Conductas de Riesgo

MEDICINA FAMILIAR
EDUCACIÓN CONTINUADA PARA EL MEDICO GENERAL

La familia ha sido vista desde un punto idealista como “la llave que une la cadena existente” (Nisbet) y por otra parte ha sido demostrada clínicamente como una “institución para la sistemática producción de enfermedad física y mental de sus miembros” (Montagu). En realidad el mayor propósito de la familia es ayudar a sus miembros a satisfacer sus necesidades tanto físicas como emocionales pero sino se entiende este propósito como bienestar de los individuos que componen el núcleo familiar, la misma familia va a acentuar que las conductas de riesgo sean cotidianas en la vida de un adolescente.

Variaciones en las conductas de riesgo

Entre más temprano se presente una conducta de riesgo más temprano habrá la posibilidad de iniciar otra en su futuro más cercano. La asociación entre alcohol y trauma ha estado muy bien establecida. Otras actividades que predisponen al trauma son manejar con temeridad y no usar el cinturón de seguridad y el casco.

Durante la adolescencia temprana y media el inicio de sustancias predice que en un futuro se usaran sustancias más fuertes. El alcohol precede al uso de la marihuana y ésta precede al uso de otras drogas como cocaína, heroína, estimulantes como las anfetaminas, sedantes y tranquilizantes. El uso de estas sustancias se correlaciona con la presencia de conductas delincuenciales y el inicio mas temprano de la actividad sexual.

La adolescencia es una etapa de vulnerabilidad emocional, de vida sobrecargada, durante la cual la interacción de los rápidos cambios físicos, emocionales, cognitivos y sociales conducen a una redefinición de quién es uno y qué quiere ser en la vida. Es un proceso que va a desarrollar la autonomía personal, mayor con- fianza en los lazos de amistad, una meta vocacional y comprensión de su papel en el mundo a su alrededor. Es una etapa que como se dijo antes va enlazada al lazo familiar, la cual va a ayudar a que se lleve este proceso o por el contrario lo va a dificultar.

Como parte de su desarrollo normal, el adolescente experimentará con frecuencia cualquier tipo de conducta de riesgo con lo cual a su vez pone en riesgo su salud tanto física como emocional. Sin embargo, hay que reconocer que la mayoría de adolescentes que se involucran en forma intermitente con estas conductas están por lo general bien adaptados emocionalmente. Asociado a los cambios físicos y psicosociales también cambian las dinámicas familiares aumentando los conflictos de la familia. El adolescente se enfrenta a sobrecarga diaria por el conflicto familiar, por las relaciones con sus amigos, por el rendimiento escolar, etc. haciendo que él se vea expuesto a las más diversas influencias como las del grupo de amigos en un ambiente social más amplio, menos individualizado y menos capaz de proporcionar la supervisión y el apoyo social del adulto. Para algunos es más difícil que para otros el adaptarse a un ambiente social más grande e impersonal por lo que se le debe ofrecer ayuda y apoyo para la transición a la que esta enfrentado.

Hay adolescentes que superan habitualmente estos acontecimientos de su vida sin dificultad siendo la mayoría los que progresan en la adolescencia con solo una mínima cantidad de turbulencia emocional. Sin embargo algunos adolescentes tienen dificultades de superación y exhiben estrés emocional presentándose diferencias de sexo sobre cómo se adaptan, por ejemplo, las niñas tienen mas conflictos especialmente cuando entran a la pubertad antes que sus compañeras de la misma edad.

Medio ambiente social y adolescencia

Los cambios en el medio ambiente social que se presentan durante la segunda década de la vida pueden llevar a afectar el estado de salud.
Las familias tienden a disminuir la supervisión y dejar una libertad en el tiempo libre, sin supervisión que le da al adolescente la oportunidad de tomar conductas de riesgo. Los colegios por ejemplo que en la educación escolar baja fueron más enfocados al individuo, en donde se le prestaba apoyo, se transforman en la escolaridad media en colegios impersonales en donde se les obliga a transformarse en “grandes”. Si existe la posibilidad de que el adolescente inicie un aspecto laboral, también en esta vamos a ver como no tiene asistencia ni guía para el adolescente dándole libertad que él utiliza para tomar conductas de riesgo.

Abuso de sustancias

Una de las conductas a las que se ve con mayor frecuencia enfrentado, a la que como padres le tenemos más miedo, es al abuso de sustancias sicotóxicas las mal llamadas “drogas”. Si bien es cierto que el adolescente tiene en este momento más información sobre la acción de estas drogas, también es cierto que no se toman las medidas adecuadas dentro del grupo familiar para prevenir la utilización de las mismas.

La marihuana sigue siendo la primera aproximación que hace el adolescente a estas sustancias dando pie para luego experimentar en otras. Pero lo que se ha venido demostrando es que en realidad el primer camino, es el rápido consumo de alcohol y cigarrillo de nuestros adolescentes siendo el cigarrillo más acentuado entre las niñas y el alcohol más acentuado entre los niños. Aproximadamente 18% de los adolescentes son fumadores al terminar la escuela media y 14% de los de escuela superior son fumadores consumados. La adicción a la nicotina tiene lugar gradualmente; este proceso se desarrolla en un periodo de dos años tiempo en el cual da una oportunidad de prevención: algunos adolescentes lo prueban pero después pueden dejarlo. Una de las cosas que inciden en el hábito de fumar es que el tabaquismo no tiene el estigma social negativo como lo tienen otras conductas. Se ha demostrado que las estrategias que asustan al adolescente mostrándoles las consecuencias del habito de fumar, realmente han tenido un efecto positivo muy débil. La estrategia más importante es involucrar a los padres y amigos en los programas de prevención. Haciendo énfasis en que los padres influyen en los hábitos de fumar del adolescente, el padre que fuma debe animarse a dejarlo.

La aproximación al alcohol la estamos viendo desde la pre adolescencia y es la sustancia sicoactiva mas extensamente consumida por los adolescentes y a la que se ve asociada la mayor parte de las lesiones traumáticas del adolescente y la principal causa de mortalidad. El alcohol se inicia también en etapas tempranas encontrándose que a los 12 ó 13 años el adolescente reconoce que ya ha tenido al menos una vez el consumo de alcohol. En los adolescentes de último grado de escuela media, 60% reconoce que son bebedores habituales.

Al igual que con el tabaquismo, los padres deben identificar su influencia en el adolescente, así que si es normal dentro del núcleo familiar el consumo de alcohol también lo será para él.

Hay tres tipos de consumo: 1. El consumo casual, experimental, guiado por factores sociales, 2. El abuso que se asocia a conflicto emocional con consecuencias adversas, 3. La dependencia.

Lo que conocemos como “drogas” son sustancias que van desde la marihuana pasando por cocaína, heroína o la anfetamina de moda llamada “éxtasis”. La gran mayoría de adolescentes reconoce el haber consumido marihuana llegando muchos a ser consumidores habituales.

Se ha demostrado que esta sustancia es la primera que va a incitar a utilizar otras de mayor poder por lo que se conoce como la “puerta de entrada”.

El uso de estas sustancias lleva a altas tasas de actividad sexual carente de planificación, pérdida de clases, dificultades académicas y problemas sociales. Se asocia también con la iniciación precoz de la actividad sexual y muchas veces con prácticas sexuales peligrosas ya que el consumo de sustancias nocivas disminuye las inhibiciones sexuales aumentando el riesgo de enfermedades de transmisón sexual (ETS) y de embarazo no deseado. La marihuana puede afectar el pulmón (se ha demostrado que tienen mayor cantidad de alcaloides cancerígenos que el cigarrillo). La cocaína puede producir arritmias cardiacas, así como el consumo de anfetaminas. Tienen también consecuencias sociales como malas relaciones interpersonales.

Lesiones no intencionales

Las lesiones, particularmente por accidentes de carro, son la causa de la mitad de las muertes de los adolescentes y de las hospitalizaciones diarias. El alcohol, las altas velocidades y las conductas temerarias juegan un papel importante en estas lesiones. También están implicadas las lesiones producidas por bicicletas, monopatines o patinetas, natación etc. Los hombres superan 2 a 1 a las mujeres.

Los adolescentes son los que más sufren lesión cerebral traumática y la causa individual más importante es el accidente de trafico seguido por las agresiones físicas.

Los accidentes de los adolescentes tienen un mayor impacto en sufrimiento humano y costo financiero para el sistema de salud.

Desafortunadamente todavía hay muchos adolescentes que continúan corriendo riesgo de muerte y accidentes graves involucrándose en actividades potencialmente peligrosas después de beber o consumir drogas por lo que una alternativa es la de afianzar con los padres que ellos supervisen estrechamente el uso del carro, permitan el espacio para discutir con ellos y racionalizar el uso del mismo así como también discutir cómo enfrentar la situación cuando es otro adolescente quien esta tomando la conducta con riesgo para todos.

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