La Comunicación: Motor Dinamizador del Desarrollo

Dr. Álvaro Monterrosa Castro, M.D

Por naturaleza el hombre es un ser social que tiende a relacionarse con los demás y es precisamente en esa interrelación donde se hace posible su desarrollo. Entendiendo el desarrollo humano como un proceso global, dialéctico que abarca todas las dimensiones del ser y en el cual intervienen aspectos biológicos, naturales, históricos, culturales. Por lo tanto, es un proceso complejo en el cual se desarrollan e integran regularmente distintas funciones y transformaciones que enmarcan además el avance sistemático de las relaciones sociales.

El vehículo gestor de todas estas relaciones sociales es precisamente la comunicación, ya que ésta acompaña al hombre en todas sus actividades, siendo el lenguaje el elemento primordial en la interacción humana, seguida de signos, gestos y representaciones gráficas.

En el ambiente de la pedagogía se han realizado varios estudios al respecto, pero son las tesis de Vygostky las que más se acercan al gran fenómeno del lenguaje y su repercusión en el desarrollo humano. Por ejemplo cuando analizamos el desarrollo del pensamiento a partir del lenguaje recurrimos a su gran aporte, ya que en este sentido él afirma: “ el desarrollo del pensamiento está determinado por el lenguaje”. Es decir por las experiencias socio culturales del niño y el uso de las herramientas lingüísticas del pensamiento ilustrado con mucha claridad, como el lenguaje escolar y extra escolar que determinan el desarrollo intelectual del hombre.

Lo anterior se observa mejor si tenemos en cuenta la afirmación de Jerome Bruner: “vivimos en un mundo conceptual”, queriendo con esto hacer evidente la manera como se representan los objetos en nuestras estructuras mentales : a partir de un concepto o viene a nuestra mente el significado renegociado socialmente de los conceptos, que se relacionan con la realidad y en los procesos de interacción humana.

En el desarrollo socio cultural, también la comunicación juega un papel de motor dinamizador, puesto que a través del lenguaje y de la representación escrita, es como podemos conocer las manifestaciones culturales, ancestrales, que se han ido transmitiendo de generación en generación, abriéndonos hacia la cultura mundial pero a la vez recreando y transformando nuestra propia cultura, en este sentido “la educación es transmisora y creadora de cultura”, como lo plantea Jerome Bruner en su texto: Realidad mental y mundos posibles.

En el aspecto psicológico es fundamental la capacidad que tenemos para actuar con la ayuda de los demás y es esto lo que Vygostky llama: “zona de desarrollo próximo”, poniendo de manifiesto el acercamiento comunicativo con el otro, pero manteniendo a la vez un ritmo personal de desarrollo, un ritmo propio que se va dando paulatinamente en las etapas de desarrollo biológico generando de paso la madurez física y mental.

Cuando incursionamos en el campo de la ciencia y la tecnología se hace más notoria la necesidad de comunicación que tiene el hombre, prueba de ello son los grandes adelantos tecnológicos que se han venido dando en los medios masivos de comunicación y en las telecomunicaciones, cambios que van desde el telégrafo hasta las microondas, los teléfonos celulares y satélites, el internet, etc. Es aquí precisamente donde la comunicación, y especialmente el lenguaje, deben adquirir como característica especial: la objetividad. Es destacada la objetividad por Jorge E. Zamora en su artículo: “lenguaje y conocimiento científico”, como característica indispensable para una comunicación de calidad.

Dado que las ciencias requieren un grado más elevado de los conceptos, se hacen necesaria la matematización, que facilita el manejo de los procesos mentales y sirve de base a la lógica del pensamiento, permitiendo fijar, elaborar y relacionar las ideas para luego expresarlas de acuerdo a las reglas o leyes de las distintas disciplinas científicas.

Es indispensable para las ciencias, el uso de códigos elaborados que den más solidez a la transmisión del conocimiento, y faciliten su aprehensión y reelaboración. Esto representa un gran reto para los maestros, ya que son ellos los llamados a acercar estos códigos elaborados hacia los códigos restringidos de uso común entre sus alumnos. Cabe destacar aquí la crítica hecha por Mockus en su texto: “ Las fronteras de la escuela”, donde afirma que en nuestras escuelas se está proporcionando un distanciamiento en el lenguaje escolar y el extra escolar, siendo que la verdadera misión de la educación es dinamizar su acercamiento. Afortunadamente los nuevos paradigmas le atribuyen una vital importancia al lenguaje. Es digno destacar la propuesta pedagógica conceptual, donde a partir del lenguaje científico se elabora todo un proceso de aprendizaje. Otro de los aspectos en los que es fundamental la comunicación es la dimensión Etico moral, donde el lenguaje acompañado por las actitudes, representa una gran posibilidad de generar valores humanos en las nuevas sociedades, esa actitud pedagógica se requiere para establecer una conciencia pacífica que haga crecer al hombre nuevo, abierto al diálogo y respetuoso de las diferencias, haciéndolo capaz de adaptarse a nuevas situaciones, transformar su realidad y trascender en el tiempo y el espacio.

Mirando este programa en forma global es un reto para la educación mejorar las competencias comunicativas, para lo cual debemos los maestros reflexionar sobre el uso que le estamos dando a nuestro discurso pedagógico, la importancia de renovarlo, y a partir de él abrir nuevas posibilidades a nuestros estudiantes, donde tengan libertad para dudar, pensar y aprender, aprovechando al máximo sus potencialidades y las de su entorno.

DÉJANOS TU COMENTARIO

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!