Teoría y práctica de los universos

(el camino a la realidad)

La teoría de los universos paralelos es una hipótesis de la física cuántica que opera conjuntamente con el desarrollo de “teorías de las cuerdas” en la cual se postula que existen múltiples dimensiones y universos entre ellos los paralelos conformando un “multi universo” (universo múltiple de Hugh Everett); es, podríamos decir, una “meta teoría” en que se asocian diferentes postulados y conocimientos “sin bases empíricas, sólidas a favor de una interpretación”. Conocemos por la física cuántica ciertas precisiones en los procesos naturales que dan información hasta 20 decimales correctos con aplicaciones prácticas (centrales nucleares, relojes de precisión, ordenadores o computadores, etc.); fue así como con estas interpretaciones el Nobel Richard Feynman dijo: “creo que nadie entiende verdaderamente la mecánica cuántica”.

Hugh Everett Figura 80. Hugh Everett. Fue un físico norteamericano que propuso por primera vez la teoría de los universos paralelos en la física cuántica. Dejó la física después de acabar su doctorado, desalentado por la falta de respuestas hacia su teoría por parte de los demás físicos. Ref: tomado de https://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/c/cf/Hugh-Everett.jpg

Conocemos cómo la física cuántica pertenece a un sistema de conjuntos de electrones que se describe por la función de onda y que opera o evoluciona determinísticamente lo que implica una posibilidad de predecir cómo y a dónde opera el sistema con una medida de resultados posibles o probables relativos; sin embargo, no es un resultado concreto. Lo que tenemos que tener en cuenta es que una medición o un resultado puede ser coherente o no, debido a los estados inobservados con mezclas de hechos aleatorios; de aquí que entendamos un “proceso de coherencia” que como ya se enunció evoluciona determinísticamente y tiende a un estado mixto o incoherente. En esta forma de operar se ubicó un modelo inicial del átomo que fue defendido por la “interpretación ortodoxa de Copenhague”.

Una segunda teoría propone que el proceso de medición no sea de mediciones que determinen la teoría. Es esta línea de interpretación la de Hugh Everett. Este autor propone que cada medida se “desdobla” en nuestro universo por una serie de posibilidades; si bien esto es lógico y coherente no es observable y comprobable y obviamente medible en el universo, mas sí calculable.

Por su parte “el principio de simultaneidad dimensional establece cómo dos o más objetos físicos, realidades, percepciones y objetos no físicos pueden coexistir en el mismo espacio y tiempo”. He aquí la teoría de universos múltiples o multi universos o “mundos múltiples” este último postulado por Hawking (interpretación de mundos múltiples IMM). Las mismas “soluciones de las ecuaciones del campo de Einstein pueden extenderse por continuación analítica mas allá de las singularidades dando lugar a universos espejos…”; a la vez, un “universo con simetría esférica en la que la estrella central a colapsado… podría ser continuada analíticamente a una solución de agujero blanco (un agujero blanco de Schwarzchi) el cual es la reversión temporal del agujero negro”. (Hawking & Ellis, 1973).

Richard Feynman Figura 81. Richard Feynman. Fue un físico estadounidense, considerado uno de los más importantes de su país en el siglo XX. Su trabajo en electrodinámica cuántica le valió el Premio Nobel de Física en 1965, compartido con Julian Schwinger y Sin-Ichiro Tomonaga. En ese trabajo desarrolló un método para estudiar las interacciones y propiedades de las partículas subatómicas utilizando los denominados diagramas de Feynman. En su juventud participó en el desarrollo de la bomba atómica en el proyecto Manhattan. Entre sus múltiples contribuciones a la física destacan también sus trabajos exploratorios sobre computación cuántica y los primeros desarrollos de nanotecnología. Ref: https://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Feynman

Aquí nos encontramos en la práctica con la posibilidad de la concepción del positivo y negativo semejante a lo que ocurre en la psicología de la gestalt o con la proyección de la propia imagen (el doble Yo, el alter ego) o con la imagen en espejo de Lacan o simplemente con el doble de cada uno de nosotros mismos que existe en la fantasía del hermano gemelo o del paralelo. En todo esto llegamos a la ficción de los universos paralelos de otras dimensiones que siempre las podemos encontrar y que confluyen y se confunden la realidad y la fantasía. Aquí también se incluye el principio de repetición que opera en todo el universo del principio al fin.

Todas estas ideas han viajado a través de la historia y han sido explotados por la televisión, por los escritos de ciencia ficción, por las series de cine en donde el hombre se pierde en el espacio, con el encuentro del paralelo, su doble a través de viajes legendarios y hallar lo alienígena del tercer espacio, la dimensión alterna, el universo real y paralelo, el universo cósmico, la moral invertida, los dobles, las grietas o el concepto de paradójicos túneles, como gusanos que comunican, que unen los dos universos, los agujeros blancos y negros, lo positivo y negativo, lo equivalente, semejante y obviamente paralelo, el encuentro de los fantasmas, monstruos, ángeles y demás criaturas, en fin otros universos, seres, redes de ordenaciones, el código binario y de todas maneras lo doble; finalmente llegamos al concepto de la teoría de cuerdas, a lo finito e infinito y con ello a la ilusión de la inmortalidad, fantasía que el hombre no ha renunciado. Todos estos conceptos, como se mencionó anteriormente, están para satisfacer o calmar las ansiedades pero también producir terror e ir o viajar a un más allá, prolongar el tiempo y el espacio, salvar el principio de causalidad, y dar explicaciones a múltiples incógnitas; aún más, se ha llegado a plantear la bidimensionalidad, los universos paralelos sino múltiples hexadimensionales; de tal manera el hombre se ancla o entrelaza en el mundo de sus posibilidades. Esto no lo vemos solamente en la ciencia ficción sino en escritores como Jorge Luis Borges, en el cuento “El jardín de los senderos que se bifurcan”. Cada ser humano tiene su propia realidad interna formada por múltiples necesidades, deseos e imaginarios, los cuales cuando tocan con la realidad escueta tangible se rompe el cántaro de los sueños y sobreviene la desilusión, la frustración, el estallido de la inconformidad y la aparición de otras realidades; cuando todo esto pasa, surge otra realidad y posiblemente otros imaginarios y otras vidas.

Cada ser humano tiene su propia realidad interna y externa, formadas por múltiples necesidades, deseos e imaginarios y el destino, los cuales cuando tocan con la realidad escueta tangible, se rompe el cántaro de los sueños y sobreviene la desilusión, la frustración, el estallido de la inconformidad y destrucción de otras realidades; cuando todo esto pasa, viene otra realidad y posiblemente otros imaginarios y otras vidas dentro de la que nos tocó vivir.

De una u otra manera, la ciencia y el hombre siguen su marcha y/o continúa investigando el tiempo y el espacio, la historia, los acontecimientos; y, nos encontramos con la utopía y la ucronía como una unidad conceptual confundiéndose la temporo-espacialidad en toda una unidad. Sin embargo, el hombre busca sus anclas, busca sus amarres, puntos de referencia para ubicarse en la temporo-espacialidad. (Penrose, 2006)

Existen otros enfoques que pertenecen al conocimiento popular, en el cual confluyen algunos postulados científicos mezclados con los pseudocientíficos, las fantasías mágicas y omnipotentes que carecen de toda validez científica, pues por ejemplo en muchos postulados que contemplan la parapsicología y que son aceptados como son las supersticiones, la adivinación, los rituales creativos, los augurios, la clarividencia, las profecías y tantos otros que son desarrollados en la presente obra y de las que se han ocupado los llamados “iniciados, los chamanes, los alquimistas, los magos, videntes, espiritistas”, atraídos por lo desconocido y los cuales muchas veces tienen influencias culturales o familiares que inmovilizan la reflexión sin fundamentos o conclusiones reales. De todas formas desde el punto de vista de la medicina, el ser humano trata de afianzarse o apoyarse en todos los conocimientos para protegerse de la muerte, cediendo al pensamiento crítico y dejándose hundir en la cultura popular o en interpretaciones del conocimiento de la filosofía oriental la cual todavía no está bien estudiada por las ciencias; sin embargo, en aquella existen conceptualizaciones trascendentes, las cuales en algunas ocasiones postulan ideas comprobadas en los dos últimos siglos. De todas formas, no debemos caer ni en el escepticismo completo ni en la soberbia de la ciencia basada en la evidencia matemática, ni tampoco en los métodos mánticos orientales, o el método del I Ching. Téngase en cuenta que no todo está comprobado, pero que existe múltiples fenómenos que requieren mayor estudio para poderlas comprender (40) o ciencia y creencias o ideologías que han hechos historia.

De otra parte existen cambios en los paradigmas unos predominan por milenios, otros vienen y se van, y otros establecen conflictos entre la posibilidad y la certeza operando cambios de actitudes o de conciencias colectivas. En realidad cuando muere un paradigma nace otro, pues nada es definitivo en la ciencia y así mismo se crean obras nuevas, nuevas ciencias, nuevas reflexiones, nuevas críticas, diferentes tipos de respuestas y al mismo tiempo distintas formas de percibir y observar los hechos.

Algunas veces se trata de conjugar la ciencia occidental con los postulados filosóficos orientales o en otros seleccionados por nuestros propios criterios lógicos parcializantes y no integrales; esto se hace para encontrar respuestas a esas múltiples preguntas sin solución aparente. Querámoslo o no, estamos siempre en una evolución constante cambiando métodos de investigación, de observación y así de descubrimientos, exploraciones y aún de acción; por ejemplo, el conocimiento del espacio y la explicación de la creación del universo siguen cuestionándose e investigándose para encontrar una respuesta distinta que pueda ser considerada verídica o certera. El hombre trata también de fusionar lo que cree con lo que sabe y con lo que es validado por la ciencia, en particular todos los fenómenos naturales. He ahí la confluencia entre ciencia y teología, (41).

No se entienda aquí que comprendiendo todo el pasado vamos a conocer el futuro y que solamente las enseñanzas milenarias guardan la sabiduría; sin embargo, cuestionemos todas aquellas conceptualizaciones y creencias, por ejemplo, las 7 leyes cósmicas, el conocido Kymbalion, (42).

Las siete leyes cósmicas son: 1. Ley del mentalismo, en que se postula que “todo es mente y pensar es crear”, y, “en donde está tu mente estás tú y tu pensamiento”; o, “el poder del creador del padre omnipotente (Dios) no es igual al del hijo” (humano); 2. Ley de correspondencia: en que se pretende estipular “como es arriba es abajo”; hay vida inteligente en todo el cosmos; 3. la ley de la vibración la cual se cree que “todo vibra y está en continuo movimiento y la vibración es energía” proyectada que produce efectos inmediatos y afinidades con poderes magnéticos, naturales. 4. La ley de la polaridad que “se conciben dos polos opuestos; los cuales complementan las contrapartes contrarias”; este ya está expresado en el capítulo anterior en que se explicita positivo y negativo, amor y odio, bien y mal, riqueza y pobreza, salud y enfermedad, vida y muerte etc., todos los cuales hacen una unidad en la naturaleza, y a la vez cómo se trata de transmutar lo negativo en positivo y convivir con la dinámica de la complementariedad positiva o negativa y buscar soluciones. 5. La ley del ritmo en que “todo se mueve en ciclos rítmicos”. 6. La ley de causa y efecto en el cual se incluye el karma ya bien explicitado en capítulos anteriores. 7. La ley de generación en donde se concibe el “poder creador del padre el cual crea la vida a nivel biológico”, y cómo” la ignorancia acerca de las verdades espirituales que impide el buen uso del poder de la vida”. A todos estos múltiples conceptos se les deben agregar el principio de evolución y el libre albedrío con un orden.


35 “La serendipidad se refiere a encontrar algo cuando se estaba buscando otra cosa, y está relacionado con un príncipe hindú, el principio de serendip, que encuentra cosas inesperadas que no estaba buscando”, (De Francisco, 2012).

36 “El término serendipidad también viene del relato del cuento hindú del príncipe de Serendip que se encuentra de repente algo que no se buscaba”, (De Francisco, 2012).

37 Ver capítulo V en la obra: G. Sánchez Medina, “El Azar Determinista. El Lazo del Destino”, 2011.

38 Einstein en 1933 decía: “en el futuro existirá una nueva determinación de las dimensiones moleculares”.

39 “La teoría de Einstein no necesitó que Eddington hubiese estudiado el eclipse de 1919 que comprobaba la desviación del haz de luz para ser aceptada sin la comprobación exacta de la física”, (De Francisco, 2012).

40 “En los libros budistas actuales, ocurre lo mismo a la inversa, se mira a los orientales, a los occidentales y a su ciencia con cierta displicencia aunque con benevolencia. ¿Quién puede juzgar? -decía Mao Tze Tung-, lo que has hecho en estos mil inviernos” (De Francisco, 2010).

41 “En medicina, ciertas modalidades de ejercicio profesional se titulan por sus seguidores como ‘cambios de paradigmas’ y estos a la vez se transforman en verdaderos dogmas agresivos. Vivimos hoy en la llamada medicina basada en la evidencia; en ésta la ‘evidencia’ es certeza (¡qué dogmáticos son! La certeza que preocupó a Descartes por décadas” (De Francisco, 2010).

42 Aquí hago una breve alusión a las siete leyes cósmicas; adelante me referiré en forma más explayada..

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