Entrevista con el Dr. Tomás García Angulo

“Nada sin sobre-esfuerzo
vale la pena para lograr
las metas”.
Doctor: JUAN MANUEL CHIRIBY F. *
* Profesor Asociado Cirugía.
Facultad de Odontología.
Universidad Nacional de Colombia.

Es verdaderamente placentero para la Revista ODONTOLÓGICA MAXILOFACIAL presentar en esta sección al Doctor TOMAS GARCÍA ANGULO, uno de los más importantes y reconocidos pioneros de la Cirugía Oral y Maxilofacial en Colombia.


El Dr. Tomás García Angula (Izq. )
dialogando con el director científico de la revista, Dr. J.M. Chiriby.

El Dr. Tomás García inicia su intervención diciendo:

La cirugía Maxilofacial en Colombia tiene la fortuna de estar al mismo nivel de la que se practica en los países de avanzada científica, me refiero a los Estados Unidos y Europa. Teniendo en cuenta las dificultades presupuéstales de nuestras instituciones docentes, las dificultades para importación de equipos, materiales, instrumental, libros y revistas, nuestros cirujanos tienen una formación básica y científica tan profunda que los resultados funcionales y estéticos de sus intervenciones no dejan nada que envidiar a los obtenidos por los mejores especialistas del mundo.

P.- Dr. García. ¿Cómo se ejercía la Cirugía Maxilofacial en el año 1945?

R.- En ese año yo iniciaba mis estudios de odontología en la Universidad Nacional en Bogotá. Se hablaba de la Cirugía Oral o Bucal como una Especialidad de la Odontología pero se desconocía el término de Maxilofacial. No existían los Profesionales dedicados únicamente a la Cirugía, pero sí Odontólogos que aparte de su ejercicio general, habían recibido entrenamiento básico en Cirugía y medicina oral. La cirugía se ejercía básicamente en los consultorios con muy escasa participación del Odontólogo en el trabajo Hospitalario.

Recuerdo muy bien al Profesor Alfredo Bárcenas, un profundo conocedor de la medicina oral y pionero de la Cirugía quien penetraba en el campo de la traumatología y oncología. Tenía una magnifica biblioteca que creo la donó a la U. Nal.

En el campo de la Exodoncia quirúrgica y de la cirugía dentoalveolar recuerdo muy bien al Dr. Vicente Plata Z., (quien con un hermano suyo inició la historia del boxeo profesional en Bogotá). El Dr. Alberto Barriga que tenía su consultorio en la esquina donde hoy se juntan la Av. Jiménez con la Calle 13, altos del Café Colonial, en donde se aspiraba el aroma del mejor café que los Santafereños degustaban y compraban molido para llevar a casa.

Pero hablemos de los Profesores de la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional, quienes son en verdad los creadores de una nueva escuela de cirugía y de quienes recibimos la formación básica y científica y los principios que aún practicamos quienes fuimos sus discípulos y estamos dedicados a esta Especialidad. El Dr. José Rezk B. con entrenamiento en los Estados Unidos y Dr. Jorge Convers en Paris. Con estas dos escuelas tuvimos la fortuna, los estudiantes de Odontología de recibir una excelente capacitación para el ejercicio de la cirugía dentoalveolar y quienes ya estábamos interesados en la Especialidad, de recibir de ellos bases más profundas, su apoyo y guía para lograr más adelante el hacer de la Cirugía una de las Especialidades reconocidas en Colombia.

Por muchísimos años el Dr. Jorge Antorveza dirigió la Clínica de Exodoncia de la Universidad y los principios quirúrgicos que inculcó aún son valederos en el diario ejercicio de nuestra profesión.

P.- Dr. García. ¿En esa época de qué medios diagnósticos disponían Uds. para efectos de lograr la evaluación prequirúrgica de los pacientes?

R.- El más importante era lógicamente el criterio del examen clínico integral del paciente que sigue siendo el pilar del ejercicio profesional. El laboratorio clínico era muy limitado pero de mucho valor y desde las aulas universitarias, el Prof. Fernando Schonnewoolf en su práctica de laboratorio nos enseñaba a practicar e interpretar exámenes de sangre y orina (cuadro hemático, glicemia, etc.) No hablar de cultivos y antibiogramas porque aún no disponíamos de antibióticos. La radiografía había logrado colocarse en un lugar de preferencia, gracias a las técnicas e innovaciones científicas que lograba el investigador Prof. Álvaro Delgado Morales. La radiología en Colombia debe guardar una profunda gratitud al Dr. Delgado y la Odontología recordarlo siempre no sólo por sus contribuciones científicas sino por la defensa de la profesión y su contribución a la reglamentación en las arduas luchas en el Congreso. Fue él un formador de Odontólogos y el fundador y primer Decano de la Facultad de Odontología de la U. Javeriana.

P.- Dr. García. Cuéntenos ¿qué anestesia usaban para los procedimientos quirúrgicos. Hay alguna anécdota que Ud. recuerde?

R.- En las Clínicas de la Facultad ya se usaba de rutina el cartucho cook para la anestesia local y era el Dr. Antorveza quien nos enseñaba las técnicas de Anestesia local por “Infiltración y Conductiva”. Pero también se usaban soluciones anestésicas preparadas por los farmaceutas en base a soluciones de cocaína con los riesgos de toxicidad. Recuerdo las pequeñas tabletas que había que disolver. ¡Qué riesgos!

El Dr. Jorge Covers en la Clínica de la Facultad y en su Consultorio de la calle 17, practicaba Exodoncias, especialmente en niños, bajo “Anestesia General” con Cloruro de Etilo. Con una máscara que en la parte superior tenía dos perforaciones en donde se colocaban las ampolletas de Cloruro, la aplicaba sobre boca y nariz, rompía la ampolleta produciendo un estado de inconciencia que él con gran destreza aprovechaba para hacer las extracciones.

En el año 48 el Dr. Juan Marín, anestesista, que más tarde recibió el titulo honoris causa, de Médico, por su aporte a la anestesia general, iniciaba en la Clínica de la Facultad unas demostraciones de Anestesia General, con Cloroformo, Eter y Oxido nitroso. Al demostrarnos cómo se debía aplicar la máscara con frecuencia se quedaba dormido.

El Dr. Guillermo Mayoral, pionero de la ortodoncia en Colombia con su hermano José, ensayaba una inyección que con una aguja angulada y gruesa se colocaba entre el diente por anestesiar y la papila, para con un golpe de martillo hacerla penetrar entre el diente y la membrana periodontal.

Aún guardo el recuerdo del ligero dolor.

P.- Con estos elementos ¿qué procedimientos se realizaban a nivel de la Clínica de la facultad?

R.-Básicamente los procedimientos de la Cirugía Oral y Dento-Alveolar, Exodoncias quirúrgicas de Incluidos, Exodoncias Múltiples con Alveolectomías. Esto hoy no lo hacemos pues el hueso es del paciente y el diente es el nuestro. Creo que hicimos mucho daño con las alveolectomías ayudando a la pérdida del reborde alveolar. Se realizaban drenajes intra y extraorales.

P.- Dr. García. ¿Si consideramos las limitaciones en el manejo de estos agentes anestésicos, más el grado relativo de dificultad para realizar estos procedimientos en las clínicas quirúrgicas de la Facultad, los procedimientos mayores dónde y cómo se realizaban?

R.- La Cirugía Oral o Bucal o Dentoalveolar se realizaban bajo Anestesia local en la Clínica de la Facultad y en los consultorios particulares. Como ya lo mencioné los Doctores José Rezk, Jorge Convers y Jorge Antorveza hacían las demostraciones, dirigían y supervisaban las intervenciones de los estudiantes e iniciaban la formación de “Especialistas” formando Monitores, Instructores y Profesores. La Cirugía Mayor o Maxilofacial no era aún una especialidad, pero los profesores ya mencionados trabajaban en ocasiones colaborando con otros especialistas médicos en el manejo del trauma facial y de tumores de la cavidad oral. No existía mucha facilidad para que al Odontólogo se le dieran turnos en las salas de cirugía de los Hospitales o Clínicas.

P.- Dr. García. ¿Con qué elementos mecánicos o eléctricos trabajan la Cirugía en la década del 50?

R.- Ya existían las Unidades Eléctricas, que todavía funcionan en las Facultades, con baja velocidad. Pero por ejemplo en la Guerra de Korea, en los puestos de avanzada y primeros auxilios, teníamos la ingeniosa máquina de pedal, pieza de museo, con la cual se practicaban los tratamientos Odontológicos y lógicamente los quirúrgicos. Exodoncias quirúrgicas. Ostectomias, Perforaciones para Osteosíntesis en tratamientos de fracturas, etc. Eran los años 51 al 53.

P.- Dr. García. Cuéntenos ¿ Ud. con qué criterio y cómo se realizaban los tratamientos de las infecciones de los maxilares?

R.- Los criterios y principios de los tratamientos de las infecciones creo que son los mismos que conocemos por la historia de la medicina. Sólo que la odontología que ha evolucionado cogida de la mano con la ciencia, ha usado en el tiempo y momento oportuno todos los medios diagnósticos y terapéuticos para tratar las enfermedades e infecciones de los maxilares.

Tendríamos que dividir el tratamiento en base al conocimiento y empleo de sulfas y antibióticos. Antes y después de ellos.

La incisión y drenaje de abscesos, flegmones, osteomielitis, etc., también considerando las que se hacían antes de conocer los beneficios de la anestesia local y general y en la época actual con las ayudas de laboratorio, facilidades de hidratación y nutrición del paciente.

Me pone Ud. Dr. Chiriby en un aprieto al tener que mencionar remedios o tratamientos caseros. Empleos de hierbas, tradición de nuestros antepasados, para hacer infusiones, “emplastos”, con caléndula, sauco, árnica, el uso de los mercuriales, la aplicación de panela raspada en las úlceras o fístulas de maxilar causadas por osteitis, osteomilitis, etc. Nos decían: “la panela por un proceso químico que libera alcohol, limpia la herida y favorece la granulación”.

P.- Dr. García. ¿Cuáles eran las complicaciones más importantes y de mayor incidencia dentro de las clínicas de la Facultad en el área quirúrgica?.

R.- Los principios quirúrgicos y las técnicas que nos enseñaba hacían poco frecuentes las complicaciones. Debe recordarse que la clase social de los pacientes era muy baja y por lo tanto su estado general y desnutrición eran factor de riesgo. Talvez lo más frecuente en el postoperatorio el dolor propio de la Alveolitis, que hoy está casi controlada con el mejor manejo del tejido óseo y la conservación del coágulo principalmente. Las hemorragias, también causadas a veces por mal manejo; por parte del estudiante, de los tejidos y la falta de suturas que no se usaban de rutina en las exodoncias. En las Intervenciones bajo anestesia general, en cirugía general, no se empleaban los líquidos como hoy en día, lo cual causaba una deshidratación del paciente que ocasionaba con alguna frecuencia una Parotiditis. Parece que el resecamiento en la mucosa oral permitía un ascenso de la flora bacteriana propia de la cavidad oral, por un conducto de Stenon dilatado, a la Parótica con el resultado de una Parotiditis infecciosa.

La Angina de Ludwing, no muy frecuente gracias a Dios, pero de alto riesgo, que requería amplias incisiones submandibulares.

P.- Dr. García. ¿Cómo se iniciaron los Servicios de Cirugía Maxilofacial en Colombia?

R.- Hice mis estudios de postgrado en Medicina y Cirugía Maxilofacial en Northwestern University en Chicago. La práctica Hospitalaria en Passavan Memoral Hospital y Cook County Hospital con un servicio conjunto con la universidad de Illinois.

Un año de Residencia en Anestesia General en Carie Memorial Hospital un Champaing-Urbana. Illinois. Mi compromiso con estas Universidades era el de regresar a Colombia y hacer docencia, para lo cual me seguirían prestando apoyo. Al regresar a Colombia en 1962 presenté un Programa para Residencia en el Hospital Militar Central que fue aprobado por el Ministerio de Defensa y posteriormente por la Asociación Colombiana de Facultades de Medicina y Odontología. El programa con una duración de tres años se inició con el Dr. Jorge Vidal Márquez, luego el Dr. Luis Alberto Campos; para fortuna mía y de la profesión, pues su dedicación al estudio permanente, su responsabilidad profesional y su vocación docente los coloca hoy en día en la cúspide de la Especialidad y como formadores de las nuevas generaciones.

Se recibió luego al Dr. Guido Cano, quien venia de Bolivia y se quedó, terminada su especialidad en la docencia en la U. Javeriana. Por la misma época y con la colaboración de los hermanos Efraín y Jaime Rueda Argüello, el Dr. Eduardo Rodríguez, el Prof. Enrique Botero Marulanda y Jaime Quintero Esguerra, que tenían bajo su dirección el servicio de Ortopedia del Hospital san Juan de Dios, se me brindó la oportunidad de iniciar el Servicio de Cirugía Maxilofacial, como adjunto al de Ortopedia y Traumatología dando así paso al manejo del Trauma Facial por nuestra especialidad. Colaboraba así la Universidad Nacional para la formación de los nuevos Odontólogos que debían rotar por ese servicio.

El Prof. Waldemar Wilhlem, con su escuela alemana, iniciaba también la formación de Especialistas en el Hospital San José.

Por allá pasaron los Drs. Alfredo Villamarín, Jairo Duque Calderón, Juan Manuel Chiriby y otros que hacen hoy honor a la especialidad.

Tuve también la suerte de ser invitado por las Universidades de Antioquia en Medellín y la de Cartagena, para colaborar en la elaboración de los programas de Postgrado y hospitalarios con base a la formación de Especialistas. Cabe aquí hacer no solamente mención sino exaltar el valor profesional y científico de los Drs. Jairo Isaza Cadavid y Jorge Restrepo en Medellín y de los Drs. Buenaventura y Ulloa en Cali, ligados muy estrechamente a la historia de la Cirugía Oral y Maxilofacial en Colombia. El Dr. Jairo Isaza con su profundo conocimiento de la Terapéutica llegó a dirigir éste Departamento en la Facultad de Medicina, de la Universidad de Antioquia.

Me retiré del Servicio Activo del Ejército, como Coronel y del Hospital Militar en 1969, para aceptar la Decanatura Académica de la Facultad de Odontología de la Universidad Javeriana y el Dr. Wilhlem se retira de San José para dirigir el servicio del Hospital Militar continuando la formación de Especialistas en ese centro hospitalario.

Es bueno recordar, al hablar de Hospital Militar que el servicio se inició, a mediados de 1954, en la sede del viejo Hospital en San Cristóbal, con el nombre de Cirugía Oral y que durante mi permanencia en los Estados Unidos, lo manejó y lo ayudó a trasladar al Nuevo Hospital d Dr. Merchán Z. servicio que con el nuevo curriculum aprobado tomaría el nombre de Maxilofacial.

P.- Dr. García. ¿Qué importancia de dieron las Facultades de Odontología al desarrollo de la Cirugía Maxilofacial a nivel Hospitalario?

R.- La Universidad Nacional, como lo mencioné impulsó los Servicio en el Hospital San Juan de Dios y La Misericordia día en Bogotá, más con miras a la rotación de estudiantes de pregrado; igual Hospital de San José. En Medellín también se tenía un servicio permanente con el nombre de Policlínica, pero en realidad ninguna de las Facultades de Odontología ha tenido un programa aprobado para la formación de Especialistas en Maxiofacial como existen en Estados Unidos, Europa, Japón.

Para el año de 1972 como Decano de la Facultad de Odontología de la Universidad Javeriana fundé un quirófano que tenía la ventaja de estar localizado en el mismo edificio del Hospital de San Ignacio. La filosofía no era otra que la de enseñar a las nuevas generaciones de odontólogos el manejo del paciente bajo Anestesia General y la conducta en salas de cirugía. Con este servicio se logró sacar al Odontólogo del ejercicio profesional del consultorio a la atención de los pacientes en el medio hospitalario. Se motivaron para el aprendizaje y práctica de las bases médicas. Los Hospitales y las Clínicas comenzaron a permitir la programación de Cirugía y Odontología bajo Anestesia General a nuestros profesionales muy bien calificados.

El Hospital de San Ignacio apoyó la iniciación de una Residencia con la mala fortuna que al retirarme de la decanatura el nuevo Decano acabó con el Servicio.

Teníamos un Servicio de Cirugía muy rudimentario y con limitaciones económicas imposibles de describir en el Hospital de San Rafael, operábamos en camillas localizadas en los corredores. Era una práctica voluntaria que requería ponerle todo el corazón pero que dio origen al buen Servicio que hoy tiene ese Hospital.

P.- Dr. García ¿Qué otros profesionales intervenían en el área de Maxilofacial en esa época?

R.- Muy importante mencionar el Servicio del Hospital Infantil Lorencita Villegas de Santos. El Dr. Jaime Rubio Soto se vinculó a él a su regreso de Argentina en el año de 1957 y por más de dos décadas colaboró con el personal Médico de esa Institución en el manejo del trauma infantil y muy específicamente en la cirugía de fisuras de labio y paladar. El Instituto Nacional de Cancerología también daba cabida a Profesionales Odontólogos interesados en el manejo de Tumores en su Servicio de Cabeza y Cuello. Allí los Drs. Alejandro Hakin y Pablo Bernal han colaborado por muchísimos años con la profesión permitiendo la rotación de estudiantes de pregrado.

P.- Dr. García. ¿Haciendo una comparación de su experiencia en Korea, cómo se hallaba en esa época la cirugía nuestra comparada con la que se ejercía en la guerra?

R.- Las guerras con la destrucción, desolación, dolor y tristeza que conllevan, han sido muy importantes para el progreso de la medicina y especialmente de la cirugía. Recordemos por ejemplo los pacientes que morían durante la primera guerra mundial por una sola fractura de maxilar, cuando los medios de atención inmediata no existían, cuando la falta de una fijación provisional pero oportuna era causa de asfixia y de muerte por obstrucción de vías aéreas. Cuando para una hemorragia no se disponía inmediatamente de líquidos, ni sangre para trasfusión. La guerra de Korea deja para el manejo de atención masiva de pacientes las normas claras para la prestación de primeros auxilios, el transporte adecuado en jeeps, ambulancias, helicópteros y las comunicaciones con centros de atención especializa da como cl MASH (Móvil Arrny Surgical Hospital). Todo el que haya visto un programa de Televisión de MASH, puede en forma un poco jocosa, darse cuenta de todo lo que eran esos hospitales de guerra.

Hoy en día todos los países ya tienen programas de atención masiva para calamidades como el incendio del edificio de Avianca, de las catástrofes de Popayán o Armero.

Es pues una cirugía muy diferente a la que aprendimos y enseñamos en nuestras Facultades de Odontología, pero la base para la formación de nuestros Especialistas. El manejo de todo ese trauma facial dio origen a la Cirugía Maxilofacial y la Ortognática. Si se podían tratar con éxito fracturas múltiples de cara era lógico que estas mismas se podrían hacer quirúrgicamente para el tratamiento de malformaciones o defectos de cara.

P.- Dr. García. ¿Haciendo referencia al interés quirúrgico que hoy se da a la Articulación Temporo-mandibular y Oclusión dentaria, con los defectos que conllevan, cuales eran los criterios y las normas existentes en la década del 50?

R.- El conocimiento de la anatomía y fisiología de la articulación Temporomandibular y los medios diagnósticos existentes en ese tiempo, limitaban la práctica de los problemas de esta entidad al manejo de las fracturas de cuello de cóndilo, o luxaciones de la articulación y en centros especializados a manejo de algunos tumores.

La mayor complicación y la que deja más secuelas la encontrábamos en el manejo impropio de las fracturas condilares en los niños especialmente por la complicación de la Anquilosis temporomandibular que impide el crecimiento mandibular, la función masticatoria con las implicaciones de desnutrición y mal estado de salud oral por la imposibilidad de aseo dentario y tratamiento odontológico.

El criterio de la odontología es y será siempre el de restablecer la función masticatoria perdida o alterada por cualquier razón. Hoy en día los medios diagnósticos y la capacitación de los Cirujanos Masilo faciales, permiten ver y tratar alteraciones, enfermedades o defectos de la Articulación en forma que se restablezca la oclusión normal, la función masticatoria y la estética del paciente.

P.- Dr. García. Cuéntenos un poco más ¿como fue la creación y la evolución de la Sociedad Colombiana de Cirugía Oral y Maxilofacial.

R.- En 1961, durante un viaje de vacaciones que hice a Colombia y ya para terminar mis estudios de postgrado, tuve la fortuna de asistir al primer Congreso de la ya creada Sociedad de Cirugía Oral, que se reunía en Paipa, Boyacá. Fue una reunión muy concurrida en donde tuve la oportunidad de conocer los Especialistas que existían en Colombia, de compartir con colegas que tenían el mismo interés y de apreciar el alto grado de capacitación de la profesión y la importancia de los trabajos científicos presentados.

A la Sociedad se dio allí una forma verdaderamente rígida, estable y con estatutos. Los profesionales elegidos para dirigir la Sociedad trabajaron intensamente por la continuidad de la Sociedad y por el mejoramiento de la especialidad.

Como ya existían los programas regulares de entrenamiento Hospitalario con base a Residencia de un mínimo de tres años, la Sociedad consideró necesario hacer una división entre los miembros.

Una para los profesores y Especialistas con entrenamiento Hospitalario, a la cual podían aplicar los Residentes de último año y otra para todos los colegas con entrenamiento en Cirugía Oral menor y los que tuvieran interés por estas actividades científicas. Estas normas motivaron a los aspirantes para capacitarse, presentar trabajos de investigación y práctica quirúrgica hospitalaria, asistir a los Congresos con trabajos científicos y obtener un curriculum que les abriera paso a las posiciones docentes, Servicios de Salud, al ISS.

La Sociedad ha alcanzado hoy en día un prestigio que la coloca al mismo nivel de las otras Sociedades Científicas Médicas.

Su sede está en la misma oficina localizada en el Hospital Militar conocida con el Nombre de Sede de Sociedades Científicas

Los profesionales que la dirigen buscan incansablemente la superación de sus miembros y la representación científica al más alto nivel en las actividades profesionales tanto en el país como el extranjero.

HOJA DE VIDA

ESTUDIOS UNIVERSITARIOS

PREGRADO
– Facultad de Odontología, Universidad Nacional de Colombia.

POSTGRADO
– Medicina Oral: University of Alabama Medical Center. Enero 1957- 30 de agosto 1957.
– Cirugía Oral y Maxilofacial: North Western University Chicago. Illinois. Septiembre 1957 – junio 1959.
Título: Master in Science. Cirugía Oral y Maxilofacial.
Práctica Hospitalaria durante el período de estudios de Postgrado bajo la dirección del Profesor Orian H. Stuteville, M.D., D.D. S,. (Director Dpto. Cirugía Maxilofacial. North -Western University) en: Passavant Memorial Hospital – Chicago Illinois.
Veterans Administration Hospital – Chicago Illinois – Cook Country Hospital – Chicago Illinois.
Residencia: Cirugía Oral y Maxilofacial.
Carle Hospital Clinic – Urbana. Illinois U. S. A.
Julio 1959 – junio 1960
Anestesia General
Carle Hospital Clinic
Urbana. Illinois. U.S.A.
Julio 1960 – junio 1961.

EXPERIENCIA DOCENTE

Universidad Nacional de Colombia:
– Instructor de Prótesis: Facultad de Odontología.
– Instructor Radiología: Facultad de Odontología. Universidad Nacional.
– Profesor Cirugía Oral.- Septiembre lo de1962.
– Jefe Clínica Cirugía Oral.- l965-1973.
– Adjunto Departamento de Cirugía Ortopédica y Traumatología. Hospital San Juan de Dios. Bogotá, septiembre lo. De 1962.
– Jefe Servicio Cirugía Bucomaxilar: Hospital San Juan de Dios – Bogotá. J969 – l973 (S. Facultad de Odontología)

Universidad Javeriana:
– Profesor Asociado Cirugía Oral.- Mayo 1966-1973.
– Profesor Asociado: Jefe de Clínica enero 1973 – octubre de 1973.
– Profesor Asociado Cirugía Maxilofacial: Facultad de Medicina. Universidad Javeriana. Marzo 15, 1971.
– Profesor Titular de Medicina y Cirugía Bucomaxilar: 1973.
– Decano Académico: Facultad Odontología. Enero 1970 – agosto 1975.

Universidades extranjeras:
– Instructor Clínica Cirugía Oral: (Pregrado) North Western University – Chicago. Illinois. Julio 1958 junio 1959.

EXPERIENCIA HOSPITALARIA

– Hospital Militar – Bogotá (San Cristóbal) Jefe Servicio Cirugía Oral. Septiembre 1953 – enero 1957.
– Movil Army Surgical Hospital (MASH) y puesto de primeros auxilios de febrero 1952 a agosto 1953 en Korea.
– Passavant Memorial – Veterans Administration y Cook Country – Chicago, Illinois. Como estudiante Postgrado Cirugía Oral 1957- 1959 – Residencia.
– Hospital Militar Central. Bogotá. Jefe Servicio Cirugía Oral v Maxilofacial – 1962 – 1971
– Hospital San Juan de Dios. Bogotá.
Adjunto Departamento Traumatología y Ortopedia, Jefe Servicios Cirugía Oral, Maxilofacial – 1963 – 1973.
– Hospital San José – Sociedad Cirugía Bogotá – febrero 10/75.
Jefe Sección Maxilofacial (Ad Honorem).
– Clínica Policía Nacional. Cirujano Maxilofacial – Adscrito febrero de 1964.
Jefe Servicio Cirugía Oral y Maxilofacial.
Oficial 001590 – mayo 22, 1974

TRABAJOS CIENTÍFICOS PUBLICADOS

– Corrección Quirúrgica Comunicaciones Oroantrales Revistas Facultad de Odontología Universidad Nacional. Vol. III 1966.
– Cirugía Oral – Una Especialidad, Odontología Rev. Asdoas No. 2 17 de junio 1964.
– Corrección Quirúrgica Pronatismo Mandibular. Rev. Facultad de Odontología de la Universidad Nacional. Vol. IV. 167. Diciembre de 1966.
– Cirugía Correctora Malformaciones Faciales-Prognatismo – Laterognatismos. Rev. ASDOAS, agosto de1972.
– Tratamiento Quirúrgico Mandibular. Ortodoncia – Principios damentales y Práctica. J y M. Mayoral Editorial – Labor Edición 69 de 1971.
– Prognatismo – Retrognatismo Superior. Rev. ASDOAS – septiembre lo. De 1971.
– Mordida Abierta. Rev. ASDOAS – 72.

TRABAJOS DE INVESTIGACIÓN

– Oxicel como Apósito Quirúrgico Honomástico. R. Facultad de Odontología mayo 1949.
– Fragilidad Vascular y Concentración Vit. C. en plasma Sanguíneo Dr. E. Cheraskin. M.D., T García. D.D.S.
– Implantes en Articulación Temparo-Mandibular -(Trabajo experimental en Micos) North – Western University – Chicago
– Dr. Stulaville – T García – 1958 -1959.
– Brevital Sódico – Brietal. Como agente anestésico general en Cirugía Oral. Clinic. 1960-1961. Lilly, Lab. U.S.A.

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