¿Por qué se Demanda a Los Médicos?

FEDERACIÓN MÉDICA COLOMBIANA

Capítulo XX

Fernando Guzmán Mora, MD
Eduardo Franco Delgadillo

Introducción

La historia de quejas contra los médicos es tan antigua como el ejercicio mismo de la profesión. Las tablas sumerias del rey Ur-Nammu (Rey de Ur), datan del 4050 AC. Éstas establecían una escala de pagos cuando se demostraban lesiones atribuibles al ejercicio médico. En el año 3750 AC aparece el famoso Código de Hammurabi, que hacía que los cirujanos pagaran incluso con su vida por los errores cometidos. Posteriormente aparece en Egipto una norma de gran interés respecto al ejercicio médico que no se sujetase a las normas ortodoxas: Si se usa un tratamiento no convencional y el paciente muere, el sacerdote paga con su vida.

En 1374 se sienta una de las primeras doctrinas sobre el ejercicio médico anglosajón en la demanda contra el cirujano John Swanlond. El Honorable Juez John Cavendish expresa: “[…]. Si el cirujano hace todo lo que puede y emplea toda su diligencia en la curación, no es justo culpabilizarlo […]”

En 1687, la justicia inglesa define mala práctica como: “[…] una ofensa a lev natural (sea por curiosidad, experimentación o negligencia), que rompe la confianza que la comunidad coloca en el médico […]”

El control social, que presiona al individuo a aceptar la norma sé ejerce, entre otros, a través de métodos coercitivos que hacen a quien se desvía sujeto de desaprobación y castigo social al responsabilizarlo de las consecuencias de sus propios actos que afectan el sentir y normal curso de una sociedad.

Cambios jurisprudenciales en Colombia

En 1991 Colombia no solamente amplió de manera importante el catálogo de derechos ciudadanos en su Constitución Política, sino que creó instituciones y recursos tendientes a lograr su custodia y efectividad. Se proclama por lo tanto una revolución silenciosa que transforma los ‘estados de derecho’ en ‘estados sociales de derecho’. Se aceptan en la nueva constituciónlos logros de otras vertientes ideológicas, hasta hace poco consideradas heréticas, en donde imperan unos principios reconocidos por todos sus miembros a través de la suscripción de tratados, pactos, acuerdos, declaraciones o convenios que los obligan moralmente y que, una vez insertados en la legislación nacional, adquieren la obligatoriedad necesaria para imponerse.

La costumbre de demandar por ‘malpractice’ nace por varias razones: El consumerismo o consumismo que llevo a considerar la salud como un servicio comprable; los ingresos de los médicos; la perdida de la relación médico-paciente; los seguros de ‘malpractice’; la proliferación de facultades de medicina; las modificaciones en la organización primero del Sistema Nacional del Salud y luego del Sistema de Seguridad Social en salud; así como los cambios en la actitud del paciente que pasó de una sumisión silenciosa a una exigencia presionada.

Lo anterior originó la aparición de la denominada “medicina defensiva”, que se define como una alteración en la forma de práctica médica, inducida por amenaza o posibilidad de demanda, que intenta prevenirse de las quejas de los particulares, dejando bases de defensa en casos de una acción legal.

La aparición de las demandas médicas ya ha llevado a ejercer una medicina defensiva, con un mayor deterioro de la relación médico-paciente. Esto ha causado la correspondiente crisis en varios hospitales gubernamentales, cuyo cuerpo científico se encuentra en proceso de reorganización, debido al riesgo de ‘ejercer con las uñas’ por unos salarios irrisorios y, muchas veces, sin el respaldo de la parte administrativa. Las instituciones de salud (llámense Seguro Social, medicinas prepagadas, EPS, IPS, etc.), verán aumentar sus costos por el afán de protección profesional que tendrá que ampararse en una serie de exámenes complementarios que confirmen las impresiones clínicas y se constituyan, como en los Estados Unidos, en ‘detectores de diagnósticos’ para evitar ulteriores quejas. En fin, el precio de la buena medicina se elevara a niveles incalculables. Al mismo tiempo la relación con los pacientes correrá el peligro de transformarse en una tensa correspondencia médico legal.

Habida cuenta del cambio que se ha operado en el ejercicio de la medicina y conscientes del grave problema de las demandas por responsabilidad civil, cuyo número y gravedad han transformado el ejercicio de la profesión, es necesario analizar las principales causas por las cuales los médicos son acusados ante las autoridades judiciales del país.

Recientes quejas ante la Superintendencia de Salud, los juzgados civiles y penales, los tribunales de ética médica y las más altas instancias jurídicas de nuestro país, la Corte Suprema de Justicia, el Consejo de Estado y la Corte Constitucional, han conformado una experiencia importante en la materia. Sin embargo, el análisis de las causas reales por las cuales los profesionales de la salud sufren el acoso de las demandas, en nuestro medio, todavía no ha sido objeto de un análisis metódico.

Entretanto, podemos acudir a lo que ha sucedido en otros países, particularmente en los Estados Unidos, el templo universal de las demandas a los médicos’, en donde la cuantía y gravedad de las querellas judiciales ha llevado a los abogados a ultraespecializarse en aspectos muy concretos de la responsabilidad civil y Penal médica. Los datos más importantes se basan en varios estudios: El ‘Survey of medical malpractice claimants’, entre 1989 y 1990, llevado a cabo en el estado de la Florida; el análisis de reclamos entre 1975 y 1978, dirigido por la ‘National Association of Insurance Commissioners’; y la muestra estadística de quejas en 1984 conducido por la ‘United States General Accounting Office’. Se utiliza, en la mayoría de los estudios, el índice de severidad de lesiones de la Florida:

  1. Solamente emocional (Ej. : Miedo).
  2. Temporal e insignificante (Ej.: Laceraciones menores).
  3. Temporal y menor (Ej.: Infecciones, caída en el hospital).
  4. Temporal y mayor (Ej.: Quemaduras, material quirúrgico olvidado en el abdomen).
  5. Permanente y menor (Ej.: Pérdida de dedos).
  6. Permanente y significante (Ej.: Sordera, perdida de pierna, perdida de un riñón).
  7. Permanente y mayor (Ej. : Paraplejía, ceguera).
  8. Permanente y grave (Ej. : Cuadriplejia, daño cerebral severo ).
  9. Muerte.

Llama la atención que la mayoría de las demandas se basaron en las categorías 3, 5 y 9. Sin embargo, las condenas ocurrieron en las categoría 7, 8 y 9.

Los costos de demandar

En los Estados Unidos, entre 70 y 80% de los casos se ‘arreglaron’ por fuera de los juzgados y solamente fueron a juicio 7 a 10% de las demandas. Las indemnizaciones pagadas a los pacientes fueron en promedio entre 260,000 y 390,000 dólares, con un costo de defensa entre 46,000 y 52,000 dólares. Estas indemnizaciones fueron pagadas a personas de clase media, con un 59% de demandantes que ganaban entre 10,000 y 40,000 dólares al año.

Los principales causales de demanda en los países anglosajones son: 1- falla de diagnóstico; 2- demora en el tratamiento; y 3- tratamiento inadecuado. La falla más importante en el servicio de urgencias fue el error diagnóstico en infarto del miocardio. Y la fuente de información más importante en contra del médico provino de las enfermeras.

Las causas de fondo por las cuales demandaron (no necesariamente en forma exitosa), fueron una o varias de las siguientes:

Recomendación de algún allegado a la familia (33%).
Influencia de otro profesional de la salud en favor de demandar (50%).
Falta de dinero para pagar tratamientos a largo plazo (24%).
Sospecha de deshonestidad por parte del médico.
Venganza contra el médico.

Los abogados llegaron a los familiares del paciente por las siguientes vías:

– Recomendado por otro abogado: 8.4%
– Abogado que buscó a la familia: 10.6%
– Búsqueda por parte de la familia: 80.4%.

¿Por qué demandan a los médicos?

Son múltiples las causas por las cuales se lleva a un profesional de la salud ante un juzgado. A continuación se revisan algunas de ellas.

1. Venganza Contra el Médico

Ocurre cuando no se obtiene un resultado exitoso en concurrencia con una de las siguientes circunstancias:

A- Se presenta una fricción del médico con algún miembro de la familia. Como se verá más adelante, diversos tipos de personalidad de los médicos los hacen más propensos a las demandas. Se debe tener gran cuidado con ciertas actitudes, particularmente con quien muestra algún signo de resentimiento con la carrera médica o con la institución en la cual su familiar se encuentra recluido.

Ej.: El familiar cercano que afirma que la clínica o el hospital en donde se encuentra es una desgracia, porque allí ‘mataron’ a un amigo recientemente.

Ej.: El especialista que se molesta por alguna insinuación absurda que viene de un pariente influyente en su grupo familiar y le responde haciéndolo quedar en ridículo delante de quien es líder de opinión. Esta persona jamás perdonará al médico la humillación y se constituirá en parte decisiva cuando se plantee la posibilidad de demandar.

B- Algún familiar manifiesta su desacuerdo con el procedimiento y quiere demostrar que tenía razón y no fue escuchado; el resultado indeseado le hace convencerse de que la razón estaba de su parte, con lo cual concluye que el médico se equivocó y debe pagar.

C- Se presenta alguna forma de maltrato al paciente por parte del profesional de la salud y el paciente o su familia quedan resentidos. La familia de una persona enferma se encuentra con la sensibilidad exacerbada. Cualquier descortesía por parte del médico puede ahondarse día por día, hasta llegar a extremos de franca furia.

D- Falta de atención o atención defectuosa al paciente. Ej.: El médico que niega su atención a un enfermo o que por obrar precipitadamente llega a un diagnóstico errado.

En este aspecto juega papel decisivo el servicio de enfermería, cuya posición es complicada. Por un lado, las enfermeras son empleadas y dependientes de la institución que las ha contratado y efectúan actos administrativos. Por otro, son auxiliares del médico, llevando a cabo funciones relacionadas con el manejo de la salud de los pacientes en dos aspectos: Cumpliendo las ordenes de los médicos tratantes, trabajando en forma legal en actos de salud a su nivel de competencia. En caso de error importante, la enfermera es corresponsable del mismo.

A la enfermera también le cabe responsabilidad debida a daño, siempre y cuando se pruebe culpa debida a impericia, negligencia o imprudencia.

E- Falta de cortesía. La imagen del médico se ha deteriorado, en buena parte, por culpa de los mismos médicos, que han perdido el concepto de importancia que su misma presencia tiene sobre los miembros de la comunidad que acuden a los consultorios y a los hospitales. La cortesía con el paciente y sus allegados no es simple cuestión de buena educación, sino una obligación por parte de los funcionarios sociales, como es el caso del médico. Ej.: Se cita a la familia del paciente crítico para actualizarlos sobre su estado y el galeno no acude a la cita o llega dos horas tarde, encontrando a la familia en un estado de descontento tal que cualquier sugerencia de queja es aceptada par todos.

F- Humor o chistes inadecuados. Los profesionales de la salud poseen un curioso sentido del humor y de la estética. Hablan del ‘caso interesante’ de la habitación numero X, o de la bellísima apariencia radiológica del aneurisma del pabellón f olvidando que no son ni casos interesantes ni apariencias bellísimas, sino personas con enfermedades gravísimas, muchas veces de pronóstico sombrío. Un detalle humorístico de mal gusto o una posición burlona (a veces con la mejor de las intensiones), puede hacer estallar la ansiedad de la familia y ocasionar una queja a alto nivel.

2. Venganza Contra el Hospital

A- Pago de cuentas altas. Es frecuente que, en presencia de cuentas elevadas, el enfermo y su familia traten de obtener algún tipo de beneficio económico. Para ello se pueden apoyar en una queja contra alguno de los profesionales de la salud, sea el jefe del equipo, los especialistas asociados, los residentes o las enfermeras. Esto es más frecuente cuando el paciente fallece, sea como consecuencia de su enfermedad o debido a complicaciones del tratamiento. De inmediato se acusa al galeno de “asesino”.

B- Maltrato en el hospital. Cuando el paciente y sus allegados sienten maltrato por uno de los miembros de la institución, pueden pensar en demandar basados en algún hecho de tipo médico. Ej.: La paciente obstétrica que llama repetidamente a la enfermera de turno por múltiples molestias menores, hasta que recibe una regpuesta aqresiva o simplemente el comentario de ‘no moleste tanto’.

DÉJANOS TU COMENTARIO

DÉJANOS TU COMENTARIO

Please enter your comment!