Hormonas Proteicas de la Decidua, la Placenta y las Membranas Fetales

ACTH y opioides endógenos

Se ha demostrado también la presencia de un péptido similar a la ACTH cuya función no ha sido establecida. La placenta también sintetiza su precursor, la proopiomelanocortina y por ende la b-endorfina que tiene similitud con la hipotalámica. Se ha sugerido que esta endorfina es liberada en forma paralela con la ACTH y que factores como la hipoxia y la acidosis pueden llevar a un aumento en su secreción.

Otro de los opiodes endógenos que se ha detectado en la placenta es la dinorfina, la cual se une con los receptores k de los opiáceos; estos receptores son abundantes en la placenta y aumentan al final del embarazo.

También se ha localizado el neuropéptido Y, especialmente en el citotrofoblasto y el trofoblasto intermedio. Su nivel materno se encuentra por encima del presente en mujeres no embarazadas desde el comienzo de la gestación; permanece elevado hasta el término y aumenta durante el trabajo de parto, llegando a un pico máximo con la dilatación cervical y el parto. Las concentraciones en el líquido amniótico también son elevadas; puede estimular la liberación de CRH en las células placentarias.

Otro péptido hallado en la placenta es la inhibina. Su liberación es estimulada por el péptido intestinal vasoactivo y por el nueropéptido Y, en una forma relacionada con la dosis. Se plantea que puede jugar un papel inhibidor en la regulación de la liberación de HCG, además de una acción inhibitoria local sobre la GnRH placentaria. Por el contrario, la activina aumenta las concentraciones de GnRH y progesterona.

Alfafeto proteína

Es una glicoproteína única con 590 aminoácidos derivada en gran parte del hígado fetal y parcialmente del saco vitelino. Su función es desconocida, pero su tamaño es similar y su secuencia guarda homología con la albúmina, por lo cual se postula que puede actuar como una proteína transportadora de hormonas esteroideas en la sangre fetal. Puede ser un modulador de la proliferación celular, teniendo una acción sinérgica con varios factores de crecimiento.

Los niveles pico de esta proteína en sangre fetal se alcanzan al final del primer trimestre y luego disminuyen gradualmente hasta las 32 semanas cuando caen en forma rápida. Los niveles maternos son mucho más bajos que los fetales, aumentado en forma constante hasta la semana 32. Su concentración en el sistema nervioso fetal es muy elevada, y se incrementa en forma importante en los casos en los cuales hay defectos del tubo neural.

Relaxina

Es una hormona peptídica producida por el cuerpo lúteo y no es detectada en los hombres ni en mujeres fuera del estado de embarazo. Está compuesta de dos cadenas cortas de péptidos unidas por puentes disulfuro. Ha sido identificada también en la placenta, la decidua y el corion. Los niveles en suero aumentan durante el primer trimestre y disminuyen en el segundo.

Prolactina

Es producida por el endometrio decidualizado desde el día 23 del ciclo. Durante el embarazo la secreción de prolactina está limitada a la hipófisis materna, la hipófisis fetal y el útero. Ni el trofoblasto ni las membranas secretan prolactina, mientras que sí lo hacen el miometrio y el endometrio. La progesterona es necesaria para la síntesis de esta hormona en el endometrio, mientras que la inhibe en el miometrio.

Las concentraciones en el líquido amniótico son paralelas a las del suero materno hasta la décima semana de embarazo, aumentan en forma marcada hasta la semana 20 y luego disminuyen. Una de sus principales funciones parece ser la regulación hidroelectrolítica; se encuentran receptores en la hoja del corion y disminuye la permeabilidad del amnios hacia el lado materno.

Factores de crecimiento y citoquinas

La producción local de citoquinas en la placenta se cree que es indispensable para el crecimiento embrionario y para modular la respuesta inmune materna, esencial para la sobrevida del embarazo.

La interleuquina-1b es producida en el endometrio decidualizado durante el embarazo y el factor estimulador de colonias 1 es sintetizado tanto por la decidua como por la placenta. La placenta también produce interleuquina-6, sustancia que aumenta la liberación de HCG.

Los factores de crecimiento similares a la insulina juegan papel en el crecimiento pre y post-natal; no cruzan la placenta hacia la circulación fetal, pero pueden regular el crecimiento placentario. Durante el embarazo hay un incremento en los niveles maternos de la IGFBP-1 empezando en el primer trimestre y llegando a un pico al término; ahora se sabe que es la misma proteína placentaria 12 y por lo tanto, que es producida en la decidua.

El IGF-I producido en la placenta regula la transferencia de nutrientes de la placenta al feto y estimula el crecimiento fetal. La IGFBP-1 interfiere con la acción del IGF-I y por lo tanto en el crecimiento fetal. De esta manera el peso del recién nacido se correlaciona en forma directa con los niveles maternos de IGF-I e inversamente con los de IGFBP-1.

El factor de crecimiento epidérmico es sintetizado por el sincitiotrofoblasto y probablemente juega papel en la diferenciación de citotrofoblasto a sincitiotrofoblasto.

Inhibina y activina

La inhibina y la activina son producidas en el sincitiotrofoblasto y su síntesis es estimulada por las prostaglandinas E2 y F2a; son responsables en la regulación de la producción placentaria de HCG, GnRH y esteroides; la activina es estimuladora, mientras que la inhibina es inhibitoria.

Factor temprano de embarazo

Es una sustancia que puede ser detectada en la circulación materna uno o dos días después del coito que ha resultado en embarazo; desaparece antes del parto. Antes de la implantación posiblemente es producido como respuesta del ovario a una señal ovular; después de la implantación es derivado del mismo embrión. Se trata de una proteína asociada con la proliferación celular y el crecimiento; además posee propiedades inmunosupresoras y se encuentra en concentración abundante en las plaquetas.

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