La corrupción

(El actuar pensando con el deseo)

Cuando hacemos referencia a la corrupción nos referimos al (os) sujeto (s) que se com­portan rompiendo las normas éticas y obviamente alejándose de la salud mental; además, siempre que mencionamos al corrupto pensamos en el corruptor; por ejemplo: si observamos el texto de la génesis del Antiguo Testamento, nos encontramos con la caída de Adán y Eva (cap. III:I, pag. 255)

En los textos bíblicos dice lo siguiente:

Cap. III: 1 “… Y dijo a la mujer (la serpiente); ¿Por qué motivo os ha mandado Dios que no comieseis de todos los árboles del paraíso?” Cap. III 2: “A la cual respondió la mujer: Del fruto de los árboles, que hay en el paraíso, sí comemos”; Cap. III:3 “más del fruto de aquel árbol, que está en medio del paraíso, mandónos Dios que no comiésemos, ni le tocásemos siquiera, para que no muramos”. Cap. III: 4 “Dijo entonces la serpiente a la mujer: ¡Oh! Ciertamente no moriréis”. Cap. III:5 “Sabe, empero, Dios que en cualquier tiempo que comiereis de él, se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, conocedores de todo, del bien y del mal12. Cap: III: 6 “Vio, pues, la mujer que el fruto de aquel árbol era bueno para comer, y bello a los ojos y de aspecto deleitable, y cogió del fruto y comióle: dio también de él a su marido, el cual comió”. Cap III: 7 “Luego se les abrieron a entrambos los ojos; y como echasen de ver que estaban desnudos, cosieron o acomodáronse unas hojas de higuera, y se hicieron unos delantales o ceñidores”. Cap. III: 10 “el cual respondió: He oído tu voz en el paraíso, y he temido y llenádome de vergüenza porque estoy desnudo, y así me he escondido. Cap. III: 11 “Replicóle: ¿Pues quién te ha hecho advertir que estás desnudo, sino el haber comido del fruto de que yo te había vedado que comieses?. Cap. III: 15 “Yo pondré enemistades entre ti y la mujer, y entre tu raza y la descendencia suya; ella quebrantará tu cabeza, y tu andarás acechando a su calcañar”. Cap. III: 16 “Dijo así mismo a la mujer: Multiplicaré tus trabajos y miserias en tus preñeces; con dolor parirás los hijos y estarás bajo la potestad o mando de tu marido, y él te dominará”. Cap. III: 20 “Y Adán puso a su mujer el nombre de Eva, esto es, Vida, atento a que había de ser madre de todos los vivientes” (Torres Amat, F., 1957)13.

En los textos está muy claro que si Adán y Eva comieran de un árbol específico podrían morir. Pero, ¿qué significa este morir? ¿No será la muerte de la inconsciencia y la entrada a la conciencia? De ahí que la serpiente diga: ¡Oh! Ciertamente no moriréis” (…) Sabe, empero, Dios que en cualquier tiempo que comiereis de él, se abrirán vuestros ojos y seréis como dioses, conocedores de todo, del bien y del mal. ¿No se estará planteando allí la conciencia (el conocimiento) de todo, del bien y del mal, la conciencia de lo placentero y deleitable, el disfrute de la genitalidad? La respuesta sería afirmativa en ese sentido, como consta en el capítulo III:7 que dice: “Luego se les abrieron a entrambos los ojos; y como echasen de ver que estaban desnudos, cosieron o acomodáronse unas hojas de higuera, y se hicieron unos delantales o ceñidores”. Es así como aparece la vergüenza, o el pudor en el cual se encierra el temor a ser conocido, descubierto en la intimidad corporal emocional y psíquica, y así tener consciencia del conocimiento del Yo corporal, de los genitales, de la genitalidad, de la advertencia de la desnudez. Otra de las posibles interpretaciones de la transgresión de la prohibición del comer del árbol del bien y del mal es el desafío, la rivalidad, la desobediencia y la entrada en el mundo del conocimiento, con todas las consecuencias que implican las tendencias anteriormente mencionadas, consecuencias plagadas de trabajos y miserias. Así pues, el pecado de Adán y Eva tendría como núcleo el dejar de ser animales para pasar a ser seres humanos (14).

Téngase en cuenta cómo es la serpiente que induce y seduce a Eva diciéndole. “Oh ciertamente no moriréis… en cualquier tiempo que comieres de él (árbol prohibido) se abrirán vuestros ojos y serán como dioses”. He aquí el reto al “ser igual” a Dios; aquí también podríamos preguntarnos ¿en qué se beneficiaba la serpiente?, ¿qué representa ella? La respuesta podemos encontrarla en que la serpiente es la parte animal, el deseo y la necesidad, y para la satisfacción se quiere romper la norma de la prohibición y enfren­tarse a los dioses y al conocimiento del bien y del mal, lo cual equivale a la consciencia moral o superyó del psicoanálisis; en todo este planteamiento nos encontramos con el desafío entre el deseo instintivo y la prohibición, los cuales encierran el “sí y el no” y “el ser y no ser”. (Sánchez Medina, G. 2011, p. 255-256).

Nótese que la serpiente en la biblia, es también el sujeto corruptor; es así como no hay corrupto sin corruptor que induce, seduce a trasgredir o violar las prohibiciones y así rompe las leyes o normas de convivencia actuando para conseguir la fuerza del poder que corrompe y da vía libre al principio del placer, negando el principio de realidad y sumergiéndose en la actuación en el control del otro y en el poder de lo mágico de lo que implica tener o poseer y así controlar. Obsérvese cómo la corrupción siempre ha existido, sin embargo, ahora se encuentra a todos los niveles iniciándose en la relación madre-bebé, en la amamantación su­pliendo el pezón por el chupo o el biberón y renunciando al bien natural del deseo del pecho materno; y, luego se proyecta en las autoridades educativas, en los poderes judiciales, guber­namentales y aún en los eclesiásticos (jueces, ejército, policía, etc.) con sobornos o hechos, los llamados falsos positivos; de tal manera el poder de la autoridad es factible corromperlo (al sujeto) obviamente en beneficio propio. La corrupción también utiliza el pensamiento má­gico para lucrarse aprovechándose de las creencias ignorancias con respecto a la necesidad de una paz espiritual; por ejemplo, existen pastores de ciertas iglesias o comunidades exotéricas o pseudo religiosas que predican la pobreza pero para lucro propio y hacen énfasis en que el sujeto debe renunciar al dinero por su tranquilidad emocional. He ahí una conducta corrupta, más cuando en los sermones se citan los evangelios, y se prohíja por el despertar el temor o el amor y sometimiento a Dios. Es así como se ha visto el enriquecimiento con la explotación de las creencias y fe en las escrituras Sagradas basándose en ellas para una norma de conducta.

De la misma manera puede el empresario del espectáculo jugar con los actos explotando la imagen seductora de la mujer o el hombre, o la música, o la danza, todas las cuales conlle­van la magia de las mismas; aún puede decirse que el “foot-ball” conlleva la tendencia a la emoción del gol el cual es otra actuación del hombre para afianzar el poder con habilidades y técnicas para dominar al otro jugando y controlando el balón con que se juega; en ese poder y dominio está la tendencia y necesidad de expresar y satisfacer mágicamente sus emociones y llenar anhelos insatisfechos con la fragua de la frontera del vencedor el cual penetra en el campo propio (individualidad) y vence la resistencia del adversario en el gol.

De esto concluimos que han pasado milenios y el grupo humano se conforma pasando por un acto de desobediencia social llegando a la corrupción que tanto afecta al mundo entero por la irracionalidad del ser humano que piensa en el beneficio propio y abandona la consciencia moral por la ética de los derechos colectivos; por lo tanto, en nuestra sociedad cada vez carece de la consciencia moral y social colectiva. En el corrupto la idealización de los valores positi­vos no se realiza y por lo tanto no se construye la consciencia social moralizante y equitativa sino solo se forma y origina con los deseos e impulsos e inmediatez y facilismos centrados en el narcisismo; más aún porque predomina el principio de placer y la ambición de poder no tolerándose el displacer.

Aquí transcribo el escrito que presenté en el primer foro sobre el tema: “Corrupción y salud mental” en septiembre 14 del año 2012, en la Academia Nacional de Medicina.

Hoy en este foro sobre Corrupción y Salud Mental después de tener la definición sobre corrupción proveniente del Presidente del Colegio Máximo de las Academias, doctor Jaime Posada Díaz y el “Panorama de la corrupción en Colombia” por el doctor Carlos Francisco Galán Secretario de Transparencia. Presidencia de la República, me corresponde hacer la relación sobre “corrupción y salud mental”. Considero que es la primera vez que una Academia de Medicina con un cuerpo colegiado de Academias y personalidades del Estado se proponen realizar un Foro con la temática de la corrupción en la cual confluye la salud mental. Esperamos que de nuestros planteamientos y discusiones surjan ideas que nos muestren caminos de solución.

Téngase en cuenta aquí, que el término “corrupción” viene del verbo “rumpere” (romper, partir, hacer pedazos), lo cual nos lleva, dentro de este contexto, a entender que la corrupción se produce por el rompimiento de la “integridad psicosocial”, ocasionada por multifactores psíquicos y socia­les. En realidad existe un punto de convergencia y consenso con respecto a la corrupción, la cual es un “abuso de posiciones de poder o confianza para beneficio particular en detrimento del interés colectivo, a través de ofrecer o solicitar entregar, o recibir bienes en dinero o en especie, en servicios o beneficios, a cambio de acciones u omisiones”. Para algunos corruptos, supuestamente los bienes son del Estado y por lo tanto no pertenecen a la sociedad. “Es evidente que la corrupción causa po­breza económica y moral, viola los derechos humanos, atenta contra la democracia, es una barrera al desarrollo económico, causa deterioro ambiental, es un instrumento del crimen organizado y un problema transfronterizo”. Todo lo enunciado y traído proviene de la Organización “Transparencia por Colombia” y nos hace evidente que en el trasfondo está en juego la salud psicosocial a través de toda la historia, (15).

En la revisión de todas las publicaciones sobre corrupción y salud mental aparecen algunas pue­den considerarse de gran trascendencia y que se refieren a la ética, a la corrupción política, a los escenarios corruptos en las élites, en el poder y la democracia, en la inversión de los daños a los valores absolutos, la corrupción en la industria, el clientelismo, en la economía, en la sexualidad infantil con los abusos, en el deporte y éste como antídoto, la corrupción empresarial, la democracia y alta corrupción o en las altas esferas gubernamentales, la corrupción en el arte y el arte de la co­rrupción y está en los espectáculos y competencias deportivas, la corrupción religiosa, el poder de la corrupción y el poder de los medios de comunicación; los análisis económicos de la corrupción; los carruseles de la contratación, las explotaciones fraudulentas, la corrupción y patología mental, social y ética; a su vez la lucha contra el fraude y la corrupción sanitaria; la educación contra la corrupción; la política y el psicoanálisis de la corrupción y la salud mental y la corrupción, (Ghersi, 1998), (Fain Binda, 2006), (Montero Tirado, 2006), (Cañas, 2006), (Zúñiga Casto, 2005), Rose-Ackerman, 2005), (Boff, 2005), (Imperiales, 2003) (16), (17), (18), (19)

Existen a la vez obras dedicadas a este tema con perspectivas psicoanalíticas, sociales y aun se hace la pregunta si ¿se podrán determinar códigos genéticos o programas mentales en donde esté la corrupción implícita? La respuesta queda para que con el tiempo se resuelva.

El Banco Mundial, la Universidad de Columbia y el Foro Económico Mundial, califican la co­rrupción en más de 120 países; se han realizado convenciones interamericanas con este tema, así como se ha hecho la convención de las Naciones Unidas. Según el índice de percepción de Co­rrupción y Transparencia Internacional, Colombia ha tenido un puntaje en el año 2009 de 3.7, que corresponde, en América Latina, al sexto puesto después de Cuba y antes de Perú; Chile obtuvo el número 1, con un puntaje de 6.7 y Venezuela el último país (19) con 1.9; en la tabla mundial de índice de percepción de Corrupción para el año 2009 Colombia no aparece con puntaje pero se supone que está por debajo de Brasil y encima de Perú; el mayor puntaje lo obtuvo Nueva Zelandia con 9.4 lo que equivale a que es la nación menos corrupta y el menor lo tuvo la Somalia con 1.1, en el puesto 180; entiéndase aquí que el puntaje es sobre 10; es decir, es el más positivo, (20).

Volvamos al motivo de éste Foro y llegamos al concepto de la “crisis psicosocial” y en parte comprende la “crisis moral”. ¿Qué entendemos como crisis? La respuesta es una situación o pro­ceso en que se está o pasa por una disarmonía físico-psíquico-social-económica o histórica en su ordenamiento natural y por lo tanto produce un cambio que desequilibra o descompone y rompe cualquier organización; y, ¿qué entendemos como moral? La respuesta es la que pertenece a la ética y lo pertinente a la conducta y valores; más adelante nos referimos a cómo la conciencia moral en sus carencias o deficiencias hace parte de la conducta corrupta.

La conducta corrupta es necesario estudiarla desde distintas perspectivas científicas (psicoso­ciales, psicodinámicas, conductuales, neuropsíquicas y sistémicas) y otras que atañen a la justicia, a las políticas socioeconómicas y democráticas; también tiene que tenerse en cuenta en estas con­ductas cómo operan los principios de causalidad con respecto a la carencia de valores que el ser humano avasalla; obviamente entiéndase que la causa de la corrupción no es un virus o microorga­nismo o alteración bioquímica, sino a una perturbación de la personalidad, la cual utiliza progra­mas mentales basados en necesidades, ambiciones narcisísticas personales en donde se esconden resentimientos con violencia y con el uso del binomio dinero-poder, y con el menoscabo del interés colectivo con lo cual viola los derechos humanos y las bases democráticas. Téngase en cuenta cómo participan en el corrupto otros procesos psicodinámicos a saber: la envida, los celos, la voracidad, la ambición de poder, el narcisismo maligno, los sentimientos de inseguridad, el conflicto con la autoridad o la falta de socialización, no aceptando las normas vigentes la cual nos permite una convivencia armónica.

Este fenómeno de la corrupción, es necesario conocerlo y abordarlo en su macro y micro dimen­sión para poder tomar medidas consecuentes a prevenir el conflicto y poner en práctica medidas, como por ejemplo la implementación de talleres, foros, diseño de cartillas, configuración de patrones pilotos con modelos que surjan de la experiencia y que se puedan replicar (como lo propuso nuestro asesor el Dr. Alberto Fergusson); todo esto con una consciencia social de la necesidad imperiosa de implementar programas pedagógicos anti-corrupción. Aceptemos que estamos inmersos en una cultura mediática, de copia o espejo e inmediatez y facilista, que busca soluciones cómodas con la actuación instintiva para obtener la sensación de un bienestar rápido y pasajero; sin embargo, no se piensa en el sí mismo profundo y menos en las motivaciones y necesidades creativas psicosociales contemplando al otro; es decir, que comprenda una consciencia social moral sin caer en utopías, idealizaciones omnipotentes reformistas, reeducadoras para producir el prototipo de hombres ánge­les o seres ideales perfectos.

El ser humano llega a ser corrupto porque se siente insatisfecho, no acepta la verdad de sus carencias afectivas y socio-económicas; de tal manera se originan fantasías y conductas corruptas sin pasar por la consciencia de la realidad, la cual se niega. He ahí un modelo mental psicopato­lógico. Obsérvese que todavía no se ha llegado a descubrir en el ADN el gen de la corrupción; si esto llegara a suceder podríamos pensar que fue originado a través de la filo y ontogenia y sería más difícil pero no imposible la modificación, según lo conceptúa el Premio Nobel de medicina del año 2000 Eric Kandel, médico neurocientífico de la Universidad de Columbia, quien demostró cómo la organización genética se puede modificar con el aprendizaje. Actualmente también pensamos en como la conducta se programa y configura con los diseños de patrones o modelos neuropsíquicos y sus psicodinamismos.

De otra parte, el mismo psicoanálisis explica la corrupción por la falla de la consciencia moral, la cual en este caso no controla los instintos y deseos y a la vez permite que el Yo actúe sin pasar por el tamiz de ella (la consciencia moral); es decir, en el corrupto, la moral no está unida a la razón y al concepto de sociedad.

Recuérdese cómo las imágenes de los padres conforman el primer grupo social, la familia y es también en donde se estructura la consciencia moral (Superyó), la capacidad de decidir con el “si” o “no” para actuar; y, es allí en donde se origina la autoridad, el sentimiento de poder, las pautas, normas, leyes y todo este conglomerado que va a controlar al ser humano en la sociedad. Leyes, estatutos, disposiciones existen por doquier, lo que falta es cumplirlas y tener firmes los principios morales, adquiridos desde la vida fetal hasta la edad adulta. Esto es lo que está en crisis. He ahí la crisis psicosocial que lo demuestra las cifras que el Académico Álvaro Rodríguez Gama nos va a presentar las cuales sirven como conceptos y base de una investigación. Ya vendrán posteriormente múltiples investigaciones las que tendrán que analizarse, sin entrar en encapsulamientos estáticos de la corrupción, cualquiera que ésta sea (económica, política, religiosa, psicológica, pedagógica, etc.). Nuestra propuesta y proyecto es trabajar conjuntamente con todas las ramas del conocimien­to, a la vez que con los diferentes Institutos estatales, los cuales están representados en este foro.

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Hoy señoras y señores tenemos el deber y el derecho con el poder que nos da la libertad, para pronunciarnos sobre este tema en forma democrática, con la consciencia perceptual científica y realista, a la vez que social y moral, para ayudar a encontrar el bienestar de la vida con libertad, la cual también nos permite desarrollar nuestras funciones y adaptar nuestros potenciales frente a las diferentes vicisitudes que nos acompaña, más también con la seguridad o fortaleza, la cons­tancia y delicadeza con que debemos tratar al prójimo partiendo del Yo al Tu y al Nosotros. Todo esto implica no solo una preocupación sino tomar medidas prácticas sin violentar derechos y sin dejar de cumplir los deberes que atañen a todos; en este caso a los especialistas en salud mental. Tampoco podemos caer en políticas médicas sesgadas con parcializaciones neuropsiquiátricas o psicoanalítico-psicoanalizantes que sólo vean los árboles o los trastornos psicopatológicos sin ver el bosque humano o viceversa.


12 La negrilla es mía.
13 Según los estudiosos (A. De Francisco) “eran dos los árboles: El árbol del bien y del mal y del conocimiento. Sin embargo, podría ser solamente uno, el del conocimiento que lleva al bien y al mal”. En el concepto anterior “el primero (bien y mal) tiene que ver con la consciencia moral que permite distinguir entre lo bueno (ético) y lo malo (rechazable). El segundo el del conocimiento, nada tendría que ver con la moral. Comer de él, apropiárselo es entrar dentro del término de lo prohibido, pues sólo corresponde a Dios. Ese mito está relacionado con el de Prometeo que roba el conocimiento a los dioses para dárselo al hombre y por tal motivo es considerado el castigo eterno, por haber transgredido el orden de los dioses”, (De Francisco, A., 2001). Por su parte en arameo podría confundirse la traducción el singular con el plural (árbol-árboles).
14 En el año 2004 existieron pueblos nómadas en América del Sur, Colombia, los Nukak Makú, que vivía desnudos y tenía su vida genital sin problemas de consciencia y pudor por su desnudez.
15 https://www.transparenciacolombia.org.co/LACORRUPCION/Radiografia/tabid/100/language/es-ES/De­fault.aspx
16 European Healthcare Fraud & Corruption, 2004.
17 Las malversaciones de fondos de ministerios de Educación a las escuelas llegan hasta el 80%, según la UNESCO Noticias. (Investigación realizada por la UNESCO: Escuelas corruptas, universidades corruptas: ¿qué se puede hacer?, texto original en https://www.iiep.unesco.org/fileadmin/user_upload/Info_Services_Publications/pdf/2010/escuelas_corruptas.pdf.
18 La corrupción en el Arte/El arte de la corrupción, Luis Camnitzer. (Artista Alemán y Uruguayo) https://www.universes-in-universe.de/magazin/marco-polo/s-camnitzer.htm
19 La Estafa de la Iglesia, ¿poder, corrupción o sabotaje?, https://blogs.clarin.com/anyone/
20 https://www.transparenciacolombia.org.co/LACORRUPCION/Radiografia/tabid/100/language/es-ES/De­fault.aspx

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