Propiedades matemáticas del número nueve (9)

El nueve es un número compuesto que tiene los siguientes componentes 1 y 3, la suma de sus factores es 4 es menor que 9 y se trata de un número defectivo; el 9 es el cuadrado de 3; un polígono de nueve lados recibe el nombre de eneágono; en la numeración Maya está representado por 4 puntos sobre una línea que tiene valor cinco. Las características del 9 son el número atómico del flúor y es considerado por algunos como la cifra del “saber supremo” que induce a la totalidad que es 10; es el triangulo ternario o triplicidad de los triple que simboliza los tres mundos, los tres poderes. En los ritos medicinales se consideraba el número nueve (9) por excelencia, porque representaba la triple síntesis corporal, intelectual y espiritual. En China es un número de buen augurio y en Japón de mal augurio; para los hebreos simboliza la verdad; en los países anglosajones los gatos tienen 9 vidas. Nueve es el número del eremita del tarot (personaje simbólico portador del báculo), representante del grado supremo de la iniciación que se considera el número 144 que sumando los dígitos da 9. La cábala del 666 se realiza así 6 + 6 + 6 = 18 y 1+8 = 9 ó 6 x 6 x 6 =216 y 2+ 1 + 6 =9. El número 9 es un número mágico para los satanistas. En la mitología mejicana hay 9 infiernos, para muchos supersticiones el 9 es mágico positivo o negativo.

Existen curiosidades aritméticas del número 9; por ejemplo, cualquier número natural que contenga 1 más 9 la suma de sus cifras va a resultar igual a 1; por ejemplo: 19 = 1 + 9 = 10 = 1 + 0 = 1 ò 499 = 4 + 9 + 9 =22 = 2 + 2 = 4 el primer dígito del primer número natural. Veamos otro ejemplo, el número natural 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9 sumándolos da 45 y 4 + 5 = 9 ó 1 + 2 +3 +4+ 5+ 6+ 7+ 8 =36 = 3 + 6 = 9. Estas propiedades son utilizadas para probación fácil de la multiplicación y división mediante la prueba del 9. Esta prueba es un artificio matemático utilizado para verificar si una operación de multiplicación o división es falsa o verdadera o tiene algún error, y, si lo tiene, puede asegurar que la operación no es correcta; esta operación se hace en forma muy sencilla; es cuestión de ordenación aritmética o cálculo.

Significado de los números

Después de leer los textos anteriores podemos referirnos a cómo históricamente a los números se les ha dado una significación simbólica, no solamente para contar, sino para representar ideas, hechos, principios, fines, con connotaciones de distintos hechos, ideas, acciones, voluntades, tendencias, caminos, individualidades, características, necesidades, deseos, pensamientos, actitudes, sentidos, deberes, razones, búsqueda con sensaciones de independencia, afectos, reflexiones, espiritualidades, consciencia, poderes, energías y realizaciones, ideales, saberes y destinos. De tal manera, a los números se les ha dado la connotación de una relación entre el ser y su medio ambiente en la temporo-espacialidad de su existencia. A continuación dejamos algunas de las interpretaciones que se han hecho a los números de 0 a 9 en especial los provenientes del oriente. En textos anteriores se mencionó la ciencia de los números no es solamente la de la aritmética como ocurre con la geometría, sino con la significación y simbolismo

que el hombre le da en forma especulativa, para asociar los hechos terrenales en relación al universo de los números y los probables desarrollos del orden individual y cósmico. Por ejemplo, el teorema de Pitágoras, es el reflejo de una búsqueda de perfección, de proporciones, de cálculos, de dimensiones exactas, de armonías y como fuente de una eterna correspondencia entre los elementos o unidades. La escuela pitagórica trajo una deducción de las realidades numéricas, por medio del simbolismo numérico, para establecer dimensiones cualitativas (fuerzas) y cuantitativas numéricas.

A través de los milenios esta numerología se conectó con las revelaciones divinas, con el pensamiento mágico omnipotente y relaciones de los ciclos cósmicos y los cálculos para manifestar las esencias; el mismo taoísmo y el budismo; por ejemplo, el I Ching se plantea la validez de partir de la unidad esencial divina, del uno que engendra el dos y así sucesivamente hasta llegar al nueve y luego combinación seguida de dígitos. La numerología como ciencia tuvo una connotación sagrada, luego se modernizó a teorías lógicas de los griegos y se relacionó con las dimensiones del espacio del universo en unidades múltiples, pares, impares, finitas e infinitas, individuales y colectivas; veamos los ejemplos a continuación.No se entienda que al traer estos textos el autor se identifica, parcial o completamente con los significados de la numerología y por ende como una verdad; de lo que se trata es hacer una síntesis de lo concebido y configurado por milenios y así acercarnos al estudio de cómo opera el pensamiento y sus significaciones con sus representaciones y símbolos que se le ha dado a cada número según las creencias provenientes del ya planteado y discutido pensamiento mágico omnipotente.

El número cero (0)

Tomemos en primer término el número cero (0), el llamado huevo cósmico, en que la teoría taoísta plantea: “tu miras el cielo y solo ves vacío, pero cuando miras a través de un telescopio observas muchas otras cosas como la luna y las estrellas”; en realidad con la visión telescópica, se ven millares de millones de cuerpos celestes hasta llegar a la no visión o a la visión del negro en que suponemos no hay nada o existe es el vacío. Téngase en cuenta que de la nada viene el Todo; todo está dentro de un círculo que limita el principio y el fin; dos huevos unidos de algún extremo se construye el ocho (8) que significa el infinito. De todas maneras es una forma simbólica metafísica de adaptación, del sentido existencial, de la percepción del hombre en el cosmos, en donde opera la energía, la materia y energía convirtiéndose una en otra y pasando por las funciones de onda, (Fontaire, 1997). Por su parte el cero no tiene valor numérico y es la ausencia de los números, pero unido a la izquierda de otro número hace una unidad; cuando esto ocurre, el número de 1 a 9, junto al cero produce una potencialidad. El cero no es el punto muerto, más cuando está junto a los números a la derecha puede significar todos los decimales infinitos. De todas maneras, el cero es el ser que debe ir potencializado y llenado de energía, de los 9 números simples tanto a la izquierda como a la derecha.

Cuando nos referimos arriba al “todo” y a la “nada” o al principio y fin al cual puede no conocerse según la continuidad; a la vez nos estamos refiriendo también a toda la numerología puesto que está implícito dentro del cero y al Todo. He aquí un concepto cosmológico de si el huevo cósmico no es solamente todo lo que observamos, sino lo que no observamos pero que existe y es todo lo existente temporo-espacialmente. Por lo expresado anteriormente, por ejemplo, el ser humano no nació de cero, sino viene de un infinito y va a un infinito; tampoco nació el día cero, a la hora cero, en el mes cero, en el año cero. Por lo expuesto el cero no puede ser utilizado para negar la existencia como el no ser puesto que siempre se encuentra a la derecha o a la izquierda con la tabla numerológica con los números simples; sin embargo, en oposición al uno (1) o al dos (2) etc., como sus contrarios se asume que puede simbolizar una potencialidad o virtualidad de la unidad y así también en el círculo como la eternidad.

El número 1

Para muchas culturas el uno (1) viene del infinito, símbolo de la potencia del nueve; significó el soplo primario de la energía de la creación, la fuente de vida, uno y todo uno, la luz, el sol, la unidad, un Dios, un cuerpo, espíritu, fe, esperanza, una vida, una idea, la consciencia o consciente, el Yo, la acción y voluntad, la iniciativa individual en donde se inicia un viaje evolutivo de los nueve ciclos que componen cada etapa de la vida; para otros las siete etapas como fue los siete días en que Dios hizo al mundo; ; el día la noche, la vida, la muerte. De todas maneras, es el punto de impulso inicial, el punto de partida, el posicionamiento personal, una afirmación y un arquetipo que representa al padre, lo masculino (el pene), creador que da estructura “al Yo soy”, a la identidad y a la madre con un útero, un corazón; los dos con una sola boca y una lengua, etc.

Número 1
Figura 52. El número 1. El origen como “un” momento de la creación bing bang. Ref: Elaboración propia.

Nuestro sistema planetario está con un sol. El número 1 nos dice que la persona cuenta con herramientas en el mapa numerológico con autonomía acompañado también de posibles potenciales o quizás debilitado por aspectos numéricos de otros dígitos capaces de equilibrar o desequilibrar los rasgos básicos del gran iniciador que es el uno (1). Representa el orgullo, la seguridad, el dominio, la voluntad, el poder, el líder y pionero, el que necesita vencer y dominar, actuar solo y es el sabelotodo contralor, el mejor, autoritario, impaciente e irritable que desea dejar huella y ser el punto de referencia, a la vez tiene iniciativa y decisión.

Téngase en cuenta que con los números y las letras del alfabeto se han creado una tabla ya expuesta en párrafos anteriores para significar cada letra con un número (véase tabla 3). Las letras A, J, S, son contenedoras del significado número 1. Todo esto pertenece a un supuesto de relaciones producidas por el hombre y su entorno.

Sin embargo, la unidad puede ser fragmentada puesto que contiene en sí misma la totalidad, y, por lo tanto, puede convertirse en una dualidad en una trinidad, y así sucesivamente; de ahí también llegamos a la concepción de la circunferencia del número “phi” ya enunciado. Sin el número 1 (uno) nada puede existir y precede a los demás y éstos dependen del uno (1).

El número 2

La significación del número 2 nos lleva a comprender la dualidad, la división y separación, la diferenciación, la aparición de otro, la recepción de múltiples estímulos externos, como los emocionales, la sensibilidad, la intuición, la vulnerabilidad; el número 2 ya establece una relación, un trabajo en equipo, la pareja, y representa también lo femenino. El número 2 nos enseña a la colaboración, al desarrollo y a la capacidad de dar y recibir, a la vinculación y a la aprobación del otro.

Número 2
Figura 53. El número 2. Representa a la madre, lo femenino e interior, la maternidad, el otro. Ref: Elaboración propia.

El número 2 también representa a la madre, lo femenino e interior, la maternidad, el otro, el hacerse amar, la luna, la delicadeza, la indagación e imaginación, la ternura, el arte, la sensibilidad, la afectividad receptiva y la comunicación, la diplomacia, la simbiosis, las dos fuerzas, los dos extremos, la intuición, la cooperación, el inconsciente, lo que define y distingue la autoestima, el destino, o el camino de la vida y nos invita al equilibrio, a la igualdad y aún al paralelismo, a la equidad y justicia; es el día y la noche. Sin embargo, es una antítesis respecto a la tesis, y representa una inseguridad y todas las contradicciones; a la vez que reconciliación; como es dual aparece el sol y la luna, lo masculino y femenino, el padre y la madre, el cuerpo y el espíritu, lo teórico y lo práctico, el sí y el no, la derecha e izquierda, lo alto y lo bajo, lo bueno y lo malo; los dos puntos hacen una línea; es también la materia y la energía, etc. También representa el cambio, las polaridades, la comprensión (com y prender); se conecta con la inseguridad, la ambivalencia, el sentimiento de inferioridad.

Si observamos con cuidado el 2 es generación; por ejemplo, en el cuerpo hay dos cerebros, dos lados derecho e izquierdo, dos aurículas y ventrículos, dos ojos, dos orificios nasales, dos orejas, dos miembros superiores y dos inferiores; en la mujer dos senos, dos ovarios, y en el hombre dos testículos, dos hélices del ADN, las parejas de la Adenina con Timina y la Citocina con la Guanina, dos células germinales (óvulos y espermatozoide); las glándulas endocrinas aparecen en pares, menos el páncreas , la pineal y aún la hipófisis está dividido en 2. Las letras B, K, T son contenedoras del número 2. Siempre hay que tener en cuenta las carencias y excesos de este dígito.

El número 3

Su significación geométrica es el triángulo como unión de tres líneas, configurando la forma y es la expresión de la creatividad y la amistad; así mismo representa la tesis, antítesis y síntesis. Realiza una triada y es la unidad geométrica (el triángulo) y opera como incompletud, a la vez que la aprobación; supera la contradicción del dualismo, y así también la síntesis espiritual (espíritu, el alma y el cuerpo); es la triada la cual aparece en diferentes religiones y en el psicoanálisis es el Ello, Yo, Superyó; también representa lo masculino, el exterior, la relación triangular edípica, las relaciones con el otro externo, lo que nos indica una sociabilidad con un pensamiento creativo, con posibilidad de evolucionar, y con optimismo.

Número 3
Figura 53. El número 3. Representa a la madre, lo femenino e interior, la maternidad, el otro. Ref: Elaboración propia.

El número 3 es el resultado de 1 + 2 = 3 o 1+ 1+ 1 = 3; y, representa la pareja con otro (tercero) originándose una comunidad; se refiere al “él”; une las energías y es el resultado y consecuencia del ser, su esencia y existencia del pensar, desear, sentir y actuar; es el nacimiento, la vida y la muerte, o la infancia, la adultez o la vejez; participa la creatividad, hay expresión, alegría, jovialidad y optimismo con todo lo humano lo que incluye la sociabilidad; el 3 nos permite la concepción del número del ser que nos puede equilibrar, además representa el agua, la tierra y el aire, las tres fuerzas conocidas en el universo (gravitatoria, nucleares y electromagnéticas); el tiempo se divide en tres (pasado, presente y futuro); el espacio (alto, ancho y profundo); la materia (sólida, líquida y gaseosa); los atributos de Dios en omnisciente, presente y potente; las habilidades humanas son: el pensamiento, las palabras y las acciones; Cristo se aparece tres veces después de muerto. La trinidad. La letra L y U son contenedoras del significado del número 3.

El número 4

Representa el cuadrado, la forma, los cuatro elementos, la materialización de las ideas, el deber, el poder, el derecho y la libertad. Con este número 4 se obtiene un objetivo lógico y estable; nos enseña a evolucionar y a desarrollar la razón y la lógica, el esfuerzo, la realización y el trabajo, la estabilidad, la tenacidad, la disciplina, la responsabilidad, la prudencia y lealtad, el respeto a las normas; representa las raíces familiares, los abuelos y así sucesivamente con los ancestros, corresponde también a los cuatro miembros (superiores e inferiores) y a la vez los cuatro puntos cardinales (muy importantes en antroplogía); representa también el tronco humano, la seguridad, la solución lógica, la deducción, el trabajo, la perfección, el orden, la rutina, lo estático; es un número femenino; se conecta con el respeto a la normas. Nos da la capacidad de construir y fundar; las casas se construyen bajo el patrón del cuadrado. En los hemisferios norte y sur existen las cuatro estaciones. El cuadrado fue un modelo perfecto usado en las religiones para simbolizar la realidad creada por la divinidad; además es la base de la arquitectura, fueron cuatro los evangelistas, son cuatro las estaciones, cuatro elementos (fuego, agua, tierra y aire), cuatro aspectos de la materia (mineral, vegetal, animal y gaseoso); cuatro son las funciones fundamentales (sensación, intuición, sentimiento y pensamiento lógico) o instinto, afectos, sentimientos, sensopercepción, pensamiento y acción; representa lo concreto, el control, el detalle, la tenacidad, la estabilidad y organización. Las letras D, M, V se ubican en el número 4.

Número 4
Figura 54. El número 4. El cuadrado fue un modelo perfecto usado en las religiones para simbolizar la realidad creada por la divinidad. Ref: Elaboración propia.

El número 5.

El grafismo del cinco se inicia con una línea recta horizontal que define el nivel mental y el intelecto incisivo con capacidad de análisis; la línea se continúa con una línea oblicua para unirse a una curva que representa la necesidad de vivir, el nivel de los sentidos, las duras experiencias. Simboliza la salud, los aspectos amorosos, es la quinta esencia y el pentagrama(137); es un número cabalístico que representa los cinco sentidos y la creación; representa la vitalidad, la agudeza mental e investigadora y su parte negativa es la impaciencia y la obsesividad. El cinco nos lleva a la búsqueda de libertad y movimiento con energía intensa. La estrella de cinco puntas es también el árbol de la vida (geburah-rigor) y corresponde al hombre de pie con las manos extendidas y las extremidades inferiores abiertas, a la vez, es el ma cro y microcosmos; esto también fue diseñado por Leonardo Da Vinci y nos representa la apertura mental con la cabeza al cielo, con los brazos abiertos buscando libertad y las piernas aferradas a la tierra afirmando las raíces; es lo que comunica con la tierra y el cielo, lo divino, espiritual y lo terrenal. También representa lo divino y lo humano, la armonía entre los deseos del cuerpo y la mente. El cinco representa al hombre completo, la evolución del contacto entre el cielo y la tierra, las cualidades de adaptación, la búsqueda intelectual, para pensar y vivir; así también la libertad, el conocimiento e independencia; así como la rebeldía en su forma de pensar y vivir; su verbo es moverse, el sujeto es adaptable y se le facilita los idiomas; el peligro es llegar a los abusos en cualquiera de sus acciones. Le agrada la agilidad y rapidez, es impulsivo y agresivo; busca la solución fuera de sí mismo, es aventurero y desconfiado, así como dispuesto a vivir desafíos físicos e intelectuales; “al ser consciente de su necesidad de introspección y de silencio conecta las energías de su alma encontrando su propio equilibrio y se convierte en un ser magnético y seductor”, (Op. cit. Fontaire, 1997).

Número 5
Figura 55. El número 5. Es un número cabalístico que representa los cinco sentidos y la creación. Ref: Elaboración propia.

La apertura mental, la conexión de lo material con lo espiritual, el cambio, la adaptación, el movimiento y nuevas experiencias, representan el número cinco.

Lo que más se considera en el número cinco es el deseo de libertad personal, la energía, lo masculino, el yang, el fuego, el riesgo, el centro de los mundos entre el uno y el nueve, la independencia, la adaptación y los viajes; tiene su identidad y la fuerza interior; a la vez, representa a la pareja y al hombre, además de la relación con el cuerpo y la sexualidad asociado con el espíritu aventurero, curioso, cambiante, sexual, y la naturaleza impulsiva; 2 + 3 = 5 lo cual corresponde a la mitad del 10. Las letras E, N, W son contenedoras del número 5.

El número 6.

Es el hexagrama, es el sello de Salomón y simboliza con frecuencia las potencias del alma humana. Corresponde a dos triángulos unidos invertidos y representa el amor (el amar), la generosidad, la ternura, la responsabilidad, la armonía, el bienestar, la estrella de David; el seis genera fusión de energías creativas y receptoras. Representa también el sentido de la belleza, la sensibilidad, la sensualidad, la búsqueda de conciliación, la responsabilidad afectiva, y el intercambio entre el dar y el recibir. Su característica es la belleza, la ternura, el intercambio estable, el sentido de protección y responsabilidad, la paternidad y maternidad. Las letras F, O, X pertenecen al número 6.

Número 6
Figura 56. El número 6. Corresponde a dos triángulos unidos invertidos y representa el amor (el amar), la generosidad, la ternura, la responsabilidad, la armonía, el bienestar, la estrella de David. Ref: Elaboración propia.

El grafismo del 6 consta de una curva que al final se cierra quedando en la base; representa el vientre materno confiable y dulce, el feto replegado, que parece quedarse en su estado confundiéndose la base con el cero en su interior; como útero sería la creatividad. 2 x 3 = 6; 1+ 2+ 3 =6; la estrella de Salomón de dos triángulos unidos e invertidos y las puntas hacia el cielo que es la energía masculina y los otros hacia la tierra, la realidad femenina, (lo de arriba y lo de abajo). Representa también la dulzura, ternura, maternidad, responsabilidad, amor, familia, hogar, belleza, creación artística, generosidad, bondad, sensualidad; para el Tao es el ying, el agua, lo femenino y el yang lo masculino. La figura es la estrella de seis puntas, y en el árbol de la vida el Tipheret (majestuosidad y belleza; armonía, consciencia y plenitud). El verbo es amar que busca la paz, el dar y recibir, la afectividad y sensibilidad; lo vulnerable es la sensibilidad emocional y la necesidad de protección y seguridad; su fuerza es la conciliación y responsabilidad afectiva, el sentido de la belleza, el calor humano y la distención natural. El 666, es el número diabólico

El número 7

Encarna la unión del cuaternario con el ternario y ha recibido numerosas significaciones a lo largo de la historia. Por ejemplo Dios hizo al mundo en siete días, la semana tiene siete (7) días; existen siete gamas de colores y siete sonidos. Representa el poder mental, intuición y espiritualidad, la búsqueda de perfeccionamiento intelectual y del espíritu, la unión entre la trinidad divina y los cuatro elementos terrestres (agua, tierra, fuego y aire), permite el acceso a una divinidad superior, a la búsqueda de sí mismo y nos deja descubrir la unidad interior encontrando el equilibrio entre cuerpo y espíritu y así la plenitud. También representa la herencia cultural, la toma de consciencia; los chakras son siete (corona, frente, garganta, corazón, plexo solar, sacro y base) (ver Medicina alternativa los chakras los que también se pueden relacionar con las glándulas endocrinas). El faraón tuvo el sueño de siete vacas gordas y siete flacas; siete fueron las espigas llenas y luego vacías; siete veces los hebreos dieron la vuelta a Jericó para vencer; siete veces Mohaman se sumergió en el Jordán para sanarse; siete candeleros son los símbolos de la plenitud de luz; siete ojos, cuernos, trompetas, montes, truenos, sellos, entre las capas del dragón de siete cabezas, que aparecen en la biblia; siete fueron las palabras de Jesús en la cruz, las siete leyes herméticas; siete sacramentos, virtudes biológicas, pecados capitales y los sellos de la apocalipsis de la religión católica; siete pétalos simbolizan la flor de loto de Buda; siete notas musicales, siete colores del arco iris; siete maravillas del mundo; siete días de la creación. Su fortaleza es la reflexión, el estudio y la meditación, el sentido de observación, la disciplina y el perfeccionismo.

Número 7
Figura 57. El número 7. Encarna la unión del cuaternario con el ternario y ha recibido numerosas significaciones a lo largo de la historia. Por ejemplo Dios hizo al mundo en siete días, la semana tiene siete (7) días. Ref: Elaboración propia.

El grafismo al siete “es semejante al uno pero con la cabeza horizontal, menos erguido debido a una ancianidad y de su peso del saber por sus concepciones mentales y normas morales, estables, su base es frágil y corre el riesgo de caerse por la dificultad para vivir lo material y dejar de desarrollar sus sentimientos. La estrella de siete puntas se denomina Netzah (victoria). Representa la espiritualidad, el séptimo día el Sabbat, descanso, reflexión, misticismo, exigencia, disciplina, perfeccionismo, soledad, sabiduría, fidelidad, rigidez, sentido estético, religiosidad, masculinidad, el yang, lo interior, el aire”, (Kindersley, 2008). El número siete ha sido reverenciado por diferentes culturas (egipcia, china, hebrea, griega e hindú), representa los diferentes movimientos míticos. Es un número sagrado; 3 + 4 = 7; 2 + 5 = 7; 6 + 1 = 7; sin embargo, es indivisible y representa el vínculo entre lo humano y divino; el personaje es enigmático, solitario, aislado, seco, distante, busca la perfección, para él y los demás, no soporta la mediocridad, la vulgaridad, la falta de estética, es depresivo y obsesivo. Nótese aquí que el siete se correlaciona con el perfeccionismo y exigencia provenientes de la mitología de la creación del universo realizado por Dios. Las letras G, P, Y pertenecen al siete.

El número 8

Es el símbolo del renacimiento, el infinito con continuo y eterno, o un nuevo comienzo, por tratarse de dos ceros unidos y que conducen al cielo. Los niños por lo general se bautizan el octavo día y representan el poder material, la energía y la realización y también la organización, la perseverancia, el control de la energía material y espiritual, a la vez que la justicia, el mundo objetivo, la estrategia de nuestros talentos y dones, la capacidad de descubrir los talentos para transformar la tierra, la ambición del poder psíquico y material, la audacia, el coraje, el mando, la consciencia personal, el desarrollo de los bienes materiales, el estatus social, (Op. cit. Fontaire, 1997).

Número 8
Figura 58. El número 8. Es el símbolo del renacimiento, el infinito con continuo y eterno, o un nuevo comienzo, por tratarse de dos ceros unidos y que conducen al cielo.. Ref: Elaboración propia.

David era el octavo hijo de Isaí; Salomón octavo hijo de David; ocho fueron los escritores del Nuevo Testamento (Mateo, Marcos, Lucas, Juan, Pablo, Santiago, Pedro y Judas).

El ocho conjuga dos ceros, representa también el reloj de arena y ubica dos polos definidos; la curva superior representa al mundo de la mente y al espíritu, y la inferior el nivel material; allí circulan energías, es el símbolo de Hermes del Caduceo; también significa tierra, talentos, justicia, equilibrio, poder material y psíquico, dinero, mando, dominio, sexualidad, ambición, audacia, coraje. 4 + 4 = 8; 5+ 3 =8; 6 + 2 =8; 7 + 1 = 8; esto implica que hay combinaciones con los otros números y sus significaciones. Si invertimos el ocho en forma horizontal nos da el signo de infinito (OO ) simboliza la ley de causa y efecto; está vinculado en la parábola de los talentos en que aparecen las cualidades que se poseen para transformar la tierra; es un número de poder psíquico, material y físico; significa también lo femenino; más también lo masculino que lo hace complejo; es audaz, combativo, exigente, líder y crítico, comprometido, no admite concesiones; es dominante para crear y realizar lo que se propone consigo mismo y con los demás; su apariencia es de dureza, pero oculta una fragilidad; su fuerza es de control y poder, de perseverancia y solidez. Su estrella en el árbol de la vida: Hod que es la gloria, el esplendor y la inteligencia perfecta. Las letras H, Q, Z se ubican en el número 8.

El número 9

El grafismo del número nueve, está formado por un círculo (cero) o un seis invertido, lo cual implicaría una semejanza con la significación y/o representación del seis; sin embargo, se sustenta en una curva de la base y arriba está la cabeza grande con sus energías y potenciales; sin embargo con desequilibrios entre su ideal y su imaginación, los sueños y lo concreto. Significa también sabiduría, consciencia, misticismo, creatividad, sensibilidad, amor universal, ideal, humanismo, compasión, generosidad, libertad, intuición y sentimiento cósmico. Para el Tao es el yang masculino o el fuego. Su figura en el árbol de la vida es Yesod fundamento tierra. Estrella de nueve puntas. El número 9 representa la culminación de los esfuerzos, el futuro a un ciclo superior, en donde converge la experiencia y sabiduría de los números anteriores, así como la apertura de la mente y del espíritu, la evocación humanitaria que busca auxiliar a quien lo necesita, es sensible, receptivo y reflexivo.

Número 9
Figura 59. El número 9. El número nueve (9) representa tres triángulos con la estrella de nueve puntas, que significa también poder, creatividad, comunicación con los mundos superiores, lo no manifestado y las energías cósmicas.. Ref: Elaboración propia.

El nueve es la suma de tres veces 3, o la multiplicación de 3 x 3 = 9; 9 x 2 = 18 igual a 1+ 8 = 9; 9 x 3 = 27= 2+ 7 = 9; 9 x 5 = 45 = 4 + 5 =9 y así sucesivamente; cualquier número que sea sumado al nueve permanece sin alteración alguna; por ejemplo: 9 + 8 =17= 1+7 =8; 9 +4 = 13 = 1+ 3 = 4; 3558 + 9 = 3567; 3 + 5 + 5+ 8 = 21 = 2 + 1 =3 y 3567 es 3+5+6+7= 21 = 3. De la misma manera todos los números del 1 al 9 dan múltiplos del 9; por ejemplo. 1+2+3+4+5+6+7+8+9 = 45 = 4+5=9. Por esta razón el 9 es el número más estable de los números y el más poderoso e indestructible, se relaciona con todo lo ideal, lo social, lo humanitario, lo grupal, las orientaciones, la intuición, la sensibilidad y la sabiduría.El número nueve (9) representa tres triángulos con la estrella de nueve puntas, lo cual significa también poder, creatividad, comunicación con los mundos superiores, lo no manifestado y las energías cósmicas.

Evoca la triplicidad (de lo triple), la preponderancia absoluta de los tres reinos espiritual, mental y corporal; es el número místico por excelencia y representó la tradición cabalística judía de la verdad, la nobleza, la abnegación, el altruismo, la perfección, la humanidad, y la parte negativa, la dispersión y el egoísmo. Nos habla de ideales, intereses universales con fines humanitarios; simboliza la luz interior priorizando ideales y sueños vivenciados mediante emociones e intuiciones; evidencia la luz interior y la calidad de nuestro ser; representa sabiduría y sentido de los esencial, los espacios del pensamiento son más universales traspasando las fronteras y “nos enseña a vivir con serenidad, aceptación, tolerancia y apertura espir tual”. (138), además nos trae la capacidad de descubrir la capacidad interior, la nobleza del alma, las energías integradas, la tolerancia, la esperanza, la libertad física y espiritual y nos permite abrir la consciencia al servicio de los demás con una realización interior, bondadosa, original, idealista y creativa; además de captar nuestro límites; es el número del juicio y de finalidad. Téngase en cuenta aquí también lo formulado en textos anteriores con respecto al 9 como prueba de validación de la multiplicación y división y de otros juegos aritméticos. Las letras I y R contienen el número 9, (Op. cit. Fontaire, 1997)

El número 10

Es el número de la perfección, diez nombres de Dios, diez emanaciones divinas (Sephirot); diez esferas terrestres, nuevo ciclo de la unidad que parte de uno; se presenta el guerrero, la perfección, la realización, la era sumatoria de la antigua “tetractys” de Pitágoras que sumada produce la cifra de totalidad. En Egipto hubo 10 plagas, Abraham dio el diezmo a Melquiasedec; 10 son los dedos de las manos y los pies; 10 son los mandamientos de Moisés.

Número 10
Figura 60. El número 10. En Egipto hubieron 10 plagas, Abraham dio el diezmo a Melquiasedec; 10 son los dedos de las manos y los pies; 10 son los mandamientos de Moisés. Ref: Elaboración propia.

Si observamos con cuidado, todos los humanos cuentan hasta 10 y luego se revierte después a la unidad con sus múltiplos. Si sumamos los primeros 4 números naturales (1, 2, 3 y 4) resulta que estos cuatro primeros sumamos nos dan 10; si sumamos del 1 al 9 nos da 45 y cuatro más cinco son nueve. (4 + 5 = 9). Así podemos lograr una serie de combinaciones numerológicas en que nos vamos a encontrar con el 9 y el 10; cada número después de 10, 11,12, 13 y siguientes pueden dársele alguna interpretación obsesivamente dándoles, a la vez, una connotación mágica, y, geométricamente acercándose a la circunferencia; por ejemplo, el 12 (12 tribus de Israel, 12 patriarcas, 12 puertas, 12 discípulos, 12 estrellas, 12 ángeles, 12 apóstoles, 12 fiestas, 12 perlas, etc.), (Op. cit. Fontaire, 1997)

Un breve comentario

En la historia del hombre existe una interrelación de los números y los cálculos para la construcción de templos y palacios, caminos, senderos, y en la participación con el pensamiento mágico con la idea de los dioses; fue así como se edificaron una serie de monumentos arquitectónicos utilizando también la ya mencionada proporción aurea.

Todo éste pensamiento mágico nos lleva a supersticiones, a interpretaciones sobre el futuro; y, aún más, los números se han conectado con las letras del alfabeto para saber el número que le corresponde a cada persona de acuerdo a su nombre y de ahí la personalidad y predicción de sus características de acuerdo a sus números que corresponde a las letras de su nombre, pudiéndose en algunas ocasiones en forma insospechadas encontrar coincidencias con las características de cada cual. Esto último se conecta también con la suma de los números de la fecha de nacimiento y sumado uno con otro nos da un número del 1 al 9. De todas maneras la verificación de los cálculos astronómicos nos llevan a ciertas comprobaciones de leyes naturales y a una armonía matemática del universo y así a responder a enigmas de la vida, y supuestamente establecer ciertos hechos del futuro; sin embargo, aquí es importante reflexionar que son interpretaciones en donde participa el pensamiento mágico.

Arbol de la vida de Sefirot
Figura 61. Arbol de la vida de Sefirot. Ref: Tomado de https://26.media.tumblr.com/tumblr_l4yjh0lNSC1qb3dilo1_500.png

Existen muchas tablas que utilizan los números para establecer características personales pero no son definitivas, más cuando la interpretación es simbólica y se realiza a partir de las significaciones con constantes y variables que buscan responder realidades experimentadas y correlacionadas con las verdades científicas no sin tener sus matices y producir escepticismos y evidenciar especulaciones interpretativas. Es así como nació la astrología, el horóscopo, y aún más, se le dio a las vocales y a las consonantes ciertos valores numerológicos e interpretaciones (provenientes en parte del pensamiento mágico) con el objeto de hacer una relación entre el cálculo numérico y los hechos ocurridos en la vida en un momento histórico en general, o del sujeto o de una sociedad en especial.

Como ya se explicito anteriormente el número 9 corresponde a la verdad, a lo espiritual, divino, mental y corporal; esta última creencia fue tomando más cuerpo en la tradición medieval interpretándose; por ejemplo, el número 12, simbolizaba la manifestación divina y el orden del mundo; de la misma manera, el número 13 se le dio la característica de fatídico, de mala suerte y nefasto.

Para los judíos existe el “sefirot” que son emanaciones de Dios que explica el orden de la creación a través del árbol, cuyas raíces apuntan hacia lo alto, a lo divino y las ramas hacia abajo, la tierra; cada una de las posturas u órdenes del árbol, significa una dimensión divina. A través del Sefirot el cabalístico puede rechazar los poderes maléficos y captar las emanaciones divinas, (ver figura Árbol de la vida de Sefirot).

Existen sorpresas que aparecen en el orden matemático o de los números aritméticos que desconocemos y que no corresponden al pensamiento mágico sino a la ignorancia o a nuestra dificultad de ordenar y combinar los números, lo cual nos impide encontrar semejanzas, igualdades o totalidades. La habilidad en la ordenación facilita estas funciones; sin embargo, si nos quedamos en la sola numerología, caemos únicamente en el ejercicio del cálculo y no abrimos el camino de la búsqueda de los principios de causalidad. Téngase en cuenta aquí que la numerología sin pensamiento mágico nos proporciona informaciones que solamente el cálculo diferencial y aún las estadísticas complejas nos permite realizar conocimientos profundos de la operatividad de las funciones de la física ondulatoria o cuántica, las cuales se manifestaron milenios atrás (Siglo IV a.C.) con el antiguo libro de sabiduría y oráculos de los vedas y luego de los hindús y el I Chin. El mismo Karl Gustav Jung (139) en su libro de autobiografía “Recuerdos, sueños, pensamientos” trae cómo él practicó esta técnica del I Chin relacionándolo con el oráculo y como un juego de preguntas y respuestas que “de ellos se desprendieron curiosidades no despreciables: relaciones llenas de sentidos con mis propios procesos de pensamientos, que yo no podía explicarme”. “Todas las manipulaciones… están ordenadas mecánicamente y no permite arbitrariedad alguna. Si existe un nexo causal psíquico en general solo puede residir en la división causal del haz o en la caída casual de las monedas”. “Me encontré siempre con asombrosas coincidencias que se acercaban la a idea de un paralelismo acausal (de un sincronismo, como entonces lo denominaba). Me sentía fascinado por este experimento hasta el punto que olvidé por completo hacer dibujos, lo que posteriormente lamenté…”, (Jung, 2001). Toda esta temática sobre el azar y el determinismo está relacionada con la física cuántica en la designación que propongo del “azar determinista, el lazo del destino” el título de la obra publicada en el año 2011 en donde se muestran y demuestran múltiples hechos que para algunos podrían ser mágicos y que también se observan en la psicología de la vida cotidiana, a la vez que en la historia y en la clínica psicoanalítica, (140).

Nótese que a través de todos estos textos el hombre se ha valido de los números para interpretar simbólicamente diferentes hechos individuales y colectivos en la historia de la humanidad y así también acercarse a predecir el futuro valiéndose del pensamiento mágico y de ciertos conocimientos científicos. De todas maneras la mente humana quiere explicaciones lógicas sobre los distintos fenómenos pasados, presentes y futuros y así calmar la ansiedad ante lo desconocido, incógnito, que se convierten en misterio. De igual manera, ocurre con las figuras geométricas, que nos llevan a la simetría o a la armonía y con ello a la ya mencionada proporción aurea observada en el universo.

Uno de los ejemplos que podemos traer aquí se refiere a cómo el hombre denominó la “cruz cósmica” como evento frecuente que ocurre en el espacio sideral por la configuración de las posiciones de los astros en la bóveda celeste. Por ejemplo, la que se formó en 21 de mayo del año 2011, junio del 2006, agosto de 1999 y la que supuestamente se va a realizar 21 de diciembre del 2012 haciendo coincidir esto con el comienzo y fin de los diferentes eventos con repercusión en nuestro planeta.

En todos estos textos nos hemos referidos a la necesidad del ser humano de encontrar o construir simetrías; unas y otras son factibles de estar presentes y así se asocian (las simetrías) con eventos y aparecen coincidencias que se relacionan con hechos y unos con otros como señales, todas las cuales son llevadas a interpretaciones futuristas o predictivas. He ahí como aparecen los hechos buenos y malos, los ciclos terrenales del sistema solar y/o galáctico e intergalácticos, los ciclos positivos y negativos, o los naturales, la relación simbólica con otros hechos ya descritos en los calendarios o los números repetidos con lo cual se significa o relaciona un acontecimiento celestial con otros hechos; aún más, se lleva al denominado “plan divino” con lo cual se presume una inteligencia superior universal la cual determina el o los principios o los fines y entre ellos la salvación o el salvador de la nada. Es así como se relaciona e interpreta con señales provenientes de asociaciones subjetivas mágicas omnipotentes e imágenes simbólicas para predecir el futuro; por ejemplo, los ciclos equinocciales, el ciclo de 26 mil años, el año cósmico con doce meses o eras; una hora del año cósmico equivale a 3 años terrestres; si el ciclo comienza en la constelación de Leo, interpretamos cada era como un sello y el séptimo sello sería en la constelación de Acuario; el “silencio del cielo” sería la ausencia de influencias externas. La “cruz cósmica” del solsticio de junio corresponde al 26 de junio; con la luna llena se produce un eclipse y la alineación sobre el eje galáctico, con lo cual se supone se permite el ingreso de energías, electromagnéticas de alta luminosidad y frecuencia que activan nuestro cerebro. Obviamente un campo de luz constante activaría nuestras estructuras moleculares acelerando procesos de trasmutación y transformación produciendo así disfunciones, desequilibrios; es por esto por lo que al aumentar la luz fotónica de nuestro mundo se descarga en todo nuestro planeta a nivel en todo nuestro cuerpo.

Algunos cosmólogos y astrólogos se refieren a las memorias genéticas o patrones de enfermedades o virtudes que son codificados en el ADN del pasado; y, ciertas creencias llevan a considerar estas codificaciones como provenientes de vidas pasadas; esto último es una generalización puesto que la codificación del ADN de las experiencias de los ancestros quedan marcadas en forma parcial como patrones heredados pero no globalmente en la individualidad del ser más si en ciertas actitudes parciales o tendencias psíquicas afectivas y conductuales. De todo esto concluimos cómo es importante hacer un análisis concienzudo de cómo el hombre interrelaciona hechos para interpretar el pasado, presente y futuro (141)

En las interpretaciones simbólicas obviamente se utiliza el símbolo con sus dos acepciones: una el disfraz y la otra la expresión, ligando un elemento con otro con analogías de forma, tamaño, función, ritmo y temporo-espacialidad. En la simbolización pueden aparecer contrastes y condensaciones como ocurre con los sueños y los síntomas. Un aspecto es el símbolo y otro lo simbolizado; lo simbólico es la relación del contenido consciente latente y manifiesto. La simbolización tiene un sentido inconsciente, y es la de negar, la ausencia de lo que llamamos en psicoanálisis “objeto ideal”, y así poder tolerar las frustraciones (de pérdida, abandono, invalidez, ansiedad de muerte). Los símbolos por lo general son formados universalmente y a la vez, siguen unas leyes y no cambian, además se forman por una identificación con objetos similar capaces de evocar el primer objeto, y aparecen para proteger al Yo de las primeras ansiedades de angustia y fantasías inconscientes desde la primera infancia. Desde muy temprana edad, el bebé conforma símbolos, condensa, hace ligazones, analogías, rechaza y reprime lo displacentero y permite una comunicación con el exterior. Los símbolos también nos permiten llegar al pensamiento abstracto. Por su parte en la desimbolización se encuentra la simbolización inconsciente a través de la cadena de significantes, las funciones, el descubrimiento del objeto real y su relación inconsciente. En síntesis, hacemos interpretaciones simbólicas a diferentes niveles para encontrar simetrías y asimetrías, el “sí y el no”, el “es y no es”, la “unidad”, la “multicausalidad” y hasta cierto punto construir una relación lógica, ordenada que nos conduzca al principio del placer, a la vida, al equilibrio, al orden, al conocimiento del pasado, presente y futuro positivo y cierto (por lo tanto seguro); y, aún más se pretende con la numerología se nos conduzca a una prueba numérica que nos de seguridad y certidumbre de los hechos humanos en relación con todo su entorno.

Volviendo a la “numerología”, es importante tener en cuenta no solo cómo el ser humano nominó o denominó, o descubrió, o inventó los signos numéricos, sino que los conectó con cantidades, a la vez que los asoció con cualidades o características; fue así de tal manera, que le dio interpretaciones a los hechos externos, ubicándolos temporo espacialmente y conectándolos con el o los números específicos; por lo tanto, el símbolo representaba no solo la cantidad sino la calidad o la cualidad del objeto y del hecho; por lo tanto, no podemos darle toda la confiabilidad, a la significación y representación del número, o la connotación de certeza o de igualdad entre el número y su significado construido por el hombre, en el cual, a la vez participa en esta acción el pensamiento mágico omnipotente. Téngase en cuenta aquí, como se expresa en otra parte de la obra, que el ser humano necesita hacer relaciones interrelaciones, analogías, encontrar semejanzas, interpretaciones y explicaciones, asociaciones a los diferentes hechos del mundo interno y del externo y a sus aconteceres para protegerse de la ansiedad ante lo desconocido o ignorado y, o de los principios de causalidad.

De una u otra manera, los números nos han servido para encuadrarnos, normatizarnos, dirigirnos, encontrar igualdades, diferencias, y actualmente en las estadísticas complejas, buscar los referentes que nos conducen a prevenir hechos o a descubrir en algún sentido y forma, el porvenir inevitable.


137 La estrella de cinco puntas está trazada con cinco líneas rectas iguales que hacen cinco triángulos agudos y en el centro queda un pentágono; esta estrella se llama también pitagórica, a la vez se le denomina pentagrama, pentáculo, pentalfa, pentángulo. La palabra pentagrama proviene del griego πεντάγραμμον (pentagrammon), forma sustantiva de πεντάγραμμος (pentagrammos) o πεντέγραμμος (pentegrammos), adjetivo que significa “cinco líneas” o “de cinco puntas”. También se le denomina pentalfa porque su dibujo posee cinco letras A (alfa en griego) y pentáculo por poseer 5 ángulos agudos.

Esta figura apareció en las culturas de los antiguos mesopotámicos, sumerios, pero fue el griego Pitágoras quien observó la relación con el número áureo; sin embargo, babilonios y egipcios dibujaron esta estrella. Otros autores atribuyen el estudio de esta estrella a los neoplatónicos (Eudemo de Rodas y Proclo) considerándola como figuras cósmicas a los poliedros regulares, desconociendo el octaedro y el icosaedro. Se cree que esta forma fue derivada de los cristales naturales y no surgió de una deducción matemática. Uniendo los ángulos de las esquinas de la estrella se crea también otro pentágono con la proporción más grande; estas proporciones se consideran áureas. En el Mediano Oriente esta estrella se consideró mágica y como un número de oro, de la sección áurea, la cual encierra todas las proporciones del universo.

138 https://numerologia.sermasyo.es/significado-del-numero….

139 Freud no compartía esa creencia de Jung puesto que era más racionalista y buscaba el principio de causalidad en las motivaciones inconscientes; por ejemplo, con los números que aparecían obsesivamente en su mente considerando la superstición o estas creencias mágicas como absurdas y más perteneciendo el principio de causalidad al inconsciente y aún a la “complacencia del azar” que desempeña la misma función para la ilusión que la complacencia somática tiene en el síndrome histérico, lo idiomático, en el juego de palabras” (y números), (pág. 429-430, Jung Op. cit.).

140 Ver ejemplos en el libro “El azar determinista. El lazo del destino”, p: 385-456, (Sánchez Medina, 2011)

141 https://sincrodestino2012.ning.com/group/preprateparaelgnesis2012transformate/forum/topics/triple-cruz-cosmica-de, https://redjedi.foroactivo.net/t6780-astrologia-triple-cruz-cosmica-junio-julio-2011 fecha de consulta14 de mayo del 2012

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