Lepra Conyugal

Lepra Conyugal

Barranquilla. La lepra conyugal es poco frecuente, requiere varios años de convivencia para presentarse en el segundo cónyuge y es más común cuando el caso primario es lepromatoso, según dermatólogos de la ciudad; cuando un cónyuge es paucibacilar su pareja no desarrollara lepra multibacilar.

El objetivo de la investigación fue el de determinar la ocurrencia de lepra entre cónyuges y precisar las características de la enfermedad en el caso índice y en el secundario. Se estudiaron sus características en una zona de la Costa Caribe colombiana (Departamento del Atlántico), durante 1980-2000, a través de la revisión de las historias clínicas del Programa Control de Lepra, del examen clínico y de entrevistas con los afectados.

Se encontraron veintiséis parejas con lepra conyugal, que representan el 5,4 % de los casos diagnosticados durante el periodo, con edades entre 20 y 89 años. El 65,4 % de los casos índices fueron hombres y veintidós (84,6 %) lepromatosos; dos tenían lepra indeterminada y dos tuberculoide. Los casos secundarios fueron tuberculoides en su mayoría (42,3 %) y, en conjunto, 61 % paucibacilares. Ningún caso de índice paucibacilar se asoció con lepra multibacilar en el cónyuge. Sólo dos parejas tenían consanguinidad. Ninguno de los cónyuges llegó enfermo al matrimonio y su convivencia entre la aparición de la enfermedad en el caso índice y el secundario, varió entre cinco y cuarenta años. La convivencia de los cónyuges varió entre cinco y cuarenta y cuatro años. Las discapacidades se presentaron con mayor frecuencia en los pies y fueron más graves en los casos índices lepromatosos, con enfermedad de larga evolución, que en los secundarios, porque éstos fueron paucibacilares con mayor frecuencia y se detectaron cuando su enfermedad tenía menor tiempo de evolución. (Para más información sobre lepra, recomendamos la lectura del suplemento No. 2 del Tensiómetro).

Meléndez E, Fuentes J, Rodríguez G. Lepra conyugal. Rev Salud Pública (Bogotá). 2006; 8 (S1).