Ciencia y Pensamiento Mágico, Introducción

“Cuando se plantean estudios, primero se ve
el conjunto y después las partes”.

Inicio esta introducción haciendo relación a las temáticas que voy a desarrollar. En primer término me voy a referir a los conceptos de ciencia, sus clases, grados o niveles de conoci­miento desde el primitivo primate, el “a priori”, mágico, animístico y mítico para llegar al empírico, inductivo, deductivo, técnico, científico, lógico, matemático, metodológico, epis­temológico y semiótico, pasando de lo concreto a lo abstracto. Luego elaboraré los concep­tos de magia y el pensamiento, y de lo que se entiende como parapsicología o fenómenos parapsicológicos. Más adelante haré alusión a distintos fenómenos como son de la hipnosis, la sugestión, la intuición, el presentimiento, la adivinación, la clarividencia (precognición), la sanación, los conjuros, la telepatía, la telequinesis, el “factor psi” (la conexión cuántica y la teoría del orden), la predicción, el espiritismo, la superstición, las profecías y utopías, las armonías, la cábala, la numerología, el análisis del ocultismo y el azar determinista.

Aquí es importante hacer una mención de como todos estos temas y/o la mayoría, han sido mencionados y analizados por filósofos y científicos que también en el fondo son filósofos, algunos teólogos, todos los cuales han hecho aportes para dirimir y clarificar o entender el fondo del fenómeno o el hecho que aparentemente guarda su misterio y muchas veces cierta connotación de magia en el pensamiento.

Téngase en cuenta que en todas estas acciones obviamente participan los procesos y fun­ciones psíquicas, y entre ellos el de la consciencia y el pensamiento; y, para llegar a ellos hice un rastreo pormenorizado de las temáticas en la obra de Sigmund Freud y así mismo la cons­trucción del pensamiento que contiene representaciones, las cuales como ya bien se conoce, son factibles de convertirse en palabras, gráficas o verbales; obviamente, con las imágenes y su correlación o enlace anímico o conexiones con el mundo inconsciente; a la vez, aquellas representaciones son accesibles a los recuerdos, a las codificaciones e improntas o registros del ADN.

Por su parte, la palabra (1), (2)es en parte, la expresión del resto mnémico de lo oído y visto” o sensopercibido con los otros órganos de los sentidos, los cuales registran las sen­saciones de placer o dolor. Téngase en cuenta que existen sensaciones y representaciones inconscientes con enlaces referidos al mundo exterior y con ello a la palabra. A su vez, las sensopercepciones pueden proceder del interior con sentimientos y sensaciones, o del exte­rior con repercusiones internas como son los afectos y emociones; existen otras funciones en el mundo interno que son las representaciones internas factibles de volverse conscientes o inconscientes propiamente dichas, con repercusiones en la vida emocional, y estas son las re­presentaciones inconscientes. En todos estos procesos interviene la “energía psíquica” la cual no es otra cosa de las que opera para registrar las codificaciones producidas por las partículas cuánticas (de la física ondulatoria), (3), (Sánchez Medina, G. et. al. 2009).

Cuando hablamos de energía nos estamos refiriendo a la producida por las partículas ele­mentales cuánticas; y, a la vez, cuando nos referimos en psicoanálisis “energía sublimada” lo hacemos a la desexualización de la energía libidinal (erótica) las cuales es desplazada en otras actividades; en ellas, la más importante es la del pensamiento. Es necesario tener en cuenta que la consciencia se construye con el sistema sensoperceptivo y con los procesos psíquicos yoicos en relación al exterior, construyéndose así “el examen de la realidad” para controlar y tomar decisiones.

La imaginación, como la intuición, los sueños y los mecanismos psíquicos construyen “valores”, “ideales”, “ideologías”, “creencias”, “costumbres”, “actitudes”, “habitualidades” y aún “rituales”. Obsérvese que en todos ellos existen un pensamiento consciente o precons­ciente con elementos inconscientes; por lo tanto, participan también el pensamiento conscien­te con interpretaciones movidas por la vida anímica inconsciente en la cual intervienen entre otros mecanismos, el de identificación, negación, represión, regresión, disociación, omnipo­tencia, prohibiciones, “el pensamiento mágico, convirtiendo la realidad objetiva en otra”, y por lo tanto deformando o cambiando la realidad. Todos estos procesos se van formando pau­latinamente desde la gestión de los procesos y funciones neuropsíquicas. A su vez, no debe descartarse el concepto de la formación del superyó o consciencia moral, el ideal del Yo y el Yo ideal, los canales que el Yo busca para encontrar satisfacciones y/o descargas de impulsos; por ejemplo, la religión, cualquiera que sea, con sus mitos valores, rituales y dogmas; además de todo lo heredado de la cultura, influye en el pensamiento del sujeto.

Todos estos conceptos fueron estudiados por Sigmund Freud y el estudiante podrá encon­trarlos en especial en la obra “El Yo y el Ello”, (Freud, 1923) y en “Comentarios a la Teoría y Práctica a la Interpretación de los Sueños”, (Freud, 1923 b) y el trabajo “La negación” (Freud, 1925). Son diversos los fenómenos, sucesos y manifestaciones de la naturaleza psí­quica que carecen de explicaciones lógicas y científicas (4); esto se ha observado a través de milenios, y, de ahí se le dio connotaciones mágicas omnipotentes a los sujetos a los cuales se les consideró chamanes, magos, brujos, sacerdotes, ministros, rabinos, gurús y con poderes del más allá o de Dios o de lo que se concebía perteneciente a los dioses. Todo lo que se des­conocía y el hombre era capaz de conocer y explicar, se ubicó dentro de esa “categoría de la magia”. Fue mucho más adelante cuando apareció el nombre de “parapsicología”, es decir, “al lado de la psicología científica” que trata de los fenómenos paranormales.

Freud en el año 1921, dos años después de haber publicado “Lo Siniestro” (Freud, 1919) y en el mismo año de haber postulado “El instinto de muerte” en “Más allá del instinto del placer”, (Freud, 1920), publicó su escrito “Psicoanálisis y Telepatía” con ciertos posibles deseos de penetrar en el análisis del ocultismo. En el “Compendio de la Standard Edition(5), de las obras completas de Freud; allí aparece el siguiente texto:

No cabe duda de que, si se presta atención a estos fenómenos, algunos de ellos se confirman, y probablemente no pase mucho tiempo antes de que se pueda desarrollar una teoría aceptable que incluya estos hechos nuevos; pero ante la primera confirmación los ocultistas proclamaron el triunfo de sus ideas, (6).

Se presentan y examinan tres ejemplos de telepatía. Un joven que se analizaba le contó a Freud que una adivina había anunciado que su cuñado moriría intoxicado por ostras o cangrejos en julio o agosto. El cuñado no murió, pero estuvo gravemente enfermo por esa época debido a una intoxicación por ingestión de cangrejos. Se interpreta la comunicación a la adivina como transfe­rencia del pensamiento inconsciente y el deseo reprimido de muerte hacia el cuñado.

El segundo caso se refiere a la hija mayor de una familia con cinco hijos, que era feliz en su ma­trimonio pero que no tenía descendencia. Debido a esta situación, provocada por la esterilidad del esposo, se deprimió, por lo que fue necesario internarla en un hospital.

Después de diez años de enfermedad, Freud comenzó a tratarla. La paciente relató que, cuando tenía veintisiete años se había quitado la alianza matrimonial, apoyando la mano en un plato lleno de arena y una adivina le anunció que se casaría y tendría dos hijos al cumplir treinta y dos años. A la fecha de la entrevista tenía cuarenta y ningún hijo, recordando la paciente que su madre se había casado a los treinta años y, a los treinta y dos ya tenía dos hijos.

El tercer episodio corresponde a un grafólogo. Rafael Scherman. El fenómeno de transferencia del pensamiento tuvo lugar entre aquél y uno de los pacientes de Freud que terminó por poner fina una relación amorosa casándose posteriormente con una joven que gozaba de la aprobación de Schermann”.

Un año después en 1922 Sigmund Freud publica “Sueños y Telepatía” (Freud, 1922) en donde vincula un hecho con otro, sin encontrar la existencia del sueño telepático propiamente dicho, puesto que “nunca pudo observar tal sueño verdaderamente”. Sin embargo, trae unos ejemplos en los cuales concluye que el mensaje telepático corresponde a la escena del Complejo de Edipo, y cómo es indiscutible que “el dormir crea condiciones favorables para la telepatía, pero no es indispensable para que ocurra”. Concluye que la telepatía es una actividad de la mente inconsciente, y las leyes que gobierna la vida mental inconsciente son también aplicables a la telepatía. Esta aseveración es una interpretación aceptable, más no comprobable científicamente; más aún, el término científico en los ejemplos del psicoanálisis, no corresponde a la ciencia de la lógica científica más cuando aquí en esta disciplina (del psicoanálisis participa todo el mundo inconsciente ilógico e irracional).

La temática del azar, lo probabilístico y el determinismo e indeterminismo en relación a lo socio-cultural (7), político y económico aparece disgregado en diferentes obras de autores de finales del Siglo XX, en especial los que se refieren al pensamiento complejo y a la teoría de la complejidad y caos (8).

A estas alturas el lector podrá encontrar en síntesis cómo se ha desarrollado el pensamien­to científico en las últimas décadas para encontrarse así con los conceptos de los procesos reversibles e irreversibles, lo probabilístico y el azar, el determinismo y el indeterminismo, lo subjetivo y lo objetivo, lo físico y lo psíquico y cómo el cerebro se comporta como un gran sistema en donde se forjan y se producen diferentes funciones bio-eléctricas para llegar o crear pensamientos, representaciones, pasando por las sensopercepciones elaboradas con el cerebro y/o mundo afectivo emocional y aún lo irrepresentable cuando no confluyen las trayectorias de los estímulos sensoperceptivos, a través de organizaciones cuánticas y funcio­nes de onda; aquí valdría la pena preguntarse si estas “no representaciones” o “trayectorias cuánticas irrepresentables” y no sentidas o negadas (lo cual equivale a lo no represado o a la represión y al inconsciente del psicoanálisis) ¿se manifiestan en algún sentido?; y, ¿se pueden interpretar como una negativa de la misma representación, o funcionaría como una subestruc­tura cuántica en lo cual se va a producir la representación? La respuesta puede ser factible que ocurra lo último; además, se ha descrito una serie de psicodinamismos que pertenecen a los procesos mentales conscientes e inconscientes, en el desarrollo del hombre para llegar a la consciencia, a ser consciente de lo que se conoce, al conocimiento y sentimiento; y, a la vez, con todo esto, al pensamiento y dentro de éste a las funciones del pensar (ver gráfica de las cuatro funciones del pensar en la obra “Cerebro Mente. El pensamiento cuántico”, (Sánchez Medina, G., 2009) con sus cuatro ejes, el integrador, el lingüístico, el discursivo y el concep­tual que abarcan todas las sensopercepciones.


1 Ver capítulo VII
2 “La palabra, es lo que da la existencia a algo. Es el comienzo de todo. En el comienzo; era el logos, dice San Juan en su Evangelio; y en el Génesis, es el nombrar a los animales, personas, hombres, los que les da su realidad” (De Francisco, 2012).
3 Esta temática deberá ser revisada en la obra ya mencionada: “Cerebro Mente. El Pensamiento Cuántico”, Sánchez Medina, G. 2009)
4 Las explicaciones lógicas y científicas hay que diferenciarlas de las lógicas de la historia que pueden pasar a ilógicas por ejemplo, la tierra era plana, era lógico para su época; sin embargo pasó a perder su vigencia cuando se descubrió la curvatura; y, las explicaciones científicas requieren una verificación con una metodología y unos procedimientos de contrastación, falsación para dar la validez y encontrar lo verdadero; esto se llegó a través del pensamiento de la lógica de la investigación. (Popper, 1971).
5 Extractado por el Comité de catalogación de la Asociación Psicoanalítica Americana y el ente para el Intercambio Informativo sobre Salud Mental bajo la dirección de Carrie Lee Rothe, Santiago Rosenberg, Editor No. 00784. Título original en inglés: Abstracts of the Standard Edition of the Complete Psychological Works of Sigmund Freud (L.U.P. –NY.)
6 “Aquí podemos agregar que siempre ha existido el optimismo como el pesimismo; por ejemplo Einstein no dudó que podría llegar a la ‘teoría del todo’, que aún es tan esquiva; y, más aún, después de la teoría de la relatividad (1905-915) dedicó todos los restantes años de su vida a encontrarla sin alcanzarla” (De Francisco, 2012).
7 Las negrillas son para resaltar el concepto.
8 Ver F. Capra, “Las conexiones ocultas” (Capra, 2003) y “La trama de la vida, una nueva perspectiva de los sistemas vivos” (Capra, 1998); Briggs and Peat “Las siete leyes del caos” (Briggs, 1999) y en parte la obra del autor: “Ciencia, ley y sociedad” próxima a aparecer y en “Ciencia mitos y dioses”, (Sánchez Medina, G. 2004) y “Psicoanálisis y la teoría de la complejidad” (Sánchez Medina, G. 2002),

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