Hábitos y Entretenimiento del Adolescente

MEDICINA FAMILIAR
EDUCACIÓN CONTINUADA PARA EL MEDICO GENERAL

Introducción

Adoptar la “Salud como forma de vida”, es un reto en el mundo de hoy. Sin embargo a partir de los años 80 el “boom” de la salud ha sido innegable: la presencia de trotadores, la proliferación de los consejos para la salud, el aumento de la venta de productos para la salud, el énfasis en la salud de los medios de comunicación, la apertura de los centros y gimnasios para estar “en forma”, confirman esta tendencia.

De todas manera hoy hay más conciencia de la salud, que hace 20 años. La juventud, la salud y la belleza (lucir en forma y bien arreglado) están interrelacionados con la concientización actual. El estar en forma se considera como responsabilidad diaria del individuo. La alimentación y estar en forma son los principales componentes de un enfoque diario hacia el bienestar.

Empezar jóvenes o temprano en la vida, es importante para la salud de los años posteriores.

Aunque anteriormente los adolescentes consideraban la salud, como un “Bien dado”, ahora están más conscientes de que es transitoria y se muestran más interesados en su conservación y mantenimiento. esta nueva actitud hace más énfasis en la prevención que en el tratamiento.

Sin embargo los adolescentes están en la edad de la iniciación en el consumo de cigarrillo, alcohol y substancias psicoactivas., y pueden caer en malos estilos de vida. Otros por la moda y la presión de los medios de comunicación y la expectativa de belleza en el mundo occidental pueden caer en problemas nutricionales de anorexia nerviosa y bulimia.

El médico de familia puede ayudar a corregir estas situaciones a tiempo.

La metamorfosis del adolescente

Los cambios que van transformando el cuerpo infantil en uno de adulto, no suceden todos con el mismo ritmo. Frecuentemente crecen más rápido las manos y los brazos en relación con el resto del cuerpo, por lo que los adolescentes se vuelven torpes. También es común que se desproporcionen nariz, barba y orejas; los pechos crecen, incluso en los varones, y para todos es de gran preocupación el desarrollo de sus genitales. Durante la adolescencia aumentan las medidas y el peso: las mujeres comienzan a acumular grasa en brazos, tórax, caderas y piernas; los hombres desarrollan una masa muscular mayor y sus huesos se fortalecen; las diferencias físicas empiezan a ser notorias y a la vez atractivas mutuamente.

Los cambios de la adolescencia modifican y hasta contradicen los patrones de percepción que los jóvenes tienen de si mismos. Quieren ser atractivos; pronto lo serán, pero ellos se ven y se sienten diferentes, inseguros, incomprendidos, con el ánimo alterado en sus relaciones sentimentales y afectivas con sus familiares, amistades y compañeros, más, si son del sexo opuesto. Lo anterior provoca cambios frecuentes en su estado de ánimo, variaciones en sus propósitos y en sus ideas, e intentos frustrados en sus primeras relaciones amorosas; lo cual, puede llevar a los jóvenes a aislamientos sociales, a transgredir fácilmente sus principios por afán de pertenencia y a la búsqueda de caminos equivocados que aligeren su tensión.

Recreación sana

Convivir y divertirse sanamente, así como practicar actividades físicas con regularidad, ayudan a los jóvenes a salir del posible aislamiento social y a fortalecer y moldear su cuerpo. Ejercicios, deporte, bailes, fiestas, tertulias, espectáculos, así como actividades al aire libre como paseos, visitas guiadas y excursiones permiten a los adolescentes mantener una mente activa y sana, y ayudan a tener aceptación y gusto de sí mismos y de la vida. Buenos cimientos juveniles físicos y de valores individuales y sociales, así como un estilo de vida saludable, hacen posible avanzar hacia la condición adulta y trazar el horizonte de madurez con buena salud. Sostener un ritmo armónico durante la práctica del ejercicio con música y bailar bien, no es algo fácil, pero permite mayor coordinación, mejora la condición física y es muy divertido; además, ayuda a lograr una buena figura. Para una buena figura, se requiere la práctica cotidiana del ejercicio. Este tipo de rutinas moldea el cuerpo, lo hace firme y atractivo, y permite comer normalmente, sin dietas exageradas. Para jugar fútbol, béisbol, basket o voleibol se requieren por lo menos dos. Esta es una buena oportunidad para conocer amigos, con quienes en primera instancia ya se tiene algo en común: la afición.

Para romper con la rutina no hay nada mejor que salir. Ir de excursión o acampar con un grupo de amigos, garantiza días llenos de actividades y emoción. No se recomienda mezclar con peligros, alcohol o drogas, ya que acaban con la diversión. Existe ropa, música y bailes que identifican a cada generación. Ir a las fiestas y bailes es parte de lo que hace vivir. Del mismo adolescente depende que sea una diversión sana y que no se acompañe de ninguna adición. El decide cómo y cuándo divertirte, pero también debe aprender a escuchar a su cuerpo cuando este marque el límite.

Alimentación en la adolescencia

Durante la adolescencia hay un rápido crecimiento conocido como “el estirón”; por eso, es fundamental una alimentación adecuada para esa edad.

La adolescencia es una etapa de crecimiento acelerado, en la que además se empiezan a desarrollar nuevas funciones. Por ello, es indispensable que el adolescente se alimente bien.

Deba combinar alimentos de los tres grupos, tomar abundantes líquidos, realizar algún ejercicio físico o deporte, dormir diariamente al menos 8 horas, evitar el consumo de sustancias que pueden afectar su adecuado crecimiento y desarrollo. Los hábitos que se adquieran en la adolescencia van a repercutir la salud durante toda tu vida.

Tan malo es comer poco, como comer demasiado.

Al alimentarse el adolescente debe hacerlo con el fin de proporcionar a su cuerpo lo que necesita para desarrollarse adecuadamente.

No debe exagerar; sobre todo en el consumo de grasas animales, azúcares, condimentos o conservantes. Los alimentos naturales, son más sabrosos y baratos.

El agua es parte de una adecuada alimentación; se necesita para vivir. Un adolescente, debe tomar al menos seis vasos diarios, pero si no está en condiciones adecuadas, puede significar enfermedades muy serias.

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