Ciencia y Pensamiento Mágico, Prefacio

Al decidir escribir estos textos soy consciente que mi deber es guiar al lector en los orígenes o raíces de la temática propuesta. Esta obra en realidad está elaborada no solamente por quien escribe estas líneas sino por el excelente “comentarista” Académico Honorario Adolfo De Francisco Zea, quien tiene una vasta cultura en diferentes áreas filosóficas, teológicas, de las ciencias médicas, del psicoanálisis y en especial de la cardiología y de lo que se denomina humanismo.

Espero de los lectores la comprensión del por qué traigo tantos pies de páginas de él con comentarios profundos, enriquecedores, ilustrativos, pertinentes, aclaratorios no sin ocuparse con la revisión lingüística y en ocasiones con ideas diferentes y aún opuestas a las mías y por lo tanto, que no están de acuerdo con mi pensamiento. Es así como el lector se puede dar el placer de ver otra perspectiva, un lado opuesto de la otra orilla; y, de tal manera, los textos se enriquecen pues se están viendo dos o más puntos de vista contando con todo lo histórico. Parecería por momentos, que la obra hubiese sido escrita por dos: uno que postula ideas y otro que las comenta; de ahí que amerite que los dos nombres aparezcan en la carátula; sin embargo en la forma, fondo, calidad de la información, superficialidad y profundidad, objetivo de comunicar y otras tendencias que se pueden detectar a lo largo de los capítulos, lo considero que no es posible hacer responsable a mi amigo el Académico De Francisco Zea porque sería una obligación o una renuncia a la libertad del conocimiento, que cada uno tenemos. Para mí es un orgullo y una gran satisfacción el hecho de vivir y tener la colaboración del amigo y su acompañamiento, en, el mejor de los caminos: el conocimiento, y con ello también la motivación para percibir más y mejor la vida con gratitud que siento por él. En el fondo soy consciente que además de afinidades e historias personales que nos unen, acudí a alguien que ama lo que no comprendo y así encuentro el camino para penetrar en las esencias.

Algunos críticos podrán argumentar que si bien es cierto lo expuesto, la cantidad de citas a pie de páginas distraen al lector del texto original; esto es factible que ocurra, sin embargo, vale la pena destacar que tener dos pensamientos amplía la ilustración cuando lo amerita. Este es un trabajo de dos amigos que en ocasiones caminan por la misma senda cubierta por el mismo cielo; sin embargo, siguen pensando con una reflexión crítica, realista y obviamente lógica para entrar en cierto diálogo sobre el ser en su esencia y existencia; algunas veces, se consigue la unidad de criterios, otras se ven dos galaxias y/o nebulosas que se acercan diferenciándose cada una pero con puntos de unión básicos que pueden denominarse pilares que sostienen al ser en su historia; además existe cierto determinismo y azar en éste fenómeno que une a las personas para transitar por una senda plena de hechos, preguntas y posibles respuestas, no sin dejar múltiples incógnitas sin réplica. Cada uno de nosotros ha transitado y marcha con su propia seguridad y conocimiento sin invadir o destruir el concepto del otro, porque existe el respeto mutuo que conlleva la libertad de pensar, sentir y también de equivocarse y así poder corregir la ruta que se propone. Pienso aquí que los dos, o, si me equivoco personalmente, me embargan los cuestionamientos, las preguntas en general que no se dirimen fácilmente porque los mismos científicos no lo han podido realizar. Otro aspecto a considerar es el que se refiere a la existencia o no de Dios que la ciencia no tiene explicación sino únicamente se vale de la observación científica, la cual requiere un entendimiento y a la vez opera la necesidad y sentimiento espiritual de creer en un ser supremo; por eso cada uno de nosotros no se aparta de su fe y creencias. Uno de los aspectos a tener en cuenta es: el mundo de la realidad interna y otro el de la externa; el primero incluye el de los deseos, necesidades y valores predominantes de la vida cotidiana, y el otro, el externo nos contiene, rechaza, nos relaciona con la vida y nos nutre de ella y es por eso que vivimos.

No quiero dejar de manifestar cómo, el que escribe estas letras hace consciencia de la necesidad propia de expresar y comunicar en estos momentos y en ésta época de mi vida, los hechos que fueron, y alguno sigue siendo una incógnita, más, siempre aparece el impulso a buscar respuestas y a encontrar los principios de causalidad. Es así como he llegado a aceptar la acausalidad como otro hecho no sin entrar en la duda de que, cuando tocamos algunos campos incógnitos falta algún tiempo y estudios profundos para descubrir la causa de los mismos. De ahí que nos quedemos ignorantes y agnósticos ante los múltiples hechos que nuestra razón no alcanza a descifrar; sin embargo, con estos textos se postulan conceptos que abren las puertas para intentar explicaciones e interpretaciones como respuestas a lo desconocido.

Estas líneas sirven como una libre justificación que trata de explicar múltiples orígenes partiendo del propio pensamiento. Algunos lectores podrán preguntarse del porqué tantas líneas escritas, o será porque no se llega a la justificación, o más bien lo que se desea es llenar de argumentos anticipados para no dejar puertas abiertas a la inconsistencia. Pienso que es lo contrario: el motivo de toda esta exposición se basa en que existen tantas incógnitas que es difícil o imposible, a mi saber y entender, resolverlas o justificarlas, y es por eso que se dejan todas las puertas y fronteras abiertas para la investigación de ese inmenso mundo desconocido. La historia se encargara de descorrer el velo para encontrar otras verdades y realidades comprobadas. Se observarán vacíos conceptuales, en especial el religioso y más específicamente en el teológico pues me considero solo un estudiante curioso sin pretensiones de ubicarme como un científico de laboratorio; solo pretendo estudiar, aprender, conocer, investigar campos en los que está presente: lo mental y lo corporal, cuyo funcionamiento se realiza gracias a la materia y energía. Todo esto no es fácil y por lo tanto, lo considero harto difícil y complejo, pues nos encontramos en esta enmarañada selva del conocimiento del ser humano, el cual se mueve en múltiples incógnitas, y en la incertidumbre, y, solo se manejan algunas verdades y posiciones conscientes probables.

Al iniciar la labor de escribir estos textos se me ocurre relatar lo qué me movió para fijar la atención y estudio específico en esta temática. Dejando viajar mi mente por los recuerdos de mi infancia, me encuentro con múltiples conversaciones que escuchaba en la que en ese entonces era habitual: la charla de sobremesa, en las cuales estaban los principios de causalidad en distintos campos; allí se hablaba de las ciencias y al mismo tiempo del pasado, presente y futuro que nos esperaba. Era por los años 30 a 34 del siglo XX, y se oía sobre los nuevos descubrimientos, la crisis económica, los cambios políticos en Europa, con la aparición de Hitler y del partido Nazi y toda la fuerza que tenían sus discursos, y a la vez el surgimiento de Mussolini con el fachismo; o el nombramiento de Franklin Delano Roosevelt como Presidente de Estados Unidos de Norte América en 1932; así mismo la aparición de Gandhi como líder de la resistencia pacífica y la no violencia en la India, para obtener la independencia del Imperio Británico, lo cual se logró en 1947, creándose dos estados la India y Pakistán, así también se refería a cómo Gandhi prohijaba el vegetarianismo en contra de la medicina occidental. Luego vino la guerra del Perú, la de España, seguida por la Segunda Guerra Mundial; de estos temas se pasaba a la conversación de la salud; y, como a mi padre le interesaba la filosofía, el naturismo, la psicología, la pedagogía y el psicoanálisis hacía mención a esos temas; además traía las ideas de Alexis Carrel, de Freud y los pensamiento de Charles Odier, su analista personal, así como los conceptos pedagógicos de Claparede, Ribot y tantos otros; a su vez, hacía alusión a la filosofía hindú, al yoga, no sin hacer mención a las diferentes terapias físicas y los beneficios que tenía tomar el agua, el sol, los ejercicios físicos, la gimnasia, la dieta balanceada, los buenos modales en la mesa, la selección y elección, para mí lejanas, futuras carreras y de la mujer que podría ser la esposa.

En las conversaciones salían a relucir los personajes paradigmáticos como Moisés, Confucio, Lao Tse, Buda, Jesús, Mahoma, así como Sócrates, Platón y Aristóteles y otros que se me pierden en la encrucijada de la memoria; y, con ello se trataba de dejar huellas de famosos personajes. En todas estas temáticas en muchas ocasiones llevaban a los conceptos de sobrenatural, de milagros, del misterio y de múltiples fenómenos paranormales y en especial sobre los fantasmas, el espiritismo a los cuales imitamos para supuestamente asustar a los mayores; cuando en mi curiosidad de niño preguntaba sobre la causa de los hechos más concretos se me respondía que sólo Dios lo conocía y era el destino que él marcaba, y, así se acababan mis preguntas. En realidad desde la época del bachillerato me inquietaban muchos fenómenos que tenían explicación. Por lo expresado anteriormente nótese que la temática del naturismo o la medicina natural era usual, más cuando en ese tiempo también se había desarrollado en especial en Inglaterra, Alemania y Austria cuyos postulados provenían de la India o lo que se ha llamado oriente.

Más adelante en el pasar de los años escuché en conversaciones de los adultos y en las lecturas que hacía, cómo se planteaban los hechos aparecidos en la sagrada escritura (Antiguo y Nuevo Testamento), en el Corán, en los escritos de los vedas, los sumerios y egipcios, en los asirios, persas, en los acadios, sumitas, babilonios, amoritas, e hindúes. Todos ellos pertenecían a pueblos paradigmáticos y a la vez en desarrollo con cierta cultura que originaron el arte, la vida espiritual, la fonética, la escritura y el habito o costumbres y rituales religiosos, así como actos para corregir o aliviar el dolor, la enfermedad, basándose en diferentes ejercicios como los de la meditación pasando por todos los físicos (masaje, baños, utilización de dietas, el consumo de plantas, el crear espacios, colores, tonos musicales, etc.); de tal manera, se buscaba también explicación de la relación cuerpo-mente, el pasado, el presente y el futuro, y la participación de diferentes fuerzas externas; también se hacía énfasis del qué, por qué, cómo, cuándo, cuánto se debía (elegir para) comer haciéndolo lentamente y masticando y con la posibilidad que nos daba la naturaleza; todos estos temas eran variados, muchas veces se llegaba a los fenómenos que no se conocían las causas y se presentaban las ideas científicas de los europeos en boga.

De todas estas ideas surgieron temáticas sobre magos, sacerdotes, filósofos, especialistas en el espíritu, para establecer un orden, equilibrio o armonía entre uno y otro (cuerpo-mente). Igualmente se fue construyendo el pensamiento analítico en forma progresiva; y, es así como mucho de los textos aparecidos posteriormente surgieron de otras obras anteriores. Posiblemente esta obra que ahora se publica debería haber aparecido antes de las dos últimas “Cerebro Mente. El pensamiento cuántico”, (2009) y “El azar determinista. El lazo del destino”, (2011)); sin embargo, el hecho de la publicación es otra, (1).

Por fortuna han existido por siglos atrás múltiples escritos de pensadores que han plasmado sus ideas; aquellos se han preocupado por estudiar distintos temas de los cuales me ocuparé con las enseñanzas y aprendizaje que ha transcurrido a través de mi vida y que ahora retomo con la humildad del ignorante en muchos campos, y el respeto que se merecen los escritores que me han enseñado; sin embargo, sigo muy curioso y atrevido al abrir puertas a lo que personalmente desconozco.

Muchas de las ideas expuestas aquí ahora, en estas obras, provienen de escritos ya mencionados y otros que los mismos estudiantes podrán rastrear, y que aparecieron en el Siglo XX, con conceptos actualizados. Todo esto ocurre semejante a lo que pasa con el ser humano que es producto de su genética con todas sus codificaciones y señalizaciones que tienen informaciones ancestrales, además de lo aprendido y lo que participa cotidianamente en el medio ambiente. Debo aquí consignar cómo en mi curiosidad existen múltiples preguntas, muchas de ellas se me presentaban desde niño; por ejemplo, la correspondiente a la germinación, transformación y evolución de la vida; con el transcurrir del tiempo no he renunciado a seguir preguntándome sobre el ser en el mundo y en el universo.

La temática propuesta podría considerarse en parte, como perteneciente a la parapsicología en el Siglo XXI; sin embargo, deseo realizar un estudio de la temática del “pensamiento mágico” y su participación a través del tiempo en las actitudes, creencias e ideologías que la humanidad ha expresado a través de los siglos y cuya investigación ha sido más que suficiente, pues comprende deseos, necesidades, sueños y pensamientos latentes con informaciones parciales y parcializantes, debido a distintas construcciones y explicaciones. A la vez, el ser humano se enfrenta a las posibilidades de soluciones a hechos placenteros o negativos displacenteros, con la ilusión de conseguir más vida o el placer físico o psíquico con la concepción témporo-espacial; y, pese a que en ocasiones el sujeto se hunde en la posición de víctima para aparecer inválido y conseguir protección ante la sensación de aniquilamiento de sí mismo, ahogándose en el dolor psíquico y así también en el masoquismo acompañado del narcisismo y obviamente con el predominio de las fuerzas tanáticas.


1 El lector podrá observar cómo se formulan conceptualizaciones esenciales, existenciales y realidades; y, a la vez que con análisis en búsqueda de encontrar verdades, las cuales son cambiantes. Todo esto puede haber constituido aprendizajes con codificaciones de informaciones provenientes del exterior (padres, pacientes, amigos y extraños); y, así se fueron conformando intereses o motivaciones provenientes del medio ambiente y de las múltiples incógnitas del interior de cada quien, y el exterior de muchos. Volviendo a los años30 la llamada “Belle epoque”, manifestaba sus estertores con despertares en el amor y la expresión artística con el expresionismo e impresionismo y al mismo tiempo se cocinaba las dictaduras de Hitler cuando en el año 1933 y 1934 él luchó para ser nombrado canciller y en Portugal se centró en el poder, Salazar; a su vez iniciaron las caídas de las monarquías y se pasaba al poder totalitario como en España, Italia otros países, aparecieron las ideas del filósofo norteamericano Whitehead con los conceptos de “proceso y realidad”, los de Husserl con la “lógica formal y trascendente” y así sucesivamente se desarrolló el “estructuralismo,” el “pragmatismo”, la “epistemología”, el “neopositivismo”, el “psicoanálisis”, la “lingüística”, el “existencialismo”, el “personalismo”, el “pensamiento técnico”, la “teoría de sistemas” y de la información, la cibernética, la fenomenología, el marxismo, el positivismo para llegar hasta nuestros días a los impactos que los trae la ingeniería y tecnología aplicada a la biología. Cada una de estas escuelas obviamente tiene sus modelos conceptuales

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