La Hipnosis y la sugestión en el año 2014. (Síntesis)

DR. GUILLERMO SÁNCHEZ MEDINA

Actualmente se entiende a la hipnosis como el procedimiento mediante el cual “… una persona (el sujeto) es guiada por otra persona (el hipnotizador) para responder a sugestio­nes que implican cambios en su experiencia subjetiva, alteraciones en la percepción, sensa­ción, emoción y/o conducta” (Green, Barabasz, Barrett, Montgomery, 2005).

Desde el punto de vista psíquico la hipnosis pertenece a un fenómeno hipnótico que está conceptualizado a través de diferentes modelos, en especial dos: el intrapersonal y el interpersonal. En uno y otro hay una relación hipnótica en donde no solamente hay un factor sino diversos factores (Edmonston, 1981) o múltiples factores (Kirsch y Lynn, 1995); existe otra clasificación con planteamientos cognitivos conductuales y psicosociales (Spanos y Chaves, 1989; Spanos, 1986; Spanos, 1994); a la vez existen el modelo psicodinámico psicoanalítico en donde el hipnotizador suplanta en parte el yo del hipnotizado. Existe otra clasificación en donde se hace una distinción de la “teoría del estado vs. la teoría de no estado” (Hilgard, 1973; Fe­llows, 1990; Lynn, Vanderhoff, Shindler y Stafford, 2002).

“El modelo sobre el estado” se refiere a la consciencia y se explica el “fenómeno de la hipnosis” como producto de la suges­tión que “depende de variables psicosociales como las expectativas, creencias, motivaciones, imaginación y fantasías del sujeto” (Jara & Martínez; 1999; Spanos, 1986; Lynn et al. 2002; Barber, 1969; Kirsch & Lynn, 1995; Kirsch, 1999; Lynn & Rhue, 1991).

La “teoría del no estado”, se refiere a múltiples factores que no se refieren a la consciencia pero sí al estudio de la cognición y con ello a las “neuro imágenes, al análisis de señales electromagnéticas” que explican la cognición y la consciencia como estados emergentes múltiples. La hipnosis no representaría un estado de consciencia sino que correspondería distintos cambios neurofisio­lógicos ya mencionados como la sugestión.

Estado de Consciencia

La teoría de la hipnosis como “estado de consciencia”, sigue vigente desde hace 50 años y se centra que la consciencia específicamente, en el estado de alerta y de ser consciente que se está consciente y tiene el control sobre el Yo.

La “hipnosis neutral” es una condición que surge cuando el hipnotizador induce la hipnosis sin sugerir ninguna percepción a los sujetos. Es un estado hipnótico “per sé”.

En los estados hipnóticos existe “una disminución de la ac­tividad en la corteza cingulada anterior, giro frontal medio y superior bilateral, giro frontal medial izquierdo, sin observar incremento o actividad en otra zona” (Canales-Johnson, et. al. 2012). Rainville et. al. 2002 mostraron cómo “el estado hipnótico neutral en sujetos al­tamente hipnotizables se correlaciona con el incremento del flujo sanguíneo regional y de la actividad en banda delta de la corteza occipital bilateral”.

Por lo expuesto anteriormente la “hipnosis neutral” estaría caracterizada por disociación funcional del lóbulo frontal (Egner, Jamieson & Cruzelier, 2005).

HipnotismoFigura 32 Hipnotismo. Ref. Tomado de https://leonfelipe.org.es/Biogra­fia JulioCaminoGalicia.html

Isotani et al. 2001 in­vestigaron la actividad del electroencefalograma y sus consecuencias en la hipno­sis neutral resultando que la banda beta (12.5-30Hz) y teta (6.5-8 Hz), se presentaban en los sujetos altamente hipnoti­zables y existían una “dismi­nución de actividad cortical de frecuencia delta 1.3Hz, beta (15-25 Hz) y gama (35-45 Hz) como aumento en ac­tividad de bandas de frecuen­cia theta (4-6 Hz) y alfa (7-13 Hz) durante hipnosis neutral con respecto a una condición basal”, (Ibídem).

Por su parte se ha encon­trado que cuando hay un bajo control y un estado de cons­ciencia disminuido también afecta la regulación del “self” y los contenidos de consciencia, así como la atención y por ende la experiencia hipnótica neutral; por lo expresado anteriormente podemos sintetizar que existen las teorías del “no estado”, es decir la hipnosis como cambios neurofisiológicos asociados a sugestión. Todo esto está estudiado también por las neurociencias y “la interpretación de las sugestiones, expectativas o motivaciones son suficientes para caracterizar la experiencias bajo hipnosis y producir cambios neurofisiológicos”.

Sugestión hipnótica y dolor

La sugestión hipnótica es “inducida para la supresión del dolor” (Crawford, Knebel, Ven­demia, Horton y Lamas, 1999); estos estudios han permitidos identificar áreas cerebrales rela­cionadas con la percepción emocional del dolor pero no imaginería del dolor. La supresión del dolor inducida por hipnosis genera una actividad en el cortex singular anterior y sugiere que existe un incremento de modulación del a ínsula anterior sobre la corteza somatosensorial.

En síntesis la inducción como supresión del dolor activan circuitos en el cortex singular, corteza singular, prefrontal, dorsolateral y tálamo.

Sugestión hipnótica y alucinaciones perceptuales

Los estudios de Szechtman et al. 1998 observaron cómo el flujo sanguíneo cerebral de­recho en el giro cingulado anterior derecho era mayor cuando se presentaban alucinacio­nes auditivas hipnóticas inducidas proyectadas también a las regiones auditivas de la región temporal los potenciales evocados P300 , los cuales estaban presentes en las alucinaciones hipnóticas positivas (Spiegel, et. al. 1985) como negativas (Barabasz et al. 1999).

Téngase aquí en cuenta cómo el aumento de actividad en las regiones de giro fusiforme izquierdo se presentaba con las alucinaciones en colores y figuras en grises.

Conclusiones

De todo esto podemos concluir que existen diversos paradigmas, modelos investigación neurocerebrales en donde se comprueba la relación cerebro mente y potenciales evocados como potenciales de ondas alfa, beta y theta en la sugestión hipnótica y control de los mo­vimientos puesto que puede inducirse una parálisis hipnótica. Así mismo no solamente el aspecto cognitivo sino asociativo ideacional se interconectan a través de el fenómeno hipnó­tico asociado a la vez con el estado o no estado de consciencia pero siempre con la actividad psíquica de hipnosis sugestiva o inducida.

Aquí también podemos conceptualizar que hay toda una actividad en red previa a la su­gestión, y luego otra post sugestión e inducción hipnótica en sí mismo, con evidencia neuro­fisiológica y obviamente con todos los psicodinamismos pertinentes al Yo al consciente y al inconsciente. De todo esto podemos inferir que hay una interrelación de sistemas neuroce­rebrales del sistema nervioso central y periférico y del sistema psíquico. Sin embargo, las investigaciones son insuficientes para resolver todo lo concerniente a este vasto campo de la sugestión y de la hipnosis.

Actualmente conocemos y se ha detectado, cómo opera una onda lenta en un suave ritmo muy distinto de las oscilaciones que se ven en la conciencia normal. El escáner de cerebro durante la hipnosis presenta una mayor actividad en las áreas motoras sensoriales con aumen­to en la actividad imaginativa mental.

La mayor corriente sanguínea de la corteza cingular anterior derecha sugiere que la atención se centra en eventos internos en vez de externos”:

(Rainville, et. al. 1997), (Canales-Johnson, et. al. 2012) En la meditación, las personas tienen una atención pasiva y muestra que las áreas del cerebro son hipoactivas y son las que normal­mente reaccionan a la elección o detectación de estímulos.

De tal suerte que las imágenes de escáner son diferentes en sueños, hipnosis, esquizofrenia y meditación. Toca aquí preguntar­nos si las imágenes del “escáner” en sujetos en meditación son diferentes, iguales o semejan­tes a los que se presentan durante el proceso psicoanalítico. No tengo datos al respecto, (16).

La sugestión

El tema de la sugestión y de la hipnosis está relacionado con las funciones neuropsíqui­cas. Veamos nuevamente qué quiere decir sugestión. El término “sugestión” viene del latín “sub” (por debajo) y “gerere” (hacer, llevar a cabo) y el sufijo “sión, ción” acción o efecto. El Diccionario de la Lengua Española lo trae como una acción de sugerir, que sugestiona y provoca o inspira en alguien cierta idea para que piense y haga determinada acción. La su­gestión se induce con un indicativo el cual insinúa, evoca, hace concebir, dicta o da a entender algo determinado en forma indirecta.

En general cualquier tipo de asociación psíquica puede sugerir y aún deducirse de hechos por contigüidad; al mismo tiempo los sujetos son influen­ciados (sugestionados) por múltiples señalizaciones para pensar, sentir y actuar consciente e inconscientemente en determinada forma. He ahí todas las formas de publicidad que por milenios han participado en las diferentes civilizaciones en un sentido u otro, para comprar, vender, pensar y actuar según la creencia (política, religiosa, filosófica, comercial o económi­ca, etc.).

Es interesante cómo el individuo se puede autosugestionar para provocar distintas ideas, creencias, conductas, sentimientos o comportamientos en el mundo interno psíquico o somático o en una actitud externa con reacciones comportamentales. Recuérdese aquí la conducta nazista, antisemítica y/o segregacionista y actualmente la de los terroristas suicidas islámicos. “Pero no se han logrado conductas que se opongan a las ideas de la moral que tengan los sujetos estudiados”, (De Francisco, 2012).

Hipnosis y sugestión

Si bien en 1886 al retorno de Freud de París a Viena, después de haberse imbuido por las teorías de Charcot sobre la “hipnosis y sugestión”, inició los procedimientos hipnóticos para aplicarlos a los pacientes que sufrían de histeria a través de la sugestión, la cual se le inducía un efecto inmediato, básicamente en el tratamiento de parálisis, contracturas y otros cuadros o también por efecto posthinóptico, que aparecería en el momento preestablecido después de despertar. Aquí Freud, dio un viraje para sugerir al paciente le relatara lo que se le ocurriera o pasara por la mente, lo que equivale a hoy día y que conocemos como “asociación libre”; he ahí el abandono de la hipnosis para llegar al psicoanálisis, pasando por la catarsis.

Sin embargo, en ese entonces el campo de la hipnoterapia era más amplio que el de otros méto­dos terapéuticos destinados a tratar las enfermedades mentales pero dependía de factores que podían influir con otros métodos. Fue así como Freud al observar que ciertos síntomas tenían relación con mecanismos psíquicos, dejó el métodos hipnótico y pasó a encontrar la catarsis y luego el psicoanálisis propiamente dicho.

Recuérdese que la hipnosis individual y colectiva se había y se ha utilizado por milenios atrás sugestionando al individuo o a la colectividad. Por ejemplo, las acciones de Moisés y de tantos otros personajes de la historia, en especial las del Siglo XX con Hitler, Mussolini y Stalin. ¿Es esta verdadera hipnosis colectiva o más bien sugestiva? Esta pregunta si bien puede responderse en el sentido de que las dos participaron, tampoco fueron comprobados, pero la masa de la población fue conducida por esa fuerza.

Con respecto a la hipnosis:

El mismo Freud hizo el análisis del mecanismo implícito en ella, explicando como el Yo del sujeto se entrega o somete en parte al Yo y Superyó del otro, y actúa por inducción y sugestión, en un sentido u otro, reservándose ciertos núcleos super­yoicos profundos inconscientes para decidir la acción no sin pasar por confusiones y conflic­tos.

Como en este texto no se trata de hacer un estudio pormenorizado de la hipnosis y de la sugestión, dejo al lector consultar la temática específica. Sin embargo traigo ciertos conceptos que deben tenerse en cuenta.

Actualmente 2014, como hace muchos años atrás, se ha comprobado que los “mecanismos de negación y represión” se han utilizado para controlar el dolor y el placer; de ahí las expe­riencias en el oriente (India, China y otras regiones). Se observa que se puede sugestionar a las personas para disminuir al máximo el dolor físico o no sentir placer (así también se anulan los estímulos sexuales, por ejemplo en monasterios o en los budistas).

Placebo

Estos fenómenos se han llevado a la comprobación en las imágenes por resonancia magnética comprobándose como se explicita anteriormente, que las áreas cerebrales, sensitivas del dolor, resuenan y registran la estimulación; aun personas sin entrenamiento pueden ser sugestionadas disminu­yendo el dolor, utilizando la simple idea de que se le aplica un “placebo(17) para inducir la idea de anestesia, y solo siente una sensación leve sin registrarse en la resonancia magnética. Por ejemplo, se aplica una aguja en el antebrazo o se quema un área del mismo sin ninguna advertencia; el sujeto advierte el dolor. Luego se le dice que se le va aplicar un anestésico local, lo cual se hace con una sustancia inocua y el sujeto no registra el dolor. Esto que no es nuevo, se ha utilizado para la supresión de hábitos (fumar, acciones obsesivo-compulsivas no severas, fobias y otros).

Todas estas técnicas sumadas a las clásicas chinas de la acupuntura han sido utilizadas por no científicos y por algunos que hacen las interpretaciones de las conexiones neuronales (terapias neuronales), de las sensaciones sensoperceptivas superficiales para conseguir en diferentes áreas geográficas corporales controles de la sensopercepción; la explicación es la transmisión neuronal de un estímulo para provocar una respuesta de anestesia o estimular funciones orgánicas.

Por todos es bien conocido como se ha utilizado las técnicas de suges­tión e hipnosis, aún para hacer intervenciones quirúrgicas en beneficio del paciente, en contra del dolor o para despertar el placer; aquí nos encontramos en una frontera entre la ciencia, la sugestión, la magia, la omnipotencia y las especulaciones de la charlatanería e ignorancia, y toda una cosmovisión de creencias que ha manejado a la humanidad, en lo que el común de la gente llama “milagros” espontáneos o producidos por seres especiales.

El cerebro es un poderoso siste­ma de control

Todas estas creencias se desvanecen cuando podemos probar con la tecnología que el cerebro es un poderoso siste­ma de control, de sensaciones y representaciones con sus connotaciones sensitivas y motoras que pueden llegar o no a la consciencia. Aquí el lector tendrá que hacer conexiones con los textos anteriores.

Desde el punto de vista práctico lo interesante es que con la sugestión y los placebos, se ha intervenido con cierto grado de logros sugestionando al individuo y a la masa.

Al mismo tiempo con la farmacología se opera a dos niveles: el químico-físico y el psico-físico como un placebo agregado (como creencia y fe en el medicamento y en el médico o la comunidad que lo acepta como benéfico) sin descontar la cantidad de procedimientos o sustancias paliativas. Quede claro que los mecanismos de la negación, la represión, la sugestión son operantes en el psíquico y Yo corporal.

Volviendo a la sugestión, ésta pertenece el acto por el cual una idea o imagen es sugerida al otro directa o indirectamente; en este último caso, la idea puede operar por una imagen o viceversa para que, por asociación se sugieran hechos que pueden ocurrir o deben ocurrir. He aquí una influencia de una persona ejerce sobre el comportamiento de otra o de otras en conjunto.

Este concepto pertenece a toda la psicología individual y de grupo y es aplicada a la publicidad en los medios de comunicación y a la aplicación del manejo de la psicología de las masas. Freud en 1920-21 explica el comportamiento grupal en la obra:

Psicología de las ma­sas” en donde se explica el comportamiento grupal y cómo también está determinado por la intervención de alguien más, pues el individuo está sometido a la influencia de una persona o de un número de personas importantes para él.

Freud trae la descripción de G. Le Bon, quien cree que en el grupo los individuos exhiben nuevas características que no poseían antes; es así como interviene la sugestibilidad, el contagio y el permitirse entregarse a los instintos, a las creencias y al sometimiento del líder (como pasó con Hitler, Musolini y Stalin). Dos grupos artificiales enuncia Freud: la iglesia y el ejército; aquí podríamos incluir cualquier institución en la que el mecanismo de la identificación participa, así como la hipnosis, el enamoramiento, el instinto gregario, la horda primitiva, con su personalidad individual consciente y la colec­tiva consciente e inconsciente. A través de la historia hemos observado cómo el yo del sujeto sigue las leyes grupales en forma consciente e inconsciente.

Cuando nos referimos al “alma colectiva o cosmológica” decimos que es lo que “religa” la totalidad del universo de posible comprensión, entendimiento y conocimiento, pero no hablamos de lo que no conocemos; con esto podemos inferir cómo alma, mente y psiquis son una misma, cada una con su connota­ción espiritual, religiosa o científica.

Vale la pena aquí traer a colación que la operatividad de la hipnosis y la sugestión no es solamente un funcionamiento abstracto virtual, sino una interrelación del cerebro-mente con el funcionamiento biomolecular dentro de las funciones psíquicas y sus productos, en especial la sensopercepción, las representaciones y la imaginación. De esto podemos deducir cómo también opera la señalización cuántica explicitada en la obra: “Cerebro-mente (El pen­samiento cuántico)” (Sánchez Medina, G. 2009).

En la psicología de la vida cotidiana.

Estamos recibiendo durante todo el tiempo sugestio­nes diversas por los medios de comunicación que penetran no solamente a nuestra conciencia sino al subconsciente en forma parcial o imparcial; la misma educación utiliza la sugestión por repetición. Los padres son un factor influyente en los hijos así como los profesores, los amigos el grupo en donde funciona, lo cual puede ser positivo o negativo, favorecer o desfa­vorecer al niño.

Es importante tener en cuenta cómo todos los mensajes preverbales, extra­verbales gestuales o no, los mensajes inconscientes son captados por el feto desde el útero y luego el bebé en su relación de apego y acunamiento con su madre o sustituta y es así como va a poder codificar y decodificar esta señalización con y como programas sistémicos definidos, los cuales tienen sentidos positivos o negativos, a la vez que la participan en los mecanismos de identificación y finalmente en las reacciones conductuales, motivacionales y de intereses para hacer o dejar de hacer tal o cual conducta.

Por todos es bien conocido cómo un bebé que durante el embarazo de la madre vive en un ambiente que posteriormente será distinto, este bebé recibe mensajes desde la época prenatal y luego durante un periodo de 3 años posnatal el niño tendrá conductas, intereses, tendencias, habilidades algunas distintas a la madre y al padre o a abuelos biológicos; de ahí pueden surgir las preguntas ¿por qué este bebé es distinto a sus padres? ¿De dónde sacó este o tal tendencia y hábito? La respuesta ya está explicitada anteriormente, es la señalización que se produce en la época prenatal y postnatal (18).

Autosugestión voluntaria o involuntaria

Por su parte la sugestión puede operar como autosugestión voluntaria o involuntaria, motivada por estímulos internos o externos, sensaciones orgánicas, imaginarias o reales, a la vez que haciendo énfasis en la reacción positiva o negativa; por ejemplo, la sugestión in­voluntaria negativa utilizada por el terapeuta con la intensión de modificar la conducta para cambiar un hábito compulsivo (comerse las uñas, fumar, etc.) provocando una conexión o asociación del acto del hábito con una reacción de asco o nauseas; aquí el terapeuta utiliza la sugestión negativa que genera una autosugestión involuntaria negativa para interrumpir o evitar que se produzca el acto.

A la vez, la autosugestión voluntaria la podemos realizar co­tidianamente ante una situación cotidiana para mejorar nuestra autoestima, autorrealización, autoconfianza y positivismo o lo que comúnmente dice: “fe en nosotros mismos y en que el resultado es positivo”, (por ejemplo, conseguiré trabajo, me aumentarán el sueldo, estaré sano de salud, podré estudiar, estudiaré y pasaré el examen y todo lo que tiene que ver con el fin del sentido positivo).

Sin embargo, la autosugestión voluntaria negativa en que el sujeto dice no fumaré, no debo fumar porque es malo para mi salud, no me estresaré en este viaje, no voy a fracasar en este examen, no me enfermaré; todo esto se inicia con una negación que por detrás puede conllevar un temor y al mismo tiempo un deseo; por lo tanto, se está perdiendo el tiempo, porque la mente inconscientemente ordenará fumar, estresarse, perder el examen, etc.

Así como existen seres humanos negativos, pesimistas, existen los opuestos, el optimista, positivista que cambia con el deseo, o que niega la realidad. Aquí recuérdese cómo es fac­tible que existan esas dos tendencias duales y con frecuencia se presentan en los enfermos bipolares, en sus fases depresiva (negativa) y maníaca (positiva).

Medicina preventiva y la salud mental.

Sin caer en ninguna de las polaridades se trata de que el sujeto pueda tener una actitud positiva ante la vida con la mis­ma energía vital que le acompaña, lo cual implica un cierto equilibrio dinámico en que tenga una adaptación a los factores negativos, al estrés y al mismo tiempo que tenga un adecuado y equilibrado modo de vivir y actitud vital lo que implica una salud física y mental previniendo cualquier desorden físico, químico que produzca perjuicios en la salud. De todo esto trata la medicina preventiva y la salud mental.

Aquí es necesario hacer la diferencia de la sugestión que parte del terapeuta desde afuera o el otro que sugestiona, induce y produce una carga afectiva emocional informática para que no se produzca el acto negativo; es entonces cuando es factible esta clase de sugestión.

Con la sugestión y en ella o con hipnosis se produce como ya se menciona en otra parte, un poder del sugestionador o hipnotizador sobre el otro y así el resultado viene a interpretarse como algo que no se puede explicar y/o conocer; de ahí la connotación de misterioso o má­gico (que pertenece a la magia).

Recuérdese cómo el sugestionado e hipnotizado abandonan parte de su yo alerta, activo y deja un reemplazo del yo hipnotizador en forma pasiva; detal manera, existe un sometimiento y/o aceptación de la información externa, la cual con­lleva mensajes, códigos, programas para ser aceptados, produciéndose al mismo tiempo el mecanismo de la identificación proyectiva que en ocasiones se vuelve masiva, con el objeto (o sujeto hipnotizador) y, así el Yo responde a las órdenes externas.

El “sí mismo” (“self”) y la decisión de “sí o no

Sin embargo, cuando las órdenes tocan el área de la consciencia moral (superyó), es cuando se despierta el “sí mismo” (“self”) y la decisión de “sí o no” para actuar; de tal forma se realiza una acción desde la profundidad de la mismidad; es por esto, por lo que difícilmente un sujeto hipnotizado puede llegar al crimen o al acto delincuencial, al no ser que en el Yo, “self” y superyó (del hipno­tizado) en ese trance existan tendencias tanáticas, antisociales o delincuenciales, las cuales aceptan las órdenes externas del acto psicopático.

También es de observar cómo los sujeto entran en una sugestión e hipnosis colectiva, manejada por líderes con tendencias de distinta índole, (positiva con valores e ideales altruistas, espirituales, amorosos, de vida, o lo contra­rio narcisísticas, destructoras, egoístas, materialistas, ambiciosas y de muerte). A través de la historia de la humanidad se han presentado estos fenómenos; recuérdese en Asia Menor, Me­sopotamia, Egipto, Grecia, Roma, Asia, África y América a través de los siglos.

Aquí quiero agregar cómo el pueblo alemán en el Siglo XX fue controlado por Hitler, así como Mussolini lo hizo en Italia, y en épocas remotas los grandes líderes guerreros, como Alejandro Magno, Gengis Khant o los dictadores del Siglo XX y/o emperadores del Siglo XIX, o reyes, de siglos anteriores en Europa.

Pienso que todas las culturas (incluida la científica), tienen en algún momento una gran dosis de sugestión e hipnosis colectiva debido a sus grandes falencias o fragilidades que acompañan al hombre y por lo tanto requieren de una fuerza colectiva mayor que les de seguridad.

Terapia regresiva

En la parte inmediatamente anterior hice referencia a la hipnosis y a la sugestión, y allí se mencionó sobre la terapia regresiva, a la que me voy a ocupar en seguida. Cuando hacemos alusión a la regresión, lo hacemos a volver atrás, a etapas más tempranas; esto se ha realizado a través de la ya mencionada hipnosis o sugestión o ejercicios de relajación, visualización o con estímulos sensoriales de muy baja frecuencia para disminuir el estado de alerta del sujeto.

Por lo general cuando se refiere a terapia regresiva se hace en dos sentidos: uno en la terapia psicoanalítica y otro a las “regresiones a vidas pasadas”. El primero fue más elaborado y desarrollado por Sigmund Freud en el psicoanálisis, en que el sujeto, dentro de un proceso psíquico terapéutico, regresa o retorna el sujeto sentido cronológico a diferentes etapas o vivencias o momentos anteriores.

Desde el punto de vista psicoanalítico se pasó a un nivel inferior dentro del sentido tópico y formal; por ejemplo cuando el sujeto sueña dormido o despierto aparece la regresión en forma de imágenes sensoriales en forma alucinatoria; y, cuando nos referimos a la regresión desde el punto de vista psicoanalítico lo hacemos también al retorno de la libido y a las relaciones objetales anteriores en todo su desarrollo psíquico. La regresión es observada comúnmente en el tratamiento psicoanalítico en el diván y en la rela­ción transferencial.

“Yo no puedo con esta carga”.

A su vez, la regresión puede ser tópica, formal o cronológica; la primera, se refiere más al aparato psíquico, a los niveles del consciente e inconsciente, la segunda a las fases y evolución del Yo y la tercera formal cuando se reemplazan los modos de expresión y de representación, por otros más primitivos el regreso en todos los casos puede ser solamente simbólico y se realiza por situaciones ansiosas debido a conflictos, traumas, o situaciones vitales complejas para resolver, de suerte que el sujeto dice: “yo no puedo con esta carga”.

En la terapia psicoanalítica siempre se presenta la regresión la cual es utilizada para descu­brir y resolver en el proceso de transferencia contra-transferencia los conflictos. Esta técnica de la regresión también es usada en las psicoterapias y se utilizan para revivir situaciones traumáticas.

Cuando se refiere a las regresiones de las supuestas vidas pasadas o anteriores, se basa en una creencia básica y mágica que es la de la reencarnación en que participa una vida an­terior. Esto es sostenido por Dr. Morris Netherton, Dr. Stanislav Grof, el psicoanalista Roger J. Woolger; el psiquiatra Brian Weiss, los psicólogos José Luis Cabouli, y Michael Newton y el psicoanalista Victor Borak. El traer todos estos nombres no significan que sea válidas estas conceptualizaciones y los motivos ya están expuestos en textos anteriores que se refiere a la reencarnación la cual no comparto.

Regresión a vidas pasadas

La concepción sobre la “regresión a vidas pasadas”, repito nuevamente, es un facilismo para solucionar lo no comprendido que es nuestro paso por esta vida con nuestro ser, nues­tra esencia y existencia y posiblemente encierra la fantasía del deseo de reparar los sentido, dañado y por ende la culpa connomitante.

A la vez, los casos que traen los diferentes autores citados y otros más no son concluyentes, ni tienen una verificación científica por más que ha­yan sido realizadas por catedráticos de psiquiatría biológica o farmacología, en departamento de psiquiatría del Mont Sinai Hospital de Miami, en 1980 como es el caso de Bryan Weiss o la del doctor Joel Whitton, licenciado en neurobiología y catedrático de psiquiatría en la Universidad de Toronto.

Las conceptualizaciones de la teósofa Madame Blavatsky y las espiritistas de Allan Kar­dec, autores ya mencionados en otra parte de esta obra confluyen en la idea de las psicotera­pias basada en la creencia de vidas pasadas.

El hecho de que los autores que se ocupan de este tema traigan múltiples citas bibliográficas de distintos años y aún de esta última década no significa la certeza de la creencia y/o conceptualización al respecto de la veracidad científica sobre las vidas pasadas, (Blavatsky, 1888).

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16 “En la Universidad de McGill se han estudiado monjes y monjas en estado de meditación y en episodios de éxtasis; las imágenes detectadas correspondían a áreas del cerebro límbico pero no de la corteza cerebral en el lóbulo frontal”, (De Francisco, 2012).
17 Actualmente muchos de los psicofármacos actúan además como placebos, lo cual significa también que la sustancia neutra del placebo dada al paciente con desórdenes psicoemocionales, obra como psicofármaco o psicoterapia.
18 Para comprender la operatividad de la señalización debe entenderse el funcionamiento, la operancia de la física ondulatoria en la participación de la neuro señalización y sinapsis química y cuántica. (Ver obra: Cerebro-Mente (El pensamiento cuántico), (2009).
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