio del año pasado se efectuó en Buenos Aires un seminario organizado por la Academia Argentina, el Ministerio de Salud y la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), con la participación de los Presidentes y Expertos de las once Academias. El tema tratado fue “Calidad y costo de la Atención Médica” y las deliberaciones se caracterizaron por el énfasis sobre el concepto integral humanístico y ético de la Medicina.

Son afortunados estos pronunciamientos de las más altas autoridades de la profesión, en momentos en los que no es raro escuchar en otros medios de sociedades de consumo, expresiones tales como “industria de la salud”, “industria médica”, “mercado de servicios”, etc. Tales enfoques resultan insólitos para un profesional formado en la tradición de servicio, definida lúcidamente en el juramento hipocrático y en la plegaria de Maimónides y extendida a través de las antiguas culturas judío cristiana y árabe, el humanismo renacentista, la concepción integral de la investigación representada por Claude Bernard en el siglo XIX y prolongada hasta el presente siglo por la influencia francesa, entre otras, en las escuelas médicas de nuestros países latinoamericanos.

Sin menoscabo de los aportes de las nuevas tecnologías, se observa un consenso en los informes del referido seminario, en el sentido de dar el lugar debido de permanencia al concepto del HUMANISMO en la Medicina, con la tecnología a su servicio y preservando la insustituible relación personal médico-paciente.

Finalmente quiero señalar que todos los trabajos de la Asociación han sido comunicados a los gobiernos, en cumplimiento de las funciones propias de las Academias y han sido ampliamente publicados en los diversos órganos informativos de estas Corporaciones.

Alberto Cárdenas Escovar
Secretario Permanente
ALANAM

DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!