Aclaración sobre etiología del dolor crónico

De alta ocurrencia en la consulta es el dolor crónico articular, o muscular, frecuente en personas sobre la cuarta década de la vida, aparecido sin causa visible desencadenante.

Archer y Allen2 escribían a principios del siglo:

“Las fuerzas del anatomopatólogo, del neurofisiólogo, del farmacólogo y otros investigadores deben unirse a las del clínico, para llevar algún día al hombre a comprender plenamente la naturaleza de su eterno y humillante problema: el dolor. A finales del siglo XX, aunque logradas extraordinarias conquistas en este diario problema de todo médico, quedan grandes y casi insolubles incógnitas que hacen escribir a Herbert Ripley3, profesor de medicina de la Universidad de Washington, Seattle “a causa de su especial significación e importancia y a causa de las numerosas enfermedades en que es un síntoma capital, el dolor viene a ser un reto a la perspicacia diagnóstica y no pocas veces una burla a la precisión científica”.

Hasta la actual generación médica el dolor se considera como una sensación primaria dependiente de la acción de un estímulo de cierta intensidad sobre las terminaciones sensitivas específicas, sensación que es conducida a lo largo de vías fijas hasta llegar a la conciencia. Hoy se reconoce de especialísimo valor el factor psíquico, el cual según Michell y Head4 debe tomarse en alta consideración sin exceder su ponderación reservando al dolor somático la importancia que merece.

En el caso del dolor lumbar, si bien pueden confluir aspectos psicógenos alrededor de los cuales pretende justificarse la importancia diagnóstica muchas veces,  es cierto también que en alto porcentaje obedece a trastornos osteoarticulares primarios o secundarios, no siempre detectables por los métodos convencionales. Igualmente pueden corresponder a reflejos de problemas localizados en áreas circunvecinas, todo lo cual origina la dificultad para determinar una terapia adecuada y suscita la frecuente ocurrencia de pasear un paciente por los consultorios de las especialidades afines.

En la mayoría de casos revisados por gamagrafía, se ha logrado determinar un diagnóstico adecuado, permitiendo así una oportuna terapia.

Detección precoz de infecciones óseas y articulares

Con frecuencia, especialmente en niños, se presenta el dolor agudo e intenso de un miembro sin causa evidenciable, tenaz y persistente a pesar de la medicación suministrada.

La ausencia al principio de signos locales de inflamación, de síntomas generales de infección y la carencia de ciertas peculiares características orientadoras impiden un oportuno diagnóstico, lo cual dilata la iniciación de una adecuada terapia.

En caso de osteomielitis hematógena o de artritis séptica de causa endógena en la fase inicial, no siempre son característicos el aumento de temperatura local, la hipercoloración de la piel, los signos generales de infección, etc., siendo con frecuencia el dolor la única manifestación de alarma.

En muchos casos de osteomielitis hematógena aguda, el único síntoma inicial es el dolor persistente sobre una región metafisiaria y muchas veces uno difuso en todo un miembro o una articulación.

Por un lapso de tiempo, a veces varios días, el dolor y mínima limitación funcional pueden ser las únicas manifestaciones de una artritis séptica. La radiografía en esta primera etapa de la infección no aporta generalmente cambios de significación diagnóstica, siendo precisamente aquí, donde la gamagrafía resulta de extraordinaria utilidad, pues detecta pequeñas áreas de necrosis, resultado de pequeñas tromboembolías e inflamación local.

Evolución de lesiones

Sin los inconvenientes que ofrece el abuso de los Rayos X, con gamagrafía pueden practicarse efectivos controles sobre evolución de lesiones, particularmente osteoblásticas o de tipo tumoral. Con la visión panorámica de conjunto pueden detectarse siembras a distancia de lesiones, o extensión local de las mismas con gran precisión. En caso de lesiones infecciosas, óseas o viscerales, pueden determinarse alternativamente el grado de progreso o regresión.

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